Análisis de la composición de nuestras carteras 2022

Hace aproximadamente 4 años publicábamos en el blog un análisis de la composición de nuestras carteras. En este nuevo artículo, vamos a actualizar ese análisis y a destacar las principales diferencias que hay entre las carteras que había entonces y las carteras actuales.

En Indexa construimos las carteras utilizando fondos y planes de pensiones indexados con diversificación global. Las carteras de fondos actuales están compuestas por entre 2 y 12 fondos de inversión que buscan replicar cada uno el comportamiento de una clase de activo, por ejemplo, las acciones europeas o los bonos gubernamentales de Estados Unidos.

Esta forma de visualizar las carteras nos permite tener una visión global sobre la inversión que estamos realizando, aunque no hace posible conocer exactamente en qué compañías se está invirtiendo o a qué gobiernos se está presentado dinero. A continuación, vamos a desgranar las diferentes exposiciones de una cartera típica y a compararlas con la cartera típica que teníamos hace 4 años.

A modo de ilustración, escogemos una cartera 6/10 para cuentas entre 10 y 100 mil €. Esta cartera invierte en las siguientes clases de activo:

Clase de activo 04/2018 05/2022 Diferencia
Total acciones 52% 52% 0%
Acciones Europa 13% 12% -1%
Acciones Estados Unidos 26% 25% -1%
Acciones Economías Emergentes 8% 6% -2%
Acciones Japón 5% 4% -1%
Acciones globales pequeña capitalización 0% 5% 5%
Total bonos 48% 48% 0%
Bonos Empresas Europeas 9% 9% 0%
Bonos Gobiernos Europeos 16% 13% -3%
Bonos Europeos ligados a la Inflación 23% 5% -18%
Bonos Empresas Estados Unidos cubierto a EUR 0% 8% 8%
Bonos Gobiernos Estados Unidos cubierto a EUR 0% 13% 13%

Como podemos observar en la tabla superior hay diferencias significativas en cuanto al peso por clase de activo. Aun así, se ha mantenido la distribución entre acciones y bonos que sigue siendo de 52% y 48% respectivamente manteniendo esta cartera con un riesgo medio.

En cuanto al peso por activo, se observa que en las acciones se ha añadido la clase de «Acciones globales de pequeña capitalización», a cambio de disminuir el peso de todas las demás clases de acciones. Esto lo hicimos debido a que nuestras carteras solo tenían exposición a compañías de gran y mediana capitalización, pero faltaba la exposición a compañías de pequeña capitalización.

En cuanto al peso por activo de los bonos se han añadido dos categorías nuevas de bonos de Estados Unidos, uno de empresas y otro del gobierno estadounidense. A cambio, se han disminuido los pesos de los fondos de gobiernos europeos y bonos ligados a la inflación. Estas dos clases las añadimos para incluir diversificación entre bonos europeos y bonos estadounidenses y diversificar así el riesgo de crédito.

Puedes encontrar más información al respecto en nuestro artículo “Incorporamos bonos de estados Unidos y acciones de pequeña capitalización”.

Principales emisores

A continuación, vamos a analizar los principales emisores de esta cartera. Un emisor es la entidad que emite acciones o bonos para que los inversores los suscriban. Son principalmente gobiernos, empresas y entidades supranacionales (como la Unión Europea). Los 30 principales emisores son:

Estos 30 emisores representan el 41,9% de la cartera. En esta cartera hay 7.165 empresas (acciones) y 2.923 emisores de bonos. Por tanto, nos encontramos ante una cartera muy diversificada.

En las primeras posiciones encontramos bonos de gobiernos. El primero, con significativamente más peso que el resto, son los bonos de Gobiernos de Estados Unidos que representa un 13,2% de la cartera. A continuación, encontramos algunos países europeos como Francia, Italia, Alemania y España que pesan un 15,4%. En unas posiciones inferiores encontramos las emisiones de gobiernos belgas y de Países Bajos, con un peso conjunto de 1,4%. También representan un peso relevante en la cartera el conjunto las entidades supranacionales que tenemos actualmente en Europa, el Banco Europeo de inversiones, los bonos de la unión y el fondo europeos de estabilidad financiera, que representan un 0,9%. El conjunto de bonos de gobiernos europeos representa un 21,8% del total de la cartera. El porcentaje total de bonos de gobiernos en esta cartera es de 36,8%.

En cuanto a las primeras posiciones de compañías las ocupan Apple, Microsoft, Alphabet (Google) y Amazon. Empresas tecnológicas que representan el 5% de la cartera. Posteriormente, y ya con representaciones pequeñas de menos de 0,5% por empresa, encontramos empresas como Tesla, de la industria de automoción, empresas financieras como JPMorgan Chase, Berkshire Hathaway y Bank of America, empresas petroleras Exxon Mobil y Shell, más compañías del sector tecnológico como Taiwán Semiconductor, Nvidia, Meta Platform (Facebook) y ASML (circuitos integrados), y farmacéuticas como UnitedHealth, Johnson & Johnson, Roche y AstraZeneca.

Las únicas empresas europeas de esta lista de principales emisores representan un total del 1,8%: dos empresas suizas, Nestlé y Roche, con un peso total de 0,8%, las empresas británicas UnitedHealth y Shell, con un peso de 0,7%, y la empresa de países bajos ASML, líder en la producción mundial de circuitos integrados.

La única empresa asiática de esta lista es la Taiwanesa Taiwan Semiconductor, empresa de fundición de semiconductores que representa un 0,4% de la cartera.

En el siguiente gráfico mostramos por emisor las principales diferencias de la cartera actual con la que teníamos hace 4 años:

En este gráfico observamos que la principal diferencia es la drástica diminución de los pesos de los bonos europeos, que disminuyen su peso en un 18,5% y el aumento significativo de un 13,2% de los bonos de gobierno de Estados Unidos. Con ello se ha diversificado significativamente el riesgo de crédito de la cartera.

Dejan de forma parte de la lista de los principales emisores de la cartera empresas asiáticas como Tencent, Alibaba y Samsung Electronics y empresas financieras como Wells Fargo y HSBC. Y aparecen nuevos emisores como Tesla, Nvidia y ASML. Es relevante también mencionar el auge de las empresas farmacéuticas en este periodo ya que aparecen en la lista de principales emisores como UnitedHealth, Roche y AstraZeneca que antes no aparecían, y junto a Johnson & Jonhson representan ahora un 1,2% de la cartera. Este cambio se debe a que la capitalización de las empresas que entran en la lista ha aumentado sustancialmente en este periodo, y, sobre todo, ha aumentado más con respecto a las que salen.

Por todo lo expuesto anteriormente y recordando que hace 4 años los 30 principales emisores de la cartera representaban un 46,7% podemos concluir que la nueva cartera es más diversificada que la de hace 4 años tanto por emisor, como por geografía como por clase de activo.

Principales sectores

Si realizamos el análisis global por sector para la cartera actual, podemos observar que las principales posiciones las ocupan los gobiernos europeos (incluyendo entidades supranacionales o emisores avalados por el gobierno) con un 21,8%, el gobierno de Estados Unidos con 15%, compañías industriales que representan un 11,7% de la cartera y finalmente compañías financieras y aseguradoras que representan un 11,5%.

En el siguiente gráfico mostramos la comparativa de la cartera actual con la cartera de hace 4 años utilizando la sectorización de GICS (Clasificación Industrial Global Estándar):

La mayor diferencia la volvemos a encontrar con la incorporación de la clase de activo de Gobiernos de Estados Unidos, ya que hace 4 años no teníamos esta clase de activo, y que esto ha afectado significativamente a la disminución del peso de los gobiernos europeos.

La otra gran diferencia la vemos en el peso del sector industrial, que aumenta un 5,6% hasta 11,7% en la cartera actual. La razón principal es que en el fondo que recientemente hemos incorporado de bonos de empresas de Estados Unidos el 41,9% está constituido por bonos de compañías industriales.

Otros sectores que se encuentran representados con más peso en la cartera actual que en la de hace 4 años son los servicios de comunicación, por el auge de los servicios de internet, y las eléctricas, con un 1,8% y un 0,5% de diferencia respectivamente. Como también se podía intuir, las empresas farmacéuticas representan un 0,6% más en la cartera actual que en la de hace 4 años.

A continuación, mostramos las empresas más relevantes por sector de la cartera actual:

Sector Peso Principales ejemplos
Gobiernos Europa 21,8% Francia, Italia, Alemania, España
Gobiernos Estados Unidos 15,0% Gobiernos Estados Unidos
Industriales 11,7% Siemens, Airbus, General Electric, Caterpillar
Financieras y asesguradoras 11,5% Berkshire Hathaway, JPMorgan Chase, Bank of America
Tecnología de la información 10,0% Apple, Microsoft, Nvidia, ASML
Farmaceúticas 6,5% Johnson & Johnson, UnitedHealth, Roche, Astrazeneca
Consumo discrecional 6,0% Amazon, Tesla, Toyota, Home Depot, Louis Vuitton
Consumo básico 4,0% Nestle, Procter & Gamble, Coca-Cola, Pepsi, Unilever
Servicios de comunicación 3,8% Alphabet (Google), Meta Platform (Facebook), Verizon, Tencet
Materiales 2,8% Linde, Air liquide, Rio Tinto, Shin-Etsu Chemical
Energía 2,8% Exxon Mobil, Shell, Chevron, TotalEnergies
Eléctricas y gas 2,5% NextEra Energy, Iberdrola, Enel, National Grid
Inmobiliarias 1,6% American Tower, Prologis, Crown Castle, Equinix

Elegimos las clases de activos y los índices, no los emisores ni los sectores

El proceso de construcción de las carteras en Indexa no elige los emisores ni los sectores en los que se invierte. Nuestra construcción de cartera elige las clases de activo, como Acciones de Estados Unidos. Para cada clase de activo elegimos un índice, el más representativo, por ejemplo, el índice S&P 500 para el caso de las acciones de Estados Unidos, y un fondo, el que mejor se ajuste a dicho índice en términos de costes, liquidez y tracking error (seguimiento del índice). En nuestras carteras hemos elegido el fondo de Vanguard US 500 Stk Idx Eur – Ins Plus para representar la clase «Acciones de Estados Unidos».

