El efecto de la inflación en nuestras carteras indexadas


Como está habiendo ruido informativo acerca de un posible futuro aumento de la inflación, varios clientes nos han preguntado sobre el efecto que tendría la «más que previsible» (en palabras de un cliente) inflación en las carteras y qué medidas estamos tomando en Indexa al respecto. En la construcción de las carteras actuales ya hemos tenido en cuenta el efecto de la inflación y en este artículo os vamos a explicar cómo se ha tenido en cuenta.

Inflación y expectativa de inflación

Antes de nada, me gustaría hacer una pequeña reflexión sobre la diferencia entre la inflación y la expectativa de inflación. La inflación es un dato observable que publican los servicios de estadística de cada país, mientras que la expectativa de inflación refleja la inflación que los inversores esperan que haya en el futuro. Esta expectativa no es observable y hay que estimarla de manera indirecta. Las expectativas de inflación son las que afectan a los precios de los activos y varían mucho más que el dato real de inflación.

A medida que la pandemia de la COVID-19 va quedando atrás, las expectativas de inflación han ido aumentado sobre la base de que la recuperación económica y los estímulos monetarios van a generar inflación en el futuro. Por ejemplo, las expectativas de inflación europea que recogen los swaps de inflación a 5 años dentro de 5 años ahora son del 1,6% y al principio del año era un 1,3%. Los swaps de inflación son productos derivados que operan grandes inversores institucionales.

Este aumento de las expectativas, implica que es probable que por lo menos parcialmente el efecto de esta futura inflación ya esté recogido en el precio actual de las acciones y de los bonos por el mercado. Por tanto, el hecho de que a futuro la inflación aumente podría no tener efecto futuro porque esta expectativa podría estar ya recogida en los precios actuales. Lo que sí tendrá efecto es si las expectativas de inflación aumentasen sobre las expectativas actuales.

Esto es muy importante: las expectativas pueden aumentar, pero también podrían reducirse. Nadie sabe lo que harán las expectativas en el futuro, si aumentar o bajar. Hay muchas razones para esperar que la inflación suba mucho en el futuro (recuperación, estímulos monetarios) pero también hay muchas razones para lo contrario (digitalización, servicios deflacionarios como por ejemplo nuestros servicios cuyos precios bajan año tras año). La mejor estimación que podemos hacer para la inflación futura es la actual expectativa de inflación.

El efecto de las expectativas de inflación en las diferentes clases de activo

Las expectativas de inflación afectan de diferente manera a las acciones, a los bonos nominales y a los bonos ligados a la inflación. A los activos que protegen contra la inflación se les suele llamar «activos reales» y a los que no protegen contra la inflación «activos nominales».

El precio de las acciones tiende a incorporar los incrementos de inflación moderados a altos. La razón es que el precio de la acción de una empresa está correlacionado con el valor de las ventas y el precio de los bienes y servicios que venden las empresas, que también suben con la inflación. Como ejemplo, en lo que llevamos de 2021 hasta el 3 de junio, a pesar del incremento de las expectativas de inflación del 1,3% al 1,6%, las acciones europeas han subido un +14,8%. En el caso de hiperinflación (inflación muy alta), las acciones se verían afectadas negativamente por la crisis económica que habitualmente suele provocar un episodio de hiperinflación. No obstante, es muy poco habitual que aparezca hiperinflación en las economías diversificadas, desarrolladas y grandes como la zona euro o Estados Unidos.

Los bonos nominales se ven afectados negativamente por el incremento de las expectativas de inflación. La razón es que normalmente cuando las expectativas de inflación aumentan, el mercado espera que en el futuro el banco central correspondiente aumente los tipos de interés lo que incrementa el tipo de interés a largo plazo de los bonos. Y un aumento de tipos de interés conlleva una caída del precio de los bonos actuales porque tienen un tipo de interés más bajo que los nuevos bonos que se emitirán. Como ejemplo, en el 2021 el fondo de bonos gubernamentales europeos Vanguard Euro Government Bond Index Fund Institutional Plus EUR Acc, que incluimos en algunas de nuestras carteras, lleva una caída del -3,3%.

Los bonos ligados a la inflación se ven parcialmente afectados por la expectativa de inflación. Por el lado positivo, como el nominal del bono se incrementa con la inflación esta parte protege. Por el lado negativo, al tratarse de un bono, aplica lo comentado en el párrafo anterior sobre el aumento de los tipos de interés a largo plazo y la caída del precio de los bonos. En el año 2021, el efecto combinado está siendo positivo con una subida del +1,3% para el fondo de bonos ligados a la inflación Vanguard Eurozone Inflation-Linked Bond Index Fund Institutional Plus EUR Acc, que está incluido en todas nuestras carteras de más de 10 mil euros.

El efecto de las expectativas de inflación en una cartera diversificada

Como hemos observado, las clases de activo tienen un comportamiento diferente frente a las expectativas de inflación. Las carteras de Indexa se construyen utilizando diferentes clases de activo para diversificar las fuentes de rentabilidad y de riesgo, entre los que se encuentra la inflación.

La única forma de eliminar el riesgo de inflación (al alza y a la baja, recordemos) es tener una cartera compuesta 100% por activos reales, que en nuestro caso serían acciones. Una cartera 100% acciones supone asumir mucho riesgo y desaprovechar la diversificación que aportan los bonos. Las otras alternativas para reducir el riesgo de inflación como los bonos a corto plazo o el efectivo tienen sus problemas. Los bonos a corto plazo tienen una rentabilidad esperada más negativa que los bonos a largo y con el efectivo se asume un riesgo de crédito muy concentrado.

Nuestra recomendación ante la situación actual

Una vez más nuestra recomendación es no responder a movimientos de mercado (en este caso el aumento de las expectativas de inflación) ni al ruido mediático, y mantener las carteras actuales que están concebidas y optimizadas para el largo plazo.

Si aún no te estás indexando con nosotros, no dudes en probar responder a nuestro test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera de fondos o planes de pensiones te podemos proponer.

Replica física vs. réplica sintética


En el artículo Réplica física, por muestreo o sintética (fondos indexados y ETFs) explicamos las diferencias en los fondos indexados de réplica física (tienen las acciones o bonos que conforman el índice) con los de réplica sintética (el fondo indexado firma un contrato derivado o total return swap con un banco que se compromete a pagar al fondo la rentabilidad del índice a cambio de una comisión).

Si uno accede a las posiciones de un fondo indexado de réplica sintética, habitualmente observará que la cartera de acciones o bonos no tiene nada que ver con el índice que se quiere replicar. A esta cartera alternativa se le llamada «cesta de referencia» y el derivado que se firma intercambia la rentabilidad de esta cesta por la rentabilidad del índice que se busca replicar. En este caso estaríamos hablando de un swap unfunded.

Otras veces veremos que directamente sólo hay una posición en un instrumento derivado llamado Fully funded swap o algo similar. En este caso, en el balance del fondo indexado no habrá acciones ni bonos, pero lo que si existirá es una cartera colateral (Collateral pool) a la que el fondo tiene recurso en caso de impago del derivado, pero de la que es muy difícil obtener información.

Por otro lado, en el caso de la réplica física, si miramos las posiciones del fondo, veremos o bien todas las acciones o bonos que conforman el índice (réplica física o completa) o la mayoría de las posiciones (réplica por muestreo).

Ventajas y desventajas de los fondos de réplica sintética

Las principales ventajas de los fondos de réplica sintética son:

  1. En general menor volatilidad: tienden a seguir el índice que replican con menos volatilidad que los fondos de réplica física, especialmente en el caso de inversiones más ilíquidas como los mercados emergentes o las empresas de pequeña capitalización.
  2. Posible mejor fiscalidad: en algunos casos, como la inversión en acciones de Estados Unidos, permiten evitar la retención del dividendo del 30% que sufren los fondos indexados de réplica física (15% en el caso de ETFs).

