Análisis de la composición de nuestras carteras


En Indexa construimos carteras utilizando fondos y planes de pensiones indexados con diversificación global. Las carteras están compuestas por entre 2 y 9 fondos de inversión, que buscan replicar cada uno el comportamiento de una clase de activo: como por ejemplo las acciones de Estados Unidos o los bonos ligados a la inflación europeos.


Esta forma de organizar la cartera permite tener una visión global sobre la inversión que se está realizando, pero no hace posible conocer exactamente en las compañías en las que se está invirtiendo o los gobiernos a los que se está prestando. En este artículo vamos a desgranar las exposiciones de una cartera típica.

A modo de ilustración, escogemos la cartera 6/10 para cuentas entre 10 y 100 mil €.  Esta cartera invierte en las siguientes clases de activo:

Clase de activo  Cartera nº6/10
Acciones Europa 13 %
Acciones Estados Unidos 26 %
Acciones Japón 5 %
Acciones Economías Emergentes 8 %
Bonos Empresas Europeas 9 %
Bonos Gobiernos Europeos 16 %
Bonos Europeos ligados a la Inflación 23 %

Es una cartera con un peso en acciones del 52% y un peso en bonos del 48%. Es por tanto una cartera con un riesgo medio.

Principales emisores

A continuación, vamos a analizar los principales emisores de esta cartera. Un emisor es aquella entidad que emite acciones o bonos para que inversores los suscriban. Pueden ser gobiernos, empresas o entidades. Los principales 50 emisores (de más de 2.700 en total en la cartera) son:


Los principales 50 emisores de la cartera suman un 51,3% de la cartera total, por tanto, la diversificación es muy elevada. Los más de 2.600 otros emisores de la cartera suman el 48,7% restante.

En las primeras posiciones, podemos encontrar a países europeos como Francia, Italia, Alemania y España que de forma conjunta aportan un 33,8%. Todos los países pesan en total un 36,2%.

La primera empresa que aparece en el listado es Apple, con un peso del 1,1%. Las siguiente son también empresas del sector tecnológico Microsoft, Alphabet y Amazon. A continuación, aparecen otros países con menor peso, como Bélgica, los Países Bajos o Austria. Posteriormente aparece el Banco Europeo de Inversiones, que junto con el Fondo Europeo de Estabilidad Financiera y el Mecanismo Europeo de Estabilidad forman el conjunto de entidades supranacionales que tenemos actualmente en Europa.

La primera empresa no estadounidense es china y es Tencent Holdings con un peso del 0,5% de la cartera, que provee servicios de Internet y servicios de teléfonos móviles de valor añadido, además de ofrecer servicios de publicidad en Internet en China.  Después sigue la primera empresa no tecnológica, el banco JPMorgan Chase y a continuación, de nuevo una empresa china de Internet, Alibaba con un 0,4%.

La primera empresa europea es la petrolera Royal Dutch Shell, seguida por la empresa dirigida por Warren Buffet, Berkshire Hathaway, la empresa de consumo Johnson & Johnson, otra petrolera, Exxon Mobil, Samsung Electronics y el banco americano Bank of America.

En definitiva, podemos ver como las primeras posiciones de nuestra cartera mediana son países europeos y después empresas tecnológicas americanas y chinas.

Elegimos las clases de activo y los índices, no los emisores ni sus pesos respectivos

Sobre la lista exacta de emisores, comentarte que no los elegimos nosotros. Nuestra construcción de cartera elige las clases de activo (ej. Acciones EEUU, Bonos de Gobiernos Europeos). Para cada clase de activo elegimos un índice, el más representativo (ej. el índice S&P 500 para las acciones de EEUU, el índice Barclays GA Euro Government Bond para los Bonos de Gobiernos Europeos).

Luego, las acciones y bonos que están incluidos en cada índice, están elegidos por la empresa que define cada índice: Standard and Poors en el caso del índice S&P 500, Barclays en el caso del índice Barclays GA Euro Government Bond, … En general seleccionan las empresas con mayor capitalización bursátil y con mayor liquidez, o los bonos con mayor volumen emitido y mayor liquidez.