Por tanto, las acciones y bonos en los que están invertidos nuestros clientes son los que índica el índice de referencia. Este índice lo definen las empresas de construcción de índices, como Standard and Poors para el caso del índice S&P 500. Y, en general, seleccionan las empresas con mayor capitalización bursátil y mayor liquidez o los bonos con mayor volumen emitido y mayor liquidez.

En cuanto al peso de cada emisor en sus índices, está definido de igual manera, por capitalización bursátil de cada empresa en su índice, y por el importe emitido de cada bono dentro del índice. De forma que las empresas y los emisores más grandes tendrán más peso en los índices.

Carteras de menos de 10 mil €

En las carteras de menos de 10 mil euros, la exposición a acciones utiliza un fondo de renta variable global desarrollada, Vanguard Global Skt Idx Eur – Ins Plus, así que también hay exposición a zonas geográficas como el Pacifíco ex – Japón o Canadá.  Por ejemplo, se invierte también en empresas como Royal Bank of Canada, Enbridge, South32 o Commonwealth Bank of Australia.

Asimismo, la exposición a bonos se implementa a través de un fondo de renta fija global, Vanguard Global Bnd Idx Eur – In Plus, por lo que estas carteras tendrán exposición a otros gobiernos desarrollados, como Japón, Canadá o Pacífico ex – Japón.

En esta cartera hay 1.559 empresas (acciones) y 2.861 emisores de bonos.

Carteras de más de 100 mil €

En las carteras de más de 100 mil euros se invierte en los mismos activos que en las carteras de 10 a 100 mil euros, y además en acciones de Pacífico ex – Japón, así como en bonos de países emergente en divisa fuente. Por tanto, también tienen exposición a emisiones de gobiernos de países como México, China o Brasil. En esta cartera hay 7.287 empresas (acciones) y 3.005 emisores de bonos.

Carteras de planes de pensiones

Mientras nuestras carteras de fondos están compuestas por 2 a 9 fondos, nuestras carteras de planes de pensiones están compuestas por 1 a 2 planes de pensiones que a su vez están compuestos por 8 y 9 ETFs cada uno.

Nuestro plan de pensiones de acciones globales, Indexa Más Rentabilidad Acciones, está compuesto por 8 ETFs indexados de acciones, y nuestro plan de pensiones de bonos, Indexa Más Rentabilidad Bonos, está compuesto por 9 ETFs indexados de bonos.

Con ello, las carteras de planes de pensiones están compuestas de 8 a 17 ETFs, vs 2 a 12 fondos para las carteras de fondos. Incluimos más ETFs en las carteras de planes que en las carteras de fondos porque existen muchos más ETFs indexados disponibles que fondos indexados y porque por ley en los planes de pensiones hay limitaciones en cuanto a la exposición máxima por gestora hasta un máximo de 20% por gestora.

Gracias a ello, podemos incluir algunas clases de activo adicionales. En nuestras carteras de planes de pensiones, además de en todos los anteriores, se invierte también en los bonos emitidos por empresas de baja calidad crediticia (también conocidos como bonos de alto rendimiento) que son principalmente industriales como Altice, Sprint Corporation o First Data Corporation.

Si aún no estás indexado con nosotros: no dudes en responder a nuestro breve test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera te podemos ofrecer, sus pronósticos de rentabilidad, sus costes, … sin compromiso y sin tener que facilitarnos ningún dato personal.

Sobre la exposición de nuestras carteras a Rusia

Desde el ataque de Rusia a Ucrania la semana pasada (28/02/2022) muchos clientes nos han planteado las siguientes preguntas:

¿Cuál es la exposición de las carteras a Rusia?

¿Estamos haciendo algo para vender las inversiones en Rusia?

¿Podemos ofrecer a los clientes la posibilidad de no tener ninguna parte de su cartera en Rusia?

Pensábamos esperar a tener unas respuestas completas para publicar este artículo, pero por la frecuencia de las preguntas, hemos preferido publicar ahora esta respuesta parcial a las preguntas, que completaremos más adelante conforme vayan surgiendo nuevos elementos de respuesta.

Exposición de las carteras de fondos a Rusia

La exposición de nuestras carteras de fondos a Rusia antes del inicio de la guerra se situaba entre el 0,1% y el 0,4% de la cartera, en función del tamaño de la cartera y del perfil inversor del cliente.

Teníamos antes del inicio de la guerra de Ucrania, cuatro fondos indexados con una exposición marginal a Rusia:

El fondo de bonos globales a largo plazo, Vanguard Global Bnd Idx Eur -Ins Plus, indexado sobre el índice Barclays Global Aggregate Float Adjusted Bond, que pesa entre 21 y 86% de las carteras de fondos de menos de 10 mil euros, tenía una exposición de 0,4% a bonos rusos, equivalente a un peso en las carteras entre 0,1% y 0,3%.

El fondo de acciones de países emergentes, Vanguard Emrg Mk Stk Idx Eur -Ins Plus, indexado sobre el índice MSCI Emerging Markets, que pesa entre el 0 y el 10% de las carteras de fondos de 10 a 100 mil euros, y entre el 2 y el 9% en las carteras de fondos de más de 100 mil euros en función del perfil inversor del cliente, tenía una exposición del 3,3% a acciones rusas, equivalente a un peso en las carteras entre 0,1 y 0,3%.

El fondo de bonos de empresas europeas, Vanguard Euro Inv Gr Bnd Idx Eur -Ins Plus, indexado al índice Barclays Euro Non-Government Bond, que pesa entre 4 y 16% en las carteras de fondos entre 10 y 100 mil, y entre 14 y 79% de las carteras de fondos de más de 100 mil euros en función del perfil inversor del cliente, tenía una exposición de 0,3% a Rusia, equivalente a un peso en las carteras debajo de 0,1%.

El fondo de bonos de países emergentes cubiertos a euro, iShares EM Gov Bnd Idx -I2 Eur Hdg, indexado sobre el índice EMBI Global Diversified Index publicado por JP Morgan, que pesa entre el 2 y el 3% de las carteras de fondos de más de 100 mil euros, en función del perfil inversor del cliente, tenía una exposición del 3,1% a acciones rusas, equivalente a un peso en las carteras debajo del 0,1%.

En cuanto al fondo de acciones globales presente en las carteras de fondos de menos de 10 mil euros, Vanguard Global Stk Idx Eur -Ins Plus, indexado sobre al el índice MSCI World, que pesa entre 14 y 79% de las carteras de menos de 10 mil euros, no tenía exposición a Rusia, o tenía una exposición inferior a 0,1%.

Exposición de nuestros planes de pensiones a Rusia

En cuanto a nuestras carteras de planes de pensiones (individuales, de EPSV o de empleo), la exposición total a Rusia antes de la guerra se situaba entre el 0,1% y el 0,3%, en función del perfil inversor del cliente.

Nuestros planes de pensiones incluyen 4 fondos indexados cotizados (ETFs) con una exposición marginal a Rusia:

El Vanguard FTSE Emerging Market (ISIN US9220428588), indexado sobre el índice FTSE Emerging Markets, con un peso de 10% en el plan de pensiones de acciones tienen una exposición del 2,9%.

El Lyxor Core STOXX Europe 600 (ISIN LU0908500753), indexado sobre el índice STXE 600 € NRt, con un peso de 15% en el plan de pensiones de acciones tienen una exposición del 0,01%.

El SPDR Bloomberg Barclays Global Aggregate Bond ETF (ISIN IE00BF1QPL78), indexado sobre el índice Barclays Global Aggregate Corporate TR Hedged EUR, con un peso de 15% en el plan de pensiones de bonos tienen una exposición del 0,1%.

El Vaneck Vectors JP Morgan EM LC Bond ETF (US92189H3003), indexado sobre el índice J.P. Morgan Government Bond Index Emerging Markets Global Core, con un peso de 5% en el plan de pensiones de bonos tienen una exposición del 0,6%.

No hay exposición a Bielorrusia

Los fondos de nuestras carteras no tienen exposición a valores de Bielorrusia (algunos clientes también nos han preguntado si nuestras carteras incluyen inversiones en Bielorrusia, colaborador de Rusia en esta guerra).

Cambio en los índices

Desde el inicio de la invasión rusa en Ucrania el 24/02/2022, se han cerrado los mercados rusos de acciones y de bonos. Como en momentos de choques extremos que causan una falta de demanda para poder satisfacer la oferta (vendedores de acciones o bonos), se suspenden las cotizaciones hasta nuevo aviso. Como consecuencia de este cierre, las acciones y los bonos rusos cotizados en mercados rusos dejan de tener liquidez, y como consecuencia de esta falta de liquidez, se ven excluidos de los índices.