Las principales desventajas de los fondos de réplica sintética son:

  1. Menor transparencia: la transparencia del origen de la rentabilidad y de los costes en los fondos de réplica sintética es mucho menor que la de los fondos de réplica física.
  2. En general, menor rentabilidad: en los casos donde no hay mejor fiscalidad para la réplica sintética, la rentabilidad acaba siendo menor que el fondo de réplica física comparable (fuente: Vanguard, estudio práctico para ETFs que siguen el índice MSCI Emerging Markets, An overview of physical and synthetic ETF structures, diciembre 2020).
  3. El riesgo de crédito asumido es elevado.

En Indexa preferimos evitar el uso de los fondos de réplica sintética porque pensamos que sus ventajas no compensan el elevado riesgo de crédito que se asume. Sin embargo, como vimos en el artículo El préstamo de títulos en los fondos indexados, los fondos de réplica física también asumen cierto riesgo de crédito, aunque mucho más limitado (de media sobre el 1,5% en el caso de los fondos de acciones de Vanguard).

A partir de allí, uno se podría preguntar: ¿Por qué rechazamos el riesgo de crédito del derivado de los fondos de réplica sintética pero aceptamos el riesgo de crédito del programa de préstamo de títulos de los fondos de réplica física?

La respuesta es el tamaño del riesgo de crédito. Como vimos en el artículo El préstamo de títulos en los fondos indexados, el porcentaje de títulos prestado por los fondos de Vanguard en los años 2018 a 2020 ha sido de tan sólo un 1,5%, mientras que el derivado que se firma en los fondos de réplica sintética expone el 100% del fondo. A pesar de todos los mecanismos de mitigación de riesgo que se establecen incluso por regulación, en nuestra opinión es un riesgo que es mejor evitar cuando se pueda.

Si observamos la cantidad de dinero invertido en ETFs en función del tipo de réplica comprobamos que los inversores opinan de forma similar a nosotros. En Estados Unidos, el porcentaje de ETFs de réplica física es superior al 99% y en Europa es superior al 85%:

Conclusión

El riesgo de crédito de los derivados que forman parte de los fondos indexados de réplica sintética es sustancialmente superior al riesgo de crédito asumido por el préstamo de títulos que realizan los fondos indexados. En nuestra opinión, en la medida de lo posible, conviene evitar los fondos de réplica sintética.

Nuestras carteras en el top 3% de su categoría en Inverco – 5 años


Un enfoque que tomamos a menudo es compararnos con la media de los fondos con un riesgo similar. Recientemente hemos publicado que las carteras de Indexa han rentado desde el 31/12/2015 hasta 31/12/2020 de media 6,2% anual, 4,3 puntos porcentuales al año más que la media de los fondos españoles de riesgo comparable según datos de Inverco (la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones).

Otro enfoque es compararnos, no con la media, sino con cada uno de los fondos que componen la categoría. Lo hicimos en 2019 para comparar la rentabilidad de nuestras carteras en nuestros primeros tres años de actividad y observar como, en sólo tres años, nuestras carteras ya eran más rentables que el 97% de los fondos de riesgo similar.

Ahora que hemos cumplido cinco años, hemos actualizado esta comparativa y hemos podido observar como en 5 años (2016-2020), nuestras carteras siguen siendo más rentables que el 97% de los fondos de inversión similares en España. A largo plazo podemos esperar que este porcentaje irá creciendo. Las razones son nuestras comisiones, de media 5 veces más bajas que los fondos de los bancos: a medida que pasa el tiempo se van acumulando las elevadas comisiones que cobran los fondos de inversión y es más probable que una cartera de fondos indexados con bajas comisiones vaya mejor.

Introducción

Cuando lanzamos Indexa en diciembre de 2015, esperábamos obtener una rentabilidad un 3,2% superior a los fondos de inversión comparables agrupados en Inverco gracias a nuestros costes, nuestra mayor diversificación y nuestros reajustes automáticos realizados de forma adecuada. Después de algo más de cinco años, podemos afirmar que los resultados no sólo han alcanzado las expectativas marcadas, sino que las han superado.

La pregunta que nos hacemos ahora es la siguiente: ¿Cuántos fondos han obtenido una rentabilidad mayor o menor que las carteras de Indexa? Para responder, hemos descargados los informes de Inverco (disponibles en inverco.es), hemos listado todos los fondos que existían antes del 31/12/2015 y hemos calculado la rentabilidad de cada uno de ellos hasta el 31/12/2020, para los que seguían existiendo a finales de 2020. En algunos casos en los cuales no aparecen datos de los fondos en Inverco desde el 31/12/2015, los hemos completado con datos de Bloomberg.

Los principales datos de la muestra de fondos son:

  RF Mixta
Int.*
RV Mixta
Int.*
RV
Int.*
Número de fondos el 31/12/2015 98 113 124
Número estimado de fondos que han cerrado o se han fusionado con otro entre el 31/12/2015 y el 31/12/2020 (en general por su baja rentabilidad) 34 26 14
Rentabilidad acumulada máxima
31/12/2015-31/12/2020
+30,43% +46,41% +129,69%
Rentabilidad acumulada mediana
31/12/2015-31/12/2020
+2,93% +10,18% +22,21%
Rentabilidad acumulada mínima
31/12/2015-31/12/2020
-6,86% -7,57% -39,73%
Patrimonio medio por fondo
31/12/2020
350 M€ 248 M€ 112 M€
Patrimonio total categoría
31/12/2020
22.422 M€ 21.598 M€ 12.303 M€

* RF = Renta Fija, RV = Renta Variable, Int. = Internacional

En los últimos 5 años se han dado de baja en la categoría de Renta Fija Mixta Internacional 34 fondos,  en la de Renta Variable Mixta Internacional 26 fondos y en Renta Variable Internacional 14, algunos por baja rentabilidad y otros por absorción de la gestora por otra gestora.

En Indexa, comparamos los perfiles 1 a 3 con la categoría de renta fija mixta internacional (tienen entre un 14% y un 29% de renta variable), los perfiles de 4 a 9 como renta variable mixta internacional (tienen entre un 40% y un 75% de renta variable) y el perfil 10 como renta variable internacional (tiene un 79% en renta variable). En la última comparativa que hicimos con datos de 2016 a 2018, comparábamos el perfil 10 con la categoría de renta variable mixta internacional pero desde 2019 decidimos cambiar su benchmark por el de renta variable internacional para ser 100% consistentes con la definición de la categoría que realiza Inverco.

 

En la siguiente tabla mostramos los resultados de los 5 últimos (2016 – 2020):

Carteras Indexa de 10 a 100 mil euros Categoría Inverco Rentabilidad acumulada cartera Indexa Rentabilidad acumulada media categoría Inverco Posición cartera Indexa en la categoría
Cartera 1 RF Mixta Int. 18,9% 2,6% 3/98
Cartera 2 RF Mixta Int. 20,7% 2,6% 4/98
Cartera 3 RF Mixta Int. 25,5% 2,6% 4/98
Cartera 4 RV Mixta Int. 29,5% 8,4% 4/113
Cartera 5 RV Mixta Int. 32,5% 8,4% 4/113
Cartera 6 RV Mixta Int. 34,9% 8,4% 2/113
Cartera 7 RV Mixta Int. 39,4% 8,4% 2/113
Cartera 8 RV Mixta Int. 42,8% 8,4% 2/113
Cartera 9 RV Mixta Int. 44,9% 8,4% 1/113
Cartera 10 RV Int. 46,3% 27,3% 13/124
Promedio       97/100

RF = Renta Fija, RV = Renta Variable, Int. = Internacional

Se puede observar que las carteras de Indexa han tenido mejores resultados que el 97% de los fondos de su categoría, llegando a obtener el mejor resultado en la categoría de renta variable mixta internacional.

