El riesgo de mercado


Continuamos con nuestra serie de artículos sobre los distintos tipos de riesgos. Después de los dos primeros artículos, sobre el riesgo de crédito de tus inversiones y el riesgo de liquidez, seguimos ahora con el riesgo de mercado. En este artículo vamos a analizar qué hace que un activo tenga riesgo de mercado y vamos a cuantificar este riesgo entre diferentes tipos de activos.

El riesgo de mercado es de acuerdo con Wikipedia: “el riesgo a las pérdidas del valor de un activo asociado a la fluctuación de su precio en el mercado”. O dicho de otra manera es el riesgo de que compres un activo y en el momento de la venta lo hagas con una pérdida. Es, de lejos, el riesgo más importante al que se enfrenta un inversor.

Cada activo tiene un riesgo de mercado diferente. El primer problema al que nos enfrentamos con este riesgo es como lo cuantificamos. Como comentábamos en otro artículo una forma útil de medir el riesgo de un activo es en base a la volatilidad. La volatilidad es una medida de la dispersión de las rentabilidades de un activo con respecto a su rentabilidad media. Normalmente se suele expresar en términos porcentuales y anuales. Por ejemplo, la volatilidad de la bolsa suele estar en torno a +20%. Esto significa, que el rango de variabilidad anual habitual de la bolsa americana es de +/- 20% al año.

¿Qué hace que un activo sea volátil?

Cuanto más difícil estimar los pagos futuros que un activo producirá, más volátil el activo. De esta forma, si estamos seguros de que un bono alemán nos va a 100€ dentro de un año, el precio hoy de esa inversión variará poco. Sin embargo, una inversión en acciones de una empresa es más volátil porque es mucho más difícil estimar los dividendos futuros que la empresa pagará.

Los activos menos volátiles podrán ser comprados con una rentabilidad esperada menor. Esto es, si estás seguro de que un activo te va a pagar 100€ dentro de un año, igual lo compras por 99€. Pero si no estás seguro del todo, entonces deberías estar dispuesto a pagar menos. Por tanto, rentabilidad y riesgo van de la mano.

A continuación, vamos a ver un listado clases de activo junto con las razones de su volatilidad y la volatilidad típica en cada caso.

Clases de activo Razones para ser volátil Volatilidad típica
Bonos a corto plazo sin riesgo de crédito Los tipos de interés a corto plazo están fijados por el Banco Central. Los inversores pueden discrepar sobre los cambios de tipos futuros en función de sus expectativas de inflación, de crecimiento de la economía, etc. 1%
Bonos a corto lazo con riesgo de crédito Las probabilidades de que el emisor del bono pague pueden variar con el tiempo. La probabilidad de impago de una empresa, depende de la situación económica general, de la evolución del sector, de eventos corporativos y del cambio de apalancamiento, entre otros.
Los inversores pueden discrepar sobre cualquier de estos factores aunque cambiarán poco en plazos de tiempo cortos.
3%
Bonos a largo plazo sin riesgo de crédito Los tipos de interés a largo plazo están fijados por el mercado en base a las expectativas de los tipos a corto plazo que va a fijar el Banco Central durante todo el plazo contemplado. Los inversores discreparán más sobre qué tipo a corto plazo podrá haber dentro de 5 años y sobre las expectativas de inflación, crecimiento de la economía a largo plazo. 5%
Bonos a largo plazo con riesgo de crédito Las probabilidades de que el emisor del bono pague pueden variar con el tiempo y dado que el bono es a largo plazo hay muchas más opciones de que haya cambios. 10%
Divisas El tipo de cambio entre dos divisas está marcado  por las diferencias en el ciclo económico, los cambios en la remuneración de las divisas (política monetaria tradicional), la política monetaria no convencional (QE), las catástrofes naturales y los flujos monetarios. Los inversores podrán tener opiniones muy diferentes sobre la evolución de estos factores en el futuro. 8%
Acción individual con beneficios predecibles El precio de una acción variará en función de las expectativas de las proyecciones de beneficios, de la solvencia, de la calidad del equipo gestor, así como de la situación macroeconómica global. Si la empresa tiene beneficios recurrentes, los inversores podrán estar más de acuerdo sobre la evolución futura, pero siempre tendrán más riesgo que los bonos que tienen un pago fijo. 15-25%
Acción individual con beneficios poco predecibles Este caso es como el anterior, pero al tratarse de una empresa con beneficios poco predecibles, los inversores cambiarán de opinión con más frecuencia y esto hace que el precio sea más volátil. 25%-40%
Índices de acciones Un índice de acciones, siempre tiene menos riesgo que una inversión en una acción individual, porque se elimina el riesgo que depende de la compañía en concreto (equipo gestor, por ejemplo) y sólo permanece el riesgo no diversificable (situación macro). Por tanto, los inversores tienen menos asuntos en los que discrepar y la volatilidad será menor. 15-20%
Oro El oro al no tener una fuente de ingreso es virtualmente imposible de valorar. Los inversores podrán cambiar rápidamente de opinión sobre el precio ya que no hay ningún pago que ancle el valor. 30-40%

Conclusión

Cuánto más predecibles son los pagos de un activo menos volátil será el activo, y menor será su rentabilidad esperada. En Indexa, estimamos la volatilidad de cada activo para estimar el riesgo esperado de cada perfil (incluyendo la correlación que veremos en un artículo posterior).

