Análisis de la composición de nuestras carteras


En Indexa construimos carteras utilizando fondos y planes de pensiones indexados con diversificación global. Las carteras están compuestas por entre 2 y 9 fondos de inversión, que buscan replicar cada uno el comportamiento de una clase de activo: como por ejemplo las acciones de Estados Unidos o los bonos ligados a la inflación europeos.


Esta forma de organizar la cartera permite tener una visión global sobre la inversión que se está realizando, pero no hace posible conocer exactamente en las compañías en las que se está invirtiendo o los gobiernos a los que se está prestando. En este artículo vamos a desgranar las exposiciones de una cartera típica.

A modo de ilustración, escogemos la cartera 6/10 para cuentas entre 10 y 100 mil €.  Esta cartera invierte en las siguientes clases de activo:

Clase de activo  Cartera nº6/10
Acciones Europa 13 %
Acciones Estados Unidos 26 %
Acciones Japón 5 %
Acciones Economías Emergentes 8 %
Bonos Empresas Europeas 9 %
Bonos Gobiernos Europeos 16 %
Bonos Europeos ligados a la Inflación 23 %

Es una cartera con un peso en acciones del 52% y un peso en bonos del 48%. Es por tanto una cartera con un riesgo medio.

Principales emisores

A continuación, vamos a analizar los principales emisores de esta cartera. Un emisor es aquella entidad que emite acciones o bonos para que inversores los suscriban. Pueden ser gobiernos, empresas o entidades. Los principales 50 emisores (de más de 2.700 en total en la cartera) son:


Los principales 50 emisores de la cartera suman un 51,3% de la cartera total, por tanto, la diversificación es muy elevada. Los más de 2.600 otros emisores de la cartera suman el 48,7% restante.

En las primeras posiciones, podemos encontrar a países europeos como Francia, Italia, Alemania y España que de forma conjunta aportan un 33,8%. Todos los países pesan en total un 36,2%.

La primera empresa que aparece en el listado es Apple, con un peso del 1,1%. Las siguiente son también empresas del sector tecnológico Microsoft, Alphabet y Amazon. A continuación, aparecen otros países con menor peso, como Bélgica, los Países Bajos o Austria. Posteriormente aparece el Banco Europeo de Inversiones, que junto con el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y el Mecanismo Europeo de Estabilidad forman el conjunto de entidades supranacionales que tenemos actualmente en Europa.

La primera empresa no estadounidense es china y es Tencent Holdings con un peso del 0,5% de la cartera, que provee servicios de Internet y servicios de teléfonos móviles de valor añadido, además de ofrecer servicios de publicidad en Internet en China.  Después sigue la primera empresa no tecnológica, el banco JPMorgan Chase y a continuación, de nuevo una empresa china de Internet, Alibaba con un 0,4%.

La primera empresa europea es la petrolera Royal Dutch Shell, seguida por la empresa dirigida por Warren Buffet, Berkshire Hathaway, la empresa de consumo Johnson & Johnson, otra petrolera, Exxon Mobil, Samsung Electronics y el banco americano Bank of America.

En definitiva, podemos ver como las primeras posiciones de nuestra cartera mediana son países europeos y después empresas tecnológicas americanas y chinas.

Elegimos las clases de activo y los índices, no los emisores ni sus pesos respectivos

Sobre la lista exacta de emisores, comentarte que no los elegimos nosotros. Nuestra construcción de cartera elige las clases de activo (ej. Acciones EEUU, Bonos de Gobiernos Europeos). Para cada clase de activo elegimos un índice, el más representativo (ej. el índice S&P 500 para las acciones de EEUU, el índice Barclays GA Euro Government Bond para los Bonos de Gobiernos Europeos).

Luego, las acciones y bonos que están incluidos en cada índice, están elegidos por la empresa que define cada índice: Standard and Poors en el caso del índice S&P 500, Barclays en el caso del índice Barclays GA Euro Government Bond, … En general seleccionan las empresas con mayor capitalización bursátil y con mayor liquidez, o los bonos con mayor volumen emitido y mayor liquidez.

En cuanto al peso de cada emisor en su índice, está definido de igual manera, por la capitalización bursátil de cada empresa dentro de su índice, y por el importe emitido de cada bono dentro de su índice.

Principales sectores

Si realizamos el análisis por sector, podemos ver que el principal peso es para los gobiernos (incluyendo entidades supranacionales o emisiones avaladas por gobiernos) con un 39,8%. A continuación, podemos encontrar los bancos y aseguradoras con un 13,4%. Tanto los gobiernos como los bancos suelen tener mucha importancia en el los índices de bonos ya que agrupan la mayor parte del endeudamiento mundial.

A continuación, podemos encontrar empresas ligadas a la tecnología de la información con un peso del 10,6%, que han visto una fuerte apreciación en los últimos años y con ello ha aumentado su importancia en los índices. Acto seguido aparece el sector del Consumo Discrecional con un 7,0% que incluye empresas de consumo no básico, como la venta de coches, móviles, etc. Dentro de esta categoría están, por ejemplo, Toyota y Amazon. A continuación, vemos las empresas industriales, como Mitsubishi o Boeing. Con 5,9% aparecen las empresas farmacéuticas como Novartis o Roche.

Sector Peso Ejemplos
Gobiernos 39,8% Francia, Italia, Alemania, España
Financieras y aseguradoras 13,4% JP Morgan, Berkshire Hathaway, HSBC, Santander, China Construction Bank,  AXA. Sumitomo
Tecnología de la información 10,6% Alphabet, Apple, SAP,  Samsung
Consumo discrecional 7,0% Amazon, Toyota, LVMH, Daimler, Naspers
Industriales 6,2% Siemens, Airbus, Mitsubishi, Boeing, 3M
Farmacéuticas 5,9% Johnson & Johnson, Novartis, Roche
Consumo básico 5,3% Procter and Gambel, Nestle, Diageo, AMBEV
Energía 3,6% Exxon, Royal Dutch Shell, BP,
Materiales 2,9% DowDupont, Basf, Rio Tinto, Vale, Shin-Etsu Chemical
Eléctricas y gas 2,0% Enel, Iberdrola, Tokyo Gas, Bexter Energy
Telecomunicaciones 2,0% Vodafone, Deutsche Telekom, China Mobile, Softbank, AT&T
Inmobiliarias 1,3% American Tower, Vonovia, Mitshubishi Estate
Total general 100,0%  

Carteras de menos de 10 mil €

En las carteras de menos de 10 mil euros, la exposición a bonos se implementa a través de un fondo de renta fija global, por lo que estas carteras tendrán exposición a otros gobiernos desarrollados, como los Estados Unidos de América o Japón.

Asimismo, la exposición a acciones utiliza un fondo de renta variable global desarrollada, así que también hay exposición a zonas geográficas como el Pacifíco ex – Japón o Canadá.  Por ejemplo, se invierte también en empresas como Royal Bank of Canada, Suncor Energy, Aia Group o Commonwealth Bank of Australia.

Carteras de más de 100 mil €

En las carteras de más de 100 mil euros se invierte en los mismos activos que en las carteras de 10 a 100 mil euros, y además en acciones de Pacífico ex – Japón, así como en bonos de países emergente en divisa fuerte. Por tanto, hay exposición a emisiones de gobiernos de países como México, China o Brasil.

Carteras de planes de pensiones

Mientras nuestras carteras de fondos están compuestas por 2 a 9 fondos, nuestras carteras de planes de pensiones están compuestas por 1 a 2 planes de pensiones que a su vez están compuestos por 8 y 9 ETFs cada uno.

