El activismo de los fondos indexados


El patrimonio gestionado de los fondos indexados aumenta año tras año y tres gestoras indexadas están recogiendo la mayor parte de este crecimiento: Vanguard, iShares (que pertenece a Blackrock) y State Street Global Advisors (SSGA). Como consecuencia, entre los fondos de estas tres gestoras se alcanzan posiciones de control muy significativas en las mayores empresas cotizadas del mundo, como por ejemplo un 18% de Apple a finales de 2019, el doble que 10 años antes.

Cada vez más voces (habitualmente voces que provienen de los gestores activos que en los últimos años se han quedado muy rezagados en términos de rentabilidad en comparación con los fondos indexados) alertan de que los fondos indexados, al no ser activos, no van a ser capaces de controlar a los directivos de las empresas cotizadas (ej. “The Hidden Dangers of the Great Index Fund Takeover”, Bloomberg Businessweek 9/01/2020). Alertan de un problema clásico de agencia, por el cual, los directivos se aprovechan de los accionistas, asignándose retribuciones desmesuradas y no relacionadas con su nivel de desempeño.

Lo cierto es que no es así. Todas las gestoras de fondos indexados tienen políticas muy bien definidas en relación a las diferentes votaciones que surgen a nivel de junta de accionistas. El objetivo de estas políticas es maximizar la rentabilidad a largo plazo de los partícipes de los fondos indexados.

En este artículo vamos a resumir el contenido de estas políticas de Vanguard en particular, ya que es la gestora de la mayoría de los fondos de nuestras carteras de fondos, pero existen políticas similares para las otras gestoras indexadas.

Vanguard Proxy Voting

En el caso de Vanguard, las políticas se centran en cuatro pilares:

  1. Composición y efectividad del Consejo de Administración, que analiza cuestiones relacionadas con la idoneidad e independencia del máximo órgano de administración.
  2. Supervisión de la estrategia y riesgo que trata de políticas de votaciones sobre ampliaciones de capital, fusiones y adquisiciones y en general eventos corporativos.
  3. Compensación del equipo directivo que debe estar alineada con la rentabilidad a largo plazo de los accionistas.
  4. Estructuras de gobierno que buscan facilitar los cambios de control y las votaciones libres y representativas.

El documento “Summary of the proxy voting policy for U.S. portfolio companies”(“Resumen de la política de delegación de votos para las empresas estadounidenses”) está disponible online y a lo largo de 20 páginas desgrana los casos en los que votará sistemáticamente a favor, en contra, o caso por caso. Hemos destacado algunos ejemplos que esperamos sean de vuestro interés. Personalmente he aprendido mucho ya que este manual es un compendio muy práctico de problemas de agencia que pueden surgir entre directivos y accionistas.

Asimismo, se puede consultar también online lo que ha votado cada uno de los fondos de Vanguard en la última junta de accionistas. Como se puede observar en el documento habitualmente se vota a favor de las propuestas de la empresa y en contra de las propuestas de los accionistas, pero es habitual ver votaciones en el sentido contrario.

Pilar I: Composición del consejo y efectividad

  • Conseguir consejos de administración donde los consejeros independientes son mayoría.
  • Conseguir que los comités clave (auditoría, remuneración y nombramientos) tengan miembros mayoritariamente independientes.
  • Buscar la exclusividad del Consejero Delegado (vota en contra de que el Consejero Delegado sea consejero en otras empresas).
  • Buscar que ningún consejero sea miembro de más de cinco consejos.
  • Votar en contra de la elección de los consejeros que no compartan las políticas anteriores.
  • Votar en contra de la elección de miembros del comité de compensaciones que no propongan consultar a los accionistas sobre las políticas de compensación (“Say on Pay policies”)
  • Votar en contra de políticas de compensación consideradas abusivas. Por ejemplo, programas de retribución de opciones sobre acciones de tipología “repricing”, “evergreen” o “reload”.
  • Votar en contra del nombramiento de aquel miembro del consejo o comité que vote en contra de las propuestas que contaran el año anterior con más del 50% de apoyo de accionistas financieros.
  • Votar en contra de la reelección de consejeros que no acudan al 75% de los consejos.
  • En general no votar a favor de separar el cargo de presidente y CEO salvo que existan factores de riesgo adicionales.
  • Votar a favor de propuestas de accionistas que busquen implantar políticas de diversidad (por ejemplo de género y nacionalidad) y aumentar la transparencia de la información relacionada.