Es lo que ha ocurrido el pasado 02/03/2022 cuando MSCI, el creador de los índices MSCI World y MSCI Emerging Markets ha excluido a los valores rusos de sendos índices. Barclays aun no ha excluido a los bonos rusos del índice Barclays GA Float Adjusted Bond, sobre el que está indexado el fondo Vanguard Global Bnd Idx Eur -Ins Plus presente en nuestras carteras de fondos de menos de 10 mil euros, y JP Morgan ha decidido mantener los bonos rusos actuales de su índice de bonos de mercados emergentes “EMBI Global Diversified Index” pero excluir las nuevas emisiones.

Como consecuencia de este cambio en los índices, los fondos indexados sobre estos índices deberían vender automáticamente los valores excluidos.

Los fondos no pueden vender los valores que han salido del índice

Sin embargo, varias razones impiden que los fondos vendas las acciones o los bonos rusos. La primera es que los mercados rusos están cerrados, lo que impide la venta de las acciones en el mercado. La segunda es que, aunque los mercados estuvieran abiertos, Rusia ha prohibido la venta de valores rusos por parte de inversores extranjeros. La tercera es que, aunque se pudieran vender estos valores en Rusia, probablemente la expulsión de Rusia del sistema interbancario SWIFT impediría que el fondo de inversión europeo, domiciliado en Irlanda o en Luxemburgo, pudiera transferir el dinero de vuelta.

Una alternativa para los fondos sería vender estos valores, o los derechos económicos asociados a estos valores, en privado, para deshacer estas posiciones.

Las gestoras, Vanguard e iShares, todavía no han publicado lo que iban a hacer con los valores rusos. Lo más probable es que hayan contabilizado las inversiones rusas con un valor teórico próximo a cero en su cálculo de valor liquidativo diario de los fondos. Estaremos atentos y lo publicaremos en este blog cuando lo hayan comunicado.

Actualización 11/03/2022: Vanguard ha publicado que realizarán los ajustes a los precios de empresas rusas utilizando una variedad de indicadores de mercado para valorar los activos correctamente y que cuando sea posible dejarán de tener exposición a activos Rusos. Por otro lado, iShares todavía no se ha pronunciado en su procedimiento, pero lo más probable es que hayan contabilizado las inversiones rusas con un valor teórico próximo a cero en su cálculo de valor liquidativo diario de los fondos.

Ninguno de los fondos de nuestras carteras ha dejado de poder suscribirse o reembolsarse

Los fondos de inversión con una mayor exposición a Rusia han tenido que dejar de publicar su valor liquidativo, y por ello ya no se pueden suscribir o reembolsar. No es el caso de ninguno de los fondos de nuestras carteras porque todos tenían una exposición a Rusia inferior al 5% del fondo.

Los fondos ya no invierten más en valores rusos

Por otra parte, los fondos que antes incluían acciones o bonos rusos ya no invierten en ellos, porque estos han salido de los índices que buscan replicar.

Los beneficios de la diversificación

Una vez más se confirman los beneficios de la diversificación global. A pesar de que la gran mayoría de las acciones y bonos rusos van a pasar a tener un valor cercano a cero, el impacto en una cartera globalmente diversificada por geografía y clase de activo ha sido relativamente reducido. En los dos primeros meses de 2022, la cartera media de Indexa (6/10) se ha depreciado sólo en un 4,7%. Durante los últimos días los bonos se han apreciado actuando de nuevo como amortiguador de caídas.

En el pasado 2016, mostramos un comportamiento similar en el artículo titulado El Brexit y la importancia de la diversificación y en el artículo El homo indexatus, invertir a largo plazo y los “cisnes negros” comprobamos que a pesar de todos los eventos extremos del siglo XX (el surgimiento del comunismo en China 1949 o la revolución soviética en Rusia en 1917, por ejemplo) la rentabilidad real (descontando inflación) de un inversor indexado al mundo desde 1899 a 2018 fue de un 5,0% anual.

Esta lamentable guerra entre Ucrania y Rusia es un nuevo evento extremo que está teniendo su impacto en el valor de las inversiones, pero una cartera globalmente diversificada por geografía y clase de activo de fondos indexados es la mejor opción para maximizar la rentabilidad corregida por riesgo.

Nuestro apoyo a las víctimas

Aprovechamos para mandar nuestro apoyo, aunque sea sólo simbólico, a todas las personas que están sufriendo esta guerra y esperamos que acabe pronto.

Actualización 2022 de los pronósticos de rentabilidad a largo plazo

Como venimos haciendo cada año, hemos actualizado los pronósticos de rentabilidad y riesgo de nuestras carteras. El objetivo es que anualmente incluyamos la última información disponible de cara a estimar la rentabilidad que podemos esperar en el largo plazo. En años anteriores, hablábamos de «expectativas» de rentabilidad o de rentabilidad esperada a largo plazo, pero los términos «expectativas» o «esperado» quizás podría generar una falsa sensación de seguridad en cuanto a la previsión. Son los términos que se utilizan habitualmente en la industria y en la literatura académica, pero a partir de ahora preferimos hablar de «pronóstico» y de «opiniones» de las grandes gestoras, que en nuestra opinión comunica mejor lo inciertos que son estos datos y lo poco relevante que es la rentabilidad esperada frente a la inesperada.

La metodología que utilizamos para realizar el cálculo del pronóstico de rentabilidad y riesgo está fijada por nuestro comité asesor y está publicada en la página de nuestro modelo de gestión. Para estimar el pronóstico de rentabilidad a largo plazo de los mercados de acciones, calculamos el promedio de las opiniones de algunas grandes casas de gestión como Vanguard, JP Morgan, Franklin Templeton, State Street Global Advisors (SSGA) o Blackrock y luego restamos las comisiones de los fondos seleccionados de nuestras carteras. Por tanto, antes de entrar en detalles, conviene recordar que estas opiniones son de las grandes gestoras, no suponen una garantía de rentabilidad futura y por supuesto no son un indicador fiable de rentabilidad futura. Por otro lado, la rentabilidad real que se acabe obteniendo con seguridad diferirá de la opinión media de las gestoras ya que la rentabilidad inesperada es mucho más importante que la rentabilidad esperada.

Este año los pronósticos de rentabilidad anual a largo plazo, que hemos tomado en consideración para las acciones, son las siguientes:

Para las clases de activo de bonos, se tiene en cuenta principalmente el tipo de interés a largo plazo. Por ejemplo, si los bonos de empresas europeas actualmente ofrecen un tipo de interés del 0,4%, el pronóstico de la rentabilidad de este activo a largo plazo será un 0,4% menos las comisiones del fondo seleccionado.

De esta manera, los pronósticos de rentabilidad a largo plazo de las diferentes clases de activo actuales y las anteriores son las siguientes:

Como se puede observar, de forma general, los pronósticos de rentabilidad a largo plazo de las acciones han disminuido debido al aumento de los precios el año pasado. De forma opuesta, los pronósticos de rentabilidad de los bonos han subido debido a las caídas generalizadas de los precios en 2021.

El efecto sobre los pronósticos de rentabilidad de nuestras carteras de 10 a 100 mil euros (k€) es el siguiente:

Se puede observar que el pronóstico de rentabilidad disminuye ligeramente para las carteras más agresivas y aumenta para las carteras más conservadoras. Con esta nueva información no queremos decir que sepamos lo que va a ocurrir en el futuro, especialmente en el corto plazo, y tampoco estamos dando un mensaje de reducir o aumentar el riesgo de las carteras. Estos cambios de pronósticos solo son informativos y no suponen ningún cambio en las carteras modelo asignadas a nuestros clientes porque nuestro modelo se basa principalmente en el peso que da el mercado a las diferentes clases de activo y no tanto en nuestros pronósticos de rentabilidad a largo plazo.

Un ejemplo que demuestra lo poco significativas que son estas actualizaciones lo podemos encontrar utilizando los pronósticos de volatilidad para el cálculo de los rangos de pronósticos de rentabilidad. Para una cartera 6/10, el pronóstico de volatilidad en marzo de 2021 era de 7,7% y en enero de 2022 es de 7,5%. Esto significa que, con una confianza del 95%, el rango del pronóstico de rentabilidad pasa de estar entre -13,0% y 17,3% a estar entre -12,6% y 16,9%. Esta ligera diferencia en unos rangos tan amplios muestra que lo realmente importante es la rentabilidad inesperada.

Los pronósticos de las demás carteras, de menos de 10 mil euros, de más de 100 mil euros o las carteras de planes de pensiones o EPSVs, están todas disponibles en nuestra página de modelo de gestión.

Si ya tienes tu cuenta abierta con nosotros, puedes ver los nuevos pronósticos de tu cartera en tu área privada \ Plan.

Si aún no estás indexado con nosotros: no dudes en responder a nuestro breve test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera te podemos ofrecer, sus pronósticos de rentabilidad, sus costes, … sin compromiso y sin tener que facilitarnos ningún dato personal.

Incorporamos bonos de Estados Unidos y acciones de pequeña capitalización en las carteras de más de 10.000€

Como sabes, uno de nuestros objetivos es ofrecer la máxima diversificación global posible a nuestros clientes porque, cuanto mayor es la diversificación, menor es el riesgo esperado de las carteras. Con este objetivo en mente, estamos continuamente atentos a los fondos indexados que empiezan a estar disponibles en España. Cuando identificamos uno de calidad (que replique de cerca a su índice), lo suficientemente grande y con costes muy bajos, nos planteamos incorporarlo a nuestras carteras y se lo proponemos a nuestro comité asesor que revisa, modifica y valida previamente los cambios que aportamos a nuestras carteras.