Nuestro plan de pensiones de acciones globales, Indexa Más Rentabilidad Acciones, está compuesto por 8 ETFs indexados de acciones, y nuestro plan de pensiones de bonos, Indexa Más Rentabilidad Bonos, está compuesto por ETFs indexados de bonos.

Con ello, las carteras de planes de pensiones están compuestas de 8 a 17 ETFs, vs 2 a 9 fondos para las carteras de fondos. Incluimos más ETFs en las carteras de planes que en las carteras de fondos porque hay muchos más ETFs indexados disponibles que fondos indexados.

Gracias a ello, podemos incluir algunas clases de activo adicionales. En nuestras carteras de planes de pensiones, además de en todos los anteriores, se invierte también en los bonos emitidos por empresas de baja calidad crediticia (también conocidos como bonos de alto rendimiento) que son principalmente industriales como Altice, Sprint Corporation o First Data Corporation.

Ni oro, ni divisas, ni inmobiliario, ni materias primas

No incluimos en las carteras ni oro, ni divisas (sólo como parte de la inversión en acciones), ni inmobiliario ni materias primas. Las razones son diferentes en cada caso:

  • Oro y materias primas: como ya comentamos en el artículo, Tulipanes, oro y criptodivisas, no consideramos que ninguno de estos activos sean clases de activo ya que no tiene una fuente de rentabilidad identificable.
  • Divisas: cubrimos el riesgo de divisa en los bonos, donde aporta una reducción de riesgo significativa y apenas coste de cobertura. En acciones, no lo cubrimos, ya que no reduce significativamente el riesgo y no invertimos exclusivamente en divisas, ya que la rentabilidad esperada media de un tipo de cambio es cero. Ver más información en “Cubrir o no cubrir la divisa
  • Inmobiliario: no incorporamos de forma específica fondos inmobiliarios (si como parte de los fondos de acciones), ya que en España el inversor medio tiene normalmente una sobre-exposición a esta clase de activo

Resumen

Con este artículo hemos visualizado como a través de un número reducido de fondos se puede obtener una exposición diversificada a un gran número de empresas punteras y líderes en su sector. Tu dinero está literalmente invertido en miles de emisores globales y la evolución de tu cartera está estrechamente ligada a la evolución de la economía global, sin sesgos.

La mayor liquidez en los planes de pensiones fomentará el ahorro


En el año 2015 el gobierno anunció que, a partir de 2025, las aportaciones a los planes de pensiones podrían rescatarse a los 10 años de haberse realizado. Es decir, las aportaciones que se realicen en el año 2018 podrán rescatarse en el 2028 y las que se realicen en 2019 podrán rescatarse en 2029. Ahora mismo, el gobierno está inmerso en la redacción final de esta modificación regulatoria.

En mi opinión, esta medida claramente fomenta el ahorro en pensiones ya que la posibilidad de poder recuperar el dinero, en caso de que se necesite, hace que los ahorradores tengan menos reparos a la hora de aportar a sus planes de pensiones. Al fin y al cabo, si tienes 25 años, dejarle a alguien el dinero para que te lo gestione a 42 años vista es algo muy difícil de tragar, pero saber que este dinero podrá estar disponible a los 10 años, si lo necesitas, cambia completamente la decisión a tomar. En realidad, es exactamente lo mismo que ocurre con los fondos de inversión: los inversores pueden retirar su dinero cuando quieran, pero lo cierto es que, a no ser que lo necesiten, lo dejan invertido en los fondos de inversión para evitar pagar impuestos.

Para mi este efecto es tan obvio que no hace falta explicarlo. Pero a la vista de las opiniones negativas vertidas por instituciones tan reconocidas como Inverco, creo que merece la pena dar un poco de luz sobre este tema.

Primero vamos con la teoría. Inverco critica la medida porque esperan una avalancha de reembolsos sobre los planes de pensiones a los 10 años de haberse producido. Declarar esto, es como admitir que tienes un conjunto de inversores descontentos y deseosos de salir por la puerta en cuanto sea posible. Es verdad que la rentabilidad de los planes de pensiones individuales no ha sido especialmente positiva, debido a las elevadas comisiones que históricamente han cobrado y que el regulador ha tenido que ir limitando por la vía del BOE. No obstante, es muy poco probable que los inversores decidan retirar el dinero a los 10 años de haberlo aportado, a pesar de la baja rentabilidad.

Y las razones son dos:

  1. No lo rescatarán porque tendrán que tributar por ello como rentas del trabajo en su declaración del IRPF.
  2. Sólo lo rescatarán aquellos que tengan una necesidad imperiosa y que además no estén en desempleo de largo plazo, porque en ese caso, ya existía antes la posibilidad de poder rescatarlo por esta contingencia.

Por tanto, desde el punto de vista teórico es muy poco probable que veamos avalanchas de reembolsos.

Hasta aquí mi opinión al respecto, y sin datos todas las opiniones pueden ser igual de válidas. Por suerte contamos con un ejemplo claro, y además no muy lejano, de lo que ocurre cuando permites el rescate de los planes de pensiones en cualquier momento: las EPSV’s individuales en el País Vasco.

Las EPSVs son entidades de previsión social muy similares a los planes de pensiones, pero con una gran diferencia: son rescatables a los 10 años de haber hecho la primera aportación. De esta manera, si con 18 años te abres una EPSV individual con 10 euros (en el País Vasco esto es muy común), todas las aportaciones que hagas con posterioridad serán rescatables a partir de que cumplas 28 años. Es decir, la aportación que haces con 30 años, la puedes rescatar al día siguiente, si así lo estimas conveniente. Este pequeño y genial detalle, que debemos a Pedro Luis Uriarte (también asesor de Indexa), fue incluido en la primera ley de EPSVs de 1983. ¿Qué ocurrió? De acuerdo con Inverco, el ahorro en EPSVs en el País Vasco debería ser muy inferior al del resto del Estado, pero los datos son los siguientes:

País Vasco
(EPSVs individuales)
Estado
(Planes de pensiones
individuales)
Patrimonio en EPSVs o planes de pensiones individuales (millones €, 2017) 11.545 74.377
PIB (millones €, 2016) 68.897 1.232.000
Patrimonio/PIB (%) 16,7% 6,0%
Habitantes (millones) 2,2 46,4
Patrimonio/habitante 5.271€ 1.603€
PIB/habitante 31.460€ 26.551€

La evidencia es clara. En el País Vasco el sistema individual de EPSVs tiene 11.545 millones de euros y un total de 2,2 millones de habitantes, lo cual equivale a un patrimonio en EPSVs por habitante de 5.271€. Mientras que en el resto del Estado este importe es 1.603€, menos de la tercera parte. Es cierto que la comparativa por habitante no tiene en cuenta que la riqueza en el País Vasco es superior. Para hacer esta comparativa más equilibrada se puede comparar el patrimonio por PIB. En el caso del País Vasco el ahorro en EPSVs individuales es de un 16,7% del PIB, mientras que en España esta cifra es el 6,0%, casi tres veces menos.

Es cierto que esta comparativa no tiene en cuenta que el mayor PIB por habitante en el País Vasco puede explicar parte de la diferencia de patrimonio ahorrado por habitante, pero tampoco tiene en cuenta el volumen aportado a planes de empleo que es muy superior en el País Vasco que en el resto de España (no hemos incluido los planes de empleo en la comparativa porque sus aportaciones no son rescatables a los 10 años de haber empezado a aportar).

