El homo indexatus, invertir a largo plazo y los “cisnes negros”


Los gestores recomendamos invertir a largo plazo y en general también insistimos en la importancia de la diversificación. Acudimos a datos históricos de índices para mostrar como la rentabilidad de los mercados a largo plazo merece la pena. “A largo plazo la bolsa renta un x% así que siéntate, se paciente y deja que el capitalismo trabaje por ti”.

No obstante, si uno echa la vista atrás, la historia está repleta de eventos extremos e inesperados que cambiaron el tablero de la inversión en muchas geografías. Por ejemplo, el surgimiento del comunismo en China 1949 o la revolución soviética en Rusia en 1917 hicieron que los inversores en la bolsa China o Rusa perdieran todo el dinero invertido.

Estos eventos que cambian la estructura del mercado y que tienen un impacto extremo se han popularizado como “cisnes negros” por Nassim Nicolás Taleb. Es su libro “El Cisne Negro”, Taleb viene a decir que como lo realmente importante no es predecible no vale la pena perder el tiempo intentando predecir o medir la rentabilidad y riesgo de tu cartera: es un trabajo fútil.

Así que un inversor que se indexa con nosotros a largo plazo haría muy bien en preguntarse si, en caso de que ocurriera un cisne negro en el futuro, se cumplirían las expectativas de rentabilidad que tenemos o no.

Personalmente yo tenía la siguiente duda desde hace tiempo: ¿Cómo le hubiera ido a un inversor indexado al mundo desde 1900? Ya sabemos que el mercado americano ha ido fantásticamente bien. Pero alguien que hubiera estado invertido en todos los mercados proporcionalmente a su importancia desde 1900 y que se hubiera cruzado con todos los eventos del siglo XX y el comienzo del XXI, ¿hubiera ganado dinero o hubiera perdido dinero? A este inversor vamos a llamarle homo indexatus ya que claramente es una especie superior al homo sapiens por haber estado indexado al mundo en 1900 cuando estábamos en un mundo imperialista y cuando haber estado diversificado a nivel global era muy complicado.

Lamentablemente buscar datos tan antiguos es extremadamente difícil, especialmente para los mercados no desarrollados. Por suerte, recientemente nos ha llegado a través de nuestro asesor Luis M. Viceira el “Credit Suisse Global Investment Returns Yearbook 2019” realizado por Elroy Dimson y sus colaboradores Paul Marsh y Mike Staunton, que han realizado el enorme trabajo de recopilar esta información.

Vamos a utilizar los datos de este informe para comprobar hasta qué punto te hubieran afectado los cisnes negros del siglo pasado para comprobar si podemos estar un poco más tranquilos de cara al futuro de nuestras inversiones. Ya sé que por definición no vale de nada extrapolar los cisnes negros del pasado, porque los del futuro serán distintos, pero 119 años de historia, desde 1900 hasta ahora, son muchos años.

El mundo en 1899

El mundo en 1899 era totalmente diferente. Prácticamente nadie había conducido un coche, hablado por teléfono, utilizado luz eléctrica o visto una película. Por supuesto, no había ordenadores, ni internet, ni televisión, ni aviones, ni móviles. En aquella época el mundo estaba inmerso en una revolución industrial que dio lugar a la electricidad, las comunicaciones, la industria química o la del petróleo. El sector predominante entonces eran los ferrocarriles. En Reino Unido, las empresas relacionadas con el transporte ferroviario acaparaban casi el 50% de toda la capitalización, mientras que en Estados Unidos superaban el 60%. Por otro lado, los principales sectores de hoy en día (Tecnología, Salud o Petróleo) ni siquiera existían. Si un inversor de entonces apareciera en 2019, no sabría qué hacer.

En cuanto a la balanza de poder y riqueza global era totalmente distinta a la de hoy.  En 1899, los cinco mayores mercados de valores del mundo eran, Reino Unido (25%), Estados Unidos (15%), Alemania (13%), Francia (12%), Rusia (6%), Austria (5%) y Bélgica (4%).