En cuanto al peso de cada emisor en su índice, está definido de igual manera, por la capitalización bursátil de cada empresa dentro de su índice, y por el importe emitido de cada bono dentro de su índice.

Principales sectores

Si realizamos el análisis por sector, podemos ver que el principal peso es para los gobiernos (incluyendo entidades supranacionales o emisiones avaladas por gobiernos) con un 39,8%. A continuación, podemos encontrar los bancos y aseguradoras con un 13,4%. Tanto los gobiernos como los bancos suelen tener mucha importancia en el los índices de bonos ya que agrupan la mayor parte del endeudamiento mundial.

A continuación, podemos encontrar empresas ligadas a la tecnología de la información con un peso del 10,6%, que han visto una fuerte apreciación en los últimos años y con ello ha aumentado su importancia en los índices. Acto seguido aparece el sector del Consumo Discrecional con un 7,0% que incluye empresas de consumo no básico, como la venta de coches, móviles, etc. Dentro de esta categoría están, por ejemplo, Toyota y Amazon. A continuación, vemos las empresas industriales, como Mitsubishi o Boeing. Con 5,9% aparecen las empresas farmacéuticas como Novartis o Roche.

Sector Peso Ejemplos
Gobiernos 39,8% Francia, Italia, Alemania, España
Financieras y aseguradoras 13,4% JP Morgan, Berkshire Hathaway, HSBC, Santander, China Construction Bank,  AXA. Sumitomo
Tecnología de la información 10,6% Alphabet, Apple, SAP,  Samsung
Consumo discrecional 7,0% Amazon, Toyota, LVMH, Daimler, Naspers
Industriales 6,2% Siemens, Airbus, Mitsubishi, Boeing, 3M
Farmacéuticas 5,9% Johnson & Johnson, Novartis, Roche
Consumo básico 5,3% Procter and Gambel, Nestle, Diageo, AMBEV
Energía 3,6% Exxon, Royal Dutch Shell, BP,
Materiales 2,9% DowDupont, Basf, Rio Tinto, Vale, Shin-Etsu Chemical
Eléctricas y gas 2,0% Enel, Iberdrola, Tokyo Gas, Bexter Energy
Telecomunicaciones 2,0% Vodafone, Deutsche Telekom, China Mobile, Softbank, AT&T
Inmobiliarias 1,3% American Tower, Vonovia, Mitshubishi Estate
Total general 100,0%  

Carteras de menos de 10 mil €

En las carteras de menos de 10 mil euros, la exposición a bonos se implementa a través de un fondo de renta fija global, por lo que estas carteras tendrán exposición a otros gobiernos desarrollados, como los Estados Unidos de América o Japón.

Asimismo, la exposición a acciones utiliza un fondo de renta variable global desarrollada, así que también hay exposición a zonas geográficas como el Pacifíco ex – Japón o Canadá.  Por ejemplo, se invierte también en empresas como Royal Bank of Canada, Suncor Energy, Aia Group o Commonwealth Bank of Australia.

Carteras de más de 100 mil €

En las carteras de más de 100 mil euros se invierte en los mismos activos que en las carteras de 10 a 100 mil euros, y además en acciones de Pacífico ex – Japón, así como en bonos de países emergente en divisa fuerte. Por tanto, hay exposición a emisiones de gobiernos de países como México, China o Brasil.

Carteras de planes de pensiones

Mientras nuestras carteras de fondos están compuestas por 2 a 9 fondos, nuestras carteras de planes de pensiones están compuestas por 1 a 2 planes de pensiones que a su vez están compuestos por 8 y 9 ETFs cada uno.

Nuestro plan de pensiones de acciones globales, Indexa Más Rentabilidad Acciones, está compuesto por 8 ETFs indexados de acciones, y nuestro plan de pensiones de bonos, Indexa Más Rentabilidad Bonos, está compuesto por ETFs indexados de bonos.

