Las crisis económicas no implican caídas en bolsa

Con el reciente anuncio de recesión técnica en Estados Unidos, es decir, dos trimestres consecutivos de caída del Producto Interior Bruto (PIB), algunos de nuestros clientes nos preguntan si es buen momento para invertir o si, por el contrario, deberían esperar a que se calme la situación para continuar con su inversión.

Para responder mejor a esta pregunta, hemos estudiado el comportamiento histórico del mercado antes y después de este tipo de anuncios de recesión.

Como conclusión general del análisis, observamos que normalmente el mercado ya ha caído durante los dos primeros trimestres con PIB negativo, antes de que se haya constatado que hay recesión, y que de media tiende a subir en el año siguiente a la constatación de que hay una recesión. Esto puede deberse a que lo que afecta más al mercado es la expectativa de recesión antes de que esta se haya confirmado, más que la confirmación en sí de que ya hay una recesión. El mercado es más rápido a la hora de ajustar los precios de los activos financieros cuando observa señales de posible recesión y se prepara antes de saber los datos con seguridad.

Esta conclusión refuerza la importancia de invertir a largo plazo, con aportaciones periódicas, sin tener en cuenta la situación del mercado, ya que nadie puede predecir los movimientos futuros del mercado.

Para este análisis vamos a utilizar dos ejemplos. Por un lado, vamos a analizar el caso de Estados Unidos, debido a que es el país del que más datos históricos tenemos. Utilizaremos los datos de PIB publicados por FRED (Federal Reserve Economic Data, Bank of St. Louis) desde junio de 1947 y observaremos la rentabilidad del índice de referencia S&P 500 hasta junio de 2022 en función de las variaciones de PIB del país.

Por otro lado, hemos realizado el análisis también para la Unión Europea, que por cercanía es la región que más nos interesa. Para ello, hemos utilizado los datos de PIB publicados por Bloomberg desde junio de 1995 y observaremos la rentabilidad del el índice STOXX Europe 600 (que incluye las compañías británicas) en función de las variaciones del PIB de la región.

Queremos recordar que, por recesión, entendemos el periodo comprendido por dos o más trimestres donde se produce una disminución del PIB. Por tanto, hasta que no han pasado mínimo seis meses del inicio de la recesión, no se anuncia públicamente que hemos estado en una. Además, los datos suelen tardar en publicarse alrededor de un mes, por lo que técnicamente podemos estar en recesión hasta siete meses antes de poder confirmarlo.

Comportamiento del mercado estadounidense

En Estados Unidos, desde junio 1947 se registran once recesiones (sin contar con la actual), de las cuales en ocho ocasiones la recesión fue de dos trimestres de variación del PIB negativo, en dos ocasiones de tres trimestres negativos y solo en una ocasión de cuatro trimestres en negativo (crisis financiera de 2008). Podemos afirmar que lo normal en Estados Unidos es que las recesiones técnicamente solo duren dos trimestres (el 73% de las ocasiones).

Evolución del índice S&P 500 y las recesiones en EEUU

En el gráfico arriba, podemos observar la evolución del índice de referencia S&P 500 desde 1946 y los periodos de recesión técnica en Estados Unidos. Del análisis de estos datos podemos obtener la siguiente tabla y extraer las siguientes conclusiones:

Rentabilidad media del S&P 500 (%) Trimestral Semestral Anual
Todo el periodo, desde junio 1947 2,1 4,4 9,2
Rentabilidad media del S&P 500 (%) 3 meses 6 meses 12 meses
Antes del inicio de una recesión -5,2 -6,8 -3,7
Desde el inicio de una recesión 0,6 -1,9 10,2
Desde el anuncio de una recesión 2,9 11,8 22,4

Lo que observamos es que la rentabilidad de media es negativa y muy inferior a la media antes del inicio de una recesión (el mercado está incorporando las expectativas de recesión), y es superior a la media después del anuncio de una recesión (cuando se confirma la recesión, ya ha estado incorporada en los precios del mercado).