Carteras de Indexa

A continuación puedes ver la volatilidad y rentabilidad esperada de los diferentes perfiles inversores que manejamos en este momento:

Por ejemplo, para nuestras carteras de fondos de inversión de 10 a 100 mil euros:

Cartera nº 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Rentabilidad esperada (%) 0,9 1,4 2,2 3,0 3,5 4,0 4,8 5,3 6,0 6,3
Volatilidad esperada 4,3 4,7 5,6 6,8 7,6 8,3 9,6 10,5 11,8 12,3
Ratio de Sharpe esperado 0,2 0,3 0,4 0,4 0,5 0,5 0,5 0,5 0,5 0,5

Para nuestras otras carteras de fondos (de menos de 10 mil o más de 100 mil euros) o para nuestras carteras de planes de pensiones: ver más detalle en nuestra página de modelo de gestión.

¿Quieres saber cuál es tu perfil de riesgo? Prueba responder a nuestro test de perfil inversor y ver qué cartera te recomendamos.

Planes de pensiones: que no te den el sartenazo


A medida que se acerca el fin de año empiezan a proliferar las promociones de los bancos para captar planes de pensiones de la competencia o para frenar la salida de fondos. Lo más habitual es que ofrezcan una cantidad en efectivo a cambio de un compromiso del cliente a permanecer en el plan cierto número de años.

Esta política comercial busca desincentivar el análisis crítico de los inversores de cara a seleccionar su mejor opción para la jubilación. Se trata de evitar que los clientes pregunten sobre los costes o la rentabilidad del plan de pensiones y pregunten únicamente por la promoción.

Desde Indexa queremos resaltar que eligiendo un plan de pensiones de bajo coste como los que ofrece Indexa sin promoción, se ahorra dinero frente a las opciones caras con promoción. Es cuestión de hacer los números.

Los planes de pensiones suelen cobrar un 1,5% de comisión de gestión más un 0,25% por depositaría (ver comparativa de los 10 planes más grandes). Suelen estar en estos niveles porque es el máximo legal que la regulación les permite cobrar. Los planes de pensiones de Indexa cobran un 0,5% de comisión de gestión y un 0,10% de depositaría (nuestros dos planes son “Indexa Más Rentabilidad Acciones” e “Indexa Más Rentabilidad Bonos“).

En este artículo publicado en Expansión se resumen las promociones que están ofreciendo las entidades financieras este año. Vamos a coger como ejemplo la oferta del Banco Santander: te ofrecen un pago del 3% en efectivo a cambio de permanecer 5 años en el plan.

Para realizar la comparativa, supongamos que la rentabilidad esperada del plan antes de comisiones es de un 4% anual (renta variable mixta), que se invierten 8.000€ y que permanecemos 5 años en el plan.  Supongamos también que el plan cobra el máximo legal (como los planes Prudente o Moderado por ejemplo, que son los planes del Santander con mayor volumen gestionado).

Estas hipótesis son bastante favorables a la entidad financiera ya que solo estamos teniendo en cuenta la diferencia de comisiones explícitas y estamos obviando las comisiones ocultas (por transacción) o el alfa medio negativo que de media muestran los planes en España (ver más detalles en nuestro estudio de rentabilidad de los planes de pensiones en España). De esta forma, la diferencia de rentabilidad entre ambas opciones es de un 1,15% al año (1,75% comisiones Santander – 0,60% comisiones Indexa), cuando esperamos que a futuro sea del 2,7%. A pesar de esta concesión, la diferencia de rentabilidad sólo por costes explícitos es muy sustancial, incluso añadiendo la promoción inicial del Santander.

Con las hipótesis anteriores tras 5 años de inversión quedaría de la siguiente manera:

  Indexa Santander
Inversión inicial 8.000€ 8.000€
Promoción inicial 0€ 240€
= 8.000€ * 3%
Patrimonio a los 5 años  9.456€
= 8.000€ * (1 + 4% – 0,6%)5
8.941€
= 8.000€ * (1 + 4% – 1,75%)5
Total a 5 años 9.456€ 9.181€
Ganancia antes de impuestos a 5 años 1.456€ 1.181€
Rentabilidad total (antes de impuestos) 18,2% 14,8%
Rentabilidad TAE 3,4% 2,8%

Como se puede observar, con Indexa, y debido a los menores costes, el importe final será de 9.456€ (o un +18,2% de rentabilidad acumulada), mientras que con la opción del banco, el importe final será 9.181€ (o +14,8% de rentabilidad acumulada).

De nuevo, aquí no estamos teniendo en cuenta otros costes no explícitos o el alfa medio negativo. Teniéndolo en cuenta (importante recordar que es una estimación), el importe final con el banco sería de 8.483€ (o un exiguo +1,2% TAE).

Estos resultados no deberían sorprendernos, ya que multitud de estudios han puesto de manifiesto la escasa rentabilidad que han ofrecido en el pasado los planes de pensiones (como ejemplo se puede consultar el estudio de Indexa o el estudio de Pablo Fernández).

Recomendación: antes de contratar un plan de pensiones, valora por encima de todo la rentabilidad pasada del mismo y sus comisiones. Aunque hay que tener también en cuenta la promoción, ésta es mucho menos importante que los costes recurrentes y que la rentabilidad del plan.