El mundo en 2019

El mundo de 2019 es un mundo mucho más global, donde las grandes empresas venden en todo el mundo independientemente de su origen. La capitalización bursátil está muchísimo más centralizada en Estados Unidos (53%), seguidos de lejos por el resto de países: Japón (8%), Reino Unido (5%), China (3%), Francia (3%) y Alemania (3%).

Por tanto, el mercado de Estados Unidos es el que mayor crecimiento ha presentado en los últimos 120 años: en términos nominales ha rentado un 9,4% al año (equivalente a multiplicar por 44.663 la inversión), mientras que en términos reales (descontando la inflación) ha rentado un 6,4% anual (equivalente a multiplicar por 1.521 tu inversión). Así que está claro que invertir en el mercado de Estados Unidos en 1899 hubiera sido tremendamente exitoso.

Pero un homo indexatus no elige mercados concretos, porque es consciente de que no se puede saber qué economía va a destacar en el futuro. En aquella época, el mercado más prometedor hubiera parecido ser seguramente el Reino Unido, que sin embargo obtuvo una rentabilidad real menor a la de Estados Unidos (5,4% anual en el Reino Unido desde 1899 hasta 2018, vs. 6,4% en Estados Unidos).

La rentabilidad del homo indexatus desde 1899 hasta 2018

¿Cómo le hubiera ido al homo indexatus que hubiera invertido de acuerdo con el tamaño de las empresas (cuanto mayor fuera la capitalización de la empresa mayor inversión)? La respuesta es que hubiera obtenido una rentabilidad real de 5,0% anual (esto significa que hubiera aumentado un 5% su poder adquisitivo cada año). Y esta rentabilidad incluye haber sufrido todos los cisnes negros de los últimos 120 años. Incluye haber invertido en todos los mercados que desaparecieron, como Rusia que pesaba un 6% en 1899, el mercado japonés, que cayó un 85% en el año 1946 tras el bombardeo nuclear, y el mercado europeo cayó un 47% en la crisis crediticia de 2008.

En la siguiente gráfica y en la tabla correspondiente puedes encontrar un resumen tanto de las rentabilidades reales como de la volatilidad anual de diferentes países y del mundo en el período 1899-2018:

1899-2018 Rentabilidad real anual
(descontando la inflación)
Volatilidad
(riesgo)
Ratio de Sharpe
(rentabilidad / riesgo)
Estados Unidos 6,4% 19,9% 0,32*
Mundo 5,0% 17,4% 0,29
Reino Unido 5,4% 19,7% 0,27
Suiza 4,4% 19,4% 0,23
Europa 4,2% 19,8% 0,21
Japón 4,1% 29,3% 0,14

* Fe de errata 15/11/2019: en una versión anterior, EEUU parecía por error con un ratio de Sharpe de 0,23 en lugar del dato correcto de 0,32. Lamentamos el fallo y pedimos disculpas por la confusión que hemos podido ocasionar.

Lo más reseñable de este cuadro es algo que un homo indexatus conoce bien: diversificar paga. El segundo ratio de Sharpe más alto (que mide la rentabilidad por riesgo) lo encontramos al invertir en el mundo. Podrías haber tenido un ratio de Sharpe mayor invirtiendo en Estados Unidos pero para ello habría que haber tenido la suerte de elegir este mercado para concentrar tu inversión desde 1900. En todos los demás mercados comparados (Reino Unido, Suiza, Europa y Japón) el ratio de Sharpe ha sido menor que la rentabilidad por riesgo del mundo.

Por otro lado, es conveniente destacar que el ratio de Sharpe que ofrecen a largo plazo lo mercados está en torno a 0,25%, mientras que en el último informe de rentabilidad de Indexa, veíamos que el ratio de Sharpe de nuestras diferentes carteras desde el lanzamiento hasta el 30/06/2019, se encontraba en el rango 0,76-1,10 muy por encima de la media de los últimos 120 años. Esto implica que muy posiblemente en el futuro veamos un aumento de la volatilidad o una disminución de la rentabilidad o los dos simultáneamente.

