Impacto del contrato contigo mismo


Hace ahora un año ofrecíamos a nuestros clientes la posibilidad de firmar un contrato consigo mismo. Este contrato es un compromiso libre entre el yo actual y el yo futuro de un cliente con el objetivo de paliar “el dolor” que generan las pérdidas, especialmente en aquellos clientes que no son totalmente conscientes de los vaivenes del mercado y no saben todavía poner en contexto los movimientos a corto plazo. A modo de ilustración, un cliente incluyó en su contrato consigo mismo el siguiente compromiso:

“Tras una fuerte caída me veré tentado a sacar mi dinero, pero no debo sacarlo y esperar a una nueva recuperación. Solo retiraré mi dinero si realmente lo necesito.”

La idea de este contrato con uno mismo es poder mostrar un mensaje de tranquilidad escrito por el propio cliente cuando solicite una retirada tras las caídas, para que recuerde su promesa y  piense una segunda vez si está actuando llevado por el miedo y el malestar de las pérdidas. El contrato busca también generar una pequeña reflexión en los inversores sobre el hecho de que invertir supone ver eventualmente pérdidas en tu cartera.

Tras un año especialmente turbulento en el que la tentación de vender para algunos clientes ha sido muy importante, llevados por el miedo durante lo peor de la crisis bursátil provocada por la COVID-19, podemos hacer recuento y revisar si efectivamente este contrato con uno mismo ha tenido efecto en el comportamiento de los clientes que lo han firmado.

La respuesta rápida es que sí ha tenido un impacto importante. Hemos calculado el porcentaje de clientes que han solicitado alguna retirada en los últimos 12 meses diferenciando entre los que han firmado el contrato y los que no. El resultado es el siguiente:

Del total de 23.417 clientes con cartera de fondos de inversión, un 11,6% han solicitado alguna retirada en los 12 últimos meses, entre el 19/10/2019 y el 19/10/2020.

De ellos, 702 han firmado un contrato consigo mismo, para intentar evitar ceder a la presión de vender en caso de caídas. De estos clientes con contrato consigo mismos, un 8,7% han solicitado alguna retirada en los últimos 12 meses.

Con ello, podemos observar que los clientes con el contrato consigo mismos, han retirado un 25% menos que los clientes en general (8,7 vs. 11,6).

Todos los clientes

Clientes con contrato consigo mismo

Clientes que han solicitado una o varias retiradas

2.726

61

Clientes con carteras de fondos

23.417

702

Porcentaje de titulares principales que han solicitado una retirada

11,6%

8,7%

Por tanto, es probable que las personas que firmaron un contrato consigo mismas tengan mayor capacidad de aguantar las pérdidas y no retirar que aquellos que no han firmado. Nada nos asegura que exista causalidad en esta relación, pero pensamos que la existencia del contrato es un factor que ayuda a reducir la “diferencia por comportamiento”.

Por esta razón queremos recordar que aquellos que no lo hayan hecho aún, pueden firmar el contrato accediendo a su Configuración de usuario > Contrato conmigo mismo. Quienes lo hayan firmado pueden consultar en esa misma sección lo que escribieron.

Como fuente de inspiración para los que vayan a firmar el contrato ahora, os mostramos algunas de las promesas que más nos han gustado:

“Estoy seguro de que los ahorros de mis hijos caerán un 25% o más en los próximos años y que aun así no voy a dejar de invertir. Inviertes por el desarrollo mundial.”

“Querido futuro yo: me comprometo a mantener la templanza en las caídas de mercado, es más, tomaré estos eventos cíclicos como oportunidad para realizar aportaciones de aún mayor valor.”

“Esto es una carrera de fondo. Keep investing!”

“Sé que mi cartera caerá en algún momento. Mi hermano pequeño me pidió que las inversiones no me quitaran el sueño.”

“Es una inversión a largo plazo. A largo plazo la bolsa siempre da beneficios. Por lo tanto, es un dinero que no necesito. Pase lo que pase, este será un dinero más que rentabilizado para 2050 (si sigo vivo).”

“Sé fuerte. Remontará.”

“Estoy viendo que la bolsa está a punto de caer, al menos un 10-12%. Cuando eso suceda, esto no me quitará el sueño. No rebajaré mi perfil de inversor ni retiraré mi dinero. Aguantaré como una estoica el temporal y seguiré metiendo dinero.”

“¡NO VENDAS INSENSATO! ¡AGUANTA!”