Algunos clientes, acostumbrados a las promociones de las entidades financieras, nos preguntan que les ofrecemos a cambio de trasladar su plan. Nuestra respuesta es muy simple: les ofrecemos menos costes y por tanto más rentabilidad.

Si no tienes tus planes de pensiones con Indexa todavía, te invitamos a probar nuestro test de perfil inversor y ver qué cartera de planes de pensiones te recomendamos. Podrás aportar en efectivo o por traspaso desde otros planes.

El 1-O en Cataluña y la importancia de la diversificación


El año pasado, tras el anuncio del resultado del referéndum del Brexit, publicamos un artículo acerca de la importancia de la diversificación. En aquella ocasión comprobamos cómo invertir de forma diversificada a nivel geográfico y a nivel de clase de activo reducía significativamente las caídas de mercado ante un evento tan importante.

En este artículo vamos a actualizar este resultado a raíz de los movimientos de mercado provocados por la inestabilidad política de la votación en Cataluña. De nuevo vamos a comprobar cómo una cartera diversificada globalmente puede ayudarte a reducir la volatilidad del mercado.

Vamos a comparar tres inversiones diferentes:

  • Acciones de Caixabank: inversión nada diversificada
  • El índice IBEX 35: inversión más diversificada pero en un índice muy concentrado y local.
  • La cartera con mayor riesgo en Indexa (10/10): diversificación global por geografía que invierte en acciones (79%) y bonos ligados a la inflación (21%).

A continuación mostramos en un gráfico la rentabilidad acumulada de las tres inversiones en el período 29/09/2017 (viernes antes del 1 de octubre) y el 4/10/2017 (mínimo marcado por el Ibex 35).

Se puede observar que la rentabilidad en una sola acción directamente afectada por la situación política fue muy negativa, perdiendo un -7,8% en tres sesiones. Obviamente la recuperación de los días posteriores también fue mucho más significativa. En el caso del índice Ibex el efecto fue menor aunque ascendió a un -4%, ya que la inestabilidad política afecta también parcialmente al resto de empresas que forman parte del índice.

En cambio, la cartera 10 de Indexa que está invertida en un 79% en acciones y por tanto es muy comparable a efectos de variabilidad con el índice IBEX 35, subió un 1% en el mismo período.

Hay dos razones para esta diferencia a favor de las carteras de Indexa:

  1. La inversión en acciones es global y las acciones de empresas españolas apenas pesan un 3% de la cartera 10 de Indexa.
  2. El euro se depreció haciendo que las inversiones en divisa extranjera se apreciaran.

En la siguiente tabla vemos cuánto contribuyó cada clase de activo de la cartera 10 de Indexa en este período:

Fondo Índice Rentabilidad 29/09 – 04/10/17 (%) Peso en la cartera 10 (%) Contribución (%)
Pictet Europe Idx -I MSCI Europe 0,6% 22% 0,13%
Vanguard US 500 Stk Idx -Ins S&P500 (en EUR) 1,3% 35% 0,44%
Vanguard Japan Stk Idx Eur -Inv MSCI Japan 1,0% 7% 0,07%
Vanguard Emrg Mk Stk Idx -Inv MSCI Emerging Markets 2,4% 15% 0,36%
Vanguard Euroz Inf Lk Idx -Ins Barclays Eurozone – Euro CPI TR -0,1% 21% -0,03%
Cartera 10 mediana (10-100k€)   100% +1,03%

Como se puede observar,  todas las inversiones en fondos indexados de acciones tuvieron rentabilidad positiva, incluyendo Europa. Es especialmente destacable que la rentabilidad de los países emergentes ascendió hasta un +2,4%. Por tanto, este análisis vuelve a mostrar los beneficios de la diversificación en el diseño de carteras de inversión.

También nos gustaría recalcar:

  • Que las carteras de Indexa no van a comportarse siempre mejor ante eventos de mercado. Lo que sí evitamos es estar sobreexpuestos a problemas locales, aunque obviamente estaremos expuestos en menor medida a un número mayor de shocks de mercado (shocks de todo el mundo).
  • Que el comité asesor de Indexa no es capaz de prever las caídas de mercado ni de posicionarse de acuerdo a ello. Nadie conoce el futuro y nosotros tampoco. La mayor rentabilidad de nuestras carteras en este periodo post votación en Cataluña, así como el año pasado después del voto sobre el Brexit, es fruto de una construcción inteligente de las carteras a largo plazo, no de ninguna clarividencia.
  • Que en caso de que la renta variable española tenga una revalorización muy fuerte, nuestras carteras no subirán tanto como la bolsa española. La diversificación es una característica de nuestras carteras que no modificaremos.

Diferentes formas de medir la rentabilidad


En este artículo vamos a ver con detalles las dos principales formas de medir la rentabilidad de tu inversión: la rentabilidad ponderada por dinero y la rentabilidad ponderada por tiempo. Ambos conceptos miden cosas distintas y en general tendrán valores diferentes (siempre que se haya hecho más de una aportación a la cartera).

Rentabilidad ponderada por tiempo: esta rentabilidad compone los rendimientos diarios de tu cuenta desde el momento que se financió hasta hoy. Es la mejor forma de comparar la rentabilidad entre diferentes gestoras ya que ignora cuando has ido aportando más dinero o retirando dinero. Es la rentabilidad media desde que empezaste a invertir dando el mismo peso a cada día desde entonces, independientemente del importe que has tenido invertido en cada momento. Es por esta razón, que los fondos de inversión se comparan utilizando el rendimiento ponderado por tiempo.

