Análisis de la composición de nuestras carteras 2022

Hace aproximadamente 4 años publicábamos en el blog un análisis de la composición de nuestras carteras. En este nuevo artículo, vamos a actualizar ese análisis y a destacar las principales diferencias que hay entre las carteras que había entonces y las carteras actuales.

En Indexa construimos las carteras utilizando fondos y planes de pensiones indexados con diversificación global. Las carteras de fondos actuales están compuestas por entre 2 y 12 fondos de inversión que buscan replicar cada uno el comportamiento de una clase de activo, por ejemplo, las acciones europeas o los bonos gubernamentales de Estados Unidos.

Esta forma de visualizar las carteras nos permite tener una visión global sobre la inversión que estamos realizando, aunque no hace posible conocer exactamente en qué compañías se está invirtiendo o a qué gobiernos se está presentado dinero. A continuación, vamos a desgranar las diferentes exposiciones de una cartera típica y a compararlas con la cartera típica que teníamos hace 4 años.

A modo de ilustración, escogemos una cartera 6/10 para cuentas entre 10 y 100 mil €. Esta cartera invierte en las siguientes clases de activo:

Clase de activo 04/2018 05/2022 Diferencia
Total acciones 52% 52% 0%
Acciones Europa 13% 12% -1%
Acciones Estados Unidos 26% 25% -1%
Acciones Economías Emergentes 8% 6% -2%
Acciones Japón 5% 4% -1%
Acciones globales pequeña capitalización 0% 5% 5%
Total bonos 48% 48% 0%
Bonos Empresas Europeas 9% 9% 0%
Bonos Gobiernos Europeos 16% 13% -3%
Bonos Europeos ligados a la Inflación 23% 5% -18%
Bonos Empresas Estados Unidos cubierto a EUR 0% 8% 8%
Bonos Gobiernos Estados Unidos cubierto a EUR 0% 13% 13%

Como podemos observar en la tabla superior hay diferencias significativas en cuanto al peso por clase de activo. Aun así, se ha mantenido la distribución entre acciones y bonos que sigue siendo de 52% y 48% respectivamente manteniendo esta cartera con un riesgo medio.

En cuanto al peso por activo, se observa que en las acciones se ha añadido la clase de «Acciones globales de pequeña capitalización», a cambio de disminuir el peso de todas las demás clases de acciones. Esto lo hicimos debido a que nuestras carteras solo tenían exposición a compañías de gran y mediana capitalización, pero faltaba la exposición a compañías de pequeña capitalización.

En cuanto al peso por activo de los bonos se han añadido dos categorías nuevas de bonos de Estados Unidos, uno de empresas y otro del gobierno estadounidense. A cambio, se han disminuido los pesos de los fondos de gobiernos europeos y bonos ligados a la inflación. Estas dos clases las añadimos para incluir diversificación entre bonos europeos y bonos estadounidenses y diversificar así el riesgo de crédito.

Puedes encontrar más información al respecto en nuestro artículo “Incorporamos bonos de estados Unidos y acciones de pequeña capitalización”.

Principales emisores

A continuación, vamos a analizar los principales emisores de esta cartera. Un emisor es la entidad que emite acciones o bonos para que los inversores los suscriban. Son principalmente gobiernos, empresas y entidades supranacionales (como la Unión Europea). Los 30 principales emisores son:

Estos 30 emisores representan el 41,9% de la cartera. En esta cartera hay 7.165 empresas (acciones) y 2.923 emisores de bonos. Por tanto, nos encontramos ante una cartera muy diversificada.

En las primeras posiciones encontramos bonos de gobiernos. El primero, con significativamente más peso que el resto, son los bonos de Gobiernos de Estados Unidos que representa un 13,2% de la cartera. A continuación, encontramos algunos países europeos como Francia, Italia, Alemania y España que pesan un 15,4%. En unas posiciones inferiores encontramos las emisiones de gobiernos belgas y de Países Bajos, con un peso conjunto de 1,4%. También representan un peso relevante en la cartera el conjunto las entidades supranacionales que tenemos actualmente en Europa, el Banco Europeo de inversiones, los bonos de la unión y el fondo europeos de estabilidad financiera, que representan un 0,9%. El conjunto de bonos de gobiernos europeos representa un 21,8% del total de la cartera. El porcentaje total de bonos de gobiernos en esta cartera es de 36,8%.