La rentabilidad ha sido de media de -3,7% durante los 12 meses antes del inicio de la recesión, 12,9 puntos porcentuales (p.p.) debajo de la media del S&P 500 desde 1946, que ha sido de 9,2% al año.

Al contrario, la rentabilidad ha sido de media 22,4% durante 12 meses después del anuncio de una recesión, 13,2 p.p. por encima de la media del S&P 500 desde 1946 (9,2% al año).

Estos datos nos confirman que, en media, el mercado ya ha caído antes del anuncio de una recesión. Y una vez se publican los datos y se confirman las sospechas, la rentabilidad del mercado es de media positiva e incluso superior a la rentabilidad de un periodo normal.

Comportamiento del mercado europeo

También tenemos datos del PIB de la Unión Europea desde 1995, momento en el que se empiezan a calcular los datos. Desde 1995, en la Unión Europea ha habido tres periodos de recesión técnica: en 2008, que duró cuatro trimestres consecutivos, en 2012, que duró seis trimestres y en 2020, que duró dos trimestres.

Evolución del índice STOXX Europe 600 y las recesiones en la Unión Europea

En el gráfico podemos observar la evolución del índice de referencia STOXX Europe 600 desde 1994 y los periodos de recesión técnica en la región de la Unión Europea. Aunque el tiempo de estudio es más corto que en la región de Estados Unidos y que solo hay tres momentos de crisis en este periodo, se pueden extraer las siguientes conclusiones:

Rentabilidad media del STOXX 600 (%) Trimestral Semestral Anual
Del periodo (desde junio 1994) 1,5 3,2 6,9
Rentabilidad media del STOXX 600 (%) 3 meses 6 meses 12 meses
Antes del inicio de una recesión -9,1 -9,7 -2,7
Desde el inicio de una recesión -2,8 -4,4 -9,2
Desde el anuncio de una recesión -9,0 -6,1 10,6

En este análisis también observamos que la rentabilidad de media es negativa y muy inferior a la media antes del inicio de la recesión. Pero en el caso europeo, solo es positiva y superior a la media 12 meses después del anuncio de la recesión.

La rentabilidad ha sido de media de -2,7% durante los 12 meses antes del inicio de la recesión, 9,6 puntos porcentuales (p.p.) debajo de la media del STOXX 600 dese 1994, que ha sido de 6,9% al año.

Al contrario, la rentabilidad ha sido de media 10,6% durante 12 meses después del anuncio de una recesión, 3,8 p.p. por encima de la media del STOXX 600 dese 1994 (6,9% al año).

En este análisis merece la pena resaltar que la rentabilidad 12 meses después del inicio de recesión también es negativa, -9,2%, 16,1 p.p. por debajo de la rentabilidad media del STOXX 600 dese 1994 (6,9% al año).

Si hacemos la comparación de Europa con Estados Unidos, podemos concluir que, en momentos de recesión, Europa ha tendido a sufrir unas caídas de mercado más pronunciadas que las de Estados Unidos y que las recuperaciones del mercado no han sido tan rápidas ni tan pronunciadas.

Una vez más vemos los beneficios de una cartera globalmente diversificada. Las carteras de nuestros clientes no solo se encuentran invertidas en fondos indexados europeos, sino que forman una cartera invertida globalmente en distintas regiones cuyos mercados afrontan las turbulencias económicas de diferentes formas.

Conclusiones y recomendaciones

No sabemos lo que va a ocurrir en el mercado, y menos en el corto plazo. Los datos muestran que los mercados tienden a caer antes de que las recesiones técnicas se confirmen. Conocer la situación macroeconómica no nos va a ayudar a anticipar las caídas de bolsa.

Los datos muestran que predecir las crisis económicas antes de que ocurran, sí permitiría anticipar las caídas de bolsa. Pero de nuevo, predecir mejor que el mercado las crisis económicas es una tarea muy compleja. Lo que sí sabemos es que intentar adivinarlo resta de media a los inversores entre un 1% y 1,5% de rentabilidad anualizada.

Tampoco sabemos si este estudio es relevante para el futuro, porque no sabemos si el mercado se comportará de la misma manera que lo ha hecho en el pasado en una crisis económica.