Al margen de estas matizaciones, que se compensan la una a la otra, creo que queda más que probado que la posibilidad de poder rescatar en cualquier momento el plan de pensiones, fomenta las aportaciones y no incentiva los rescates, en contra de lo mantenido por Inverco. En esta ocasión podemos felicitar al gobierno por dar liquidez a los planes de pensiones individuales pasados 10 años después de cada aportación, de hecho, podríamos animarle a que incrementara el alcance de la medida haciendo rescatable la totalidad del patrimonio a los 10 años de la apertura del plan, y no de la aportación. Esto mejoraría aún más la liquidez y de acuerdo con la experiencia del País Vasco, aumentaría significativamente el ahorro en planes de pensiones.

Otra importante mejora, y en esto coincidimos con Inverco, sería que las ganancias de las inversiones en planes de pensiones tributarán como rendimientos del capital, y no del trabajo. De esta manera se dejaría de perjudicar a los planes de pensiones cuyas ganancias tributan al tipo marginal de los rendimientos del trabajo (entre 19 y 45%), frente a otros tipos de vehículos de inversión, como los fondos de inversión, cuyas ganancias tributan al tipo marginal de los rendimientos del capital (entre 19 y 23%). Pero este es un tema para otro artículo.

Por último, la mejor forma de fomentar el ahorro en planes de pensiones es a través de una mayor rentabilidad, asignatura en la que el sistema de pensiones individual español, mayoritariamente bancarizado, claramente ha suspendido.

Si aún no eres cliente de Indexa: prueba responder a nuestro breve test de perfil para ver qué cartera de fondos o de planes de pensiones te gestionaríamos.

El análisis técnico es, a todos los efectos, una patraña


El análisis técnico de los mercados financieros, de acuerdo con la Wikipedia, es “el estudio de la acción del mercado, principalmente a través del uso de gráficas, con el propósito de predecir futuras tendencias en el precio.” Una patraña, de acuerdo con la RAE, es una “invención urdida con propósito de engañar”.

Soy consciente que el título es categórico, pero es la realidad, como veremos a continuación. Por alguna razón, cuando se busca en Google el término “análisis técnico” los resultados que aparecen son bastante asépticos con esta “técnica”. Espero que este artículo aparezca en los primeros resultados de búsqueda para que los futuros interesados en esta información tengan otro punto de vista.

Análisis fundamental y análisis técnico

Se han generalizado y equiparado por error el “análisis fundamental” y el “análisis técnico”. El análisis fundamental observa los datos fundamentales de una empresa (ventas, beneficios, balances, etc.) para estimar su valor actual y, si el precio es diferente, identificar oportunidades de compra o venta. No creo que el análisis fundamental sirva para predecir el futuro (porque a futuro pueden pasar muchas cosas que hagan que el valor que has analizado hoy no sea relevante), pero al menos te da una idea de lo que debería valer hoy una inversión.

Cuando un empresario quiere vender su empresa familiar y habla con un banco de inversión para definir la estrategia de venta suelen realizar análisis fundamentales. Nunca he visto que dibujaran en un gráfico los precios históricos y, si el precio estaba subiendo, el banco le recomendara al cliente no vender, porque claro, está en tendencia alcista lo cual significa que va a seguir subiendo.

Por su parte, el análisis técnico dice que, si un activo está subiendo de precio, seguirá subiendo y, si está cayendo, seguirá cayendo. La tendencia es tu amiga (“The trend is your friend”). Mi sensación es que el análisis técnico se ha generalizado por el empuje que le han dado las casas de corretaje que se benefician cuando los clientes realizan operaciones a través de ellos. El análisis técnico tiene la ventaja de que es fácilmente comprensible y puede dar todas las señales de compra o venta que quieras. Si eres un corredor de bolsa es una buena excusa para llamar a tus clientes y recomendarles comprar porque una acción está “en tendencia alcista de acuerdo con el indicador xyz”. Si damos un paso atrás, ¿realmente creéis posible que alguien mirando un gráfico, como si de un lector de manos se tratara, puede predecir la evolución del precio?

Análisis técnico en mercados financieros

Tengo una anécdota muy ilustrativa en este sentido: un día me senté con unos vendedores de software de inversión que generaban señales de compra y venta. Les comenté que en Indexa éramos inversores de largo plazo y que no creíamos que el análisis técnico generara una rentabilidad corregida por riesgo superior a largo plazo. Me dijeron que la idea de sus señales no era esa: era conseguir que los clientes que hacían trading aguantaran más tiempo antes de “arruinarse”.  Me explicó todavía más, porque yo no acababa de entenderlo. Los portales de compraventa de CFDs tenían un problema muy grande ya que sus clientes se arruinaban demasiado pronto, y como la plataforma cobra por operación, arruinar a los clientes no era un buen negocio. Los algoritmos que proponía el software establecían stop-loss y stop-gain para incrementar el número de operaciones por cliente antes de que éste lo perdiera todo. Me pareció el colmo del cinismo, pero por fin había entendido una aplicación práctica del análisis técnico.

La eficiencia débil de los mercados y las anomalías

Hace tiempo que diversos estudios académicos han demostrado que el análisis técnico no vale para nada. En 1965, Eugene Fama fue el primero en mostrar con técnicas estadísticas que los precios de las acciones del Dow Jones fluctúan aleatoriamente y por tanto es imposible predecir la evolución futura en base a cualquier análisis de una serie de precios. El artículo se llama “The Behaviour of Stock Market Prices” y a pesar de tener ya más de 50 años es muy recomendable su lectura.

Está línea de investigación tiene hasta nombre propio: La eficiencia de los mercados (“Efficient market hypothesis“) y se estudia en todos los grados y masters de finanzas. Hay tres grados de eficiencia: débil, semifuerte y fuerte. Cuanto mayor es el grado de la eficiencia de un mercado más difícil es obtener rendimientos por encima del mercado.

Si un mercado de acciones es eficiente de forma débil (la forma menos restrictiva), significa que el precio actual de las acciones refleja toda la información relacionada con esta acción en el pasado. Esta información incluye los precios pasados y el volumen de negociación. Por tanto, en un mercado eficiente débil nadie puede batir al mercado analizando precios pasados y resulta imposible generar rendimientos por encima del mercado basándose en el análisis técnico. El nombre de débil se lo ganó porque los precios son la información más pública y fácilmente accesible que existe sobre una acción.

No obstante, la comunidad científica ha dedicado mucho tiempo, y recursos, en buscar fallos o excepciones en esta teoría con el objetivo de realizar publicaciones influyentes. Las escasas excepciones que se han documentado, o no eran rentables después de contar los costes de transacción, o eran efectos que rápidamente desaparecían.  A las excepciones a la teoría se les llama “anomalías”.

La discusión ha sido larga. Como comentábamos anteriormente Eugene Fama confirmó en 1965 la aleatoriedad de los precios siendo acuñando el concepto de la eficiencia de los mercados. En 1973 la discusión salió de la universidad cuando Burton Malkiel publicó su best-seller “Un paseo aleatorio por Wall Street”, libro que recomiendo a todo aquel que esté pensando en invertir. En los años ochenta el reinado de la teoría de la eficiencia de los mercados fue total, hasta que en los noventa empezaron a aparecer artículos que cuestionaban la eficiencia de los mercados hablando de anomalías como: el efecto Enero, efecto día de la semana, efecto del fin de semana, efecto del cambio de mes, efecto vacaciones, efecto final del día, el momentum o la sobre-reacción.