En cuanto a las primeras posiciones de compañías las ocupan Apple, Microsoft, Alphabet (Google) y Amazon. Empresas tecnológicas que representan el 5% de la cartera. Posteriormente, y ya con representaciones pequeñas de menos de 0,5% por empresa, encontramos empresas como Tesla, de la industria de automoción, empresas financieras como JPMorgan Chase, Berkshire Hathaway y Bank of America, empresas petroleras Exxon Mobil y Shell, más compañías del sector tecnológico como Taiwán Semiconductor, Nvidia, Meta Platform (Facebook) y ASML (circuitos integrados), y farmacéuticas como UnitedHealth, Johnson & Johnson, Roche y AstraZeneca.

Las únicas empresas europeas de esta lista de principales emisores representan un total del 1,8%: dos empresas suizas, Nestlé y Roche, con un peso total de 0,8%, las empresa británicas UnitedHealth y Shell, con un peso de 0,7% la empresa británica Shell, con un peso de 0,3% (actualización 04/06/2022), y la empresa de países bajos ASML, líder en la producción mundial de circuitos integrados.

La única empresa asiática de esta lista es la Taiwanesa Taiwan Semiconductor, empresa de fundición de semiconductores que representa un 0,4% de la cartera.

En el siguiente gráfico mostramos por emisor las principales diferencias de la cartera actual con la que teníamos hace 4 años:

En este gráfico observamos que la principal diferencia es la drástica diminución de los pesos de los bonos europeos, que disminuyen su peso en un 18,5% y el aumento significativo de un 13,2% de los bonos de gobierno de Estados Unidos. Con ello se ha diversificado significativamente el riesgo de crédito de la cartera.

Dejan de forma parte de la lista de los principales emisores de la cartera empresas asiáticas como Tencent, Alibaba y Samsung Electronics y empresas financieras como Wells Fargo y HSBC. Y aparecen nuevos emisores como Tesla, Nvidia y ASML. Es relevante también mencionar el auge de las empresas farmacéuticas en este periodo ya que aparecen en la lista de principales emisores como UnitedHealth, Roche y AstraZeneca que antes no aparecían, y junto a Johnson & Jonhson representan ahora un 1,2% de la cartera. Este cambio se debe a que la capitalización de las empresas que entran en la lista ha aumentado sustancialmente en este periodo, y, sobre todo, ha aumentado más con respecto a las que salen.

Por todo lo expuesto anteriormente y recordando que hace 4 años los 30 principales emisores de la cartera representaban un 46,7% podemos concluir que la nueva cartera es más diversificada que la de hace 4 años tanto por emisor, como por geografía como por clase de activo.

Principales sectores

Si realizamos el análisis global por sector para la cartera actual, podemos observar que las principales posiciones las ocupan los gobiernos europeos (incluyendo entidades supranacionales o emisores avalados por el gobierno) con un 21,8%, el gobierno de Estados Unidos con 15%, compañías industriales que representan un 11,7% de la cartera y finalmente compañías financieras y aseguradoras que representan un 11,5%.

En el siguiente gráfico mostramos la comparativa de la cartera actual con la cartera de hace 4 años utilizando la sectorización de GICS (Clasificación Industrial Global Estándar):

La mayor diferencia la volvemos a encontrar con la incorporación de la clase de activo de Gobiernos de Estados Unidos, ya que hace 4 años no teníamos esta clase de activo, y que esto ha afectado significativamente a la disminución del peso de los gobiernos europeos.

La otra gran diferencia la vemos en el peso del sector industrial, que aumenta un 5,6% hasta 11,7% en la cartera actual. La razón principal es que en el fondo que recientemente hemos incorporado de bonos de empresas de Estados Unidos el 41,9% está constituido por bonos de compañías industriales.

Otros sectores que se encuentran representados con más peso en la cartera actual que en la de hace 4 años son los servicios de comunicación, por el auge de los servicios de internet, y las eléctricas, con un 1,8% y un 0,5% de diferencia respectivamente. Como también se podía intuir, las empresas farmacéuticas representan un 0,6% más en la cartera actual que en la de hace 4 años.