Pilar II: Supervisión de la estrategia y riesgo

  • En general votar a favor de ampliaciones de capital mientras la dilución sea inferior al 100%.
  • En general votar también a favor de realizar “reverse stock splits” (operación que supone cambiar varias acciones por una de un precio superior para reducir costes).
  • En votaciones relativas a fusiones y adquisiciones votar caso por caso en función de la valoración, posición del consejo, reacción del mercado, expectativas de largo plazo, opiniones de asesores financieros independientes terceros.
  • Votar en general a favor de propuestas que busquen aumentar la transparencia en políticas ISG pero que no sean demasiado restrictivas para el equipo gestor
  • Votar caso por caso en cuestiones de transparencia hacia los empleados y a favor de crear políticas de inclusión y diversidad de identidad u orientación sexual o clases protegidas.
  • Votar caso por caso a la hora de elegir el auditor de cuentas.

Pilar III: Compensación

  • El principio que rige las políticas de compensación es alinear el pago con el desempeño y favorecer la retribución que mejore el valor para el accionista a largo plazo.
  • En los planes de compensación, consideran factores de riesgo:
    • que la retribución esté por encima de empresas similares si la rentabilidad para el accionista está por debajo,
    • que el plan de largo plazo sea inferior al 50% de la retribución total,
    • que el periodo de computo sea inferior a tres años, o
    • que el pago total esté por encima de la mediana del sector.
  • Votar a favor de propuestas del equipo gestor a promover una votación “Say on Pay” anual (que los accionistas puedan votar anualmente sobre la remuneración de los consejeros).
  • En general votar a favor de las protecciones al equipo gestor (“golden parachutes”) mientras no se consideren excesivos o no razonables (por ejemplo si son inferiores a tres salarios anuales y no incluyen el pago de impuestos del directivo).
  • A la hora de incorporar acciones en la compensación:
    • buscar que los altos ejecutivos posean un múltiplo significativo de su salario anual,
    • fomentar los periodos de devengo (“vesting”),
    • fomentar que el pago en acciones sea un sustituto al pago en efectivo (y no algo adicional),
    • evitar que la dilución exceda al 20% de las acciones en circulación,
    • evitar que los planes de stock options permitan cambiar el precio de ejercicio sin la aprobación de los accionistas
    • evitar que se contemplen opciones “reload” (que otorgan opciones adicionales tras la ejecución de la opción), o tengan la característica “evergreen” (que son planes de opciones sin vencimiento que garantizan un porcentaje de las acciones en emisión cada año).

Pilar IV: Estructuras de gobierno

  • El fondo votará a favor de evitar que las elecciones a los consejeros sean parciales (“staggered boards”). Votará también a favor de eliminar el voto acumulado (por el cual un consejero puede tener varios votos)
  • El fondo votará a favor de permitir a un accionista, o grupo de hasta 20 accionistas representando como mínimo el 3% durante 3 años, nominar el 20% de los asientos en el consejo.
  • Como principio evitará las acciones con voto y sin voto, siguiendo siempre el principio de una acción un voto.
  • El fondo votará en general en contra de las cláusulas que dificulten la adquisición de la compañía (“poison pills”).
  • Se votará en general contra las propuestas de adoptar requisitos de supermayorías y a favor de eliminar las existentes y se votará a favor de implantar el voto secreto
  • Se votará en general en contra de reducir los requerimientos de quorum inferiores a la mayoría para las juntas de accionistas.
Personalmente esta lectura de los criterios de Vanguard me ha enseñado mucho sobre gobierno corporativo y sobre los múltiplos trucos que suelen usar los directivos para quedarse con una mayor parte de la creación de valor, en perjuicio de los accionistas. También he podido comprobar que es un tema que las grandes gestoras de fondos indexados se toman muy en serio y que la indexación es compatible con el activismo en defensa de los intereses de los inversores.

Actualización 2020 de las expectativas de las carteras


Como venimos haciendo cada año, hemos actualizado las expectativas de rentabilidad y riesgo de nuestras carteras. El objetivo es que anualmente incluyamos la última información disponible de cara a estimar la rentabilidad que podemos esperar en el largo plazo.

La metodología que utilizamos para calcular la rentabilidad y riesgos esperados está fijada por nuestro comité asesor y está publicada en la página de nuestro modelo de gestión. Para estimar la rentabilidad esperada a largo plazo de los mercados de acciones, calculamos el promedio de las estimaciones de algunas grandes casas de gestión como Vanguard, JP Morgan, Franklin Templeton, State Street Global Advisors (SSGA) o Blackrock.