Rentabilidad ponderada por dinero: esta es la rentabilidad de tu cartera teniendo en cuenta tu patrón especifico de aportaciones y retiradas. Es la rentabilidad teniendo en cuenta el dinero que has tenido invertido en cada momento. Es la forma más común de evaluar el desempeño de la cuenta, pero no es una buena medida para evaluar al gestor de las inversiones dado que el gestor no tiene control sobre el momento en el que realizas aportaciones adicionales o retiradas.

Veámoslo con un ejemplo. Supongamos tres inversores que financian el día 31 de diciembre de 2015 su cartera en Indexa con 100 mil € cada uno. Los tres invierten exactamente en la misma cartera.

Supongamos también que la rentabilidad ponderada por tiempo de la cartera es de:

  • +10% en el 1er semestre 2016
  • -5% en el segundo semestre 2016

Esto significa que si inviertes 100 mil €, en el primer semestre acabas con 110 mil €, y  en el segundo con 104,5 mil €. La rentabilidad ponderada por tiempo en este periodo ha sido de +4,5%. Si inviertes 100 al inicio y no haces más aportaciones ni retiradas, acabas el año con 104,5.

El primer inversor no vuelve a hacer ninguna aportación ni retirada. Por tanto el dinero que tiene al 31 de diciembre de 2016 es 100 mil € * (1 + 10%) * (1 – 5%) = 104,5  mil €.

El segundo inversor aporta 100 mil € el 30 de junio 2016, después del 1er semestre. A 31 de diciembre 2016 tendrá 100 mil € * (1 + 10%) * (1 – 5%) + 100 mil € * (1 – 5%)  = 104,5 + 95 = 199,5 mil €. Ha perdido 500€ porque ha estado menos invertido en el periodo de rentabilidad positiva y más invertido en el periodo de pérdidas.

El tercer inversor retira 50 mil € a mitad de año. A 31 de diciembre 2016 tendrá en su cartera (100 mil € * (1 + 10%) – 50 mil €) * (1 – 5%) = (110 – 50)  * 0,95 = 57 mil €.

Como se puede observar a pesar de haber invertido en una cartera con la misma rentabilidad ponderada por tiempo las tres carteras han acabado con rentabilidades en euros muy diferentes como vemos en la siguiente gráfica y tabla:

Valor de la cartera
31/12/15
Compra o retirada
30/06/16
Valor cartera
31/12/2016
Rentab. en Euros Rentab. ponderada por tiempo Rentab. ponderada por dinero
Inversor 1 100 k€ 0 k€ 104,5 k€ +4,5 k€ +4,5% +4,5%
Inversor 2 100 k€ +100 k€ 199,5 k€ -0,5 k€ +4,5% -0,5%
Inversor 3 100 k€ -50 k€ 57 k€ +7 k€ +4,5% +7,0%

 

 

El primer inversor que solo hace una aportación al principio tiene una plusvalía de 4.500€ que equivale a una rentabilidad ponderada por dinero de +4,5%, igual a la rentabilidad ponderada por tiempo. El segundo, que aporta 100 mil € adicionales justo antes de que la cartera caiga un 10%, acaba con una minusvalía de 500€ o un -0,5% mientras que el tercero que retira 50 mil € justo antes de la caída, acaba con una rentabilidad positiva de 7 mil €, o un +7%.

Avanzado

Si quieres ver en detalle cómo se calculan ambas rentabilidades:

Para el caso de la rentabilidad ponderada por tiempo (RPT) para el día t se calcula como:

Para saber la rentabilidad ponderada por tiempo a lo largo de varios días, hay que componer las rentabilidades diarias:

En el caso de le rentabilidad ponderada por dinero, hay que hacer el mismo cálculo que para el cálculo de una TIR. En este caso, tenemos como inputs las entradas, salidas y valor final de la inversión. El cálculo de la rentabilidad despejando la r de la siguiente ecuación (supongamos que también hay tres períodos):

En una hoja Excel podéis utilizar la fórmula TIR.NO.PER para realizar este cálculo.

En Indexa Capital, publicamos en tu zona privada los dos tipos de rentabilidad: la rentabilidad ponderada por tiempo que representa mejor la calidad de nuestra gestión, y la rentabilidad ponderada por dinero, que representa mejor la suerte, o mala suerte, que has podido tener en los momentos de realizar aportaciones adicionales o retiradas.

También publicamos la rentabilidad en euros, como diferencia entre el valor de tu cartera y tus aportaciones netas (aportaciones menos retiradas), sin porcentajes, que representa mejor el dinero total que has ganado o perdido invirtiendo con Indexa pero no tiene en cuenta el tiempo que has estado invertido.

Tulipanes, oro y criptodivisas


Estamos viviendo actualmente el auge de un nuevo tipo de inversión: las criptodivisas. Son muchos los inversores (especialmente ingenieros informáticos) los que están empezando a hacer pequeñas inversiones para conocer el activo a raíz de la elevadísima revalorización que han tenido en los últimos años.

¿Es interesante invertir en criptodivisas? En este artículo vamos a describir qué es una clase de activo y por qué hay que invertir en clases de activo. También vamos a describir qué no es una clase de activos, y por qué no hay que invertir en tulipanes, oro o criptodivisas.