“Time is your friend; impulse is your enemy. John C. Bogle. “The historical data support one conclusion with unusual force: To invest with success, you must be a long-term investor.” John C. Bogle. “We don’t have to be smarter than the rest. We have to be more disciplined than the rest.”. Warren Buffett. “Much success can be attributed to inactivity. Most investors cannot resist the temptation to constantly buy and sell.” Warren Buffett. “Far more money has been lost by investors preparing for corrections, or trying to anticipate corrections, than has been lost in corrections themselves.” Peter Lynch.”

Una crisis bursátil más


Estas últimas semanas estamos asistiendo a una nueva crisis bursátil. Los índices globales están cayendo con fuerza y hay mucha incertidumbre sobre lo que ocurrirá en el futuro. En este artículo quiero por un lado mostraros datos históricos de las mayores caídas que se han registrado a nivel global para poner en contexto estas caídas recientes que son efectivamente muy significativas, y por otro, lanzar un mensaje de tranquilidad.

Por lo que vemos, tenemos clientes realmente centrados en el largo plazo. Desde máximos (19/02/2020) hasta el 12/03/2020, nuestros clientes han hecho aportaciones netas muy positivas, a pesar de las caídas: +22 millones de euros de aportaciones netas (+30M€ aportaciones y -8M€ retiradas). Por esta razón, hemos pensado mucho sobre si escribir este artículo ya que nada puede asustar más que un mensaje de tranquilidad no solicitado.

No obstante como tenemos varios clientes que nos preguntan qué opinamos sobre la situación actual y como en marzo hemos visto salidas por un 4% del patrimonio (cuatro veces lo habitual) he decidido escribir estas líneas para trasladar un mensaje claro: “Es otra crisis más, y como todas las anteriores pasará”.

Dicho esto, antes de entrar en detalles, me gustaría dar ánimos a todos los afectados por la enfermedad y sobre todo deseo su más pronta recuperación. Como sociedad, estás son las ocasiones en las que podemos demostrar que sabemos estar a la altura cuando es necesario.

Mayores caídas anuales del índice MSCI World

Actualización 27/03/2020: para dar más perspectiva aún, añadimos la tabla de las mayores caídas anuales.
A continuación adjunto una tabla con las mayores caídas anuales desde 1970. Como se puede observar, la caída que llevamos en el año 2020 (actualizado hasta el día 31 de marzo) sería la tercera mayor caída anual desde hace 50 años si tenemos en cuenta los tres primeros meses del año, o la octava si tenemos en cuenta la rentabilidad de los últimos 12 meses.

Ranking Mayor caída (%) Mayor caída (año) Comentario
1 -40,4% 2008 Caída de Lehman Brothers y crisis bancaria global
2 -27,8% 1974 Crisis del petróleo
-20,9% YTD* 31/03/2020 Crisis del Covid-19 (año en curso)
3 -19,5% 2002 Crisis de las “punto com”
4 -18,7% 1990 Crisis global
5 -17,1% 1973 Crisis del petróleo
6 -16,5% 2001 Crisis de las “punto com”
7 -12,9% 2000 Crisis de las “punto com”
-9,9% 31/03/2019 – 31/03/2020 Crisis del Covid-19 (últimos 12 meses)
8 -8,2% 2018 Tensión comercial EEUU – China
9 -7,9% 1981 Recesión en EEUU
10 -7,1% 1992 Crisis global
*YTD = “Year To Date”, año en curso hasta la fecha indicada

Mayores caídas mensuales del índice MSCI World

A continuación adjunto una tabla con las mayores caídas mensuales desde 1970. Como se puede observar, la caída que llevamos en marzo (actualizado hasta el día 31) sería la quinta mayor caída mensual desde hace 50 años mientras que la caída de febrero estaría mucho más abajo en el puesto 21.

Ranking Mayor caída (%) Mayor caída  (mes) Comentario
1 -18,9% oct/2008 Caída de Lehman Brothers y crisis bancaria global
2 -17,1% oct/1987 Crisis EEUU (“lunes negro”)
3 -13,3% ago/1998 Quiebra de Rusia
4 -13,2% nov/1973 Crisis del petróleo
5 -13,2% mar/2020 Crisis del Covid-19
6 -11,9% sep/2008 Crisis bancaria global
7 -11,1% mar/1980 Recesión en EEUU
8 -11,0% sep/2002 Crisis de las “punto com”
9 -10,8% sep/1990 Crisis global
10 -10,2% feb/2009 Crisis bancaria global
11 -9,9% ago/1974 Crisis del petróleo
21 -8,4% feb/2020 Crisis del Covid-19