En el pasado, ya incorporamos a las carteras de más de 100 mil euros un fondo de acciones de Japón (febrero 2017), uno de bonos de empresas de países emergentes (marzo 2018) y uno de acciones Pacífico ex-Japón (abril 2018), y para carteras de entre 10 y 100 mil euros, un fondo de acciones de Japón (abril 2018). Otras veces hemos cambiado fondos para reducir el coste de gestión de los fondos que utilizamos. Puedes consultar todo el histórico de cambios de nuestra carteras.

Ahora podemos dar tres pasos más: de forma progresiva en los próximos días, incluiremos un fondo de acciones de mediana y pequeña capitalización, un fondo de bonos del gobierno de Estados Unidos con la divisa cubierta a euros y un fondo de bonos de empresas de Estados Unidos con la divisa cubierta a euros a las carteras de entre 10 mil y 100 euros y a las carteras de más de 100 mil euros:

  1. Incluimos un fondo de acciones de pequeña capitalización en las carteras de más de 10 mil euros. Se trata del fondo Vanguard Global Small-Cap Index Fund Institutional Plus EUR Acc (ISIN nº IE00BFRTDD83), que sigue el índice MCSI Global Small Caps en euros que está diseñado para replicar el comportamiento de los segmentos de media y baja capitalización del mercado global de acciones. Es un fondo muy diversificado: las 10 principales posiciones del fondo pesan un 1,89% (dato a 30 de abril de 2021) y tiene 4.307 posiciones. Las tres primeras posiciones en este momento son Caesars Entertainment (0,23%), Charles River Laboratories (0,20%) y Bio-Techne Corporation (0,20%). El coste de la clase Institucional Plus de este fondo es de 0,24% anual y la media de expectativas de rentabilidad anual a largo plazo grandes gestoras es de +5,5% anual.
  2. Incorporamos un fondo de bonos del gobierno de Estados Unidos. Se trata del fondo Vanguard U.S. Government Bond Index Fund Institutional Plus EUR Hedged Acc (ISIN nº IE00BF6T7R10), que sigue al índice Bloomberg Barclays US Government Float Adjusted Bond Index Eur Hedged. El fondo de bonos de gobierno invierte exclusivamente en 353 bonos emitidos por el tesoro estadounidense con una duración media de 6,7 años y una rentabilidad anual esperada en dólares de 0,92%. El coste de la clase institucional plus de este fondo es de 0,06% y la rentabilidad esperada cubierta a euros es de +0,2%.
  3. Incorporamos un fondo de bonos de grandes empresas de Estados Unidos. Se trata del fondo Vanguard U.S. Investment Grade Credit Index Fund Institutional Plus EUR Hedged Acc (ISIN nº IE00BZ04LQ92), que sigue el índice Bloomberg Barclays Global Aggregate USD Credit Float Adjusted Bond Eur Hedged. Este fondo invierte en bonos emitidos por empresas de elevada calidad crediticia con sede en Estados Unidos. Es un fondo muy diversificado: las 10 principales posiciones del fondo pesan un 1,05% y tiene en total 6.357 posiciones. La duración media de la cartera es de 7,5 años y la rentabilidad anual esperada del fondo en dólares es de un 2,0%. Las tres primeras posiciones son General Electric (0,14%), International Bank for Reconstruction & Development (0,11%) y The Southern Company (0,10%). El coste de la clase institucional plus de este fondo es de 0,08% y la rentabilidad esperada cubierta a euros es de +1,3%.

¿Por qué incluir acciones de pequeña y mediana capitalización?

Hemos incluido esta clase de activo en las carteras para diversificar aún más la exposición a renta variable y para incrementar ligeramente la rentabilidad esperada de la carteras. Representan una participación en la propiedad de empresas de pequeña y mediana capitalización (menor de 55.000 millones de dólares) en países desarrollados (principalmente Estados Unidos, Europa y Japón). Las empresas de pequeña capitalización aportan diversificación, a través de exposición a sectores nicho, volatilidad y retorno, asociado a la menor liquidez y mayores expectativas de crecimiento a largo plazo. Por otro lado, estas empresas son relevantes a nivel global, porque pesan aproximadamente un 10% en la capitalización bursátil global.

¿Por qué incluir bonos de gobiernos y corporaciones de Estados Unidos cubiertos a euros?

Hemos incluido esta clase de activo en las carteras para diversificar aún más la exposición a renta fija. Estas clases de activo de renta fija estadounidense diversifican los bonos de gobiernos y corporaciones europeos que ya tenemos en nuestras carteras y exponen la cartera a la inflación y al crecimiento económico estadounidense. De esta forma reducimos el riesgo de crédito de las carteras y diversificamos también el riesgo de tipos de interés ya que la política monetaria de Europa y Estados unidos no están perfectamente sincronizadas.

Estados Unidos es la principal economía a nivel global y sus bonos pesan aproximadamente lo mismo que el total de bonos emitidos en euros.

¿Por qué no cubrimos la divisa del fondo de acciones pero sí la en el de bonos?

La razón es que las coberturas tienen un pequeño coste que reduce ligeramente la rentabilidad esperada pero sólo reducen el riesgo total en la inversión de bonos pero no en acciones. Más información en el artículo cubrir o no cubrir la divisa.

¿Por qué ahora?

Las decisiones que tomamos en el comité de inversiones se toman a largo plazo y no tienen en cuenta la situación de mercado en un determinado momento. Se tratan de decisiones encaminadas a diversificar más las carteras a largo plazo o a reducir los costes.

¿Por qué Vanguard?

La razón es que son los fondos traspasables que nos permiten invertir en las clases de activo con los menores costes que cuentan con un tamaño y seguimiento del índice adecuados. Indexa no recibe ninguna compensación por elegir fondos de Vanguard o de otras gestoras de fondos indexados. Simplemente son los fondos que mejores condiciones reúnen.

Nuevas carteras de más de 100 mil euros

El fondo de empresas de mediana y pequeña capitalización aparece en las carteras a partir del perfil 3 donde la exposición a renta variable es suficientemente relevante. De esta manera, las carteras del perfil 3 al 10, tendrán una asignación que varía entre el 2% y el 7% respectivamente. Para financiar esa nueva compra se traspasará principalmente el fondo de renta variable europea que hasta ahora estaba sobre-representado en las carteras más agresivas y marginalmente del fondo de acciones de Estados Unidos o de países emergentes.

Los fondos de bonos de Estados Unidos (gobierno y corporaciones) aparecen en los diez perfiles de riesgo y se va reduciendo su peso al aumentar el nivel de riesgo. El bono de gobierno de EEUU pesa un 22% en el perfil 1 y baja hasta el 4% en el perfil 10 y el fondo de bonos corporativos pesa un 15% en el perfil 1 y un 4% en el perfil 10. Para financiar esa nueva compra se traspasará principalmente renta fija de gobiernos y corporativos europeos en los perfiles más conservadores atendiendo a un reparto 50-50% entre EEUU y Europa mientras que en los perfiles más agresivos se financia principalmente vendiendo el fondo de bonos ligados a la inflación que hasta ahora estaba sobre-representado en las carteras más agresivas. Los bonos ligados a la inflación representan un 10% de los bonos de gobiernos globales y en las carteras agresivas el peso sobre el total de bonos era muy superior (incluso representaba el 100% en la cartera 10). Esta sobre-representación es algo que arrastramos desde la configuración inicial de las carteras de Indexa que aprovechamos para corregir con este cambio.

Con estos cambios aumenta ligeramente la rentabilidad esperada (de media un 0,1%) y se reduce la volatilidad esperada (de media -0,5%). A continuación mostramos las carteras y los principales datos sobre las mismas.

Ver más información sobre nuestras carteras (esta página se actualizará cuando se haya hecho el cambio en las próximas semanas).

Nuevas carteras de 10 a 100 mil euros

Los cambios que realizamos en las carteras de 10 a 100 mil euros son muy similares a los mostrados anteriormente para carteras de más de 100 mil euros.


Ver más información sobre nuestras carteras (esta página se actualizará cuando se haya hecho el cambio en las próximas semanas).

Carteras de menos de 10 mil euros

Las carteras de menos de 10 mil euros siguen como hasta ahora, con la misma composición que desde enero de 2017 (ver más detalle sobre nuestras carteras), con un fondo de acciones globales indexado sobre el índice MSCI World y un fondo de bonos globales indexado sobre el índice Barclays GA Float Adjusted Bond.

La razón por la que incluimos dos fondos en las carteras de menos de 10 mil euros es que por que debajo de este importe, las carteras se reajustan mejor con dos fondos que con muchos fondos. Además, con dos fondos globales se consigue una diversificación prácticamente igual a la diversificación de las carteras de más de 10 mil euros, que ahora incluyen 8 a 12 fondos.

La razón por la que incluimos más fondos en las carteras de más de 10 mil euros, es que de esta manera podemos ajustar mejor el peso de las clases de activo en la cartera y reducir el coste medio de los fondos. Más información en nuestra pregunta frecuente De 2 a 9 fondos en función del valor de la cartera.

Cambios automatizados: no tienes que hacer nada

Este cambio se realizará de forma automática en los próximos días, empezando con las carteras de más de 10 mil euros con perfil inversor de menor riesgo (perfil 1) para acabar con las carteras de perfil inversor con mayor riesgo (perfil 10). Recibirás un email al inicio del proceso de cambio de tu cartera, para informarte de la composición de tu nueva cartera modelo, y unos días más tarde para confirmar las operaciones que se han completado.