Con ello, las carteras de planes de pensiones están compuestas de 8 a 17 ETFs, vs 2 a 9 fondos para las carteras de fondos. Incluimos más ETFs en las carteras de planes que en las carteras de fondos porque hay muchos más ETFs indexados disponibles que fondos indexados.

Gracias a ello, podemos incluir algunas clases de activo adicionales. En nuestras carteras de planes de pensiones, además de en todos los anteriores, se invierte también en los bonos emitidos por empresas de baja calidad crediticia (también conocidos como bonos de alto rendimiento) que son principalmente industriales como Altice, Sprint Corporation o First Data Corporation.

Ni oro, ni divisas, ni inmobiliario, ni materias primas

No incluimos en las carteras ni oro, ni divisas (sólo como parte de la inversión en acciones), ni inmobiliario ni materias primas. Las razones son diferentes en cada caso:

  • Oro y materias primas: como ya comentamos en el artículo, Tulipanes, oro y criptodivisas, no consideramos que ninguno de estos activos sean clases de activo ya que no tiene una fuente de rentabilidad identificable.
  • Divisas: cubrimos el riesgo de divisa en los bonos, donde aporta una reducción de riesgo significativa y apenas coste de cobertura. En acciones, no lo cubrimos, ya que no reduce significativamente el riesgo y no invertimos exclusivamente en divisas, ya que la rentabilidad esperada media de un tipo de cambio es cero. Ver más información en “Cubrir o no cubrir la divisa
  • Inmobiliario: no incorporamos de forma específica fondos inmobiliarios (si como parte de los fondos de acciones), ya que en España el inversor medio tiene normalmente una sobre-exposición a esta clase de activo

Resumen

Con este artículo hemos visualizado como a través de un número reducido de fondos se puede obtener una exposición diversificada a un gran número de empresas punteras y líderes en su sector. Tu dinero está literalmente invertido en miles de emisores globales y la evolución de tu cartera está estrechamente ligada a la evolución de la economía global, sin sesgos.

El riesgo de liquidez


Seguimos con nuestra serie de artículos sobre los distintos tipos de riesgos. Después del primer artículo, sobre el riesgo de crédito de tus inversiones, seguimos ahora con el riesgo de liquidez de los mercados financieros.

El riesgo de liquidez es de acuerdo con Investopedia: “el riesgo derivado de que una inversión que no pueda ser comprada o vendida con la suficiente rapidez para evitar o minimizar una pérdida.”. O dicho de otra manera es el riesgo de que quieras vender un activo para hacer liquidez y no haya nadie al otro lado para comprarlo, independientemente del precio. Es un riesgo muy importante, ya que no podremos hacer líquidas nuestras inversiones y esto afectará nuestra capacidad de gasto.

Cada activo tiene un riesgo de liquidez diferente que depende del tamaño de la inversión y del número de inversores que participan en la misma. Cuanto mayor es el tamaño de la inversión o el número de inversores, mayor será la liquidez de la inversión. Esto es muy intuitivo: si quiero vender un activo que solo yo poseo (por ejemplo un casa) será necesariamente más difícil de vender que unas acciones, donde hay miles o millones de personas involucradas.

Podemos ordenar aproximadamente de mayor a menor la liquidez de los diferentes activos:

  1. Acciones de empresas grandes cotizadas
  2. Bonos de gobiernos
  3. Bonos corporativos de alta calidad crediticia
  4. Acciones de empresas pequeñas cotizadas
  5. Bonos corporativos de baja calidad crediticia
  6. Inmobiliario
  7. Capital riesgo
  8. Emisiones privadas de deuda (estructurados)

Si invertimos en un fondo de inversión, para conocer la liquidez del mismo, hay que analizar en qué invierte este fondo. Si el fondo invierte en acciones de grandes empresas cotizadas, el fondo podrá hacer frente a reembolsos mucho mayores que si invierte en pequeñas empresas cotizadas. Por ejemplo, un fondo indexado sobre el índice S&P500 o MSCI Europe (como utilizamos en Indexa) tiene un riesgo de liquidez muchísimo menor que un fondo value que invierte en pequeñas empresas cotizadas.