Imagen: Vlado Paunovic para Indexa Capital

¿Qué es una clase de activo?

La definición de una clase de activo está sujeta a debate, pero básicamente ha de cumplir tres condiciones:

  • Diversificación: debe ofrecer diversificación en la cartera, la evolución de su precio debe estar relativamente poco correlacionada con el resto de la cartera
  • Rentabilidad: debe tener una fuente de generación de rentabilidad creíble
  • Profundidad: debe de ser suficientemente grande como para poder ser una parte significativa de la cartera

Vamos a analizar un ejemplo de inversión que sí es considerado una clase de activo: las acciones (renta variable).

  • Diversificación: ofrece diversificación a una cartera de bonos por ejemplo
  • Rentabilidad: ofrece rentabilidad a largo plazo derivada de los beneficios empresariales en forma de dividendos
  • Profundidad: los mercados de acciones cotizan billones de euros

A continuación, vamos a ver qué ocurre con los tres candidatos: tulipanes, oro y criptodivisas.

Tulipanes

Es muy conocida la historia de la “tulipmanía”. En resumen, en los Países Bajos durante el siglo XVII hubo un período de especulación en el cual los bulbos de tulipanes se compraban cada vez a precios mayores alcanzando niveles desorbitados para explotar en cierto momento, dejando detrás una gran crisis.

Desde un punto de vista moderno, parece realmente absurdo que alguien cambiara una mansión por un sólo bulbo, pero esta manía se alargó durante décadas.

Como veremos a continuación los inversores no deberían haber comprado tulipanes ya que no pueden ser considerados una clase de activo:

  • Diversificación: posiblemente si ofrecía diversificación a una cartera tradicional.
  • Rentabilidad: los bulbos no producen nada (más allá de un tulipán, claro). No generan ingresos recurrentes. Luego por la técnica de descuento de flujos no valen nada.
  • Profundidad: el mercado sería grande a nivel local, pero minúsculo a nivel mundial

En definitiva, la única razón por la que los holandeses compraban bulbos era porque habían visto a otros inversores ganar dinero y su único objetivo era vendérselo a otros a un precio mayor.

Oro

En este caso hay más discusión, pero mi visión es que el oro tampoco es una clase de activo:

  • Diversificación: es verdad que ofrece diversificación frente a la renta variable ya que recientemente se ha apreciado en momentos de crisis.
  • Rentabilidad: no tiene ninguna fuente de ingresos. En palabras de Warren Buffett: “El oro se excava del suelo en África, o en otro sitio. Después lo fundimos, lo metemos en otro agujero, lo enterramos otra vez y pagamos a gente para que lo vigilen. No tiene ninguna utilidad.”
  • Profundidad: en cuanto a profundidad, las cifras varían bastante, pero parece que rondaría el billón europeo de euros que es más que suficiente.

Es cierto que llevamos muchos siglos utilizando el oro como almacén de valor, que incluso los bancos centrales lo utilizan como reservas, pero realmente no me sorprendería que en el futuro le ocurriera lo mismo que a los tulipanes. La razón es que nada impide que esto pueda ocurrir. Existe el argumento de que es un excelente conductor eléctrico, pero esta característica no justifica ni de lejos el valor que tiene actualmente. Por otro lado, no sería la primera vez que un metal pierde su valor, bien porque se encuentra un sustituto más barato y abundante o porque se encuentra una nueva fuente del metal (es muy interesante el caso del aluminio, hoy es un material común y hace algo más de un siglo era un material precioso).

Criptodivisas

Llegamos a las criptodivisas: bitcoin, ether, ….  Veamos cómo pasan el test de la clase de activo:

  • Diversificación: debido a la escasa historia de las criptodivisas no se puede hacer todavía una predicción de cómo se comportarán en momentos de crisis financiera.
  • Rentabilidad: no tiene ninguna fuente de ingresos.
  • Profundidad: es un mercado realmente pequeño. A precios actuales 100 mil millones de euros, 8 veces menos que la capitalización bursátil de Apple actualmente.

Así que no es una clase de activo. Los defensores de las criptodivisas afirman que, debido al algoritmo de creación de bitcoins, el número de bitcoins está limitado (a diferencia de lo que ocurren con las divisas tradicionales) y esta escasez va a propiciar una buena cobertura contra la inflación (que en realidad es el mismo argumento que ha dado valor al oro). Pero llegado el momento, el mercado se dará cuenta que las criptodivisas no tienen ninguna utilidad y podrán perder su valor.

Mi recomendación: si lo que queréis es tener una protección contra la inflación, invertid en acciones, bonos ligados a la inflación o inmuebles, porque los tres son clases de activo y protegen contra la inflación.

Por otro lado, hay quienes defienden que va a ser el medio de pago global. Para ser un medio de pago, debería ocurrir que el número de hamburguesas que puedes comprar con un bitcoin fuera más o menos estable en algún lugar del mundo y que además pudieras pagar tus impuestos con bitcoins en algún sitio. Ésto a día de hoy no ocurre.

En definitiva, parece que las criptodivisas son los tulipanes modernos.

Conclusión

Dicho esto, invertir en clases de activo no es la única manera de ganar dinero. Ir al casino o jugar a la lotería también pueden hacerte ganar mucho dinero. Pero de la misma forma que no recomendarías a un amigo ir al casino o jugar a la lotería para ganar dinero, tampoco se debería recomendar a terceros invertir en criptomonedas (o tulipanes o incluso oro).