Por ello, nuestro consejo de inversión es:

    • No retirar tras las caídas: si retiramos la inversión en momentos de caídas del mercado, por miedo a perder el dinero, se consolida la pérdida y no nos podremos beneficiar de las posibles subidas de mercado que suelen venir después de las caídas.
    • Realizar aportaciones periódicas: de esta manera nos olvidamos del ruido y de las noticias del mercado, y programamos una aportación recurrente. Así, por un lado, no nos sentimos mal cuando el mercado no va a nuestro favor y, por otro, nos permite invertir en momentos bajos de mercado a mejores precios.
    • No cambiar el perfil de riesgo: es importante no reducir el perfil en estos momentos de incertidumbre porque a largo plazo nos hará ganar menos dinero que si mantenemos nuestro perfil inversor, que ha sido estimado en base a las pérdidas máximas que estamos dispuestos a aguantar.

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Análisis de la composición de nuestras carteras 2022

Hace aproximadamente 4 años publicábamos en el blog un análisis de la composición de nuestras carteras. En este nuevo artículo, vamos a actualizar ese análisis y a destacar las principales diferencias que hay entre las carteras que había entonces y las carteras actuales.

En Indexa construimos las carteras utilizando fondos y planes de pensiones indexados con diversificación global. Las carteras de fondos actuales están compuestas por entre 2 y 12 fondos de inversión que buscan replicar cada uno el comportamiento de una clase de activo, por ejemplo, las acciones europeas o los bonos gubernamentales de Estados Unidos.

Esta forma de visualizar las carteras nos permite tener una visión global sobre la inversión que estamos realizando, aunque no hace posible conocer exactamente en qué compañías se está invirtiendo o a qué gobiernos se está presentado dinero. A continuación, vamos a desgranar las diferentes exposiciones de una cartera típica y a compararlas con la cartera típica que teníamos hace 4 años.

A modo de ilustración, escogemos una cartera 6/10 para cuentas entre 10 y 100 mil €. Esta cartera invierte en las siguientes clases de activo:

Clase de activo 04/2018 05/2022 Diferencia
Total acciones 52% 52% 0%
Acciones Europa 13% 12% -1%
Acciones Estados Unidos 26% 25% -1%
Acciones Economías Emergentes 8% 6% -2%
Acciones Japón 5% 4% -1%
Acciones globales pequeña capitalización 0% 5% 5%
Total bonos 48% 48% 0%
Bonos Empresas Europeas 9% 9% 0%
Bonos Gobiernos Europeos 16% 13% -3%
Bonos Europeos ligados a la Inflación 23% 5% -18%
Bonos Empresas Estados Unidos cubierto a EUR 0% 8% 8%
Bonos Gobiernos Estados Unidos cubierto a EUR 0% 13% 13%

Como podemos observar en la tabla superior hay diferencias significativas en cuanto al peso por clase de activo. Aun así, se ha mantenido la distribución entre acciones y bonos que sigue siendo de 52% y 48% respectivamente manteniendo esta cartera con un riesgo medio.

En cuanto al peso por activo, se observa que en las acciones se ha añadido la clase de «Acciones globales de pequeña capitalización», a cambio de disminuir el peso de todas las demás clases de acciones. Esto lo hicimos debido a que nuestras carteras solo tenían exposición a compañías de gran y mediana capitalización, pero faltaba la exposición a compañías de pequeña capitalización.

En cuanto al peso por activo de los bonos se han añadido dos categorías nuevas de bonos de Estados Unidos, uno de empresas y otro del gobierno estadounidense. A cambio, se han disminuido los pesos de los fondos de gobiernos europeos y bonos ligados a la inflación. Estas dos clases las añadimos para incluir diversificación entre bonos europeos y bonos estadounidenses y diversificar así el riesgo de crédito.

Puedes encontrar más información al respecto en nuestro artículo “Incorporamos bonos de estados Unidos y acciones de pequeña capitalización”.