Todas estas anomalías dejan de ser relevantes tras tener en cuenta los costes de transacción o dejan de ser ciertas tras hacerse públicas y, por tanto, explotables por los inversores. Como concluye Malkiel en su artículo de 2003 “The Efficient Market Hypothesis and its Critics”, “nuestros mercados de acciones son mucho más eficientes y mucho menos predecibles de lo que muchos artículos académicos recientes nos pueden hacer creer”. Recomiendo la lectura este artículo de Malkiel, ya que hace un repaso por las mayores anomalías y su impacto.

Es cierto que no todos los mercados son igualmente eficientes. Algunos factores afectan a la eficiencia de los mercados, como por ejemplo, el tiempo de ajuste de los precios a la información y los costes de acceso a la información y de transacción. Si acceder a la información de un mercado te cuesta un 3% del valor de las acciones, entonces podrá haber oportunidades de ese orden de magnitud. Lo mismo es cierto si comprar acciones tiene un coste entre los precios de oferta y de demanda del 1% (bid y ask). Pero un mercado donde la información es fácilmente accesible y donde hacer trading es prácticamente gratis, va a ser seguramente muy eficiente.

Los premios Nobel, la eficiencia de mercado y el momentum

En el año 2013 recibieron el premio Nobel un firme defensor de la eficiencia de los mercados, Eugene Fama y uno de los mayores críticos de este modelo, Robert Shiller (también lo recibió Lars Peter Hansen por otras contribuciones). Sorprende que el comité de los Premios Nobel haya decidido premiar a los promotores de teorías contrapuestas. La razón es la siguiente: no queda duda que la teoría de la eficiencia de los mercados es la teoría base con la que debemos acercarnos a cualquier análisis financiero. Esto es, por defecto no debemos esperar que existan opciones de obtener rendimientos ponderados por riesgo superiores a la media. No obstante, esta aproximación a veces es cuestionada temporalmente por los datos en algunos aspectos (anomalías), cuya discusión también merece reconocimiento. Por ejemplo, uno de los artículos más famosos de Robert Shiller: “¿Se mueven los precios de los activos demasiado como para estar justificado por los cambios posteriores en los dividendos?” (“Do Stock Prices Move Too Much to Be Justified by Subsequent Changes in Dividends?”), cuestionaba que un inversor realmente racional pudiera cambiar tanto de opinión sobre el futuro de los dividendos (que es lo que fija el precio de las acciones), cuando luego uno comprueba que los dividendos realmente no varían tanto. Por supuesto, los defensores de la eficiencia de los mercados han encontrado una respuesta razonable a esta cuestión: no sólo se mueven las expectativas de dividendos futuros, sino también los factores de descuento de los dividendos esperados. Este ejemplo nos puede ilustrar la enriquecedora discusión que ha premiado el comité de los Nobel en 2013, premiando a la vez a Fama y a Schiller.

Volviendo a las anomalías: hay una que últimamente ha tenido bastante apoyo, incluso desde la academia, y que quería discutir en detalle: la existencia del momentum en la evolución del precio de las acciones. El momentum significa que las acciones que han estado subiendo tienden a seguir subiendo, mientras que las que están cayendo tienden a seguir cayendo. De esta manera se podría construir una estrategia de inversión que comprara las acciones que han subido los últimos 12 meses y vendiera en corto las que han caído los últimos 12, que obtendría unos rendimientos corregidos por riesgo superiores y, además, diversificados con el mercado. Tenéis una discusión muy interesante sobre este asunto en “Fama on Momentum”, escrito por Cliff Asness cofundador de la empresa de gestión AQR.

En ese artículo se contrapone la visión de Fama, que es un firme defensor de la irrelevancia de la anomalía del momentum, y de Cliff Asness, que es el dueño de una empresa que, entre otras cosas, gestiona en base a la existencia de esta anomalía. Fama indica que, en algunos mercados, como Japón, no existe esta anomalía lo cual invalidaría su universalidad y lo rebajaría a una mera casualidad de los datos, mientras que Asness riza el rizo indicando que, si se añade el factor “value” (las empresas value generan más rentabilidad a largo plazo pero porque son empresas con riesgo mayor), entonces también aparecería la anomalía en Japón. Mi conclusión sobre este debate es que, es un debate lícito y publicado en revistas de reconocida valía como “The Journal of Finance”, pero que en cualquier caso es dudosa la universalidad del efecto.

En definitiva, espero que este artículo haya servido para mostrar que el análisis técnico en general es una herramienta que aporta poco valor, algo que la academia ha validado desde hace tiempo haciendo frente a diversas anomalías que van surgiendo. Como conclusión, si realmente existiera un analista técnico ahí fuera que batiera sistemáticamente al mercado, podéis estar seguros que nunca buscaría tu dinero para evitar que se generalice la anomalía que ha encontrado y mucho menos se dedicaría a escribir artículos sobre el tema.

Nuestras carteras son más rentables que el 95% de los fondos comparables


En Indexa solemos comparar la rentabilidad que obtienen nuestras carteras contra la rentabilidad media de los fondos españoles publicada por Inverco (la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones). En particular:

  • Comparamos nuestras carteras 1 a 3, las que tienen más de 70% de bonos, con los fondos de la categoría de Renta Fija Mixta Internacional de Inverco, y
  • Comparamos nuestras carteras 4 a 10, las que tienen más de 30% de acciones, con los fondos de la categoría de Renta Variable Mixta Internacional de Inverco.

En la jerga del sector, las categorías de Renta Fija Mixta Internacional y de Renta Variable Mixta Internacional de Inverco son nuestros benchmarks, o índices de referencia, contra los que comparamos nuestra rentabilidad.

En nuestra página de estadísticas, y en la siguiente gráfica, se puede apreciar que de media nuestras carteras han obtenido una rentabilidad muy por encima que la media del sector: entre un 5,9% y un 13,3% más que el benchmark (período 31/12/2015 al 31/03/2018 para carteras medianas).

Con ello, podemos confirmar que, en media, las carteras de Indexa han obtenido más rentabilidad que los fondos españoles de categorías similares. También podemos dar un paso más y plantearnos nuevas preguntas:

¿Cómo quedan nuestras carteras si las comparamos con cada fondo de la categoría y no con la media?

¿Cuántos fondos han obtenido más o menos rentabilidad que nuestras carteras desde que lanzamos nuestro servicio a finales de 2015?

Lo analizamos en este artículo.

El resultado es que nuestras carteras no sólo han batido a la media de los fondos de su categoría con 4,1% de diferencia anual, sino que además están en los primeros puestos de rentabilidad de cada categoría. De forma general, han rentado más que el 95% de los fondos de inversión similares en España.

Cuando lanzamos Indexa en diciembre de 2015, esperábamos obtener una rentabilidad un 3,4% superior a los fondos de inversión agrupados en Inverco gracias a nuestros bajísimos costes, nuestra mayor diversificación y nuestros reajustes automáticos realizados de forma adecuada. Después de algo más de dos años, podemos afirmar que los resultados no sólo han alcanzado las expectativas marcadas, sino que las hemos superado.

La pregunta que nos hacemos ahora es la siguiente: ¿Cuántos fondos han obtenido una rentabilidad menor que las carteras de Indexa? Para responder, hemos descargados los informes de Inverco (disponibles en http://www.inverco.es/), hemos listado todos los fondos que existían antes del 31/12/2015 y calculado la rentabilidad hasta el 31/03/2018, para los que seguían existiendo entonces.