En Indexa, queremos generar rentabilidad a largo plazo para nuestros clientes y por ello únicamente invertimos en clases de activo, utilizando vehículos de bajo coste y diversificando al máximo las carteras.

Si quieres tener más información sobre como seleccionamos nuestras inversiones puedes consultar nuestro modelo de inversión. Si quieres ver la cartera que te recomendaríamos, calcula primero tu perfil inversor.

 

Cubrir o no cubrir la divisa


En las carteras de fondos y pensiones de Indexa no cubrimos el riesgo de divisa en las inversiones de renta variable. En lo que llevamos de año 2017 el dólar estadounidense (USD) se ha depreciado aproximadamente un 12% lo cual ha impactado negativamente en las carteras, desde un -1,2% menor rentabilidad para la cartera de fondos más conservadora hasta un -3,6% menor rentabilidad para la cartera más agresiva. Por contra, en el año 2016 la evolución del USD benefició a las carteras aportando entre un +0,3% y un 1,2%.

En este artículo explicamos por qué no cubrimos el riesgo de divisa de la inversión en acciones pero si en las inversiones de renta fija. La razón es que cubrir el riesgo de divisas mediante seguros de cambio comporta unos costes y más costes es menos rentabilidad en el largo plazo. No obstante, al cubrir el riesgo de divisa debe reducirse algo la volatilidad de la inversión y por tanto hay que analizar cómo afecta la cobertura al binomio riesgo/rentabilidad y no solo fijarse en la rentabilidad.

Inversiones en acciones

Para ilustrar estos resultados, vamos a analizar en primer lugar el riesgo y rentabilidad del índice S&P500 a través 3 fondos de Vanguard desde su creación (06/03/2006):

  1. Clase en USD: en esta clase del fondo se invierte directamente en las acciones que componen el S&P500, no se cubre el riesgo divisa y el fondo está denominado en dólares estadounidense. La rentabilidad será la del índice S&P500.
  2. Clase cubierta en EUR: en esta clase del fondo denominada en euros se cubre mediante un seguro de cambio el riesgo de divisa. La rentabilidad debería ser similar a la de la inversión en la clase de USD.
  3. Clase sin cubrir en EUR (la que está en las carteras de Indexa): En esta clase denominada en euros no se cubre el riesgo de divisa, el tipo de cambio afecta la rentabilidad y por tanto la rentabilidad será la rentabilidad del S&P500 en euros.

La duda es si invertir en el fondo 2 (EUR con cobertura de divisa) o en el fondo 3 (EUR sin cobertura), ya que el fondo 1 lo descartamos por estar denominado en USD porque lo cual comporta gastos de transacción adicionales por la conversión de euros a dólares en el momento de suscripción o reembolso de los fondos. No obstante, para poder estimar la comisión que se está pagando por la cobertura vamos a ver la diferencia de rentabilidad entre el fondo en USD (fondo 1) y el fondo cubierto (fondo 2). En el gráfico a continuación podemos ver la evolución de ambas clases.

Como se puede observar, el fondo en USD se va progresivamente separando de la clase cubierta en euros. La razón son las comisiones de transacción y los costes de la cobertura:

  1. Las comisiones de transacción: son las comisiones que cobra el proveedor de la cobertura.
  2. Los costes de la cobertura: se componen del diferencial de tipos de interés entre el USD y el EUR (por ejemplo, una cuenta corriente en USD ahora paga un 1% mientras que la de EUR paga 0%) y de la mayor o menor demanda de USD frente a EUR (medido por el cross currency basis spread). Para el período estudiado la diferencia media de tipos es aproximadamente 0,8%.

En la siguiente tabla comparamos las rentabilidades y volatilidades de las tres inversiones desde su creación hasta el 01/09/2017:

Rentabilidad anual Volatilidad Ratio de Sharpe
1. Clase en USD 7,06% 18,0% 0,39
2. Clase cubierta a EUR 5,85% 18,3% 0,32
3. Clase sin cubrir en EUR 7,74% 18,6% 0,42

*Datos Bloomberg. EUR. Período: 03/11/2006 (creación de los fondos) a 01/09/2017.

Los resultados son claros: la clase cubierta en euros ha rentado un 5,85% mientras que la clase en USD ha rentado un 7,07%. De esta diferencia de 1,22%, 0,8% son costes de la cobertura así que las comisiones por transacción son aproximadamente 0,4% anual.. Se puede observar también que la rentabilidad entre la clase sin cubrir en EUR y la clase en USD es bastante similar (diferencia de 0,64%). Esto es una casualidad, y depende completamente del período que se escoja, pero refleja bastante bien el comportamiento de las divisas “reserva” (USD, EUR, JPY, …): tienden a fluctuar y presentan una gran reversión a la media de tal manera que en el largo plazo el efecto divisa tiende a tener menos importancia.

En cuanto a la volatilidad, vemos que los 3 fondos tienen prácticamente la misma volatilidad, así que las fluctuaciones de todos los fondos son muy similares. Como conclusión, como la rentabilidad ha sido menor y el riesgo similar, nos decantamos por la clase en EUR sin cubrir el riesgo de divisa.