Renta fija mixta internacional

La siguiente tabla muestra los 10 fondos más rentables de la categoría:

Ranking Fondo ISIN Volumen clase (M€) Rentabilidad
acumulada
2016 – 2020
1 MEDIOLANUM MRC EMERGENTES-EA ES0136467042 9 30,4%
2 MEDIOLANUM MRC EMERGENTES-L ES0136467000 15 26,3%
INDEXA CAPITAL CARTERA 3 9 25,0%
3 MEDIOLANUM MRC EMERGENTES-S ES0136467034 13 23,8%
INDEXA CAPITAL CARTERA 2 3 19,6%
INDEXA CAPITAL CARTERA 1 2 17,3%
4 IBERCAJA RENTA INTERNACIONAL ES0102564038 343 14,0%
5 FONMASTER I ES0138909033 27 11,9%
6 FONGRUM RF ES0138876000 6 10,6%
7 GESTION BOUT GINVST MED AHOR ES0116831068 4 9,7%
8 CAIXABANK ESTRATEG FLEX-PLAT ES0137656015 2 8,5%
9 MERCH-FONTEMAR FI ES0138914033 39 8,2%
10 GESTION BOUT-C2 ESTRATEG EQL ES0116831027 24 7,4%

Los tres primeros fondos de la categoría renta fija mixta internacional son fondos que invierten en bonos emitidos por países emergentes y en nuestra opinión no deberían estar en esta categoría de renta fija mixta internacional. Deberían estar en la categoría de renta fija internacional, no renta fija mixta, porque no incluyen acciones y un fondo mixto es un fondo que incluye bonos y acciones. En este caso, nuestras carteras estarían incluso mejor posicionadas, en el 1er puesto sobre 98 fondos.

La lista completa está disponible en el fichero descargable “Comparativa Rentabilidades Indexa – Inverco 2016-2020” (Excel).

Renta variable mixta internacional

Ranking Fondo ISIN Volumen clase (M€) Rentabilidad
acumulada
2016 – 2020
INDEXA CAPITAL CARTERA 9 32 48,3%
1 BONA-RENDA ES0115091037 34 46,4%
INDEXA CAPITAL CARTERA 8 34 45,3%
INDEXA CAPITAL CARTERA 7 37 41,4%
INDEXA CAPITAL CARTERA 6 34 36,1%
2 GVC GAESCO SOSTENIBLE ISR-A ES0164837009 23 34,4%
3 MERCH-UNIVERSAL FI ES0182105033 44 34,2%
INDEXA CAPITAL CARTERA 5 28 33,3%
INDEXA CAPITAL CARTERA 4 16 29,8%
4 INVERTRES FONDO I ES0156038038 10 28,4%
5 SABADELL EME MIX FLX FI-PREM ES0105142022 2 27,3%
6 SABADELL EME MIX FLX FI-CART ES0105142006 11 25,8%
7 SABADELL EME MIX FLX FI-PLUS ES0105142014 29 24,2%
8 PATRISA ES0168812032 12 24,0%
9 GESTION BOUT-GINVEST SMART ES0116831035 7 23,4%
10 SABADELL EMERG MIXTO FL-BASE ES0105142030 28 20,8%

(descargar la lista completa en formato xls)

Como se puede observar, las carteras de Indexa están entre el primer y tercer puesto. Algunos fondos lo han hecho relativamente bien. Sin embargo, son pocos y no son los fondos más grandes, donde están la mayoría de los inversores que generalmente corresponden a grandes entidades bancarias. Si ordenamos los fondos por tamaño, en vez de rentabilidad, veremos que los mayores fondos tienen rentabilidades sensiblemente más bajas:

Ranking Fondo ISIN Volumen clase (M€) Rentabilidad
acumulada
2016 – 2020
1 SANTANDER SELECT MODERADO S ES0107781009 7.940 7,5%
2 BANKIA SOY ASI FLEXIBLE ES0159084039 1.508 12,0%
3 SANTANDER SELECT DECIDIDO- S ES0113605002 1.021 16,4%
4 CAIXABANK CRECIMIENTO ES0164540033 975 5,3%
5 BBVA MI INVERSION MIXTA ES0119179002 890 1,6%
6 SANTANDER PB CARTERA 40 ES0115242036 841 3,8%
7 CAIXABANK CRECIMIENTO ESTÁNDAR ES0164540009 832 3,7%
8 ABANTE SELECCION ES0162946034 651 16,0%
9 BBVA CONSOLIDACION  85 ES0118855008 505 -0,5%
10 BANKINTER CARTERA PRIVADA MODERADA ES0113257002 440 7,7%

(descargar la lista completa en formato xls)

El mayor fondo por patrimonio (Santander Select Moderado) de 7.940M€, ha obtenido una rentabilidad acumulada de +7,5% mientras que nuestras carteras de la misma categoría (las carteras 4 a 9), han obtenido una rentabilidad entre +29,8% y +48,3%. El segundo mayor, Bankia (Bankia Soy Así Flexible), ha obtenido una rentabilidad de +12,0%, el tercero de Santander (Santander Select Decidido) de +16,4% y el peor de los diez es de BBVA (BBVA Consolidación 85 FI) que ha caído un -0,5%.  De los 10 mayores fondos, solo 3 consiguen rentabilidades superiores al 10% en 5 años. Es una buena muestra del efecto negativo que tienen las elevadas comisiones y la baja diversificación en los últimos 5 años, las acciones europeas han rentado mucho menos que las de EEUU y los fondos españoles invierten mayoritariamente en empresas europeas).

Renta variable internacional

Ranking Fondo ISIN Volumen clase (M€) Rentabilidad
acumulada
2016 – 2020
1 MUTUAFONDO TECNOLOGI.CL.A ES0141222036 54 129,7%
2 MUTUAFONDO TECNOLOGI.CL.D ES0141222002 3 124,8%
3 FONCAIXA COMUNICACIONES ES0113693032 586 121,5%
4 BBVA B.TECN.Y TELECOMU. ES0147711032 812 120,3%
5 RURAL TECNOLOGICO R.V. ES0175738030 123 112,5%
6 IBERC.TECNOLOGICO CLASE B ES0147644001 254 75,4%
7 IBERC.TECNOLOGICO CLASE A ES0147644035 78 70,4%
8 VALENTUM ES0182769002 111 64,1%
9 GAESCO T.F.T ES0138984036 52 56,7%
10 TRUE VALUE ES0180792006 97 54,3%
11 MICROBANK FONDO ECOLOGICO ES0162853008 61 54,1%
12 RENTA 4 ACCIONES GLOBALES ES0173128002 31 52,4%
INDEXA CAPITAL CARTERA 10 42 50,2%
13 BESTINVER GRANDES CIAS. ES0114561006 100 50,0%

(descargar la lista completa en formato xls)

Los primeros fondos de la categoría de renta variable internacional (o “Renta variable resto” como la denomina Inverco) son fondos sectoriales vinculados al sector tecnología que en los últimos 5 años han tenido rentabilidades muy elevadas. El primer fondo no sectorial es Valentum que ha obtenido una rentabilidad del +64,1% y el siguiente True Value con una rentabilidad del 54,1%. El plan 10 de Indexa ha obtenido una rentabilidad de +50,2% lo que lo coloca en el puesto 13 de 124, algo que es muy meritorio teniendo en cuenta que nuestra cartera 10 tiene una inversión en acciones de 79%, frente al 100% que normalmente tienen los fondos de la categoría.