Esta vez no es diferente

De acuerdo con la tabla anterior, sin ser el peor momento de los últimos 50 años, las caídas que estamos viviendo acabarán estando muy probablemente en el podio de las crisis bursátiles. No obstante espero que la tabla anterior os transmita el mensaje que quiero haceros llegar: esta crisis no tiene nada de especial. En el pasado ha habido muchas otras y os puedo asegurar que en muchas de ellas parecía igual que ahora que el mundo se iba a parar pero que finalmente, tras un parón más o menos prolongado, la economía global volvió a su senda de crecimiento y con ello las bolsas también. Desde 1970 hasta la fecha actual (31/03/2020) la rentabilidad anual del MSCI World ha sido de un 7,2% anual incluyendo reinversión de dividendos (5,7% sin dividendos) lo cual muestra muy bien como todas las crisis bursátiles anteriores no fueron más que baches en el camino. Es más, la cartera promedio de Indexa (6/10) desde nuestro lanzamiento hasta el día 31 de marzo ha rentado un 3,0% anual, dato que esta muy cerca de la rentabilidad esperada que teníamos para ese plan en nuestros inicios.

Personalmente viví en primera persona, con dinero propio y responsabilidad de dinero de clientes, dos crisis cuando efectivamente parecía que la economía iba a implosionar: la gran recesión global de 2008 y la crisis de deuda europea de 2012. En el primer caso durante una semana quebraron varias de las mayores entidades financieras y aseguradoras mientras el resto caían en bolsa un 20% un día tras otro. En el segundo, tras presenciar la quiebra de la deuda pública griega, vimos subir la prima de riesgo de los bonos de países periféricos (España e Italia entre otros) hasta niveles insostenibles mientras la posibilidad de que la zona euro se rompiera cada vez parecía más plausible. Os puedo asegurar que no era nada obvio pensar que tras unos años todo aquello quedara atrás.

Ahora nos encontramos, 12 y 8 años después respectivamente, preocupados por una potencial crisis global provocada por el aislamiento forzado para evitar el contagio de un virus. En este momento es bueno acordarse de que hemos dejado atrás las dos crisis anteriores que, como he comentado, fueron muy virulentas.

Lo que me gustaría que vierais como yo, es que dentro de un tiempo, esta crisis muy probablemente también habrá quedado atrás a pesar de que “esta vez parece que es diferente” y posiblemente estaremos preocupados por la siguiente crisis, y si no, estaremos preocupados porque las valoraciones de los activos parecerán altas.

Invertir supone pasar por estos baches con el rumbo firme. No dejes que las noticias y el ruido gestionen tu patrimonio.

Ahora no hagas nada

Por tanto, alguien podría decir que ante semejantes caídas lo más razonable es ser prudente y vender para esperar con más tranquilidad a un mejor momento para invertir, o al revés, otros podrían decidir que ahora que ha habido estas caídas es un buen momento para invertir ese efectivo que se tenía apartado para comprar en estas ocasiones.

Nuestra recomendación siempre será la misma: no hagas nada que no estuvieras haciendo ya. La razón es que al elegir el momento de invertir o desinvertir, los datos dicen que en media perderás rentabilidad. Igual tienes suerte y vender o comprar ahora te haga ganar algo más, pero es lo menos probable.

Tu perfil

Estos momentos de caídas son un muy buen test para ver si tu perfil de riesgo era el adecuado. Si estás intranquilo y notas que tu dinero te está preocupando probablemente tengas un perfil demasiado alto. Nuestra recomendación es de nuevo que ahora no hagas nada. Más adelante, cuando todo haya pasado, podrás hacer un buen balance y ver si conviene revisar a la baja tu perfil de riesgo o no.

Conclusión

Desde Indexa, hemos dedicado mucho tiempo y esfuerzo en tratar de anticiparos que momentos como el actual llegarían. Hace 5 meses te proponíamos firmar un contrato contigo mismo para intentar evitar que retires el dinero en momentos de caídas. Hace sólo dos meses titulábamos nuestro informe de rentabilidad mensual “2019 ha sido un año extraordinario ¿soportarás un año de rentabilidades igualmente negativas?“. Lamentablemente, se ha dado esta situación. Se que en momentos como el actual es muy difícil mantener el rumbo, pero espero que los datos que hemos mostrado anteriormente os ayuden a reforzar vuestra determinación. Porque al final, conviene siempre fijarse más en los datos que en las sensaciones como el miedo o la avaricia.