Los fondos suelen mantener un pequeño porcentaje del fondo en efectivo para poder hacer frente a los reembolsos diarios. Si un día se reciben reembolsos superiores a ese colchón, el fondo deberá vender a mercado parte de sus inversiones (bonos o acciones) para poder hacer liquidez y dar el dinero a los partícipes que están vendiendo. En caso de ser un activo con baja liquidez, puede ocurrir que el valor liquidativo se vea afectado o que directamente no se pueda hacer frente a los reembolsos solicitados por algunos partícipes, y que los partícipes que quieren vender tengan que esperar varios días a recibir el dinero.

Para evitar este impacto negativo en los partícipes que no venden, algunos fondos de inversión aplican pequeñas comisiones de entradas en beneficio de todos los participantes existentes del fondo. De esta manera, los costes de transacción por la iliquidez la asumen los nuevos partícipes.

Hay que tener el riesgo de liquidez muy en cuenta a la hora de construir una cartera de inversión. En Indexa la aproximación que tenemos es que, para las carteras de fondos que son reembolsables en cualquier momento, la cartera de clientes está invertida en clases de activo con una elevada liquidez: acciones de empresas grandes cotizadas, bonos de gobiernos y bonos corporativos de alta calidad crediticia. De esta manera el partícipe apenas se verá afectado si decide reembolsar su participación. Por otro lado, seleccionamos fondos de inversión de gran tamaño para que el efecto de un partícipe pueda pasar sin efecto. El fondo más pequeño con el que trabajamos en la actualidad tiene un patrimonio de más de 1.000 millones de euros (ver detalle de nuestras carteras).

Para nuestros planes de pensiones, que tienen un horizonte de inversión mucho más largo, también invertimos en ciertos activos con menor liquidez como los bonos corporativos de alto rendimiento o acciones de pequeñas empresas cotizadas. En definitiva, se trata de que la inversión se ajuste de forma óptima al horizonte inversor.

Como último comentario, recientemente se ha hablado bastante del potencial problema de iliquidez en los ETFs que se negocian en el mercado y del riesgo de que el valor del ETF se desvíe del valor de los activos subyacentes en los que invierte el ETF.

En caso de que estemos hablando de un ETF con mucho volumen de negociación, difícilmente podrá llegar a ser un problema significativo. Por ejemplo, el ETF “SPDR S&P 500 ETF” negocia unos 15.000 millones de dólares diarios. Con este volumen de negociación cualquier operación que se devié mínimamente del valor de los subyacentes rápidamente se revertiría.

En caso de ETF’s que no tienen tanto volumen de negociación pero invierten en activos líquidos esto será un problema de muy corto recorrido ya que en cuanto esta diferencia sea lo suficientemente grande como para cubrir los costes de transacción y generar un beneficio, los arbitrajistas entrarán a negociar el subyacente contra el ETF y cerrarán la diferencia.  Puedes ver como ejemplo el  gráfico del “flash-crash” de en un ETF que invierte en las acciones del S&P500 equiponderado (y por tanto tiene menos liquidez que el S&P500):

Este “flash-crash” se corrigió en 1 hora tras la apertura. Por último, si el ETF invierte en activos más ilíquidos entonces podrá darse una diferencia mayor, pero eventualmente el precio acabará reflejando el valor de los subyacentes.

En Indexa estas variaciones cortas del precio de algunos ETF’s no nos afectan porque en carteras de fondos, invertimos en fondos indexados no cotizados (no ETF’s) y porque en carteras de planes de pensiones invertimos prioritariamente en ETF’s extremadamente líquidez, y no operamos en momentos de estrés.

¿Quieres probarnos? Descubre cuál es tu perfil inversor y qué cartera de fondos de inversiones o planes de pensiones podemos recomendarte.