Conclusiones:

La propuesta inicial de Indexa se está cumpliendo, tal y como preveíamos: los inversores en España están mucho mejor en una cartera diversificada de fondos indexados de bajo coste que en los fondos de inversión gestionados por bancos con elevadas comisiones. Tras cinco años nuestras carteras siguen obteniendo mayor rentabilidad que el 97% de los fondos españoles de riesgo similar y esperamos que este porcentaje crezca a largo plazo.

Si aún no te estás indexando con nosotros, no dudes en responder a nuestro breve test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera de fondos de inversión o de planes de pensiones te podemos ofrecer.

Si ya te estás indexando con nosotros, no dudes en recomendarnos a tus amigos o familiares para conseguir ambos un descuento de comisiones en vuestra cartera de fondos.

Actualización 2021 de las expectativas de las carteras


Como venimos haciendo cada año, hemos actualizado las expectativas de rentabilidad y riesgo de nuestras carteras. El objetivo es que anualmente incluyamos la última información disponible de cara a estimar la rentabilidad que podemos esperar en el largo plazo.

La metodología que utilizamos para calcular la rentabilidad y riesgos esperados está fijada por nuestro comité asesor y está publicada en la página de nuestro modelo de gestión. Para estimar la rentabilidad esperada a largo plazo de los mercados de acciones, calculamos el promedio de las estimaciones de algunas grandes casas de gestión como Vanguard, JP Morgan, Franklin Templeton, State Street Global Advisors (SSGA) o Blackrock. Por tanto, antes de entrar en detalles, conviene recordar que éstas expectativas son de las grandes gestoras pero no suponen una garantía de rentabilidad futura. Por otro lado, la rentabilidad real que se acabe obteniendo con seguridad diferirá mucho de la expectativa media de las gestoras ya que la rentabilidad inesperada es mucho más importante que la rentabilidad esperada.

Este año las expectativas de rentabilidad anual a largo plazo, que hemos tomado en consideración para las acciones, son las siguientes:

Para las clases de activo de bonos, se tiene en cuenta principalmente el tipo de interés a largo plazo. Por ejemplo, si los bonos de empresas europeas actualmente ofrecen un tipo de interés del -0,1%, la rentabilidad esperada de este activo a largo plazo será un -0,1%.

De esta manera, las expectativas de rentabilidad a largo plazo de las diferentes clases de activo actuales y las anteriores son las siguientes:

Como se puede observar las expectativas de rentabilidad a largo plazo en todas las clases de activo han disminuido ligeramente. Tanto las acciones como los bonos tienen ahora una menor rentabilidad esperada a largo plazo que el año pasado. Por primera vez, la expectativa de rentabilidad de algunas clases de activo de bonos es ligeramente negativa. A pesar de esta expectativa de rentabilidad negativa, mantenemos la inversión en bonos en las carteras por su efecto diversificador de la cartera de acciones.

El efecto sobre las expectativas de rentabilidad de las carteras medianas de Indexa (entre 10.000€ y 100.000€) es el siguiente:

Se puede observar que la rentabilidad esperada baja entre 3 décimas y 4 décimas en función de la cartera modelo. Estos cambios de expectativas sólo son informativos y no suponen ningún cambio en las carteras modelo asignadas a nuestros clientes porque nuestro modelo se basa principalmente en el peso que da el mercado a las diferentes clases de activo y no tanto en nuestras expectativas de rentabilidad a largo plazo.

Las expectativas de las demás carteras, de menos de 10 mil euros, de más de 100 mil euros o las carteras de planes de pensiones o EPSVs, están todas disponibles en nuestra página de modelo de gestión.

En los últimos cinco años hemos actualizado estas expectativas anualmente. En los próximos años actualizaremos únicamente cuando haya un cambio suficientemente significativo: la razón es que las pequeñas modificaciones no aportan demasiado y quizá solo reflejan un error de estimación más que un cambio real y sustancial.

Si ya tienes tu cuenta abierta con nosotros, puedes ver las nuevas expectativas de tu cartera en tu zona privada \ Plan.

Si aún no estás indexando con nosotros: no dudes en responder a nuestro breve test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera te podemos ofrecer, sus expectativas de rentabilidad, sus costes, … sin compromiso y sin tener que facilitarnos ningún dato personal.

Los beneficios de los reajustes automáticos de carteras (II)


Los reajustes automáticos son, junto con la diversificación global y las bajas comisiones, una de las principales señas de identidad de la gestión de Indexa. Los reajustes automáticos se encargan de que siempre tengas tu cartera muy ajustada a tu perfil de inversión. De esta forma, vende los fondos que han subido y compra los fondos que han caído, en términos relativos. En esta última crisis bursátil de la COVID-19, se realizaron miles de traspasos desde bonos hacia acciones, ya que las acciones estaban cayendo con fuerza y por tanto pasaban a tener un peso demasiado bajo en las carteras.

Hace 3 años y medio escribimos el artículo “Los beneficios de los reajustes automáticos de carteras” en el cual detallábamos el análisis hecho por David F. Swensen, conocido inversor y actual director de inversiones de la universidad de Yale, en su libro “Unconventional Success, A Fundamental Approach to Personal Investment. En este análisis concluíamos que se podía obtener un 0,4% de rentabilidad anual adicional, reajustando periódicamente las inversiones y manteniéndote en tu perfil máximo de riesgo.

Tras haber pasado ya por un ciclo completo de subidas y bajadas desde el lanzamiento de Indexa hace cuatro años y medio, es un buen momento para realizar un análisis de la diferencia de rentabilidad y riesgo históricos que hubiera obtenido un inversor en una cartera de Indexa, reajustando y sin reajustar.

Las hipótesis

Asumimos que el inversor tiene la cartera 6/10 de Indexa desde el 31/12/2015 al 10/07/2020. La composición es la siguiente (hacemos la simulación con los fondos de la clase institutional, aunque desde mayo 2020 tenemos acceso a los fondos de la clase institucional Plus de Vanguard):

  • 26% Vanguard US 500 Stk Idx Eur -Ins (IE0032126645)
  • 13% Vanguard European Stk Idx Eur -Ins (IE0007987708)
  • 5% Vanguard Japan Stk Idx Eur -Ins (IE0007286036)
  • 8% Vanguard Emrg Mk Stk Idx Eur -Ins (IE0031786696)
  • 9% Vanguard Euro Inv Gr Bnd Idx Eur -Ins (IE00B04FFJ44)
  • 16% Vanguard Eur Gv Bnd Idx -Ins (IE0007472990)
  • 23% Vanguard Euroz Inf Lk Bnd Idx -Ins (IE00B04GQR24)

En el caso de reajuste automático asumimos que el reajuste se realiza mensualmente (las aportaciones mensuales periódicas que realizan muchos inversores reajustan también las carteras ya que siempre se suscribe más de los fondos que están más debajo de su peso objetivo) y en el caso de no reajustar se deja que la compra inicial siga la evolución del mercado.

Por simplicidad, como estamos interesados en la comparación entre ambas opciones más que en la rentabilidad absoluta, en ambos casos suponemos que no hay ni comisión de gestión ni de custodia porque no afectan a la comparativa.

El resultado

El primer efecto de no reajustar las carteras es que el peso real de la cartera en acciones diferiría del peso objetivo que es 52%.


Como se puede observar en el gráfico, el peso en acciones de las carteras sin reajustes varía desde un mínimo de 50% en los primeros meses de 2016 hasta un máximo de 60% justo antes de la irrupción de la crisis bursátil de la COVID-19. Sin haber reajustado hubiéramos entrado en la crisis bursátil con un peso en acciones 8 puntos porcentuales por encima del peso del perfil.

El efecto de esto es que necesariamente el riesgo de la cartera sin reajustar va a ser mayor. Para esta muestra, la volatilidad de la cartera con reajustes es de 10,9% mientras que la volatilidad de la cartera sin reajustes es de 11,7%, 0,8 puntos porcentuales más (la volatilidad es una medición del riesgo).