Este año las expectativas de rentabilidad anual a largo plazo, que hemos tomado en consideración para las acciones, son las siguientes:

Expectativas rentabilidad largo plazo Indexa - 2020

Para las clases de activo de bonos, se tiene en cuenta principalmente el tipo de interés a largo plazo. Por ejemplo, si los bonos de empresas europeas actualmente ofrecen un tipo de interés del 0,1%, la rentabilidad esperada de este activo será un 0,1%.

De esta manera, las expectativas de rentabilidad a largo plazo de las diferentes clases de activo actuales y las anteriores son las siguientes:

Expectativas rentabilidad largo plazo clases de activos Indexa - 2019 - 2020 b
Errata 29/01/2020: una versión anterior de la gráfica indicaba por error 4,4% para Europa (en lugar de 5,4%) y 4,9% para EEUU (en lugar de 4,4%).

Como se puede observar las expectativas de rentabilidad a largo plazo en todas las clases de activo han disminuido ligeramente. Tanto las acciones como los bonos tienen ahora una menor rentabilidad esperada a largo plazo que el año pasado por las fuertes subidas del año 2019.

El efecto sobre las expectativas de rentabilidad de las carteras medianas de Indexa (entre 10.000€ y 100.000€) es el siguiente:

Expectativas rentabilidad largo plazo carteras Indexa - 2019 - 2020

Se puede observar que la rentabilidad esperada baja entre 6 décimas y 7 décimas en función de la cartera modelo. Estos cambios de expectativas sólo son informativos y no suponen ningún cambio en las carteras modelo asignadas a nuestros clientes porque nuestro modelo se basa principalmente en el peso que da el mercado a las diferentes clases de activo y no tanto en nuestras expectativas de rentabilidad a largo plazo.

Las expectativas de las demás carteras, de menos de 10 mil euros, de más de 100 mil euros o las carteras de planes de pensiones o EPSVs, están todas disponibles en nuestra página de modelo de gestión.

Si ya tienes tu cuenta abierta con nosotros, puedes ver las nuevas expectativas de tu cartera en tu zona privada > Plan.

Si aún no estás indexado con nosotros: no dudes en responder a nuestro breve test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera te podemos ofrecer, sus expectativas de rentabilidad, sus costes, … sin compromiso y sin tener que facilitarnos ningún dato personal.

Actualización 2019 de las expectativas de las carteras


Como venimos haciendo cada año, hemos actualizado las expectativas de rentabilidad y riesgo de nuestras carteras. El objetivo es que anualmente incluyamos la última información disponible de cara a estimar la rentabilidad que podemos esperar en el largo plazo.

La metodología que utilizamos para calcular la rentabilidad y riesgos esperados la puedes encontrar detallada en nuestro modelo de gestión. La metodología que utilizamos para estimar la rentabilidad a largo plazo de los mercados de acciones, está fijada por nuestro comité asesor y la calculamos como un promedio de las estimaciones de las grandes casas de gestión como Vanguard, JP Morgan, Franklin Templeton, State Street Global Advisors (SSGA) o Blackrock.

Este año las expectativas de rentabilidad anual a largo plazo, que hemos tomado en consideración para las acciones, son las siguientes:

Para las clases de activo de bonos, se tiene en cuenta principalmente el tipo de interés a largo plazo. Por ejemplo, si los bonos del gobierno alemán actualmente ofrecen un tipo de interés del 1%, la rentabilidad esperada de este activo será un 1%.

De esta manera, las expectativas de rentabilidad a largo plazo de las diferentes clases de activo actuales y las anteriores son las siguientes:

Como se puede observar las expectativas de rentabilidad a largo plazo en todas las clases de activo han aumentado ligeramente. Las acciones tienen una mayor rentabilidad esperada a largo plazo que el año pasado por las caídas del año 2018; al igual que los bonos.

El efecto sobre las expectativas de rentabilidad de las carteras medianas de Indexa (entre 10 y 100 mil euros) es el siguiente:

Se puede observar que aumenta la rentabilidad esperada entre 2 décimas y 4 décimas en función del plan. Estos cambios de expectativas no suponen ningún cambio en las carteras modelo asignadas a los clientes porque nuestro modelo se basa cada vez más en el peso que da el mercado a las diferentes clases de activo y no tanto en nuestras expectativas de rentabilidad a largo plazo.

Las expectativas de las demás carteras, de menos de 10 mil euros, de más de 100 mil euros o las carteras de planes de pensiones o EPSVs, están todas disponibles en nuestra página de modelo de gestión.