Para las personas físicas residentes en España, el cambio se hará con traspasos de fondos, sin costes ni impacto fiscal.

Para las personas físicas residentes fuera de España y para las personas jurídicas, salvo que se haya solicitado anteriormente la paralización de este tipo de reajustes, el cambio se hará con reembolso de algunas participaciones de los fondos actuales para poder suscribir los nuevos fondos, sin costes, pero con impuesto sobre las ganancias.

Para residentes fuera de España

Para las personas físicas residentes fuera de España, el cambio se hará reembolsando participaciones de algunos fondos para poder suscribir participaciones de los nuevos fondos, sin costes, pero con impacto fiscal. Si es tu caso, si tienes más de 10 mil euros en una cartera de fondos con nosotros, y si no lo has hecho aún, te recomendamos enviarnos un certificado de residencia fiscal en tu país de residencia actual, de menos de 12 meses de antigüedad, para evitar que el banco custodio retenga un 19% sobre las eventuales ganancias en los reembolsos de fondos.

Con estos cambios, profundizamos en nuestra misión de ofrecer a nuestros clientes carteras indexadas, de bajo coste y diversificadas a nivel global.

Si aún no te estás indexando con nosotros, no dudes en responder a nuestro breve test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera te podemos ofrecer.

Si ya eres cliente, no dudes en invitar a tus amigos y familiares y ambos os befeficiaréis de un descuento de comisiones en vuestra cartera de fondos.

El efecto de la inflación en nuestras carteras indexadas

Como está habiendo ruido informativo acerca de un posible futuro aumento de la inflación, varios clientes nos han preguntado sobre el efecto que tendría la «más que previsible» (en palabras de un cliente) inflación en las carteras y qué medidas estamos tomando en Indexa al respecto. En la construcción de las carteras actuales ya hemos tenido en cuenta el efecto de la inflación y en este artículo os vamos a explicar cómo se ha tenido en cuenta.

Inflación y expectativa de inflación

Antes de nada, me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre la diferencia entre la inflación y la expectativa de inflación. La inflación es un dato observable que publican los servicios de estadística de cada país, mientras que la expectativa de inflación refleja la inflación que los inversores esperan que haya en el futuro. Esta expectativa no es observable y hay que estimarla de manera indirecta. Las expectativas de inflación son las que afectan a los precios de los activos y varían mucho más que el dato real de inflación.

A medida que la pandemia de la COVID-19 va quedando atrás, las expectativas de inflación han ido aumentado sobre la base de que la recuperación económica y los estímulos monetarios van a generar inflación en el futuro. Por ejemplo, las expectativas de inflación europea que recogen los swaps de inflación a 5 años dentro de 5 años ahora son del 1,6% y al principio del año era un 1,3%. Los swaps de inflación son productos derivados que operan grandes inversores institucionales.

Este aumento de las expectativas, implica que es probable que por lo menos parcialmente el efecto de esta futura inflación ya esté recogido en el precio actual de las acciones y de los bonos por el mercado. Por tanto, el hecho de que a futuro la inflación aumente podría no tener efecto futuro porque esta expectativa podría estar ya recogida en los precios actuales. Lo que sí tendrá efecto es si las expectativas de inflación aumentasen sobre las expectativas actuales.

Esto es muy importante: las expectativas pueden aumentar, pero también podrían reducirse. Nadie sabe lo que harán las expectativas en el futuro, si aumentar o bajar. Hay muchas razones para esperar que la inflación suba mucho en el futuro (recuperación, estímulos monetarios) pero también hay muchas razones para lo contrario (digitalización, servicios deflacionarios como por ejemplo nuestros servicios cuyos precios bajan año tras año). La mejor estimación que podemos hacer para la inflación futura es la actual expectativa de inflación.

El efecto de las expectativas de inflación en las diferentes clases de activo

Las expectativas de inflación afectan de diferente manera a las acciones, a los bonos nominales y a los bonos ligados a la inflación. A los activos que protegen contra la inflación se les suele llamar «activos reales» y a los que no protegen contra la inflación «activos nominales».

El precio de las acciones tiende a incorporar los incrementos de inflación moderados a altos. La razón es que el precio de la acción de una empresa está correlacionado con el valor de las ventas y el precio de los bienes y servicios que venden las empresas, que también suben con la inflación. Como ejemplo, en lo que llevamos de 2021 hasta el 3 de junio, a pesar del incremento de las expectativas de inflación del 1,3% al 1,6%, las acciones europeas han subido un +14,8%. En el caso de hiperinflación (inflación muy alta), las acciones se verían afectadas negativamente por la crisis económica que habitualmente suele provocar un episodio de hiperinflación. No obstante, es muy poco habitual que aparezca hiperinflación en las economías diversificadas, desarrolladas y grandes como la zona euro o Estados Unidos.

Los bonos nominales se ven afectados negativamente por el incremento de las expectativas de inflación. La razón es que normalmente cuando las expectativas de inflación aumentan, el mercado espera que en el futuro el banco central correspondiente aumente los tipos de interés lo que incrementa el tipo de interés a largo plazo de los bonos. Y un aumento de tipos de interés conlleva una caída del precio de los bonos actuales porque tienen un tipo de interés más bajo que los nuevos bonos que se emitirán. Como ejemplo, en el 2021 el fondo de bonos gubernamentales europeos Vanguard Euro Government Bond Index Fund Institutional Plus EUR Acc, que incluimos en algunas de nuestras carteras, lleva una caída del -3,3%.

Los bonos ligados a la inflación se ven parcialmente afectados por la expectativa de inflación. Por el lado positivo, como el nominal del bono se incrementa con la inflación esta parte protege. Por el lado negativo, al tratarse de un bono, aplica lo comentado en el párrafo anterior sobre el aumento de los tipos de interés a largo plazo y la caída del precio de los bonos. En el año 2021, el efecto combinado está siendo positivo con una subida del +1,3% para el fondo de bonos ligados a la inflación Vanguard Eurozone Inflation-Linked Bond Index Fund Institutional Plus EUR Acc, que está incluido en todas nuestras carteras de más de 10 mil euros.

El efecto de las expectativas de inflación en una cartera diversificada

Como hemos observado, las clases de activo tienen un comportamiento diferente frente a las expectativas de inflación. Las carteras de Indexa se construyen utilizando diferentes clases de activo para diversificar las fuentes de rentabilidad y de riesgo, entre los que se encuentra la inflación.

La única forma de eliminar el riesgo de inflación (al alza y a la baja, recordemos) es tener una cartera compuesta 100% por activos reales, que en nuestro caso serían acciones. Una cartera 100% acciones supone asumir mucho riesgo y desaprovechar la diversificación que aportan los bonos. Las otras alternativas para reducir el riesgo de inflación como los bonos a corto plazo o el efectivo tienen sus problemas. Los bonos a corto plazo tienen una rentabilidad esperada más negativa que los bonos a largo y con el efectivo se asume un riesgo de crédito muy concentrado.

Nuestra recomendación ante la situación actual

Una vez más nuestra recomendación es no responder a movimientos de mercado (en este caso el aumento de las expectativas de inflación) ni al ruido mediático, y mantener las carteras actuales que están concebidas y optimizadas para el largo plazo.

Si aún no te estás indexando con nosotros, no dudes en probar responder a nuestro test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera de fondos o planes de pensiones te podemos proponer.

Réplica física vs. réplica sintética

En el artículo Réplica física, por muestreo o sintética (fondos indexados y ETFs) explicamos las diferencias en los fondos indexados de réplica física (tienen las acciones o bonos que conforman el índice) con los de réplica sintética (el fondo indexado firma un contrato derivado o total return swap con un banco que se compromete a pagar al fondo la rentabilidad del índice a cambio de una comisión).

Si uno accede a las posiciones de un fondo indexado de réplica sintética, habitualmente observará que la cartera de acciones o bonos no tiene nada que ver con el índice que se quiere replicar. A esta cartera alternativa se le llamada «cesta de referencia» y el derivado que se firma intercambia la rentabilidad de esta cesta por la rentabilidad del índice que se busca replicar. En este caso estaríamos hablando de un swap unfunded.

Otras veces veremos que directamente sólo hay una posición en un instrumento derivado llamado Fully funded swap o algo similar. En este caso, en el balance del fondo indexado no habrá acciones ni bonos, pero lo que si existirá es una cartera colateral (Collateral pool) a la que el fondo tiene recurso en caso de impago del derivado, pero de la que es muy difícil obtener información.

Por otro lado, en el caso de la réplica física, si miramos las posiciones del fondo, veremos o bien todas las acciones o bonos que conforman el índice (réplica física o completa) o la mayoría de las posiciones (réplica por muestreo).

Ventajas y desventajas de los fondos de réplica sintética

Las principales ventajas de los fondos de réplica sintética son:

  1. En general menor volatilidad: tienden a seguir el índice que replican con menos volatilidad que los fondos de réplica física, especialmente en el caso de inversiones más ilíquidas como los mercados emergentes o las empresas de pequeña capitalización.
  2. Posible mejor fiscalidad: en algunos casos, como la inversión en acciones de Estados Unidos, permiten evitar la retención del dividendo del 30% que sufren los fondos indexados de réplica física (15% en el caso de ETFs).

Las principales desventajas de los fondos de réplica sintética son:

  1. Menor transparencia: la transparencia del origen de la rentabilidad y de los costes en los fondos de réplica sintética es mucho menor que la de los fondos de réplica física.
  2. En general, menor rentabilidad: en los casos donde no hay mejor fiscalidad para la réplica sintética, la rentabilidad acaba siendo menor que el fondo de réplica física comparable (fuente: Vanguard, estudio práctico para ETFs que siguen el índice MSCI Emerging Markets, An overview of physical and synthetic ETF structures, diciembre 2020).
  3. El riesgo de crédito asumido es elevado.