El efecto en la rentabilidad depende de la muestra. Si escogemos un periodo donde las acciones están en máximos históricos, probablemente la estrategia de no reajustar hubiera obtenido una mayor rentabilidad que la cartera reajustada. En el gráfico a continuación podemos observar la evolución de 100€ invertidos en cada una de las dos opciones (con y sin reajustes):

Se puede observar que la evolución ha sido muy similar hasta justo antes de la última crisis, cuando la cartera sin reajustar ha caído con más fuerza (por tener más riesgo) que la cartera reajustada, lo cual ha hecho que la rentabilidad de la cartera con reajustes sea un 0,3% anual superior (5,3% vs. 5,6%). Como consecuencia, el ratio de Sharpe (ratio de rentabilidad por riego) es superior en el caso de la cartera con reajustes. El resumen de datos es el siguiente:

Con reajustes
(52% acciones)
Sin reajustes Diferencia
Rentabilidad anual 5,6% 5,3% 0,3%
Volatilidad 10,9% 11,7% -0,8%
Sharpe 0,51 0,45 0,06

La crítica obvia que se puede hacer a este análisis es la muestra: como no estamos en máximos históricos, el reajuste sale mejor, pero ¿qué ocurriría con otra muestra? Para responder a este comentario es importante no olvidar la principal ventaja del reajuste automático: reducir el riesgo. Podemos realizar una comparativa de una cartera que mantenga el peso máximo que llega a tener la cartera sin reajustes de esta muestra (60%) y comparar. El resultado es el siguiente:

En este caso el riesgo medido por volatilidad es algo superior (ya que los primeros años la cartera con reajustes está invertida al 60% mientras que la cartera sin reajustes empieza al 52%), pero la mayor rentabilidad obtenida (un 0,7% anual) compensa ampliamente este mayor riesgo. De esta forma, el ratio de Sharpe pasa de 0,45 a 0,49.

Con reajustes
(60% acciones)
Sin reajustes Diferencia
Rentabilidad anual 6,0% 5,3% 0,7%
Volatilidad 12,2% 11,7% 0,4%
Sharpe 0,49 0,45 0,04

Conclusión

En este ejercicio de simulación hemos querido mostrar con una cartera de Indexa, la diferencia de reajustar y no reajustar tu cartera. La principal ventaja de realizar reajustes periódicos es que el riesgo de tu cartera se reduce lo cual te permite invertir siempre en el mayor peso de acciones compatible con tu perfil, y no solo hacerlo cuando las acciones han subido.

En nuestro ejercicio, vemos que la rentabilidad que proporciona reajustar es un +0,7% anual, superior al dato de +0,4% obtenido por Swensen. Es muy difícil estimar este dato a largo plazo, pero no hay duda de que controlar automáticamente el riesgo de tu cartera te permitirá invertir en un perfil con más riesgo y por tanto obtener más rentabilidad a largo plazo.

Si aún no tienes cuenta con Indexa Capital, puedes probar gratuitamente nuestro test de perfil inversor y ver qué cartera te recomendaríamos, con máxima diversificación, y con costes de media 5 veces más bajos que con los bancos.

Actualización 2020 de las expectativas de las carteras


Como venimos haciendo cada año, hemos actualizado las expectativas de rentabilidad y riesgo de nuestras carteras. El objetivo es que anualmente incluyamos la última información disponible de cara a estimar la rentabilidad que podemos esperar en el largo plazo.

La metodología que utilizamos para calcular la rentabilidad y riesgos esperados está fijada por nuestro comité asesor y está publicada en la página de nuestro modelo de gestión. Para estimar la rentabilidad esperada a largo plazo de los mercados de acciones, calculamos el promedio de las estimaciones de algunas grandes casas de gestión como Vanguard, JP Morgan, Franklin Templeton, State Street Global Advisors (SSGA) o Blackrock.

Este año las expectativas de rentabilidad anual a largo plazo, que hemos tomado en consideración para las acciones, son las siguientes:

Expectativas rentabilidad largo plazo Indexa - 2020

Para las clases de activo de bonos, se tiene en cuenta principalmente el tipo de interés a largo plazo. Por ejemplo, si los bonos de empresas europeas actualmente ofrecen un tipo de interés del 0,1%, la rentabilidad esperada de este activo será un 0,1%.

De esta manera, las expectativas de rentabilidad a largo plazo de las diferentes clases de activo actuales y las anteriores son las siguientes:

Expectativas rentabilidad largo plazo clases de activos Indexa - 2019 - 2020 b
Errata 29/01/2020: una versión anterior de la gráfica indicaba por error 4,4% para Europa (en lugar de 5,4%) y 4,9% para EEUU (en lugar de 4,4%).

Como se puede observar las expectativas de rentabilidad a largo plazo en todas las clases de activo han disminuido ligeramente. Tanto las acciones como los bonos tienen ahora una menor rentabilidad esperada a largo plazo que el año pasado por las fuertes subidas del año 2019.

El efecto sobre las expectativas de rentabilidad de las carteras medianas de Indexa (entre 10.000€ y 100.000€) es el siguiente:

Expectativas rentabilidad largo plazo carteras Indexa - 2019 - 2020

Se puede observar que la rentabilidad esperada baja entre 6 décimas y 7 décimas en función de la cartera modelo. Estos cambios de expectativas sólo son informativos y no suponen ningún cambio en las carteras modelo asignadas a nuestros clientes porque nuestro modelo se basa principalmente en el peso que da el mercado a las diferentes clases de activo y no tanto en nuestras expectativas de rentabilidad a largo plazo.

Las expectativas de las demás carteras, de menos de 10 mil euros, de más de 100 mil euros o las carteras de planes de pensiones o EPSVs, están todas disponibles en nuestra página de modelo de gestión.

Si ya tienes tu cuenta abierta con nosotros, puedes ver las nuevas expectativas de tu cartera en tu zona privada > Plan.

Si aún no estás indexado con nosotros: no dudes en responder a nuestro breve test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera te podemos ofrecer, sus expectativas de rentabilidad, sus costes, … sin compromiso y sin tener que facilitarnos ningún dato personal.

Bajamos el nivel de efectivo objetivo a 0,70% en las carteras de fondos


Hemos hecho un cambio menor en nuestras carteras de fondos: bajamos el nivel objetivo de efectivo en las carteras a 0,70% (en lugar de 1,00% antes). El nivel de efectivo mínimo se mantiene en 0,18% y el nivel máximo por defecto baja a 1,00% (en lugar de 1,25% antes).

Razones del cambio

Hay varias razones por las que bajamos ahora el nivel de efectivo:

  1. Muchos clientes, principalmente con cuentas relativamente grandes, nos han pedido mantener un porcentaje de efectivo más bajo que el 1%.
  2. Con 0,70% de efectivo cubrimos más de 1 año de comisiones en todo caso (la suma de las comisiones de gestión de Indexa, de máximo 0,45%, y de custodia del banco custodio, de 0,18%, es de máximo 0,63% anuales).
  3. Tenemos que pagar al Fondo de Garantía de Inversiones (Fogain) un 0,20% sobre el efectivo de los clientes que no está invertido, lo que repercute en mayores costes para Indexa Capital e indirectamente para sus clientes.

Este cambio menor contribuirá a poder aumentar, aunque de forma marginal, la rentabilidad esperada de las carteras para nuestros clientes.