Si ya tienes tu cuenta abierta con nosotros, puedes ver las nuevas expectativas de tu cartera en tu zona privada > Plan.

Si aún no te estás indexando con nosotros: no dudes en responder a nuestro breve test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera te podemos ofrecer, sus expectativas de rentabilidad, sus costes, … sin compromiso y sin tener que facilitarnos ningún dato personal.

Actualización 2018 de las expectativas de las carteras


Como venimos haciendo cada año, hemos actualizado las expectativas de rentabilidad y riesgo de nuestras carteras. El objetivo es que anualmente incluyamos la última información disponible de cara a estimar la rentabilidad que podemos esperar en el largo plazo.

La metodología que utilizamos para calcular la rentabilidad y riesgos esperados la puedes encontrar detallada en nuestro modelo de gestión. Este año nuestro comité asesor ha introducido un cambio en la metodología que utiliza para estimar la rentabilidad a largo plazo de los mercados de acciones. Anteriormente utilizábamos el modelo de Gordon y a partir de ahora vamos a calcular un promedio de las estimaciones de las grandes casas de gestión como Vanguard, JP Morgan o State Street Global Advisors (SSGA).

Las razones por la cuales hemos decidido realizar este cambio son dos principalmente: la primera es que este año, con el método anterior, obteníamos unas expectativas de rentabilidad superiores a las obtenidas por las grandes gestoras y la segunda es que queremos distanciarnos de la generación de las expectativas para evitar sesgar los resultados.

Este año las expectativas de rentabilidad anual a largo plazo, que hemos tomado en consideración para las acciones, son las siguientes:

Errata (02/04/2018): la gráfica inicialmente publicada tenía intercambiadas las etiquetas “Acciones Estados Unidos” y “Acciones Europa”.

Para las clases de activo de bonos, se tiene en cuenta principalmente el tipo de interés a largo plazo. Por ejemplo, si los bonos del gobierno alemán actualmente ofrecen un tipo de interés del 1%, la rentabilidad esperada de este activo será un 1%.

De esta manera, las expectativas de rentabilidad a largo plazo de las diferentes clases de activo actuales y las anteriores son las siguientes:

Como se puede observar se han reducido sensiblemente las expectativas de rentabilidad a largo plazo en las clases de activo de acciones, mientras que las expectativas para los bonos han aumentado ligeramente.

Las acciones tienen una menor rentabilidad esperada a largo plazo que el año pasado por el cambio de metodología y por el aumento de los precios de las bolsas en 2017. Puedes ver una explicación más técnica y detallada al final del artículo.

Los bonos tienen una rentabilidad esperada algo mayor que en 2017 por las caídas en precio del año pasado.

El efecto sobre las expectativas de rentabilidad de las carteras medianas de Indexa (entre 10 mil euros y 100 mil euros) es el siguiente:

Estos cambios de expectativas no suponen ningún cambio en las carteras modelo asignadas a los clientes porque nuestro modelo se basa cada vez más en el peso que da el mercado a las diferentes clases de activo y no tanto a nuestras expectativas de rentabilidad a largo plazo. De esta manera, estamos dando prioridad a la diversificación global de nuestras carteras y, con ello, a la reducción del riesgo de las carteras de nuestros clientes. Para los usuarios más avanzados, se trata más de un modelo basado en Black-Litterman (sin incorporar un punto de vista propio de Indexa) que de un modelo de Markowitz.

Las expectativas de las demás carteras: de menos de 10 mil euros, de más de 100 mil euros y de las carteras de planes de pensiones, están disponibles en nuestra página de modelo de gestión.

Más detalles y explicación más técnica:

La parte más importante de la reducción de las expectativas de rentabilidad a largo plazo de las acciones corresponde al cambio de metodología: las estimaciones que hacíamos anteriormente eran de muy largo plazo y por tanto no incorporábamos directamente si las acciones estaban más o menos caras (si lo hacíamos indirectamente a través del dividend yield en el modelo de Gordon).

Por contra, las casas de gestión incorporan una reversión a la media del precio de las acciones (el ratio PER o Price to Earnings Ratio), de tal forma que si el PER es 20 y el PER de largo plazo se estima en 18 entonces se espera que las acciones caigan en un plazo concreto hasta que el PER retorne a la media. Si se hace la hipótesis de que el plazo es 10 años, entonces esto baja la rentabilidad esperada en un 2/10 por año o un 0,2%. Como el PER actual de las acciones está por encima de la media histórica, esto hace que las nuevas rentabilidades esperadas estimadas por las casas de gestión sean más bajas.