Principales emisores

A continuación, vamos a analizar los principales emisores de esta cartera. Un emisor es la entidad que emite acciones o bonos para que los inversores los suscriban. Son principalmente gobiernos, empresas y entidades supranacionales (como la Unión Europea). Los 30 principales emisores son:

Estos 30 emisores representan el 41,9% de la cartera. En esta cartera hay 7.165 empresas (acciones) y 2.923 emisores de bonos. Por tanto, nos encontramos ante una cartera muy diversificada.

En las primeras posiciones encontramos bonos de gobiernos. El primero, con significativamente más peso que el resto, son los bonos de Gobiernos de Estados Unidos que representa un 13,2% de la cartera. A continuación, encontramos algunos países europeos como Francia, Italia, Alemania y España que pesan un 15,4%. En unas posiciones inferiores encontramos las emisiones de gobiernos belgas y de Países Bajos, con un peso conjunto de 1,4%. También representan un peso relevante en la cartera el conjunto las entidades supranacionales que tenemos actualmente en Europa, el Banco Europeo de inversiones, los bonos de la unión y el fondo europeos de estabilidad financiera, que representan un 0,9%. El conjunto de bonos de gobiernos europeos representa un 21,8% del total de la cartera. El porcentaje total de bonos de gobiernos en esta cartera es de 36,8%.

En cuanto a las primeras posiciones de compañías las ocupan Apple, Microsoft, Alphabet (Google) y Amazon. Empresas tecnológicas que representan el 5% de la cartera. Posteriormente, y ya con representaciones pequeñas de menos de 0,5% por empresa, encontramos empresas como Tesla, de la industria de automoción, empresas financieras como JPMorgan Chase, Berkshire Hathaway y Bank of America, empresas petroleras Exxon Mobil y Shell, más compañías del sector tecnológico como Taiwán Semiconductor, Nvidia, Meta Platform (Facebook) y ASML (circuitos integrados), y farmacéuticas como UnitedHealth, Johnson & Johnson, Roche y AstraZeneca.

Las únicas empresas europeas de esta lista de principales emisores representan un total del 1,8%: dos empresas suizas, Nestlé y Roche, con un peso total de 0,8%, las empresa británicas UnitedHealth y Shell, con un peso de 0,7% la empresa británica Shell, con un peso de 0,3% (actualización 04/06/2022), y la empresa de países bajos ASML, líder en la producción mundial de circuitos integrados.

La única empresa asiática de esta lista es la Taiwanesa Taiwan Semiconductor, empresa de fundición de semiconductores que representa un 0,4% de la cartera.

En el siguiente gráfico mostramos por emisor las principales diferencias de la cartera actual con la que teníamos hace 4 años:

En este gráfico observamos que la principal diferencia es la drástica diminución de los pesos de los bonos europeos, que disminuyen su peso en un 18,5% y el aumento significativo de un 13,2% de los bonos de gobierno de Estados Unidos. Con ello se ha diversificado significativamente el riesgo de crédito de la cartera.

Dejan de forma parte de la lista de los principales emisores de la cartera empresas asiáticas como Tencent, Alibaba y Samsung Electronics y empresas financieras como Wells Fargo y HSBC. Y aparecen nuevos emisores como Tesla, Nvidia y ASML. Es relevante también mencionar el auge de las empresas farmacéuticas en este periodo ya que aparecen en la lista de principales emisores como UnitedHealth, Roche y AstraZeneca que antes no aparecían, y junto a Johnson & Jonhson representan ahora un 1,2% de la cartera. Este cambio se debe a que la capitalización de las empresas que entran en la lista ha aumentado sustancialmente en este periodo, y, sobre todo, ha aumentado más con respecto a las que salen.

Por todo lo expuesto anteriormente y recordando que hace 4 años los 30 principales emisores de la cartera representaban un 46,7% podemos concluir que la nueva cartera es más diversificada que la de hace 4 años tanto por emisor, como por geografía como por clase de activo.

Principales sectores

Si realizamos el análisis global por sector para la cartera actual, podemos observar que las principales posiciones las ocupan los gobiernos europeos (incluyendo entidades supranacionales o emisores avalados por el gobierno) con un 21,8%, el gobierno de Estados Unidos con 15%, compañías industriales que representan un 11,7% de la cartera y finalmente compañías financieras y aseguradoras que representan un 11,5%.