Más información

Por si quieres saber más sobre el nivel de efectivo en nuestras carteras de fondos, como detallamos en nuestras preguntas frecuentes, funciona de la siguiente manera:

  • Nuestro sistema mantiene por defecto una pequeña proporción de efectivo, entre el 0,18% y el 1,00% del valor total de tu cartera, con un máximo de 25 mil euros (que aplica para las cuentas de más de 2,5 millones de euros), para cubrir los gastos futuros de custodia y de gestión sin tener que reembolsar fondos de inversión durante los primeros años.
  • En caso de que el efectivo en la cuenta baje de 0,36% del valor total de tu cartera, te enviaremos un aviso por email, con el asunto “Nivel de efectivo bajo en tu cuenta de fondos nºXXX, próximo reembolso de fondos“, para que puedas aportar más efectivo antes de que tengamos que realizar reembolsos de fondos, y en caso de que baje de 0,18% reembolsaremos una parte de la cartera para llevar el efectivo de nuevo a su nivel objetivo de 0,70%.
  • En cuanto a tus nuevas aportaciones de efectivo a tu cuenta, se invertirán cuando podamos realizar una suscripción de mínimo 150€ en un fondo. Para carteras relativamente pequeñas, suele ocurrir cuando hay más de 300€ en efectivo en una cuenta.
  • Este límite de 150€ por operación se debe a los costes fijos asociados a cada nueva suscripción, que no repercutimos a los clientes (los asumen Indexa y el banco custodio).

 

Limitaciones de la indexación global pura


En Indexa somos unos firmes defensores de la indexación global por capitalización y de evitar a toda costa el sesgo local (“home bias”) que habitualmente tienen los inversores y los gestores.

Como mostramos en un nuestro artículo a ”El homo indexatus, invertir a largo plazo y los cisnes negros”, un inversor desde 1899 hasta la actualidad que se hubiera indexado al mundo habría obtenido una rentabilidad real de 5,0% anual (esto significa que hubiera aumentado un 5% su poder adquisitivo cada año y que se hubiera duplicado el valor real de la cartera cada 14 años). Esta rentabilidad es muy significativa y más que suficiente, pero además se consigue con un riesgo menor que eligiendo un país concreto ya que la diversificación reduce la volatilidad.

Por estas razones recomendamos “comprar el mundo” y desde nuestro lanzamiento hace cuatro  años, hemos defendido por ejemplo, que las acciones de Estados Unidos debían tener un peso muy significativo en las carteras a pesar de que “habitualmente el S&P500 está en máximos”.

No obstante, tanto en nuestras carteras de fondos como en nuestras carteras de planes de pensiones, el peso que tienen las acciones de Estados Unidos es inferior al peso del 55% que tiene en la capitalización global. La razón es que la indexación global pura por capitalización tiene dos problemas. Por un lado, ignora la fiscalidad del inversor y por otro es vulnerable a posibles burbujas.

La indexación global pura ignora la fiscalidad del inversor

Este es el efecto más evidente de los dos. El mejor ejemplo es el de un inversor europeo que invierte en Estados Unidos. Sobre inversiones en acciones en Estados Unidos, los fondos de inversión no estadounidenses sufren una retención del 30% sobre los dividendos, y no pueden recuperar esta retención (se pierde un 30% de los dividendos). Por tanto, un inversor europeo en acciones de Estados Unidos tiene una menor rentabilidad esperada que un inversor estadounidense invirtiendo en acciones de Estados Unidos , por lo que el inversor europeo debería invertir menos en Estados Unidos que un inversor estadounidense (ya que el riesgo es el mismo para ambos). En el caso extremo de que se perdiera el 100% del dividendo entonces el inversor europeo no debería invertir en Estados Unidos.

Si aplicamos la indexación pura por capitalización no estamos teniendo en cuenta este efecto que tiene la discriminación fiscal. La razón por la que Estados Unidos pesa el 55% de los mercados globales es porque una gran parte de los inversores son estadounidenses. Si la mayoría de los inversores fueran europeos, el peso de Estados Unidos sería seguramente inferior (por el impacto de la fiscalidad).

La indexación global pura es vulnerable a burbujas

Este es un efecto más sujeto a interpretación ya que podría considerarse que implica cierta visión activa. En el pico de su burbuja de los años 80, el mercado Japonés llegó a pesar un 44% del índice MSCI World (mientras el peso medido por PIB era 4 veces inferior) y actualmente pesa algo menos de un 10% del MSCI World.  Por otro lado, el PER (Price to Earnings Ratio, o ratio del precio de las acciones dividido por los beneficios) en aquella época estuvo en el rango de 70x lo cual implica que se estuvo pagando los beneficios de 70 años para comprar empresas (o que tardarías 70 años en amortizar una compra con los beneficios actuales). Una valoración de PER de 70 veces para un mercado desarrollado es coyuntural y eventualmente volverá a bajar, bien porque aumentarán los beneficios, o bien porque caerán los precios de las acciones, o una mezcla de los dos.

Fuente: Schroders – MSCI

Por tanto, surge la duda de si no sería razonable marcar un mínimo de diversificación por zona geográfica para evitar estas desmesuras que el mercado tiene ocasionalmente. De forma similar, se podría plantear establecer un mínimo de diversificación por sector económico (consumo, petróleo, tecnología) para minimizar el impacto de burbujas como la del año 2001.

Matizando la indexación global pura

Por estas dos razones, consideramos que hay que matizar los pesos que propone la indexación global pura. Por un lado, hay que penalizar las regiones que te cobran más impuestos y por otro conviene establecer un mínimo de diversificación. Para calcular cuánto reducir el peso de las acciones de Estados Unidos en nuestras carteras, tenemos dos opciones:

  1. Se puede calcular qué parte del beneficio de las empresas perdemos por impuestos. Teniendo en cuenta que el porcentaje que se paga en dividendos en EEUU es aproximadamente un 35% y que se pierde un 30% de ese dividendo entonces se debería reducir un 10% el peso.
  2. O asumiendo que el valor de una acción es el flujo descontado de dividendos, entonces el peso debería ser un 30% menos.

No existe una forma obvia de cómo reducir el peso de Estados Unidos en nuestras carteras. En nuestras carteras de fondos de inversión, hemos limitado el peso de las acciones de Estados Unidos a 35% de la cartera total que incluye mínimo 21% de bonos, lo que equivale a un peso máximo de 44% del total de las acciones en la cartera (35% de 79% es igual a 44%). En cuanto a nuestro plan de pensiones de acciones (Indexa Más Rentabilidad Acciones PP), hemos limitado el peso de las acciones de Estados Unidos al 45% de este plan. En ambos casos el porcentaje máximo de acciones de Estados Unidos es similar, 44% o 45% de la renta variable de la cartera, y es inferior al peso actual de las acciones de Estados Unidos en la capitalización bursátil mundial, que es del 55% del MSCI All Countries (índice que aglutina las empresas de gran capitalización de países desarrollados y emergentes). Se trata de una reducción de 10 puntos porcentuales (45-55%) que equivale a una reducción de aproximadamente 18% del peso de las acciones de Estados Unidos (10/55 = 18%), a medio camino entre las dos opciones detalladas más arriba, de reducir un 10% o de reducir un 30%.

Conclusión

Los impuestos y las burbujas hacen que la indexación pura por capitalización no sea una opción perfecta y que necesite ser matizada. No existe una mejor forma de limitar el peso de las acciones de Estados Unidos, pero sin duda hay que limitarlo de alguna manera. En Indexa hemos decidido limitar el peso de las acciones de Estados Unidos a +- 45% de la inversión en acciones a nivel global, debajo del peso que le correspondería a Estados Unidos por la capitalización bursátil actual (55%), con el objetivo de mejorar la rentabilidad por riesgo de nuestras carteras para nuestros clientes.