Los principales datos de la muestra de fondos son:

RF Mixta Int. RV Mixta Int.
Número de fondos el 31/12/2015 101 121
Número estimado de fondos que han cerrado o se han fusionado con otro entre el 31/12/2015 y el 31/03/2018 (en general por su baja rentabilidad) 23 15
Rentabilidad acumulada máxima 31/12/2015-31/03/2018 +20,48% +31,14%
Rentabilidad acumulada mediana 31/12/2015-31/03/2018 +1,40% +3,71%
Rentabilidad acumulada mínima 31/12/2015-31/03/2018 -9,19% -10,44%
Patrimonio medio 31/03/2018 213 M€ 129 M€
Patrimonio total categoría 31/03/2018 22.739 M€ 19.169 M€

En Indexa los perfiles 1 a 3 los clasificamos como renta fija mixta internacional (tienen entre un 14% y un 29% de renta variable) y los perfiles de 4 a 10 como renta variable mixta (tienen entre un 40% y un 79% de renta variable).

En el análisis a continuación, se puede observar que las carteras de Indexa han tenido mejores resultados que el 94% de los fondos de su categoría, llegando a obtener el segundo mejor resultado en la categoría de renta variable mixta internacional. Es decir, sólo 1 fondo de 121 ha obtenido una rentabilidad superior.

Renta fija mixta internacional

En la siguiente gráfica se puede ver la rentabilidad acumulada de todos los fondos de la categoría de renta fija mixta internacional de Inverco (en naranja) y de las carteras correspondientes de Indexa (en azul).

A continuación, mostramos los 10 primeros fondos de la categoría de renta fija mixta internacional:

Ranking Fondo ISIN Volumen Rentabilidad acumulada 31/12/2015

31/03/2018
1 / 101 MEDIOLANUM MRC EMERGENTES-EA ES0136467042 9 M€ 20,52%
2 / 101 MEDIOLANUM MRC EMERGENTES-L ES0136467000 8 M€ 18,74%
3 / 101 MEDIOLANUM MRC EMERGENTES-S ES0136467034 11 M€ 17,68%
4 / 101 ABACO RENTA FIJA MIXTA GBL-I ES0140072002 79 M€ 9,09%
INDEXA CAPITAL CARTERA 3 3 M€ 8,40%
INDEXA CAPITAL CARTERA 2 1 M€ 7,00%
INDEXA CAPITAL CARTERA 1 1 M€ 6,20%
5 / 101 ALTAIR PATRIMONIO II FI ES0108643000 69 M€ 4,67%
6 / 101 FONGRUM RF ES0138876000 1 M€ 4,36%
7 / 101 ALTAIR PATRIMONIO ES0138600038 61 M€ 4,30%
8 / 101 GESTION BOUT GINVST MED AHOR ES0116831068 11 M€ 3,98%
9 / 101 MUTUAF-MIXTO SELECCION-A ES0165183007 49 M€ 3,76%
10 / 101 FONMASTER I ES0138909033 5 M€ 3,76%

Ver listado completo (Excel)

Los tres primeros fondos de la categoría renta fija mixta internacional son fondos que invierten bonos emitidos por países emergentes y en nuestra opinión no deberían estar en esta categoría de renta fija mixta internacional. Deberían estar en la categoría de renta fija internacional, no renta fija mixta, porque no incluyen acciones y un fondo mixto es un fondo que incluye bonos y acciones. En este caso, nuestras carteras estarían incluso mejor posicionadas, en el 1er y 2º puesto sobre más de 100 fondos.

Renta variable mixta internacional

Gráfica de los fondos de esta categoría Inverco (en naranja), y carteras comparables de Indexa (en azul):

Los 10 fondos más rentables de la categoría y las carteras de Indexa comparables:

Ranking Fondo ISIN Volumen Rentabilidad acumulada 31/12/2015

31/03/2018
1 / 121 BONA-RENDA ES0115091037 15 M€ 31,15%
INDEXA CAPITAL CARTERA 10 13 M€ 16,40%
INDEXA CAPITAL CARTERA 9 8 M€ 15,70%
INDEXA CAPITAL CARTERA 8 12 M€ 14,40%
INDEXA CAPITAL CARTERA 7 13 M€ 13,40%
2 / 121 ALHAJA INVER RV MIXTO ES0108191000 6 M€ 12,80%
3 / 121 BESTINVER MIXTO INT ES0114618038 135 M€ 12,61%
4 / 121 INVERTRES FONDO I ES0156038038 14 M€ 12,51%
5 / 121 GVC GAESCO SOSTENIBLE ISR-A ES0164837009 8 M€ 12,38%
6 / 121 MERCH-UNIVERSAL FI ES0182105033 38 M€ 11,94%
INDEXA CAPITAL CARTERA 6 11 M€ 11,80%
INDEXA CAPITAL CARTERA 5 12 M€ 10,80%
INDEXA CAPITAL CARTERA 4 6 M€ 9,70%
7 / 121 PATRIBOND FI ES0168745034 66 M€ 9,70%
8 / 121 SABADELL EME MIX FLX FI-PREM ES0105142022 1 M€ 9,44%
9 / 121 SABADELL EME MIX FLX FI-PLUS ES0105142014 17 M€ 8,22%
10 / 121 GESTION BOUT-GINVEST SMART ES0116831035 18 M€ 8,18%

Ver listado completo (Excel)

Como se puede observar, algunos fondos lo han hecho relativamente bien. Sin embargo, son pocos y no son los fondos más grandes, donde están la mayoría de inversores.

Los mayores fondos de cada categoría son aquellos donde se encuentran la mayoría de los inversores y generalmente corresponden a grandes entidades bancarias. Si ordenamos los fondos por tamaño, en vez de rentabilidad, veremos que los mayores fondos tienen rentabilidades extremadamente mediocres:

Mayores fondos de renta variable mixta internacional

Fondo ISIN Volumen Rentabilidad acumulada 31/12/2015

31/03/2018
SANTANDER SELECT MODERADO S ES0107781009 3.297 M€ 2,03%
CAIXABANK CRECIMIENTO ES0164540033 1.639 M€ 4,56%
BANKIA SOY ASI FLEXIBLE ES0159084039 1.369 M€ 4,23%
CAIXABANK CRECIMIENTO EST ES0164540009 1.227 M€ 3,86%
SANTANDER PB CARTERA 40 FI ES0115242036 1.118 M€ 0,37%
BBVA CONSOLIDACION  85 FI ES0118855008 980 M€ 3,35%
KUTXA GESTION ACT PATRI FI ES0114836036 581 M€ -1,51%
BANKINTER CARTERA PRIV MODER ES0113257002 578 M€ 1,34%
BBVA MI INVERSION MIXTA FI ES0119179002 563 M€ 2,01%
CARTESIO X ES0116567035 534 M€ 4,86%

Ver listado completo (Excel)

El mayor fondo por patrimonio de la categoría de renta variable mixta internacional, el Santander Select Moderado de 3.282M€, ha obtenido una rentabilidad acumulada del 2,03% entre 5 y 8 veces menos que nuestras carteras de la misma categoría (las carteras 5 a 10), que han obtenido rentabilidad acumulada entre +10,8% y +16,4%. El segundo mayor, Caixabank Crecimiento, ha obtenido una rentabilidad de +4,56% y el tercero de Bankia (Bankia Soy Así Flexible) de +4,23%.  El séptimo fondo más grande de la categoría incluso ha obtenido una rentabilidad negativa de -1,51%. De los 10 fondos con mayor tamaño, ninguno sobrepasa la rentabilidad acumulada del 5% en los dos años y tres meses estudiados.