Este análisis que hemos realizado, solo abarca desde que se crearon los fondos (2006) y cabe la duda de si las conclusiones a las que hemos llegado se mantendrían en caso de aumentar el plazo del estudio. Para analizar esta duda, hemos hecho el mismo análisis con el índice S&P500 en USD y en EUR desde la creación del euro (08/01/1999). Los resultados son muy similares:

Rentabilidad anual Volatilidad Ratio de Sharpe
S&P500 USD 5,53% 17,6% 0,31
S&P500 EUR sin cubrir 5,38% 19,3% 0,28

La rentabilidad es prácticamente la misma antes de comisiones (hay que tener en cuenta que en este caso no se están aplicando costes de cobertura que se tendrían que restar de realizar una inversión real) mientras que la volatilidad es también muy parecida. Por tanto, la conclusión se mantiene: la rentabilidad / riesgo de la inversión en EUR antes de comisiones es muy similar a la rentabilidad/riesgo de la inversión en USD.


Inversiones en bonos

Para el análisis del efecto de la divisa en los bonos vamos a utilizar un fondo de Pimco ya que no hemos encontrado fondos indexados que invierten en bonos con clase cubierta y sin cubrir con suficiente historia como para que el análisis sea significativo. El fondo es el Pimco Total Return Bond Clase E acumulación, que invierte principalmente en emisiones denominadas en USD. Vemos el efecto de la divisa comparando los tres siguientes casos:

  1. Inversión en USD sin cubrir las divisa
  2. Inversión en EUR cubriendo las divisa
  3. Inversión en EUR sin cubrir las divisa

De nuevo, vemos como las gráficas en USD y en EUR cubierto se van separando por el efecto de las comisiones y del coste de la cobertura. Si comparamos la rentabilidad / riesgo de las 3 clases vemos una diferencia muy importante con respecto a las acciones: el riesgo de la clase en EUR sin cubrir es sensiblemente mayor (datos desde 31/03/2006 hasta 01/09/2017):

Rentabilidad anual Volatilidad Ratio de Sharpe
1. Clase en USD 4,38% 4,0% 1,10
2. Clase cubierta a EUR 3,91% 4,0% 0,98
3. Clase sin cubrir en EUR 4,59% 9,9% 0,46

La volatilidad del índice en EUR con la divisa cubierta es un 60% menor que la volatilidad del índice en EUR con la divisa sin cubrir. Esto prácticamente los convierte en otra clase de activo: si no cubrimos el riesgo de divisa en una inversión en bonos estaremos invirtiendo en divisa, no en bonos. Por esta razón, preferimos cubrir el riesgo de divisa en las inversiones en bonos. En el gráfico anterior podemos ver que la inversión que no cubre el euro tiene un comportamiento muy diferente a las otras dos.

Realizamos también en el caso de los bonos un análisis de más largo plazo utilizando índices. Vamos a utilizar un índice: el índice Bloomberg “Barclays Global-Aggregate Total Return Index Value” que se compone por bonos emitidos por los mayores emisores (gobiernos y corporaciones) en su propia divisa. Por ejemplo, podemos encontrar bonos emitidos por el gobierno Japonés en JPY, bonos emitidos por el gobierno estadounidense en USD o bonos emitidos por Telefónica en EUR. Y vamos a ver el efecto de la divisa comparando los tres siguientes casos:

  1. Inversión en USD sin cubrir las divisas del índice
  2. Inversión en EUR cubriendo las divisas
  3. Inversión en EUR sin cubrir las divisas del índice

Como se puede observar en el gráfico los tres índices acaban con rentabilidades similares (aunque hay que tener en cuenta que al ser índices no se tienen en cuenta los costes de cobertura que tendría la inversión en un fondo), pero la volatilidad del índice con la divisa cubierta es sensiblemente menor.

En la siguiente tabla, cuantificamos estos datos comparando las rentabilidades y volatilidades de los tres índices desde el 29/01/1999 hasta el 31/08/2017:

Rentabilidad anual (antes de comisiones) Volatilidad Ratio de Sharpe
1. Inversor en USD sin divisa cubierta 4,22% 5,7% 0,74
2. Inversor en EUR con divisa cubierta 4,26% 2,8% 1,52
3. Inversor en EUR sin divisa cubierta 3,98% 6,8% 0,59

Volvemos a comprobar que la volatilidad del índice en EUR con la divisa cubierta es un 60% menor que la volatilidad del índice en EUR con la divisa sin cubrir. Por esta razón, preferimos cubrir el riesgo de divisa en las inversiones en bonos.

Conclusión

Para maximizar el binomio rentabilidad/riesgo de nuestros clientes a largo plazo, elegimos fondos de acciones que no cubren las divisas, porque la cobertura tiene un coste alto y no mejora la rentabilidad ni la volatilidad a largo plazo, y elegimos fondos que sí cubren las divisas en bonos (salvo para bonos emergentes en divisa local) porque en el caso de los bonos la mejora de la volatilidad compensa con creces el coste de la cobertura de divisa.

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El riesgo de liquidez


Seguimos con nuestra serie de artículos sobre los distintos tipos de riesgos. Después del primer artículo, sobre el riesgo de crédito de tus inversiones, seguimos ahora con el riesgo de liquidez de los mercados financieros.