El swing price y cómo beneficia a nuestros clientes


En el artículo “Sobre los costes de transacción en los fondos de inversión y ETF’s” hablamos de los distintos costes de transacción que existen cuando se suscriben fondos o ETFs. Existen cuatro tipos de coste de transacción que se pueden aplicar en un fondo de inversión:

  • Coste explícito,
  • Swing price,
  • Bid-Offer, y
  • Redondeos de participaciones.

En este artículo vamos a revisar en detalle el Swing price (que podríamos llamar “precio oscilante” en español) ya que se está convirtiendo de hecho en un estándar y está actualmente aplicado en los fondos de Vanguard que utilizamos en nuestras carteras.

Comisiones de suscripciones y de reembolso

En la raíz del Swing Price está el problema del coste que generan las nuevas aportaciones y reembolsos en un fondo de inversión para todos los partícipes del fondo y no sólo para los que entran o salen del fondo. Cuando hay entradas netas en un fondo, el fondo compra más activos (ej. acciones o bonos) y soporta unos costes de transacción que acaban soportados por todos los partícipes del fondo. Cuando hay salidas netas pasa lo mismo: el fondo vende activos y soporta costes de transacción que reducen el valor liquidativo del fondo para todos los partícipes.

El partícipe que mantiene su posición, ni suscribe ni reembolsa, tiene que soportar injustamente el coste de los partícipes que entran y salen.

Por ello se crearon las comisiones de suscripción y de reembolso que tenían el objetivo de repercutir el coste de las nuevas transacciones a los partícipes que suscribían o reembolsaban participaciones. Estas comisiones se quedaban en el fondo (no las cobraba la gestora) y evitaban que las nuevas entradas y salidas tuvieran un impacto negativo en los demás partícipes del fondo. De hecho, los partícipes actuales del fondo se beneficiaban de ellas.

Sin embargo, presentaban un nuevo problema: en caso de aportaciones netas positivas en un día, los reembolsos de participaciones no generaban ningún coste (porque estaban compensados por las aportaciones del día) pero sí sufrían unas comisiones de reembolso de todos modos. Pasaba lo mismo con las nuevas suscripciones que sufrían una comisión de suscripción, aunque este día hubiera habido más reembolso que suscripciones. De esta manera se estaba cobrando injustamente una comisión de reembolso a los vendedores los días de aportaciones netas positivas o injustamente una comisión de suscripción a los compradores en los días de reembolso neto en el fondo.

Por ello se inventó el Swing Price, para repercutir el coste de comprar o vender los activos a los compradores en caso de día con más suscripciones que reembolsos, o a los que reembolsan en caso de día con más reembolsos que suscripciones.

Cómo funciona el Swing Price

El Swing price funciona ajustando el precio de todas las ofertas (suscripciones y reembolsos) en un día dado, hacia arriba o hacia abajo de acuerdo con el flujo de entrada o salida neto en el fondo este día, para evitar perjudicar a los inversores existentes (dilución). El proceso para aplicarlo es el siguiente:

  1. Se calcula el patrimonio del fondo, que es la suma de todas las inversiones del mismo.
  2. Al dividir esto por el número de participaciones existentes se obtiene el valor liquidativo (el precio de una participación del fondo).
  3. A continuación, se evalúan los flujos de entrada (suscripciones) y salida (reembolsos) en el fondo. Si hay más compras que ventas, el fondo tiene una entrada neta y se modifica el valor liquidativo hacia arriba por un “swing factor” predeterminado (ver debajo tabla con ejemplos de swing factors).
  4. Si hay más ventas que compras, el fondo tiene salidas netas y se modifica el precio a la baja por otro “swing factor” (en general diferente al utilizado en el punto anterior).

Es importante tener en cuenta que todos los inversores pagan el mismo precio en un día determinado, ya sea que estén comprando o vendiendo. Este precio será el valor real de las inversiones (si no hay entradas o salidas netas) o un precio que se haya elevado (si el fondo tiene entradas netas) o bajado (si el fondo tiene salidas netas). Esto significa que aquellos inversores que suelan operar al contrario que el mercado, se beneficiarán de este coste de transacción y los que suelan invertir con el mercado, lo sufrirán.

Debido a la forma en que funciona el Swing price, el precio publicado difiere del valor real del fondo (que refleja el valor del índice que siguen los fondos menos los costes) y por lo tanto se incrementa ligeramente la diferencia con el índice replicado (el “tracking error”) para los fondos que utilizan el método del Swing price. Puede haber pequeñas diferencias en la rentabilidad diaria del fondo con la de los índices.

Ejemplo

A continuación, mostramos un ejemplo elaborado por Vanguard para ayudar a entender cómo funciona el Swing price. Hay dos escenarios, cada uno con tres transacciones en el fondo Vanguard Emerging Markets Stock Index Fund, que tiene un valor liquidativo de 10€ y un “swing factor” de compra de 0,13% y de 0,47% de venta.

Ejemplo swing price Vanguard

En el escenario A, el fondo tiene entradas por un total de 150 millones de euros y salidas por un total de 70 millones de euros, lo que resulta en una entrada neta de 80 millones de euros. En este escenario, se eleva el precio del fondo hacia arriba en 13 puntos básicos (0,13%) y por tanto el valor liquidativo será 10,013€ por participación.

En el escenario B, el fondo tiene entradas de 100 millones de euros y salidas de 150 milones de euros, lo que resulta en una salida neta de 50 millones de euros. En este escenario, se baja el precio del fondo en 47 puntos básicos (0,47%) y por tanto el valor liquidativo será 9,953€ por participación.

Ilustración Swing factor

 

Swing factors de los fondos de nuestras carteras

Debajo mostramos una tabla con los “Swing factors” de los fondos de Vanguard que utilizamos en nuestras carteras actualmente. Como se puede observar el coste de comprar o vender es diferente en general ya que, por ejemplo, en algunos lugares cuando se venden acciones se pagan impuestos, pero cuando se compran no (como por ejemplo en el fondo de Mercados Emergentes, el primero en la tabla abajo). O en el caso de los bonos, actualmente hay muchísima demanda de bonos y hay que pagar un sobreprecio para comprarlos, pero no para venderlos.

Swing factor (en puntos básicos, o centésimas de %) Compra Venta
Vanguard Emerging Markets Stock Index Fund 13 47
Vanguard Pacific ex-Japan Stock Index Fund 6 6
Vanguard Global Stock Index Fund 5 1
Vanguard Japan Stock Index Fund 2 2
Vanguard U.S. 500 Stock Index Fund 0 0
Vanguard Eurozone Inflation-Linked Bond Index Fund 12 0
Vanguard Euro Government Bond Index Fund 10 0
Vanguard Global Bond Index Fund 16 0
Vanguard Euro Investment Grade Bond Index Fund 26 0

Cómo el Swing price beneficia a nuestros clientes

El Swing factor es un coste que se cobra a los inversores que operan más y/o que operan a la vez que el mercado (vendiendo cuando la mayoría vende y comprando cuando la mayoría compra) en beneficio de los inversores que permanecen el fondo o que operan en contra del mercado. Se trata de un mecanismo beneficioso para nuestro modelo de gestión, y para nuestros clientes, por varias razones:

  • Invertimos a largo plazo y modificamos poco la composición de nuestras carteras
  • Intentamos ayudar a nuestros clientes a no vender en momento de caídas y de salidas masivas de los fondos, y de no comprar más después de subidas en momentos de entradas masivas en los fondos
  • Nuestros reajustes automáticos de carteras van por naturaleza en contra del mercado porque compran los fondos que más han caído y venden los que más han subido.

Terminología

Dilución: jerga de la industria para la situación en la que los inversores existentes en un fondo asumen los costes de transacción asociados a que otros compren o vendan participaciones en el fondo.