En definitiva, la propuesta de Indexa inicial se está cumpliendo, tal y como preveíamos inicialmente: los inversores en España están mucho mejor en una cartera diversificada de fondos indexados de bajo coste que en los fondos de inversión gestionados por bancos con elevadas comisiones. Este último trimestre, la evolución de los mercados está teniendo más altibajos que los últimos dos años, pero estamos convencidos de que la rentabilidad a largo plazo de nuestras carteras será mayor que la obtenida por el 95% de los fondos españoles de renta fija mixta internacional y renta variable mixta internacional.

Notas sobre este análisis:

Fuente: Datos de Bloomberg y categorías de Inverco. Rentabilidad acumulada utilizando el último valor liquidativo publicado en Bloomberg del mes de diciembre de 2015 y el último valor liquidativo del mes de marzo 2018. Ver tabla detallada con los fondos, el volumen y la rentabilidad acumulada (Excel).

* Benchmarks: los índices de referencia son los índices de renta fija mixta internacional (para las carteras 1 a 3 –las que tienen más del 70% de bonos-) y de renta variable mixta internacional (para las carteras 4 a 10 –las que tienen más del 30% de acciones-) calculados por Indexa a partir de datos de Inverco (Asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones). Son los índices que mejor representan la rentabilidad media de los fondos españoles que invierten internacionalmente. Recuerda que las rentabilidades históricas no constituyen una garantía de rentabilidad futura. Estos datos históricos son netos de comisiones de gestión de cartera y de custodia para la cartera de Indexa.

Cómo perfilamos a nuestros clientes


El perfilado de un cliente ha sido tradicionalmente más un arte que una ciencia, y un arte muy complejo. Muchas veces el cliente no sabe realmente cuánto riesgo quiere asumir, y cuando cree que lo sabe, a menudo desconoce realmente cómo actuará cuando vea su cartera subir o bajar. Por otro lado, el banquero que está evaluando el perfil del cliente puede no tener un buen día o estar especialmente negativo o positivo y sesgar las respuestas e indicaciones que le ha dado el cliente.

En Indexa nos aproximamos a este problema, fruto de la subjetividad, de una manera totalmente cuantitativa y científica: hemos creado un proceso reproducible, evaluable y revisable. Esto no significa que sea la única forma de perfilar a un cliente, pero pensamos que tiene muchas ventajas, especialmente el hecho de que el proceso sea totalmente objetivo por parte del evaluador (una vez que el proceso está definido) y es un proceso que se puede evaluar y mejorar.

Hemos definido una serie de preguntas con sus posibles respuestas y, en base a las respuestas, utilizamos un algoritmo, que es público, para obtener el perfil. Con este proceso, dos clientes que respondan lo mismo en un test, obtendrán el mismo perfil. Esto no siempre sería así con el método tradicional de preguntas y respuestas cualitativas.

Lo primero que necesitamos para evaluar el perfil de riesgo de un cliente es conocer su capacidad de asumir riesgos (cuánto riesgo puede asumir) y su tolerancia a asumirlos (cuánto riesgo quiere asumir).

La capacidad de asumir riesgos

La capacidad de asumir riesgos depende de las siguientes variables objetivas:

  • El patrimonio actual del cliente (a mayor patrimonio, más capacidad de asumir riesgos)
  • Sus ingresos (a mayores ingresos, más capacidad)
  • La estabilidad de estos ingresos (a mayor estabilidad, más capacidad)
  • El porcentaje de estos ingresos que se van en gastos (a mayores gastos, menor capacidad)
  • La edad del cliente (cuantos más años le quedan hasta jubilarse, mayor capacidad)
  • El horizonte de inversión (a mayor horizonte temporal, más capacidad)

Con estos datos evaluamos la capacidad del cliente de poder sufragar sus gastos una vez llegada la edad de jubilación. Si el cliente tiene patrimonio, ingresos y gastos que le permitan sufragar más de 20 años de gastos fijos, se considerará que su capacidad de asumir riesgos es elevada. La puntuación va de 1 (baja capacidad) a 10 (alta capacidad).

La edad es el parámetro más importante en la evaluación de la capacidad para tomar riesgos. Un inversor joven que no va a tener necesidades de liquidez, siempre va a disponer de tiempo para recuperar potenciales pérdidas en su cartera de inversión o situaciones de desempleo.

La tolerancia, o voluntad, de asumir riesgos

Por otro lado, la tolerancia a tomar riesgos se evalúa en función de un conjunto de preguntas, necesariamente subjetivas, en las que se establece la actitud del inversor ante diferentes situaciones. Asimismo, también se evalúa la experiencia pasada del cliente con inversiones de riesgo. Si de las respuestas se detecta una falta de consistencia, la valoración global de la tolerancia al riesgo disminuye sensiblemente. De nuevo la puntuación va de 1 (baja tolerancia) a 10 (alta tolerancia).

Cálculo del perfil inversor

Una vez conocemos la tolerancia a tomar riesgos y la capacidad de asumir los mismos, calculamos el perfil total. Hay cuatro posibilidades en función de si la tolerancia, o capacidad, son altas o bajas. Si la tolerancia y la capacidad van de la mano no hay problema, pero si hay una disonancia entonces hay que decidir qué hacer.

Perfil inversor según capacidad \ tolerancia Tolerancia Baja Tolerancia Alta
Capacidad Baja Cliente conservador ?
Capacidad Alta ? Cliente arriesgado

En los métodos de perfilado tradicionales aquí entraba el juicio del banquero, con el riesgo que  conlleva. En Indexa, al tener un dato numérico tanto para la capacidad como para la tolerancia, podemos tomar una decisión consistente. La decisión es calcular el perfil inversor del cliente como una media ponderada dando siempre más importancia a la característica (capacidad o tolerancia) que menor puntuación ha obtenido (80% a la de menor puntuación y 20% a la de mayor). Esta regla hace que, en las disonancias, se tienda a ser más conservador, algo adecuado a nuestro parecer.

Por ejemplo una capacidad de 8 con una tolerancia de 4 nos daría un perfil de 5 (8 * 0,2 + 4 * 0,8 = 4,8, que redondeamos a 5).

Si quieres ver el detalle del algoritmo de perfilado que utilizamos en Indexa, puedes acceder a nuestra página de modelo.

¿Sabes ya qué perfil tienes?

Puedes calcularlo en sólo 2 minutos respondiendo a nuestro breve test de perfil.

Perfil actual de nuestros clientes

La distribución actual de nuestros casi 4.000 clientes entre los 10 perfiles inversor es la siguiente:

En cuanto a la rentabilidad y a la volatilidad esperadas de cada perfil, la encontrarás después del test de perfil, o también en nuestra página de modelo de gestión, en la parte “Asignación óptima de cada clase de activos“.

Incorporamos bonos de países emergentes a las carteras de más de 100 mil euros


Continuamos con el proceso de incrementar la diversificación de las carteras de fondos de Indexa para mejorar la rentabilidad por riesgo de las carteras. En esta ocasión, damos entrada en las carteras grandes, de más de 100 mil euros de inversión, a los bonos emitidos por gobiernos de países emergentes en divisa fuerte (“hard currency”), con la divisa cubierta a euro.