Conclusión

En este artículo hemos utilizado los datos del colosal estudio “Credit Suisse Global Investment Returns Yearbook 2019” para mostrar que haber comprado el mundo en el año 1899 hubiera sido una magnífica decisión de inversión. De hecho, hemos mostrado que, corregida por riesgo, invertir en una cartera global habría sido una mejor opción que invertir individualmente en las bolsas nacionales, salvo si hubieras tenido la suerte de elegir la que ha resultado ser la más exitosa en este periodo (Estados Unidos).

Por tanto, en base a 120 años de historia, la estrategia de “comprar el mundo” sigue mostrándose como una estrategia ganadora (haciendo notar como siempre que rentabilidades pasadas no aseguran ni predicen rentabilidades futuras).

2019 está siendo inusualmente positivo (no esperes que siga así)


Antes de nada una advertencia: siempre conviene recordar que rentabilidades pasadas no garantizan ni hacen más probables rentabilidades futuras.

Hace 6 meses titulábamos nuestro informe semestral de rentabilidades destacando que “2018 ha sido negativo, pero lo normal es que la rentabilidad sea positiva”. La razón por la que dimos este mensaje fue hacer de contrapunto a la rentabilidad negativa de 2018 y destacar que invirtiendo en acciones y bonos lo normal es que se gane dinero.

Pues finalmente el primer semestre de 2019 ha resultado ser uno de esos períodos positivos. De hecho, está siendo inusualmente positivo: en los primeros seis meses la rentabilidad de la cartera más conservadora ha sido de un +6,6% y la de la más agresiva un +13,0% cuando la rentabilidad esperada a 6 meses es de 0,5% y 2,2% respectivamente.

La explicación de este buen comportamiento es que tanto los bonos como las acciones se han apreciado de forma significativa simultáneamente, hecho que es relativamente poco habitual. Por esta razón, ahora queremos titularlo resaltando que 2019 “está siendo un año inusualmente positivo”. No sabemos lo que va a ocurrir en la segunda mitad de 2019 o en 2020, nadie lo sabe, pero lo que sí podemos afirmar es que es muy probable que veamos rentabilidades sensiblemente inferiores a las obtenidas este primer semestre.

Además de haber sido un buen semestre en términos absolutos, nuestra rentabilidad ha sido mucho mejor que la de la media de los fondos españoles de riesgo similar. Como se puede ver a continuación, nuestras carteras de fondos han rentado en 2019 de media un 4,4% más que los fondos recogidos por Inverco y un 4,2% más cada año desde nuestro lanzamiento el 31/12/2015.

El informe del semestre pasado destacábamos también el buen comportamiento relativo de las carteras de Indexa frente a la media de fondos de inversión españoles. Por tanto, poco a poco se va comprobando la superioridad tanto en entornos de caídas como en entornos de subidas de pagar menos comisiones,  diversificar globalmente e invertir en fondos indexados. La alternativa, fondos de gestión activa caros y con sesgo local, está siendo sistemáticamente peor desde que lanzamos Indexa hace tres años y medio, lo que corrobora nuestra propuesta de valor.

Que estemos obteniendo una rentabilidad tan positiva es en gran parte debido a la suerte, pero que estemos obteniendo más rentabilidad que la media de fondos españoles es pura y simplemente matemáticas ya que menos costes es más rentabilidad.

¿Tienes el perfil de riesgo adecuado?

Antes de entrar a revisar la rentabilidad de las carteras queremos recordar que, aunque 2019 está siendo un año excepcional y que la rentabilidad acumulada desde nuestro lanzamiento en diciembre de 2015 ha sido muy positiva, el futuro podría ser menos benigno, y con seguridad en algún momento lo será.

Por ello queremos incidir en la caída máxima en un año que esperamos pueda tener cada perfil. Multiplica el porcentaje de caída por la inversión que tengas en Indexa. Si crees que el importe de la pérdida resultante no te dejaría dormir, por favor, reduce tu nivel de riesgo.