Swing factor (factor de oscilación): la cantidad, en puntos básicos, por la cual el precio de un fondo aumenta o disminuye. Estos están predeterminados de antemano y se aplican consistentemente, aunque varían periódicamente. Ver tabla anterior para ver los factores de oscilación de los fondos de Vanguard que utilizamos en Indexa.

Swing price total (precio oscilante completo): con este método, el administrador del fondo cambia el precio cada vez que hay flujos netos de entrada o salida de un fondo.

Swing price parcial (precio oscilante parcial): con este método, el administrador del fondo solo cambia el precio cuando los flujos netos superan un umbral previamente acordado. Inicialmente, en octubre de 2017 cuando Vanguard pasó al sistema de Swing price, adoptaron el Swing price total, pero desde mayo de 2019 han pasado a un sistema parcial. De esta forma es necesario que las entradas o salidas superen un límite para aplicar el Swing price.

Entradas netas, salidas netas: son los flujos de efectivo de entrada y salida en un fondo. Esta es la métrica clave que determina la forma en que el precio aumenta o disminuye.

→ Si aún no tienes cuenta con Indexa Capital, puedes probar gratuitamente nuestro test de perfil inversor y ver qué cartera te recomendaríamos, con máxima diversificación, y con costes radicalmente bajos.

Sobre los Benchmarks de nuestras carteras


En este artículo describimos qué son los Benchmarks o índices de referencia, para qué sirven, cómo los seleccionamos en Indexa y cuáles son los que utilizamos actualmente.

De acuerdo con Investopedia:

“Un Benchmark o índice de referencia, es un estándar contra el cual se puede medir la rentabilidad de una acción, fondos de inversión o de un gestor de inversiones. En general, para este propósito se utilizan índices representativos sobre acciones y bonos.”

Por lo tanto, sirve para poder comparar y poner en contexto la rentabilidad obtenida por una inversión. De esta forma podrás comprobar si el porcentaje de rentabilidad que ha obtenido tu inversión en un fondo, o en una cartera de fondos, está bien o en realidad se ha quedado corta.

Como indica la definición, normalmente se suelen utilizar índices de mercado para ser usados como Benchmark. Por ejemplo, un gestor activo que invierta en acciones de Estados Unidos puede ser comparado contra la rentabilidad del índice S&P500 (las 500 mayores empresas cotizadas de Estados Unidos).

A la hora de seleccionar un Benchmark hay que tener varias cosas en cuenta:

  1. El riesgo de la cartera y el Benchmark deben ser similares.
  2. Los activos en los que invierte en el Benchmark tienen que ser representativos de la política de inversión de la cartera.
  3. El Benchmark tiene que ser público, replicable e invertible. De nada sirve medir la rentabilidad contra un índice en el que no se puede invertir.
  4. Un detalle muy importante a tener en cuenta es que la mayoría de las veces los Benchmarks que utilizan los gestores activos no incorporan en su Benchmark la rentabilidad de los dividendos y con ello comparan su rentabilidad con dividendos con un Benchmark que no los incluye . Es un error. Para comparar manzanas con manzanas tenemos que añadir los dividendos a los índices.

En el artículo del CFA Institute “GUIDANCE STATEMENT ON BENCHMARKS”, se detallan las características mínimas que debe cumplir un buen Benchmark.

Benchmarks en Indexa

En Indexa, los Benchmarks que utilizamos muestran la rentabilidad que obtienen de media los fondos españoles. Obtenemos los datos de Inverco, que es la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones, y con estos datos calculamos la evolución de la media de los fondos de una determinada categoría. El proceso de cálculo de los índices es el siguiente:

  1. Inverco recibe mensualmente la rentabilidad de más del 95% de los fondos españoles y los separa en función de diferentes categorías de inversión. Ejemplos de las categorías son Renta fija mixta internacional o Renta variable mixta internacional.
  2. Para cada categoría calculamos la rentabilidad ponderada por el patrimonio mensual de cada fondo.
  3. Indexa utiliza estas rentabilidades mensuales para calcular un índice en base 100 que es el que se muestra en nuestra página de estadísticas y en nuestros informes mensuales para nuestros clientes.

De esta forma la evolución de las carteras de Indexa se compara contra la rentabilidad que se obtendría de media con los fondos españoles fuera de Indexa. Pensamos que son los Benchmarks más útiles para el inversor ya que le permite comparar la rentabilidad de Indexa con la alternativa.

Comparar la rentabilidad de las carteras de Indexa contra una cesta de índices no sería demasiado informativo, porque el resultado se conocería de antemano: la cartera de Indexa tendría la rentabilidad de los índices menos las comisiones.

Realizamos la asignación de una categoría específica a una cartera concreta basándonos en el porcentaje de renta variable (acciones) en el que invierte la cartera en cuestión. Siguiendo las indicaciones de la CNMV y de Inverco, si el porcentaje de acciones es menor de 30% usamos la categoría de renta fija mixta, si está entre 30% y 75% utilizamos la categoría de renta variable mixta y si está por encima del 75% utilizamos la categoría de renta variable.

Por otro lado, si hay disponible un Benchmark que haga referencia a la inversión internacional, lo utilizamos, ya que nuestras carteras de fondos están globalmente diversificadas.

Por nivel de riesgo, los benchmarks que utilizamos actualmente son:

(RF = renta Fija y RV = Renta Variable)

Carteras Peso acciones Categoría Definición de categoría
Fondos,
1 a 3
13 a 28% RF mixta internacional Menos del 30% de exposición a renta variable. La suma de las inversiones en valores de renta variable emitidos por entidades radicadas fuera del área euro, más la exposición al riego divisa podrán superar el 30%.
Fondos,
4 a 9
39 a 74% RV mixta internacional Entre el 30% y el 75% de exposición a renta variable. La suma de las inversiones en valores de renta variable emitidos por entidades radicadas fuera del área euro, más la exposición al riego divisa podrán superar el 30%.
Fondos,
10
78% RV internacional Resto Al menos el 75% de la cartera en activos de renta variable. Más de un 30% de los activos estarán denominados en monedas no euro. No adscrito a ninguna otra categoría de Renta Variable Internacional (ej. RV EEUU, RV Europa, RV Emergentes, …).
Pensiones,
1 a 3
10 a 30% RF mixta Menos del 30% de la cartera en activos de renta variable.
Pensiones,
4 a 7
40 a 70% RV mixta Entre el 30% y el 75% de la cartera en activos de renta variable.
Pensiones, 8 a 10 80 a 100% RV Más del 75% de la cartera en activos de renta variable.

Nota 24/07/2019: anteriormente utilizábamos para la cartera 8 de pensiones (80% acciones) el índice de Renta variable mixta y para la cartera 10 de fondos (78% acciones) el índice de Renta variable mixta internacional. Hemos decidido cambiarlo hacia Renta variable y “Renta variable internacional Resto” para ser 100% consistentes con la definición de la categoría que realiza Inverco.

Puedes consultar la evolución de nuestras carteras y la de los Benchmarks correspondientes en la nuestra página de estadísticas o en los informes mensuales de tu cartera.  En el gráfico a continuación mostramos la comparativa de la cartera de fondos nº6 de entre 10 y 100 mil euros desde el año 2016 y el Benchmark de Inverco Renta variable mixta internacional:

Como se puede observar en las columnas “Total” y “Benchmark” de la tabla,  en cada uno de los 3 años y medio que llevamos de historia, la rentabilidad de la cartera de Indexa ha sido superior a la media de los fondos de inversión españoles de riesgo similar. Algún año podrá ocurrir lo contrario, aunque el elevado nivel medio de comisiones en los fondos españoles hace que sea poco probable.

→ Si aún no tienes cuenta con Indexa Capital, puedes probar gratuitamente nuestro test de perfil inversor y ver qué cartera te recomendaríamos, con máxima diversificación, y con costes radicalmente bajos.