En resumen

Incorporamos un nuevo fondo que nos permite reducir el riesgo de las carteras a la vez que mantenemos la rentabilidad esperada:

  • Este nuevo fondo, el iShares EM Gov Bnd Idx -I2 Eur, pesará entre 2% y 3% de las carteras de más de 100 mil euros
  • La rentabilidad esperada de estas carteras permanece prácticamente sin cambiar
  • Reducimos la volatilidad de estas carteras entre un 0,05% y un 0,15% (menos riesgo)
  • Los reajustes automáticos de carteras pasarán a hacerse cuando haya una desviación de más de 1,5% de dos fondos de las carteras de más de 100 mil euros (en lugar de 3% hasta ahora)

Más información

Los bonos gubernamentales de mercados emergentes son la deuda emitida por los gobiernos y las organizaciones cuasi-gubernamentales de los países de mercados emergentes, como Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica y Taiwán, por ejemplo, para financiar sus servicios públicos. Estos países suelen financiarse de dos maneras: emitiendo bonos en su propia divisa (divisa local o “local currency”) o emitiendo bonos en dólar o euro (divisa dura o “hard currency”). Ambos tipos de emisión tienen sus pros y sus contras.

Las razones por la cuales decidimos invertir en bonos emergentes en divisa dura son:

  • El peso global de la renta fija emergente es de un 11,4% del total de emisiones cotizables y la renta fija de gobiernos en divisa dura pesa un 1,4% del total (ver tabla al final del artículo). Como inversores globales e indexados que somos, lo óptimo es tener exposición a todas las clases de activo que sean invertibles con comisiones bajas.
  • La rentabilidad esperada en euros asciende a un 3,7%, lo cual con los tipos de interés actuales es una rentabilidad muy interesante. Por el lado negativo, la volatilidad de esta clase de activo asciende a un 11,5%, lo cual significa que la rentabilidad del activo estará el 95% de los años en el rango -18,7% a +26,1% suponiendo una distribución normal (aproximación que en el caso de bonos es cuestionable).
  • Decidimos invertir con la divisa cubierta, ya que el riesgo de tipo de cambio es del mismo orden de magnitud que el riesgo de crédito asociado a la inversión en renta fija emergente. Puedes encontrar más información sobre cuando cubrimos la divisa en el artículo “Cubrir o no cubrir la divisa”.

En cuanto a la divisa de emisión, la razón por la que no invertimos en renta fija emergente en divisa local para nuestras carteras de fondos, a pesar de que hay más emisiones en divisa local que en divisa dura, es porque actualmente no existe todavía un fondo indexado, con bajas comisiones y traspasable que podamos elegir.

Como el importe emitido en renta fija emergente de gobierno en divisa dura es un 1,4% del total de emisiones cotizables y la renta fija emergente un 11,4% de las emisiones globales, decidimos invertir entre un 3% y un 9% del peso en renta fija para las carteras de más de 100 mil euros. De esta manera invertimos entre un 2% y un 3% del total en las carteras de mayor tamaño en renta fija emergente en divisa dura (ver tabla detallada a continuación).

La razón por la que no incluimos esta clase de activo en las carteras de menos de 100 mil euros, de momento, es que un peso de 2-3% de la cartera supone una inversión poco relevante en términos absolutos: por ejemplo una cuenta de 10.000€ invertiría 200€.

Esta compra la vamos a financiar con traspasos desde aproximadamente un 30% de fondos de acciones y un 70% de fondos de bonos. Los principales efectos sobre las carteras son los siguientes:

  • La volatilidad esperada de las carteras de más de 100 mil euros disminuye entre un 0,05% y un 0,15%.
  • La rentabilidad esperada apenas varía (entre +0,03% y -0,04%).
  • El peso en renta variable (acciones) disminuye un 1% en todos los perfiles.

De esta manera reducimos ligeramente el riesgo de las carteras, ya que reducimos un poco el peso en renta variable para invertirlo en renta fija emergente, pero manteniendo la rentabilidad esperada de las carteras. En definitiva, nos estamos aprovechando del poder diversificador de añadir una nueva clase de activo en las carteras.

Otra consecuencia de esta introducción de un fondo adicional que pesa tan sólo 2-3% de las carteras de más de 100 mil euros, es que aprovechamos para afinar los reajustes automáticos en estas carteras que se realizarán cuando se observe un desvío de más de 1,5 puntos porcentuales de dos fondos con su peso objetivo respectivo (en lugar de 3% hasta ahora). Puedes encontrar más información sobre los reajustes automáticos en nuestras preguntas frecuentes.

En cuanto al fondo específico en el que invertir, hemos seleccionado el fondo registrado en Luxemburgo, iShares Emerging Markets Government Bond Index Fund I2 EUR Hedged  (iShares EM Gov Bnd Idx -I2 Eur) con código Isin LU1373035663. Es un fondo que cuenta en este momento con 2.075 millones de euros bajo gestión y un coste inusualmente bajo para este tipo de inversión, de 0,26% de coste total (TER, Total Expensa Ratio). Su coste es tan bajo porque se trata de un fondo exclusivamente destinado a inversores institucionales, con un importe mínimo de inversión de 10 millones de euros. No obstante, como siempre hacemos en Indexa, hemos conseguido el acceso a la clase institucional para todos nuestros clientes.

El índice que sigue este fondo es el JPM EMBI Global Hedged EUR TR publicado por JP Morgan. La serie de índices JPM EMBI se ha colocado como la referencia en los índices de renta fija emergente al ponderar inteligentemente el número de emisiones que lo componen con la liquidez de las mismas. El fondo realiza una réplica física del índice, ya que suscribe todos y cada uno de los bonos que componen el índice.

Este es el primer fondo de Blackrock que incorporamos en nuestras carteras de fondos. Blackrock es la primera o segunda mayor gestora del mundo (en función de la métrica que se escoja). En sus inicios fue una gestora puramente activa, pero tras la adquisición de iShares en 2009, una de las mayores gestoras de fondos indexados del mundo, y el tremendo crecimiento de la misma, han decidido incrementar su oferta de fondos indexados en Europa a través de sus fondos domiciliados en Luxemburgo o en Irlanda e inscritos y traspasables en España.

Distribución de la renta fija global

En la siguiente tabla puedes encontrar una aproximación de los importes emitidos en cada categoría en emisiones cotizables (bonos que se pueden intercambiar fácilmente). Para este análisis nos hemos basado en los índices que calcula Merril Lynch.

Como se puede observar la mayoría de las emisiones (un 79,1%) son “bonos grado de inversión”: son bonos emitidos por gobiernos o empresas con una elevada calidad crediticia (buenos pagadores). En particular destacan los bonos emitidos por gobiernos y cuasi-gobiernos (un 50,6%) seguido de los bonos emitidos por empresas (16,3%) y titulizaciones y cédulas (12,0%).

Los bonos emitidos por entidades de países emergentes tienen un tamaño significativamente inferior (11,4%)  donde los gobiernos abarcan la mayor parte (8,8% en total entre divisa dura y divisa local). Los bonos corporativos High Yield, bonos de baja calidad crediticia que por tanto tienen que ofrecer un rendimiento mayor y que en carteras de banca privada suelen tener una gran importancia, pesan un limitado 3,2%.

Por último, encontramos los bonos ligados a la inflación que pesan un 5,7% del total y bonos convertibles que no llegan al 1% del total.