En el siguiente gráfico mostramos la comparativa de la cartera actual con la cartera de hace 4 años utilizando la sectorización de GICS (Clasificación Industrial Global Estándar):

La mayor diferencia la volvemos a encontrar con la incorporación de la clase de activo de Gobiernos de Estados Unidos, ya que hace 4 años no teníamos esta clase de activo, y que esto ha afectado significativamente a la disminución del peso de los gobiernos europeos.

La otra gran diferencia la vemos en el peso del sector industrial, que aumenta un 5,6% hasta 11,7% en la cartera actual. La razón principal es que en el fondo que recientemente hemos incorporado de bonos de empresas de Estados Unidos el 41,9% está constituido por bonos de compañías industriales.

Otros sectores que se encuentran representados con más peso en la cartera actual que en la de hace 4 años son los servicios de comunicación, por el auge de los servicios de internet, y las eléctricas, con un 1,8% y un 0,5% de diferencia respectivamente. Como también se podía intuir, las empresas farmacéuticas representan un 0,6% más en la cartera actual que en la de hace 4 años.

A continuación, mostramos las empresas más relevantes por sector de la cartera actual:

Sector Peso Principales ejemplos
Gobiernos Europa 21,8% Francia, Italia, Alemania, España
Gobiernos Estados Unidos 15,0% Gobiernos Estados Unidos
Industriales 11,7% Siemens, Airbus, General Electric, Caterpillar
Financieras y aseguradoras 11,5% Berkshire Hathaway, JPMorgan Chase, Bank of America
Tecnología de la información 10,0% Apple, Microsoft, Nvidia, ASML
Farmacéuticas 6,5% Johnson & Johnson, UnitedHealth, Roche, Astrazeneca
Consumo discrecional 6,0% Amazon, Tesla, Toyota, Home Depot, Louis Vuitton
Consumo básico 4,0% Nestle, Procter & Gamble, Coca-Cola, Pepsi, Unilever
Servicios de comunicación 3,8% Alphabet (Google), Meta Platform (Facebook), Verizon, Tencet
Materiales 2,8% Linde, Air liquide, Rio Tinto, Shin-Etsu Chemical
Energía 2,8% Exxon Mobil, Shell, Chevron, TotalEnergies
Eléctricas y gas 2,5% NextEra Energy, Iberdrola, Enel, National Grid
Inmobiliarias 1,6% American Tower, Prologis, Crown Castle, Equinix

Elegimos las clases de activos y los índices, no los emisores ni los sectores

El proceso de construcción de las carteras en Indexa no elige los emisores ni los sectores en los que se invierte. Nuestra construcción de cartera elige las clases de activo, como Acciones de Estados Unidos. Para cada clase de activo elegimos un índice, el más representativo, por ejemplo, el índice S&P 500 para el caso de las acciones de Estados Unidos, y un fondo, el que mejor se ajuste a dicho índice en términos de costes, liquidez y tracking error (seguimiento del índice). En nuestras carteras hemos elegido el fondo de Vanguard US 500 Stk Idx Eur – Ins Plus para representar la clase «Acciones de Estados Unidos».

Por tanto, las acciones y bonos en los que están invertidos nuestros clientes son los que índica el índice de referencia. Este índice lo definen las empresas de construcción de índices, como Standard and Poors para el caso del índice S&P 500. Y, en general, seleccionan las empresas con mayor capitalización bursátil y mayor liquidez o los bonos con mayor volumen emitido y mayor liquidez.

En cuanto al peso de cada emisor en sus índices, está definido de igual manera, por capitalización bursátil de cada empresa en su índice, y por el importe emitido de cada bono dentro del índice. De forma que las empresas y los emisores más grandes tendrán más peso en los índices.

Carteras de menos de 10 mil €

En las carteras de menos de 10 mil euros, la exposición a acciones utiliza un fondo de renta variable global desarrollada, Vanguard Global Skt Idx Eur – Ins Plus, así que también hay exposición a zonas geográficas como el Pacifíco ex – Japón o Canadá.  Por ejemplo, se invierte también en empresas como Royal Bank of Canada, Enbridge, South32 o Commonwealth Bank of Australia.