A continuación, mostramos las empresas más relevantes por sector de la cartera actual:

Sector Peso Principales ejemplos
Gobiernos Europa 21,8% Francia, Italia, Alemania, España
Gobiernos Estados Unidos 15,0% Gobiernos Estados Unidos
Industriales 11,7% Siemens, Airbus, General Electric, Caterpillar
Financieras y aseguradoras 11,5% Berkshire Hathaway, JPMorgan Chase, Bank of America
Tecnología de la información 10,0% Apple, Microsoft, Nvidia, ASML
Farmacéuticas 6,5% Johnson & Johnson, UnitedHealth, Roche, Astrazeneca
Consumo discrecional 6,0% Amazon, Tesla, Toyota, Home Depot, Louis Vuitton
Consumo básico 4,0% Nestle, Procter & Gamble, Coca-Cola, Pepsi, Unilever
Servicios de comunicación 3,8% Alphabet (Google), Meta Platform (Facebook), Verizon, Tencet
Materiales 2,8% Linde, Air liquide, Rio Tinto, Shin-Etsu Chemical
Energía 2,8% Exxon Mobil, Shell, Chevron, TotalEnergies
Eléctricas y gas 2,5% NextEra Energy, Iberdrola, Enel, National Grid
Inmobiliarias 1,6% American Tower, Prologis, Crown Castle, Equinix

Elegimos las clases de activos y los índices, no los emisores ni los sectores

El proceso de construcción de las carteras en Indexa no elige los emisores ni los sectores en los que se invierte. Nuestra construcción de cartera elige las clases de activo, como Acciones de Estados Unidos. Para cada clase de activo elegimos un índice, el más representativo, por ejemplo, el índice S&P 500 para el caso de las acciones de Estados Unidos, y un fondo, el que mejor se ajuste a dicho índice en términos de costes, liquidez y tracking error (seguimiento del índice). En nuestras carteras hemos elegido el fondo de Vanguard US 500 Stk Idx Eur – Ins Plus para representar la clase «Acciones de Estados Unidos».

Por tanto, las acciones y bonos en los que están invertidos nuestros clientes son los que índica el índice de referencia. Este índice lo definen las empresas de construcción de índices, como Standard and Poors para el caso del índice S&P 500. Y, en general, seleccionan las empresas con mayor capitalización bursátil y mayor liquidez o los bonos con mayor volumen emitido y mayor liquidez.

En cuanto al peso de cada emisor en sus índices, está definido de igual manera, por capitalización bursátil de cada empresa en su índice, y por el importe emitido de cada bono dentro del índice. De forma que las empresas y los emisores más grandes tendrán más peso en los índices.

Carteras de menos de 10 mil €

En las carteras de menos de 10 mil euros, la exposición a acciones utiliza un fondo de renta variable global desarrollada, Vanguard Global Skt Idx Eur – Ins Plus, así que también hay exposición a zonas geográficas como el Pacifíco ex – Japón o Canadá.  Por ejemplo, se invierte también en empresas como Royal Bank of Canada, Enbridge, South32 o Commonwealth Bank of Australia.

Asimismo, la exposición a bonos se implementa a través de un fondo de renta fija global, Vanguard Global Bnd Idx Eur – In Plus, por lo que estas carteras tendrán exposición a otros gobiernos desarrollados, como Japón, Canadá o Pacífico ex – Japón.

En esta cartera hay 1.559 empresas (acciones) y 2.861 emisores de bonos.

Carteras de más de 100 mil €

En las carteras de más de 100 mil euros se invierte en los mismos activos que en las carteras de 10 a 100 mil euros, y además en acciones de Pacífico ex – Japón, así como en bonos de países emergente en divisa fuente. Por tanto, también tienen exposición a emisiones de gobiernos de países como México, China o Brasil. En esta cartera hay 7.287 empresas (acciones) y 3.005 emisores de bonos.

Carteras de planes de pensiones

Mientras nuestras carteras de fondos están compuestas por 2 a 9 fondos, nuestras carteras de planes de pensiones están compuestas por 1 a 2 planes de pensiones que a su vez están compuestos por 8 y 9 ETFs cada uno.

Nuestro plan de pensiones de acciones globales, Indexa Más Rentabilidad Acciones, está compuesto por 8 ETFs indexados de acciones, y nuestro plan de pensiones de bonos, Indexa Más Rentabilidad Bonos, está compuesto por 9 ETFs indexados de bonos.