En Indexa preferimos evitar el uso de los fondos de réplica sintética porque pensamos que sus ventajas no compensan el elevado riesgo de crédito que se asume. Sin embargo, como vimos en el artículo El préstamo de títulos en los fondos indexados, los fondos de réplica física también asumen cierto riesgo de crédito, aunque mucho más limitado (de media sobre el 1,5% en el caso de los fondos de acciones de Vanguard).

A partir de allí, uno se podría preguntar: ¿Por qué rechazamos el riesgo de crédito del derivado de los fondos de réplica sintética pero aceptamos el riesgo de crédito del programa de préstamo de títulos de los fondos de réplica física?

La respuesta es el tamaño del riesgo de crédito. Como vimos en el artículo El préstamo de títulos en los fondos indexados, el porcentaje de títulos prestado por los fondos de Vanguard en los años 2018 a 2020 ha sido de tan sólo un 1,5%, mientras que el derivado que se firma en los fondos de réplica sintética expone el 100% del fondo. A pesar de todos los mecanismos de mitigación de riesgo que se establecen incluso por regulación, en nuestra opinión es un riesgo que es mejor evitar cuando se pueda.

Si observamos la cantidad de dinero invertido en ETFs en función del tipo de réplica comprobamos que los inversores opinan de forma similar a nosotros. En Estados Unidos, el porcentaje de ETFs de réplica física es superior al 99% y en Europa es superior al 85%:

Conclusión

El riesgo de crédito de los derivados que forman parte de los fondos indexados de réplica sintética es sustancialmente superior al riesgo de crédito asumido por el préstamo de títulos que realizan los fondos indexados. En nuestra opinión, en la medida de lo posible, conviene evitar los fondos de réplica sintética.

Nuestras carteras en el top 3% de su categoría en Inverco – 5 años

Un enfoque que tomamos a menudo es compararnos con la media de los fondos con un riesgo similar. Recientemente hemos publicado que las carteras de Indexa han rentado desde el 31/12/2015 hasta 31/12/2020 de media 6,2% anual, 4,3 puntos porcentuales al año más que la media de los fondos españoles de riesgo comparable según datos de Inverco (la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones).

Otro enfoque es compararnos, no con la media, sino con cada uno de los fondos que componen la categoría. Lo hicimos en 2019 para comparar la rentabilidad de nuestras carteras en nuestros primeros tres años de actividad y observar como, en sólo tres años, nuestras carteras ya eran más rentables que el 97% de los fondos de riesgo similar.

Ahora que hemos cumplido cinco años, hemos actualizado esta comparativa y hemos podido observar como en 5 años (2016-2020), nuestras carteras siguen siendo más rentables que el 97% de los fondos de inversión similares en España. A largo plazo podemos esperar que este porcentaje irá creciendo. Las razones son nuestras comisiones, de media 5 veces más bajas que los fondos de los bancos: a medida que pasa el tiempo se van acumulando las elevadas comisiones que cobran los fondos de inversión y es más probable que una cartera de fondos indexados con bajas comisiones vaya mejor.

Introducción

Cuando lanzamos Indexa en diciembre de 2015, esperábamos obtener una rentabilidad un 3,2% superior a los fondos de inversión comparables agrupados en Inverco gracias a nuestros costes, nuestra mayor diversificación y nuestros reajustes automáticos realizados de forma adecuada. Después de algo más de cinco años, podemos afirmar que los resultados no sólo han alcanzado las expectativas marcadas, sino que las han superado.

La pregunta que nos hacemos ahora es la siguiente: ¿Cuántos fondos han obtenido una rentabilidad mayor o menor que las carteras de Indexa? Para responder, hemos descargados los informes de Inverco (disponibles en inverco.es), hemos listado todos los fondos que existían antes del 31/12/2015 y hemos calculado la rentabilidad de cada uno de ellos hasta el 31/12/2020, para los que seguían existiendo a finales de 2020. En algunos casos en los cuales no aparecen datos de los fondos en Inverco desde el 31/12/2015, los hemos completado con datos de Bloomberg.

Los principales datos de la muestra de fondos son:

  RF Mixta
Int.*
RV Mixta
Int.*
RV
Int.*
Número de fondos el 31/12/2015 98 113 124
Número estimado de fondos que han cerrado o se han fusionado con otro entre el 31/12/2015 y el 31/12/2020 (en general por su baja rentabilidad) 34 26 14
Rentabilidad acumulada máxima
31/12/2015-31/12/2020
+30,43% +46,41% +129,69%
Rentabilidad acumulada mediana
31/12/2015-31/12/2020
+2,93% +10,18% +22,21%
Rentabilidad acumulada mínima
31/12/2015-31/12/2020
-6,86% -7,57% -39,73%
Patrimonio medio por fondo
31/12/2020
350 M€ 248 M€ 112 M€
Patrimonio total categoría
31/12/2020
22.422 M€ 21.598 M€ 12.303 M€

* RF = Renta Fija, RV = Renta Variable, Int. = Internacional

En los últimos 5 años se han dado de baja en la categoría de Renta Fija Mixta Internacional 34 fondos,  en la de Renta Variable Mixta Internacional 26 fondos y en Renta Variable Internacional 14, algunos por baja rentabilidad y otros por absorción de la gestora por otra gestora.

En Indexa, comparamos los perfiles 1 a 3 con la categoría de renta fija mixta internacional (tienen entre un 14% y un 29% de renta variable), los perfiles de 4 a 9 como renta variable mixta internacional (tienen entre un 40% y un 75% de renta variable) y el perfil 10 como renta variable internacional (tiene un 79% en renta variable). En la última comparativa que hicimos con datos de 2016 a 2018, comparábamos el perfil 10 con la categoría de renta variable mixta internacional pero desde 2019 decidimos cambiar su benchmark por el de renta variable internacional para ser 100% consistentes con la definición de la categoría que realiza Inverco.

 

En la siguiente tabla mostramos los resultados de los 5 últimos (2016 – 2020):

Carteras Indexa de 10 a 100 mil euros Categoría Inverco Rentabilidad acumulada cartera Indexa Rentabilidad acumulada media categoría Inverco Posición cartera Indexa en la categoría
Cartera 1 RF Mixta Int. 18,9% 2,6% 3/98
Cartera 2 RF Mixta Int. 20,7% 2,6% 4/98
Cartera 3 RF Mixta Int. 25,5% 2,6% 4/98
Cartera 4 RV Mixta Int. 29,5% 8,4% 4/113
Cartera 5 RV Mixta Int. 32,5% 8,4% 4/113
Cartera 6 RV Mixta Int. 34,9% 8,4% 2/113
Cartera 7 RV Mixta Int. 39,4% 8,4% 2/113
Cartera 8 RV Mixta Int. 42,8% 8,4% 2/113
Cartera 9 RV Mixta Int. 44,9% 8,4% 1/113
Cartera 10 RV Int. 46,3% 27,3% 13/124
Promedio       97/100

RF = Renta Fija, RV = Renta Variable, Int. = Internacional

Se puede observar que las carteras de Indexa han tenido mejores resultados que el 97% de los fondos de su categoría, llegando a obtener el mejor resultado en la categoría de renta variable mixta internacional.

Renta fija mixta internacional

La siguiente tabla muestra los 10 fondos más rentables de la categoría:

Ranking Fondo ISIN Volumen clase (M€) Rentabilidad
acumulada
2016 – 2020
1 MEDIOLANUM MRC EMERGENTES-EA ES0136467042 9 30,4%
2 MEDIOLANUM MRC EMERGENTES-L ES0136467000 15 26,3%
INDEXA CAPITAL CARTERA 3 9 25,0%
3 MEDIOLANUM MRC EMERGENTES-S ES0136467034 13 23,8%
INDEXA CAPITAL CARTERA 2 3 19,6%
INDEXA CAPITAL CARTERA 1 2 17,3%
4 IBERCAJA RENTA INTERNACIONAL ES0102564038 343 14,0%
5 FONMASTER I ES0138909033 27 11,9%
6 FONGRUM RF ES0138876000 6 10,6%
7 GESTION BOUT GINVST MED AHOR ES0116831068 4 9,7%
8 CAIXABANK ESTRATEG FLEX-PLAT ES0137656015 2 8,5%
9 MERCH-FONTEMAR FI ES0138914033 39 8,2%
10 GESTION BOUT-C2 ESTRATEG EQL ES0116831027 24 7,4%

Los tres primeros fondos de la categoría renta fija mixta internacional son fondos que invierten en bonos emitidos por países emergentes y en nuestra opinión no deberían estar en esta categoría de renta fija mixta internacional. Deberían estar en la categoría de renta fija internacional, no renta fija mixta, porque no incluyen acciones y un fondo mixto es un fondo que incluye bonos y acciones. En este caso, nuestras carteras estarían incluso mejor posicionadas, en el 1er puesto sobre 98 fondos.

La lista completa está disponible en el fichero descargable «Comparativa Rentabilidades Indexa – Inverco 2016-2020» (Excel).