Asimismo, la exposición a bonos se implementa a través de un fondo de renta fija global, Vanguard Global Bnd Idx Eur – In Plus, por lo que estas carteras tendrán exposición a otros gobiernos desarrollados, como Japón, Canadá o Pacífico ex – Japón.

En esta cartera hay 1.559 empresas (acciones) y 2.861 emisores de bonos.

Carteras de más de 100 mil €

En las carteras de más de 100 mil euros se invierte en los mismos activos que en las carteras de 10 a 100 mil euros, y además en acciones de Pacífico ex – Japón, así como en bonos de países emergente en divisa fuente. Por tanto, también tienen exposición a emisiones de gobiernos de países como México, China o Brasil. En esta cartera hay 7.287 empresas (acciones) y 3.005 emisores de bonos.

Carteras de planes de pensiones

Mientras nuestras carteras de fondos están compuestas por 2 a 9 fondos, nuestras carteras de planes de pensiones están compuestas por 1 a 2 planes de pensiones que a su vez están compuestos por 8 y 9 ETFs cada uno.

Nuestro plan de pensiones de acciones globales, Indexa Más Rentabilidad Acciones, está compuesto por 8 ETFs indexados de acciones, y nuestro plan de pensiones de bonos, Indexa Más Rentabilidad Bonos, está compuesto por 9 ETFs indexados de bonos.

Con ello, las carteras de planes de pensiones están compuestas de 8 a 17 ETFs, vs 2 a 12 fondos para las carteras de fondos. Incluimos más ETFs en las carteras de planes que en las carteras de fondos porque existen muchos más ETFs indexados disponibles que fondos indexados y porque por ley en los planes de pensiones hay limitaciones en cuanto a la exposición máxima por gestora hasta un máximo de 20% por gestora.

Gracias a ello, podemos incluir algunas clases de activo adicionales. En nuestras carteras de planes de pensiones, además de en todos los anteriores, se invierte también en los bonos emitidos por empresas de baja calidad crediticia (también conocidos como bonos de alto rendimiento) que son principalmente industriales como Altice, Sprint Corporation o First Data Corporation.

Si aún no estás indexado con nosotros: no dudes en responder a nuestro breve test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera te podemos ofrecer, sus pronósticos de rentabilidad, sus costes, … sin compromiso y sin tener que facilitarnos ningún dato personal.

Sobre la exposición de nuestras carteras a Rusia

Desde el ataque de Rusia a Ucrania la semana pasada (28/02/2022) muchos clientes nos han planteado las siguientes preguntas:

¿Cuál es la exposición de las carteras a Rusia?

¿Estamos haciendo algo para vender las inversiones en Rusia?

¿Podemos ofrecer a los clientes la posibilidad de no tener ninguna parte de su cartera en Rusia?

Pensábamos esperar a tener unas respuestas completas para publicar este artículo, pero por la frecuencia de las preguntas, hemos preferido publicar ahora esta respuesta parcial a las preguntas, que completaremos más adelante conforme vayan surgiendo nuevos elementos de respuesta.

Exposición de las carteras de fondos a Rusia

La exposición de nuestras carteras de fondos a Rusia antes del inicio de la guerra se situaba entre el 0,1% y el 0,4% de la cartera, en función del tamaño de la cartera y del perfil inversor del cliente.

Teníamos antes del inicio de la guerra de Ucrania, cuatro fondos indexados con una exposición marginal a Rusia:

El fondo de bonos globales a largo plazo, Vanguard Global Bnd Idx Eur -Ins Plus, indexado sobre el índice Barclays Global Aggregate Float Adjusted Bond, que pesa entre 21 y 86% de las carteras de fondos de menos de 10 mil euros, tenía una exposición de 0,4% a bonos rusos, equivalente a un peso en las carteras entre 0,1% y 0,3%.