Con ello, las carteras de planes de pensiones están compuestas de 8 a 17 ETFs, vs 2 a 12 fondos para las carteras de fondos. Incluimos más ETFs en las carteras de planes que en las carteras de fondos porque existen muchos más ETFs indexados disponibles que fondos indexados y porque por ley en los planes de pensiones hay limitaciones en cuanto a la exposición máxima por gestora hasta un máximo de 20% por gestora.

Gracias a ello, podemos incluir algunas clases de activo adicionales. En nuestras carteras de planes de pensiones, además de en todos los anteriores, se invierte también en los bonos emitidos por empresas de baja calidad crediticia (también conocidos como bonos de alto rendimiento) que son principalmente industriales como Altice, Sprint Corporation o First Data Corporation.

Si aún no estás indexado con nosotros: no dudes en responder a nuestro breve test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera te podemos ofrecer, sus pronósticos de rentabilidad, sus costes, … sin compromiso y sin tener que facilitarnos ningún dato personal.

7 comentarios en “Análisis de la composición de nuestras carteras 2022

  1. ¿Podríais hacer algún breve comentario sobre el efecto que ha podido tener en las carteras el desenfatizar los bonos ligados a la inflación? Gracias

    1. Hola, el cambio de cartera que hicimos en junio de 2022, lo realizamos para construir una cartera lo más diversificada posible con costes radicalmente bajos que es lo que está demostrado que obtiene la mejor rentabilidad ajustada por riesgo para nuestro clientes. Creemos que a largo plazo el momento concreto del cambio será irrelevante.

      Contestando a tu pregunta, el impacto en rentabilidad para un perfil 6 de disminuir los bonos ligados a la inflación para comprar los bonos de gobiernos y corporaciones estadounidenses que hicimos en junio del 2021 hasta final de mayo 2022 ha sido de un -2,1%. Esto se debe principalmente a que en este periodo los fondos de bonos ligados a la inflación se han apreciado un 0,9% y el fondo de bonos estadounidenses corporativos ha caido un 12%.

      La razón del cambio no fue incrementar la rentabilidad esperada, si no reducir el riesgo de crédito y el riesgo de tipo de interés a Europa y acercar el reparto entre bonos ligados a la inflación y bonos nominales en nuestras al reparto del mercado. Lo explicamos en el artículo Incorporamos bonos de Estados Unidos y acciones de pequeña capitalización a nuestras carteras:
      https://blog.indexacapital.com/2021/06/29/incorporamos-bonos-estados-unidos-acciones-pequena-capitalizacion/

      Aunque en el último año la rentabilidad de los bonos ligados a la inflación ha sido superior a la de los bonos estadounidenses, esto no quiere decir que lo vaya a ser en el futuro ni que haya sido siempre superior. Si, por ejemplo, analizamos las rentabilidades históricas de los últimos 15 años de los índices de referencia que representan las clases de activo (porque los fondos indexados no existían) hasta cierre de 2021, podemos ver que la rentabilidad anualizada de los bonos americanos corporativos (índice Barclays GA USD Credit Float Bond Index) es similar a la de los bonos ligados a la inflación europea (índice Barclays Eurozone – Euro CPI TR), 4,0% vs 3,8%.

      1. Gracias por la detallada respuesta, Carlota. Sin embargo, agradecería una precisión más respecto a los bonos ligados a la inflación. Mejor dicho, dos.

        La primera, menor y técnica, es que me has dado la comparación de rentabilidad histórica entre los bonos americanos corporativos y los bonos ligados a la inflación europea, pero no has mencionado la volatilidad. ¿Tienen también un ratio de Sharpe comparable?