Renta variable mixta internacional

Ranking Fondo ISIN Volumen clase (M€) Rentabilidad
acumulada
2016 – 2020
INDEXA CAPITAL CARTERA 9 32 48,3%
1 BONA-RENDA ES0115091037 34 46,4%
INDEXA CAPITAL CARTERA 8 34 45,3%
INDEXA CAPITAL CARTERA 7 37 41,4%
INDEXA CAPITAL CARTERA 6 34 36,1%
2 GVC GAESCO SOSTENIBLE ISR-A ES0164837009 23 34,4%
3 MERCH-UNIVERSAL FI ES0182105033 44 34,2%
INDEXA CAPITAL CARTERA 5 28 33,3%
INDEXA CAPITAL CARTERA 4 16 29,8%
4 INVERTRES FONDO I ES0156038038 10 28,4%
5 SABADELL EME MIX FLX FI-PREM ES0105142022 2 27,3%
6 SABADELL EME MIX FLX FI-CART ES0105142006 11 25,8%
7 SABADELL EME MIX FLX FI-PLUS ES0105142014 29 24,2%
8 PATRISA ES0168812032 12 24,0%
9 GESTION BOUT-GINVEST SMART ES0116831035 7 23,4%
10 SABADELL EMERG MIXTO FL-BASE ES0105142030 28 20,8%

(descargar la lista completa en formato xls)

Como se puede observar, las carteras de Indexa están entre el primer y tercer puesto. Algunos fondos lo han hecho relativamente bien. Sin embargo, son pocos y no son los fondos más grandes, donde están la mayoría de los inversores que generalmente corresponden a grandes entidades bancarias. Si ordenamos los fondos por tamaño, en vez de rentabilidad, veremos que los mayores fondos tienen rentabilidades sensiblemente más bajas:

Ranking Fondo ISIN Volumen clase (M€) Rentabilidad
acumulada
2016 – 2020
1 SANTANDER SELECT MODERADO S ES0107781009 7.940 7,5%
2 BANKIA SOY ASI FLEXIBLE ES0159084039 1.508 12,0%
3 SANTANDER SELECT DECIDIDO- S ES0113605002 1.021 16,4%
4 CAIXABANK CRECIMIENTO ES0164540033 975 5,3%
5 BBVA MI INVERSION MIXTA ES0119179002 890 1,6%
6 SANTANDER PB CARTERA 40 ES0115242036 841 3,8%
7 CAIXABANK CRECIMIENTO ESTÁNDAR ES0164540009 832 3,7%
8 ABANTE SELECCION ES0162946034 651 16,0%
9 BBVA CONSOLIDACION  85 ES0118855008 505 -0,5%
10 BANKINTER CARTERA PRIVADA MODERADA ES0113257002 440 7,7%

(descargar la lista completa en formato xls)

El mayor fondo por patrimonio (Santander Select Moderado) de 7.940M€, ha obtenido una rentabilidad acumulada de +7,5% mientras que nuestras carteras de la misma categoría (las carteras 4 a 9), han obtenido una rentabilidad entre +29,8% y +48,3%. El segundo mayor, Bankia (Bankia Soy Así Flexible), ha obtenido una rentabilidad de +12,0%, el tercero de Santander (Santander Select Decidido) de +16,4% y el peor de los diez es de BBVA (BBVA Consolidación 85 FI) que ha caído un -0,5%.  De los 10 mayores fondos, solo 3 consiguen rentabilidades superiores al 10% en 5 años. Es una buena muestra del efecto negativo que tienen las elevadas comisiones y la baja diversificación en los últimos 5 años, las acciones europeas han rentado mucho menos que las de EEUU y los fondos españoles invierten mayoritariamente en empresas europeas).

Renta variable internacional

Ranking Fondo ISIN Volumen clase (M€) Rentabilidad
acumulada
2016 – 2020
1 MUTUAFONDO TECNOLOGI.CL.A ES0141222036 54 129,7%
2 MUTUAFONDO TECNOLOGI.CL.D ES0141222002 3 124,8%
3 FONCAIXA COMUNICACIONES ES0113693032 586 121,5%
4 BBVA B.TECN.Y TELECOMU. ES0147711032 812 120,3%
5 RURAL TECNOLOGICO R.V. ES0175738030 123 112,5%
6 IBERC.TECNOLOGICO CLASE B ES0147644001 254 75,4%
7 IBERC.TECNOLOGICO CLASE A ES0147644035 78 70,4%
8 VALENTUM ES0182769002 111 64,1%
9 GAESCO T.F.T ES0138984036 52 56,7%
10 TRUE VALUE ES0180792006 97 54,3%
11 MICROBANK FONDO ECOLOGICO ES0162853008 61 54,1%
12 RENTA 4 ACCIONES GLOBALES ES0173128002 31 52,4%
INDEXA CAPITAL CARTERA 10 42 50,2%
13 BESTINVER GRANDES CIAS. ES0114561006 100 50,0%

(descargar la lista completa en formato xls)

Los primeros fondos de la categoría de renta variable internacional (o “Renta variable resto” como la denomina Inverco) son fondos sectoriales vinculados al sector tecnología que en los últimos 5 años han tenido rentabilidades muy elevadas. El primer fondo no sectorial es Valentum que ha obtenido una rentabilidad del +64,1% y el siguiente True Value con una rentabilidad del 54,1%. El plan 10 de Indexa ha obtenido una rentabilidad de +50,2% lo que lo coloca en el puesto 13 de 124, algo que es muy meritorio teniendo en cuenta que nuestra cartera 10 tiene una inversión en acciones de 79%, frente al 100% que normalmente tienen los fondos de la categoría.

Conclusiones:

La propuesta inicial de Indexa se está cumpliendo, tal y como preveíamos: los inversores en España están mucho mejor en una cartera diversificada de fondos indexados de bajo coste que en los fondos de inversión gestionados por bancos con elevadas comisiones. Tras cinco años nuestras carteras siguen obteniendo mayor rentabilidad que el 97% de los fondos españoles de riesgo similar y esperamos que este porcentaje crezca a largo plazo.

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Actualización 2021 de las expectativas de las carteras

Como venimos haciendo cada año, hemos actualizado las expectativas de rentabilidad y riesgo de nuestras carteras. El objetivo es que anualmente incluyamos la última información disponible de cara a estimar la rentabilidad que podemos esperar en el largo plazo.

La metodología que utilizamos para calcular la rentabilidad y riesgos esperados está fijada por nuestro comité asesor y está publicada en la página de nuestro modelo de gestión. Para estimar la rentabilidad esperada a largo plazo de los mercados de acciones, calculamos el promedio de las estimaciones de algunas grandes casas de gestión como Vanguard, JP Morgan, Franklin Templeton, State Street Global Advisors (SSGA) o Blackrock. Por tanto, antes de entrar en detalles, conviene recordar que éstas expectativas son de las grandes gestoras pero no suponen una garantía de rentabilidad futura. Por otro lado, la rentabilidad real que se acabe obteniendo con seguridad diferirá mucho de la expectativa media de las gestoras ya que la rentabilidad inesperada es mucho más importante que la rentabilidad esperada.

Este año las expectativas de rentabilidad anual a largo plazo, que hemos tomado en consideración para las acciones, son las siguientes:

Para las clases de activo de bonos, se tiene en cuenta principalmente el tipo de interés a largo plazo. Por ejemplo, si los bonos de empresas europeas actualmente ofrecen un tipo de interés del -0,1%, la rentabilidad esperada de este activo a largo plazo será un -0,1%.

De esta manera, las expectativas de rentabilidad a largo plazo de las diferentes clases de activo actuales y las anteriores son las siguientes:

Como se puede observar las expectativas de rentabilidad a largo plazo en todas las clases de activo han disminuido ligeramente. Tanto las acciones como los bonos tienen ahora una menor rentabilidad esperada a largo plazo que el año pasado. Por primera vez, la expectativa de rentabilidad de algunas clases de activo de bonos es ligeramente negativa. A pesar de esta expectativa de rentabilidad negativa, mantenemos la inversión en bonos en las carteras por su efecto diversificador de la cartera de acciones.

El efecto sobre las expectativas de rentabilidad de las carteras medianas de Indexa (entre 10.000€ y 100.000€) es el siguiente:

Se puede observar que la rentabilidad esperada baja entre 3 décimas y 4 décimas en función de la cartera modelo. Estos cambios de expectativas sólo son informativos y no suponen ningún cambio en las carteras modelo asignadas a nuestros clientes porque nuestro modelo se basa principalmente en el peso que da el mercado a las diferentes clases de activo y no tanto en nuestras expectativas de rentabilidad a largo plazo.

Las expectativas de las demás carteras, de menos de 10 mil euros, de más de 100 mil euros o las carteras de planes de pensiones o EPSVs, están todas disponibles en nuestra página de modelo de gestión.

En los últimos cinco años hemos actualizado estas expectativas anualmente. En los próximos años actualizaremos únicamente cuando haya un cambio suficientemente significativo: la razón es que las pequeñas modificaciones no aportan demasiado y quizá solo reflejan un error de estimación más que un cambio real y sustancial.

Si ya tienes tu cuenta abierta con nosotros, puedes ver las nuevas expectativas de tu cartera en tu zona privada \ Plan.

Si aún no estás indexando con nosotros: no dudes en responder a nuestro breve test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera te podemos ofrecer, sus expectativas de rentabilidad, sus costes, … sin compromiso y sin tener que facilitarnos ningún dato personal.