El fondo de acciones de países emergentes, Vanguard Emrg Mk Stk Idx Eur -Ins Plus, indexado sobre el índice MSCI Emerging Markets, que pesa entre el 0 y el 10% de las carteras de fondos de 10 a 100 mil euros, y entre el 2 y el 9% en las carteras de fondos de más de 100 mil euros en función del perfil inversor del cliente, tenía una exposición del 3,3% a acciones rusas, equivalente a un peso en las carteras entre 0,1 y 0,3%.

El fondo de bonos de empresas europeas, Vanguard Euro Inv Gr Bnd Idx Eur -Ins Plus, indexado al índice Barclays Euro Non-Government Bond, que pesa entre 4 y 16% en las carteras de fondos entre 10 y 100 mil, y entre 14 y 79% de las carteras de fondos de más de 100 mil euros en función del perfil inversor del cliente, tenía una exposición de 0,3% a Rusia, equivalente a un peso en las carteras debajo de 0,1%.

El fondo de bonos de países emergentes cubiertos a euro, iShares EM Gov Bnd Idx -I2 Eur Hdg, indexado sobre el índice EMBI Global Diversified Index publicado por JP Morgan, que pesa entre el 2 y el 3% de las carteras de fondos de más de 100 mil euros, en función del perfil inversor del cliente, tenía una exposición del 3,1% a acciones rusas, equivalente a un peso en las carteras debajo del 0,1%.

En cuanto al fondo de acciones globales presente en las carteras de fondos de menos de 10 mil euros, Vanguard Global Stk Idx Eur -Ins Plus, indexado sobre al el índice MSCI World, que pesa entre 14 y 79% de las carteras de menos de 10 mil euros, no tenía exposición a Rusia, o tenía una exposición inferior a 0,1%.

Exposición de nuestros planes de pensiones a Rusia

En cuanto a nuestras carteras de planes de pensiones (individuales, de EPSV o de empleo), la exposición total a Rusia antes de la guerra se situaba entre el 0,1% y el 0,3%, en función del perfil inversor del cliente.

Nuestros planes de pensiones incluyen 4 fondos indexados cotizados (ETFs) con una exposición marginal a Rusia:

El Vanguard FTSE Emerging Market (ISIN US9220428588), indexado sobre el índice FTSE Emerging Markets, con un peso de 10% en el plan de pensiones de acciones tienen una exposición del 2,9%.

El Lyxor Core STOXX Europe 600 (ISIN LU0908500753), indexado sobre el índice STXE 600 € NRt, con un peso de 15% en el plan de pensiones de acciones tienen una exposición del 0,01%.

El SPDR Bloomberg Barclays Global Aggregate Bond ETF (ISIN IE00BF1QPL78), indexado sobre el índice Barclays Global Aggregate Corporate TR Hedged EUR, con un peso de 15% en el plan de pensiones de bonos tienen una exposición del 0,1%.

El Vaneck Vectors JP Morgan EM LC Bond ETF (US92189H3003), indexado sobre el índice J.P. Morgan Government Bond Index Emerging Markets Global Core, con un peso de 5% en el plan de pensiones de bonos tienen una exposición del 0,6%.

No hay exposición a Bielorrusia

Los fondos de nuestras carteras no tienen exposición a valores de Bielorrusia (algunos clientes también nos han preguntado si nuestras carteras incluyen inversiones en Bielorrusia, colaborador de Rusia en esta guerra).

Cambio en los índices

Desde el inicio de la invasión rusa en Ucrania el 24/02/2022, se han cerrado los mercados rusos de acciones y de bonos. Como en momentos de choques extremos que causan una falta de demanda para poder satisfacer la oferta (vendedores de acciones o bonos), se suspenden las cotizaciones hasta nuevo aviso. Como consecuencia de este cierre, las acciones y los bonos rusos cotizados en mercados rusos dejan de tener liquidez, y como consecuencia de esta falta de liquidez, se ven excluidos de los índices.

Es lo que ha ocurrido el pasado 02/03/2022 cuando MSCI, el creador de los índices MSCI World y MSCI Emerging Markets ha excluido a los valores rusos de sendos índices. Barclays aun no ha excluido a los bonos rusos del índice Barclays GA Float Adjusted Bond, sobre el que está indexado el fondo Vanguard Global Bnd Idx Eur -Ins Plus presente en nuestras carteras de fondos de menos de 10 mil euros, y JP Morgan ha decidido mantener los bonos rusos actuales de su índice de bonos de mercados emergentes “EMBI Global Diversified Index” pero excluir las nuevas emisiones.