Categoría Subcategoría Billones (€) %
Bonos grado de inversión 50,0 79,1%
Gobiernos 26,7 42,2%
Cuasi-gobiernos 5,3 8,4%
Empresas 10,3 16,3%
Titulizaciones 6,5 10,3%
Cédulas 1,1 1,7%
Bonos economías emergentes 7,2 11,4%
Gobierno divisa dura 0,9 1,4%
Empresas divisa dura 1,5 2,4%
Gobiernos divisa local 4,7 7,4%
Empresas divisa local 0,1 0,2%
Corporate High Yield 2,0 3,2%
Otros 4,0 6,3%
Inflación 3,6 5,7%
Convertibles 0,3 0,5%
Total 63,2 100,0%

En Indexa, con nuestro objetivo de diversificación e indexación global, tenemos esta tabla muy en cuenta a la hora de configurar la parte de renta fija en las carteras. A medida que vayan apareciendo fondos que permitan invertir de forma barata y traspasable en nuevas clases de activo de renta fija, iremos progresivamente incluyéndolas en las carteras.

La posibilidad de invertir en este fondo de iShares de renta fija emergente en divisa dura nos ha permitido incrementar la indexación ahora para las carteras de más de 100 mil, pero su bajo peso en las carteras (2-3%) no nos permite de momento incluirlo en las carteras de menos de 100 mil euros. Estaremos atentos a los nuevos fondos disponibles para poder seguir mejorando la diversificación de todas las carteras, también de las de menos de 100 mil euros.

Más información:

Caídas de mercado, ¿una gran oportunidad para invertir?


Tras las recientes caídas de principio de febrero, hemos tenido tres tipos de comportamiento entre los clientes de Indexa Capital.

  1. No hacer nada y continuar con el plan previamente marcado.  Ha sido el comportamiento de la inmensa mayoría.
  2. Vender, llevado por el pánico de las caídas y el miedo que estas se prolongarán en el tiempo. Ha sido un comportamiento muy minoritario.
  3. Comprar: unos pocos clientes han aprovechado que los precios ahora son algo más bajos para invertir más.

Nuestra recomendación general es no hacer nada y continuar con el plan previamente marcado (1), y sólo invertir más (3) en caso de que vaya a ser una inversión realmente de largo plazo y puedas permitirte aumentar tu nivel de riesgo. En ningún caso recomendamos vender por el pánico por las caídas (2) porque es el camino más directo para mermar tu rentabilidad.

La razón por la cual decimos que no hay que hacer nada (1), es que si has estado esperando a las caídas para invertir, es muy probable que ya te hayas perdido parte de la subida anterior. Haciendo bien las cuentas es muy posible que ya te hayas visto afectado por el sesgo de comportamiento que, como vimos en un artículo anterior, resta un 1,5% de rentabilidad de media a los inversores que intentan comprar bajo y vender alto.

Por otra parte, la razón por la cual pensamos que puede ser una buena idea aumentar tu inversión tras las caídas (3), pero solo si la inversión es de largo plazo, es que a largo plazo se puede obtener más rentabilidad si se invierte en los momentos en los cuales los precios (medidos en términos de múltiplos de dividendos o de beneficios) son más bajos, ya que estos son momentos de rentabilidades esperadas más altas. El lado negativo es que estos momentos también son de riesgo más alto, ya que normalmente vienen acompañados de crisis de consumo y económicas que hace que todos seamos un poco más pobres.

Hay mucha evidencia al respecto. Como ejemplo, una tabla que hicieron Fama y French utilizando datos de acciones de la bolsa de Nueva York (NYSE) entre los años 1947-1996, en la cual analizan en función de un horizonte temporal (1, 2, 3 y 5 años) si la rentabilidad por dividendo (“dividend yield”) explica las rentabilidades (en exceso sobre los bonos del tesoro) futuras.

Incluimos más detalles técnicos sobre este estudio más abajo, al final de este artículo.

La conclusión a la que llegan Fama y French es que unos precios bajos en relación con los dividendos casi no predicen mayores rentabilidades a un año, pero a 5 años unos precios bajos sí predicen una mayor rentabilidad esperada.

Dicho ésto hay cuatros cuestiones a tener en cuenta:

  1. Precios relativos: estamos hablando de precios en términos relativos al dividendo, no de precios sin más. Si la bolsa baja y los dividendos también, entonces la bolsa no necesariamente tiene un precio más bajo en comparación con los dividendos.
  2. Poco impacto en la rentabilidad esperada: si el aumento de la rentabilidad por dividendos ha sido de un 5% (por ejemplo si pasa de 2% a 2,1%) entonces solo podremos esperar que en media la rentabilidad acumulada a 5 años para una inversión 100% en renta variable sea un 3,3% superior ( = 33 estimados por Fama y French * 0,1% de aumento de rentabilidad por dividendo). Es decir que el cambio de rentabilidad esperada es realmente importante sólo con caídas de precios importantes.
  3. Largo plazo: estamos hablando de horizontes de largo plazo, por lo que por el camino podremos ver caídas aún mayores y cuando invertimos en un entorno de rentabilidades por dividendo elevadas la volatilidad suele ser muy fuerte.
  4. Análisis poco significativo: desde el punto de vista estadístico, un análisis de 50 años con períodos de 5 años, no es muy significativo y puede no ser extrapolable (rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras).

Por otro lado, los inversores en general son muy sensibles al precio, pero también a la última evolución del mismo: si un activo pasa de 10€ a 15€ y después a 12€ es posible que nos parezca barato, pero si sube directamente de 10€ a 12€ es posible que nos parezca caro. Nos pasa lo mismo con la rentabilidad por dividendo: nuestras percepciones se ven afectadas por los datos más recientes.

En definitiva: es mucho más seguro que te ciñas a tu plan inicial y que vayas invirtiendo a medida que vas recibiendo ingresos o de acuerdo con un plan prefijado periódico, porque invertir cuando ha habido caídas de verdad es realmente difícil y lo normal es que lo hagas en el momento incorrecto aunque intentes hacerlo tras las caídas. Además, es posible que te hayas perdido subidas previas por haber estado esperando a las caídas para invertir.

Nuestra recomendación después de unas caídas en bolsa es ni vender, ni comprar, si no mantener tu plan de aportaciones previamente establecido, sin tener en cuenta los vaivenes de los mercados.

→ Si aún no tienes cuenta con Indexa Capital, puedes probar gratuitamente nuestro test de perfil inversor y ver qué cartera te recomendamos, con máxima diversificación, y con costes radicalmente bajos.

Si te gustan las ecuaciones, a continuación incluimos más detalles técnicos del estudio de Fama y French:

La regresión que realizan es la siguiente:

Rentabilidad a X años = a + b * (Dividendos / Precio de las acciones)

Donde:

  • “X” es un periodo de 1, 2, 3 o 5 años
  • “a” es la constante de la regresión
  • “b” es el multiplicador de la rentabilidad por dividendo (o dividend yield)
  • “(Dividendos / Precios de las acciones)” es la rentabilidad por dividendo, el porcentaje del precio de las acciones que se ha pagado de media en dividendos en el último año (dividend yield en inglés)

Si b es positivo significa que a mayores dividendos sobre el precio de las acciones, mayor rentabilidad futura esperada, o dicho de otra manera, que un precio bajo de las acciones en relación con los dividendos puede implicar una mayor rentabilidad esperada a largo plazo.

El R2 nos indica si la regresión es significativa o no.

Horizonte temporal b
(relación entre rentabilidad y precios bajos)
R2
(calidad de la regresión)
1 año 5,3 15%
2 años 10 23%
3 años 15 37%
5 años 33 60%

Como podemos ver, con horizonte de un año el R2 es 0,15% lo cual indica que precios bajos casi no predicen mayores rentabilidades a un año. Pero a 5 años el R2 asciende hasta un 60%, lo cual indica que precios “bajos” en relación a los dividendos predicen rendimientos en exceso superiores en un plazo de 5 años.