Los beneficios de los reajustes automáticos de carteras (II)

Los reajustes automáticos son, junto con la diversificación global y las bajas comisiones, una de las principales señas de identidad de la gestión de Indexa. Los reajustes automáticos se encargan de que siempre tengas tu cartera muy ajustada a tu perfil de inversión. De esta forma, vende los fondos que han subido y compra los fondos que han caído, en términos relativos. En esta última crisis bursátil de la COVID-19, se realizaron miles de traspasos desde bonos hacia acciones, ya que las acciones estaban cayendo con fuerza y por tanto pasaban a tener un peso demasiado bajo en las carteras.

Hace 3 años y medio escribimos el artículo “Los beneficios de los reajustes automáticos de carteras” en el cual detallábamos el análisis hecho por David F. Swensen, conocido inversor y actual director de inversiones de la universidad de Yale, en su libro “Unconventional Success, A Fundamental Approach to Personal Investment. En este análisis concluíamos que se podía obtener un 0,4% de rentabilidad anual adicional, reajustando periódicamente las inversiones y manteniéndote en tu perfil máximo de riesgo.

Tras haber pasado ya por un ciclo completo de subidas y bajadas desde el lanzamiento de Indexa hace cuatro años y medio, es un buen momento para realizar un análisis de la diferencia de rentabilidad y riesgo históricos que hubiera obtenido un inversor en una cartera de Indexa, reajustando y sin reajustar.

Las hipótesis

Asumimos que el inversor tiene la cartera 6/10 de Indexa desde el 31/12/2015 al 10/07/2020. La composición es la siguiente (hacemos la simulación con los fondos de la clase institutional, aunque desde mayo 2020 tenemos acceso a los fondos de la clase institucional Plus de Vanguard):

  • 26% Vanguard US 500 Stk Idx Eur -Ins (IE0032126645)
  • 13% Vanguard European Stk Idx Eur -Ins (IE0007987708)
  • 5% Vanguard Japan Stk Idx Eur -Ins (IE0007286036)
  • 8% Vanguard Emrg Mk Stk Idx Eur -Ins (IE0031786696)
  • 9% Vanguard Euro Inv Gr Bnd Idx Eur -Ins (IE00B04FFJ44)
  • 16% Vanguard Eur Gv Bnd Idx -Ins (IE0007472990)
  • 23% Vanguard Euroz Inf Lk Bnd Idx -Ins (IE00B04GQR24)

En el caso de reajuste automático asumimos que el reajuste se realiza mensualmente (las aportaciones mensuales periódicas que realizan muchos inversores reajustan también las carteras ya que siempre se suscribe más de los fondos que están más debajo de su peso objetivo) y en el caso de no reajustar se deja que la compra inicial siga la evolución del mercado.

Por simplicidad, como estamos interesados en la comparación entre ambas opciones más que en la rentabilidad absoluta, en ambos casos suponemos que no hay ni comisión de gestión ni de custodia porque no afectan a la comparativa.

El resultado

El primer efecto de no reajustar las carteras es que el peso real de la cartera en acciones diferiría del peso objetivo que es 52%.


Como se puede observar en el gráfico, el peso en acciones de las carteras sin reajustes varía desde un mínimo de 50% en los primeros meses de 2016 hasta un máximo de 60% justo antes de la irrupción de la crisis bursátil de la COVID-19. Sin haber reajustado hubiéramos entrado en la crisis bursátil con un peso en acciones 8 puntos porcentuales por encima del peso del perfil.

El efecto de esto es que necesariamente el riesgo de la cartera sin reajustar va a ser mayor. Para esta muestra, la volatilidad de la cartera con reajustes es de 10,9% mientras que la volatilidad de la cartera sin reajustes es de 11,7%, 0,8 puntos porcentuales más (la volatilidad es una medición del riesgo).

El efecto en la rentabilidad depende de la muestra. Si escogemos un periodo donde las acciones están en máximos históricos, probablemente la estrategia de no reajustar hubiera obtenido una mayor rentabilidad que la cartera reajustada. En el gráfico a continuación podemos observar la evolución de 100€ invertidos en cada una de las dos opciones (con y sin reajustes):

Se puede observar que la evolución ha sido muy similar hasta justo antes de la última crisis, cuando la cartera sin reajustar ha caído con más fuerza (por tener más riesgo) que la cartera reajustada, lo cual ha hecho que la rentabilidad de la cartera con reajustes sea un 0,3% anual superior (5,3% vs. 5,6%). Como consecuencia, el ratio de Sharpe (ratio de rentabilidad por riego) es superior en el caso de la cartera con reajustes. El resumen de datos es el siguiente:

Con reajustes
(52% acciones)
Sin reajustes Diferencia
Rentabilidad anual 5,6% 5,3% 0,3%
Volatilidad 10,9% 11,7% -0,8%
Sharpe 0,51 0,45 0,06

La crítica obvia que se puede hacer a este análisis es la muestra: como no estamos en máximos históricos, el reajuste sale mejor, pero ¿qué ocurriría con otra muestra? Para responder a este comentario es importante no olvidar la principal ventaja del reajuste automático: reducir el riesgo. Podemos realizar una comparativa de una cartera que mantenga el peso máximo que llega a tener la cartera sin reajustes de esta muestra (60%) y comparar. El resultado es el siguiente:

En este caso el riesgo medido por volatilidad es algo superior (ya que los primeros años la cartera con reajustes está invertida al 60% mientras que la cartera sin reajustes empieza al 52%), pero la mayor rentabilidad obtenida (un 0,7% anual) compensa ampliamente este mayor riesgo. De esta forma, el ratio de Sharpe pasa de 0,45 a 0,49.

Con reajustes
(60% acciones)
Sin reajustes Diferencia
Rentabilidad anual 6,0% 5,3% 0,7%
Volatilidad 12,2% 11,7% 0,4%
Sharpe 0,49 0,45 0,04

Conclusión

En este ejercicio de simulación hemos querido mostrar con una cartera de Indexa, la diferencia de reajustar y no reajustar tu cartera. La principal ventaja de realizar reajustes periódicos es que el riesgo de tu cartera se reduce lo cual te permite invertir siempre en el mayor peso de acciones compatible con tu perfil, y no solo hacerlo cuando las acciones han subido.

En nuestro ejercicio, vemos que la rentabilidad que proporciona reajustar es un +0,7% anual, superior al dato de +0,4% obtenido por Swensen. Es muy difícil estimar este dato a largo plazo, pero no hay duda de que controlar automáticamente el riesgo de tu cartera te permitirá invertir en un perfil con más riesgo y por tanto obtener más rentabilidad a largo plazo.

Si aún no tienes cuenta con Indexa Capital, puedes probar gratuitamente nuestro test de perfil inversor y ver qué cartera te recomendaríamos, con máxima diversificación, y con costes de media 5 veces más bajos que con los bancos.

Actualización 2020 de las expectativas de las carteras

Como venimos haciendo cada año, hemos actualizado las expectativas de rentabilidad y riesgo de nuestras carteras. El objetivo es que anualmente incluyamos la última información disponible de cara a estimar la rentabilidad que podemos esperar en el largo plazo.

La metodología que utilizamos para calcular la rentabilidad y riesgos esperados está fijada por nuestro comité asesor y está publicada en la página de nuestro modelo de gestión. Para estimar la rentabilidad esperada a largo plazo de los mercados de acciones, calculamos el promedio de las estimaciones de algunas grandes casas de gestión como Vanguard, JP Morgan, Franklin Templeton, State Street Global Advisors (SSGA) o Blackrock.

Este año las expectativas de rentabilidad anual a largo plazo, que hemos tomado en consideración para las acciones, son las siguientes:

Expectativas rentabilidad largo plazo Indexa - 2020

Para las clases de activo de bonos, se tiene en cuenta principalmente el tipo de interés a largo plazo. Por ejemplo, si los bonos de empresas europeas actualmente ofrecen un tipo de interés del 0,1%, la rentabilidad esperada de este activo será un 0,1%.

De esta manera, las expectativas de rentabilidad a largo plazo de las diferentes clases de activo actuales y las anteriores son las siguientes:

Expectativas rentabilidad largo plazo clases de activos Indexa - 2019 - 2020 b
Errata 29/01/2020: una versión anterior de la gráfica indicaba por error 4,4% para Europa (en lugar de 5,4%) y 4,9% para EEUU (en lugar de 4,4%).

Como se puede observar las expectativas de rentabilidad a largo plazo en todas las clases de activo han disminuido ligeramente. Tanto las acciones como los bonos tienen ahora una menor rentabilidad esperada a largo plazo que el año pasado por las fuertes subidas del año 2019.

El efecto sobre las expectativas de rentabilidad de las carteras medianas de Indexa (entre 10.000€ y 100.000€) es el siguiente:

Expectativas rentabilidad largo plazo carteras Indexa - 2019 - 2020

Se puede observar que la rentabilidad esperada baja entre 6 décimas y 7 décimas en función de la cartera modelo. Estos cambios de expectativas sólo son informativos y no suponen ningún cambio en las carteras modelo asignadas a nuestros clientes porque nuestro modelo se basa principalmente en el peso que da el mercado a las diferentes clases de activo y no tanto en nuestras expectativas de rentabilidad a largo plazo.

Las expectativas de las demás carteras, de menos de 10 mil euros, de más de 100 mil euros o las carteras de planes de pensiones o EPSVs, están todas disponibles en nuestra página de modelo de gestión.

Si ya tienes tu cuenta abierta con nosotros, puedes ver las nuevas expectativas de tu cartera en tu zona privada > Plan.

Si aún no estás indexado con nosotros: no dudes en responder a nuestro breve test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera te podemos ofrecer, sus expectativas de rentabilidad, sus costes, … sin compromiso y sin tener que facilitarnos ningún dato personal.