Como consecuencia de este cambio en los índices, los fondos indexados sobre estos índices deberían vender automáticamente los valores excluidos.

Los fondos no pueden vender los valores que han salido del índice

Sin embargo, varias razones impiden que los fondos vendas las acciones o los bonos rusos. La primera es que los mercados rusos están cerrados, lo que impide la venta de las acciones en el mercado. La segunda es que, aunque los mercados estuvieran abiertos, Rusia ha prohibido la venta de valores rusos por parte de inversores extranjeros. La tercera es que, aunque se pudieran vender estos valores en Rusia, probablemente la expulsión de Rusia del sistema interbancario SWIFT impediría que el fondo de inversión europeo, domiciliado en Irlanda o en Luxemburgo, pudiera transferir el dinero de vuelta.

Una alternativa para los fondos sería vender estos valores, o los derechos económicos asociados a estos valores, en privado, para deshacer estas posiciones.

Las gestoras, Vanguard e iShares, todavía no han publicado lo que iban a hacer con los valores rusos. Lo más probable es que hayan contabilizado las inversiones rusas con un valor teórico próximo a cero en su cálculo de valor liquidativo diario de los fondos. Estaremos atentos y lo publicaremos en este blog cuando lo hayan comunicado.

Actualización 11/03/2022: Vanguard ha publicado que realizarán los ajustes a los precios de empresas rusas utilizando una variedad de indicadores de mercado para valorar los activos correctamente y que cuando sea posible dejarán de tener exposición a activos Rusos. Por otro lado, iShares todavía no se ha pronunciado en su procedimiento, pero lo más probable es que hayan contabilizado las inversiones rusas con un valor teórico próximo a cero en su cálculo de valor liquidativo diario de los fondos.

Ninguno de los fondos de nuestras carteras ha dejado de poder suscribirse o reembolsarse

Los fondos de inversión con una mayor exposición a Rusia han tenido que dejar de publicar su valor liquidativo, y por ello ya no se pueden suscribir o reembolsar. No es el caso de ninguno de los fondos de nuestras carteras porque todos tenían una exposición a Rusia inferior al 5% del fondo.

Los fondos ya no invierten más en valores rusos

Por otra parte, los fondos que antes incluían acciones o bonos rusos ya no invierten en ellos, porque estos han salido de los índices que buscan replicar.

Los beneficios de la diversificación

Una vez más se confirman los beneficios de la diversificación global. A pesar de que la gran mayoría de las acciones y bonos rusos van a pasar a tener un valor cercano a cero, el impacto en una cartera globalmente diversificada por geografía y clase de activo ha sido relativamente reducido. En los dos primeros meses de 2022, la cartera media de Indexa (6/10) se ha depreciado sólo en un 4,7%. Durante los últimos días los bonos se han apreciado actuando de nuevo como amortiguador de caídas.

En el pasado 2016, mostramos un comportamiento similar en el artículo titulado El Brexit y la importancia de la diversificación y en el artículo El homo indexatus, invertir a largo plazo y los “cisnes negros” comprobamos que a pesar de todos los eventos extremos del siglo XX (el surgimiento del comunismo en China 1949 o la revolución soviética en Rusia en 1917, por ejemplo) la rentabilidad real (descontando inflación) de un inversor indexado al mundo desde 1899 a 2018 fue de un 5,0% anual.

Esta lamentable guerra entre Ucrania y Rusia es un nuevo evento extremo que está teniendo su impacto en el valor de las inversiones, pero una cartera globalmente diversificada por geografía y clase de activo de fondos indexados es la mejor opción para maximizar la rentabilidad corregida por riesgo.

Nuestro apoyo a las víctimas

Aprovechamos para mandar nuestro apoyo, aunque sea sólo simbólico, a todas las personas que están sufriendo esta guerra y esperamos que acabe pronto.