El riesgo de liquidez es de acuerdo con Investopedia: “el riesgo derivado de que una inversión que no pueda ser comprada o vendida con la suficiente rapidez para evitar o minimizar una pérdida.”. O dicho de otra manera es el riesgo de que quieras vender un activo para hacer liquidez y no haya nadie al otro lado para comprarlo, independientemente del precio. Es un riesgo muy importante, ya que no podremos hacer líquidas nuestras inversiones y esto afectará nuestra capacidad de gasto.

Cada activo tiene un riesgo de liquidez diferente que depende del tamaño de la inversión y del número de inversores que participan en la misma. Cuanto mayor es el tamaño de la inversión o el número de inversores, mayor será la liquidez de la inversión. Esto es muy intuitivo: si quiero vender un activo que solo yo poseo (por ejemplo un casa) será necesariamente más difícil de vender que unas acciones, donde hay miles o millones de personas involucradas.

Podemos ordenar aproximadamente de mayor a menor la liquidez de los diferentes activos:

  1. Acciones de empresas grandes cotizadas
  2. Bonos de gobiernos
  3. Bonos corporativos de alta calidad crediticia
  4. Acciones de empresas pequeñas cotizadas
  5. Bonos corporativos de baja calidad crediticia
  6. Inmobiliario
  7. Capital riesgo
  8. Emisiones privadas de deuda (estructurados)

Si invertimos en un fondo de inversión, para conocer la liquidez del mismo, hay que analizar en qué invierte este fondo. Si el fondo invierte en acciones de grandes empresas cotizadas, el fondo podrá hacer frente a reembolsos mucho mayores que si invierte en pequeñas empresas cotizadas. Por ejemplo, un fondo indexado sobre el índice S&P500 o MSCI Europe (como utilizamos en Indexa) tiene un riesgo de liquidez muchísimo menor que un fondo value que invierte en pequeñas empresas cotizadas.

Los fondos suelen mantener un pequeño porcentaje del fondo en efectivo para poder hacer frente a los reembolsos diarios. Si un día se reciben reembolsos superiores a ese colchón, el fondo deberá vender a mercado parte de sus inversiones (bonos o acciones) para poder hacer liquidez y dar el dinero a los partícipes que están vendiendo. En caso de ser un activo con baja liquidez, puede ocurrir que el valor liquidativo se vea afectado o que directamente no se pueda hacer frente a los reembolsos solicitados por algunos partícipes, y que los partícipes que quieren vender tengan que esperar varios días a recibir el dinero.

Para evitar este impacto negativo en los partícipes que no venden, algunos fondos de inversión aplican pequeñas comisiones de entradas en beneficio de todos los participantes existentes del fondo. De esta manera, los costes de transacción por la iliquidez la asumen los nuevos partícipes.

Hay que tener el riesgo de liquidez muy en cuenta a la hora de construir una cartera de inversión. En Indexa la aproximación que tenemos es que, para las carteras de fondos que son reembolsables en cualquier momento, la cartera de clientes está invertida en clases de activo con una elevada liquidez: acciones de empresas grandes cotizadas, bonos de gobiernos y bonos corporativos de alta calidad crediticia. De esta manera el partícipe apenas se verá afectado si decide reembolsar su participación. Por otro lado, seleccionamos fondos de inversión de gran tamaño para que el efecto de un partícipe pueda pasar sin efecto. El fondo más pequeño con el que trabajamos en la actualidad tiene un patrimonio de más de 1.000 millones de euros (ver detalle de nuestras carteras).

Para nuestros planes de pensiones, que tienen un horizonte de inversión mucho más largo, también invertimos en ciertos activos con menor liquidez como los bonos corporativos de alto rendimiento o acciones de pequeñas empresas cotizadas. En definitiva, se trata de que la inversión se ajuste de forma óptima al horizonte inversor.

Como último comentario, recientemente se ha hablado bastante del potencial problema de iliquidez en los ETFs que se negocian en el mercado y del riesgo de que el valor del ETF se desvíe del valor de los activos subyacentes en los que invierte el ETF.

En caso de que estemos hablando de un ETF con mucho volumen de negociación, difícilmente podrá llegar a ser un problema significativo. Por ejemplo, el ETF “SPDR S&P 500 ETF” negocia unos 15.000 millones de dólares diarios. Con este volumen de negociación cualquier operación que se devié mínimamente del valor de los subyacentes rápidamente se revertiría.

En caso de ETF’s que no tienen tanto volumen de negociación pero invierten en activos líquidos esto será un problema de muy corto recorrido ya que en cuanto esta diferencia sea lo suficientemente grande como para cubrir los costes de transacción y generar un beneficio, los arbitrajistas entrarán a negociar el subyacente contra el ETF y cerrarán la diferencia.  Puedes ver como ejemplo el  gráfico del “flash-crash” de en un ETF que invierte en las acciones del S&P500 equiponderado (y por tanto tiene menos liquidez que el S&P500):

Este “flash-crash” se corrigió en 1 hora tras la apertura. Por último, si el ETF invierte en activos más ilíquidos entonces podrá darse una diferencia mayor, pero eventualmente el precio acabará reflejando el valor de los subyacentes.

En Indexa estas variaciones cortas del precio de algunos ETF’s no nos afectan porque en carteras de fondos, invertimos en fondos indexados no cotizados (no ETF’s) y porque en carteras de planes de pensiones invertimos prioritariamente en ETF’s extremadamente líquidez, y no operamos en momentos de estrés.

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