        La segunda, más larga y estratégica, es que en mi comprensión, los bonos ligados a la inflación son, además de un bono, una apuesta estratégica, un «seguro» por así decirlo, frente a variaciones de la inflación. Tal como se explicó, brevemente, en el artículo de 2021 «el efecto de la inflación en nuestras carteras indexadas» (https://blog.indexacapital.com/2021/06/10/efecto-inflacion-carteras-indexadas/) y con más extensión en el de 2017 «Bonos nominales y bonos ligados a la inflación» (https://blog.indexacapital.com/2017/03/27/bonos-nominales-y-bonos-ligados-inflacion/), de donde cito: «los bonos ligados a la inflación tienen sensibilidad a los movimientos de tipos de interés mucho menor que los bonos nominales de similar vencimiento». No es que os esté pidiendo, ni presciencia (imposible), ni movimientos tácticos de cartera considerando la situación de mercado (aunque hay que reconocer que hubierais quedado como unos cracks en caso de tomar la decisión contraria a la que tomasteis y mantener los bonos ligados a la inflación en 2021, cuando los temores de una mucho mayor inflación resultaron fundados, pero esto es antitético de vuestra filosofía de largo plazo). Lo que me resulta curioso es que, bajo la lógica del artículo que me enlazas, en el que se añaden los bonos de EEUU, cito: «diversifican los bonos de gobiernos y corporaciones europeos que ya tenemos en nuestras carteras y exponen la cartera a la inflación y al crecimiento económico estadounidense», al mismo tiempo estábamos diversificándonos, respecto al riesgo de inflación/tipo de interés, desde una posición en que estábamos ciertamente concentrados, «atrincherados» incluso podríamos decir, a una posición en la que estábamos más expuestos a este riesgo. Dirías entonces que este movimiento, que produjo, según tu respuesta, «reducir el riesgo de crédito y el riesgo de tipo de interés a Europa», ¿compensa con esta reducción, el incremento del riesgo de tipo de interés general? Porque es esta parte la que yo no veo clara del todo. Obviamente no estoy hablando de rentabilidad, sino de volatilidad/riesgo. Mi intuición, tal vez insuficientemente fundada, es que la parte de bonos, especialmente en los perfiles más altos como el mío, ha de actuar como el «ancla» de volatilidad, mientras que nos beneficiamos de la rentabilidad/riesgo de los activos reales (acciones). Desde ese punto de vista, el movimiento de salida desde bonos ligados a la inflación hacia bonos nominales ha incrementado la volatilidad / aligerado el ancla. No es tanto porque la inflación, al final, haya aumentado más de lo previsto y los bonos se hayan hundido. Eso es lo de menos. No tenemos bonos porque sean rentables, o al menos no en la última década. Sino por los beneficios de la diversificación. Y estos beneficios están en la reducción de la volatilidad. Y no termino de ver cómo esta mayor exposición al riesgo de inflación / tipo de interés puede redundar en una volatilidad menor. Si me pudieras explicar esta parte, te lo agradecería mucho.

      2. En Indexa buscamos invertir en carteras que repliquen la riqueza global. Los bonos ligados a la inflación pesan aproximadamente un 10% sobre las emisiones globales, y hasta julio de 2021, estábamos sobreponderados. Con ellos teníamos menos exposición al riesgo de tipos de interés que el mercado. Además, estábamos sobreponderados también a riesgo de crédito a Europa. Los cambios se hicieron para reducir estas dos sobreponderaciones y acercar más la cartera de renta fija al mercado.

        En cuanto a la pregunta de sharpe ratio, para el periodo de 15 años, hasta cierre de 2021, el sharpe ratio del índice representativo de de bonos ligados a la inflación europea (índice Barclays Eurozone – Euro CPI TR) es de 0,66 y el de bonos americanos corporativos (índice Barclays GA USD Credit Float Bond Index) es de 0,77. Es decir, ajustando la rentabilidad por riesgo los resultados históricos son mejores los de los bonos americanos corporativos.

        De la segunda parte de tu comentario entiendo que lo que nos estas preguntando es ¿si la reducción de la exposición ligada a la inflación europea y el aumento de bonos corporativos americanos (y por tanto el aumento de riesgo a la subida de inflación Americana) era aceptable teniendo en cuenta que la volatilidad del primero es inferior al segundo?

        Si he entendido bien lo que te puedo decir es que la volatilidad histórica (15 años hasta cierre de 2021) del índice representativo de bonos ligados a la inflación es de 5,5% anualizada y la volatilidad del índice representativo de los bonos de americanos corporativas es de 5,1%. Por lo tanto, si miramos la volatilidad histórica como variable para realizar el cambio este habría reducido la volatilidad de los perfiles si no se hubieran materializado el comportamiento que estamos observando actualmente. Pero como comentaba anteriormente los cambios no se hicieron con el objetivo de reducir la volatilidad sino para acercar más la cartera de renta fija al mercado.

Deja un comentario