Pérdida anual esperada con una probabilidad del 2,5% (una vez cada 40 años)
(carteras de fondos de 10 a 100 mil euros)
Cartera 1 -7%
Cartera 2 -7%
Cartera 3 -8%
Cartera 4 -10%
Cartera 5 -11%
Cartera 6 -13%
Cartera 7 -14%
Cartera 8 -16%
Cartera 9 -18%
Cartera 10 -18%

Carteras de fondos de inversión

En el año 2019, la rentabilidad de nuestras carteras de 10 a 100 mil euros, las que más patrimonio acumulan, se ha situado entre +6,6% (cartera 1/10) y +13,0% (cartera 10/10):

* Benchmark: los índices de referencia son los índices de renta fija mixta internacional (para las carteras 1 a 3) y de renta variable mixta internacional (para las carteras 4 a 10) calculados por Indexa a partir de datos de Inverco (la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones). Son los índices que mejor representan la rentabilidad media de los fondos españoles que invierten internacionalmente. Estos datos históricos son netos de comisiones de gestión de cartera y de custodia para la cartera de Indexa, pero no para el Benchmark con el que se compara.

El primer semestre del 2019 ha sido un año excepcional en el cual, la bolsa (renta variable) ha obtenido una rentabilidad superior a la de los bonos (renta fija) que también ha sido positiva. Las acciones han tenido una rentabilidad (bruta de comisiones de Indexa e Inversis) que se ha situado entre un +18,6% (Acciones Estados Unidos) y +8,1% (Acciones Japón). Por el lado de los bonos, la rentabilidad se ha situado entre un +12,8% (Bonos Países Emergentes Cubiertos a Euro) y +4,1% (Bonos ligados a la inflación).

 

Nombre Código ISIN Clase de activo Rentabilidad (%)
Pictet Europe Idx -I LU0188800162 Acciones Europa 16,6%
Vanguard US 500 Stk Idx -Ins IE0032126645 Acciones Estados Unidos 18,6%
Vanguard Japan Stk Idx Eur -Ins IE0007286036 Acciones Japón 8,1%
Vanguard Emrg Mk Stk Idx -Ins IE0031786696 Acciones mercados emergente 10,9%
Vanguard Pacific Ex-Japan Stk Idx Eur -Ins IE0007201266 Acciones Pacífico Ex-Japón 18,3%
Vanguard Euro Inv Gr Idx -Ins IE00B04FFJ44 Bonos de empresas europeas 4,8%
iShares EM Gov Bnd Idx -I2 Eur Hdg LU1373035663 Bonos Países Emergentes Cubiertos a Euro 12,8%
Vanguard Eur Gv Bnd Idx -Ins IE0007472990 Bonos de gobiernos europeos 5,6%
Vanguard Euroz Inf Lk Idx -Ins IE00B04GQR24 Bonos ligados a la inflación. 4,1%
Vanguard Global Stk Idx Eur -Ins IE00B03HD191 Acciones Globales 17,4%
Vanguard Global Bnd Idx -Ins IE00B18GC888 Bonos Globales 4,6%

Este semestre ha sido especialmente positivo para los inversores porque han subido simultáneamente bonos y acciones, que no es lo habitual.

En cuanto al benchmark* (índice de referencia) de las carteras, ha obtenido una rentabilidad entre 3,8% y 6,3%:

  • 3,8% para el Benchmark de las carteras 1 a 3
  • 6,3% para el Benchmark de las carteras 4 a 10

En la gráfica de arriba, se puede apreciar que la diferencia de rentabilidad entre nuestras carteras y su benchmark respectivo se encuentra entre el rango de 6,7 puntos porcentuales (p.p.) para la cartera 10 y 2,7 p.p. para la cartera 4. De media, con nuestra gestión indexada, automatizada y con comisiones radicalmente bajas, hemos conseguido añadir, en el primer semestre de 2019, 4,4 p.p. de rentabilidad sobre la media de los fondos españoles de renta fija mixta internacional y de renta variable mixta internacional.

Esta diferencia está significativamente por encima de los 3,2 p.p. anuales adicionales que esperamos obtener en el largo plazo. Asimismo, si ampliamos el plazo a los tres años y medio que llevamos operando en Indexa (siguiente gráfico), la diferencia es también sensiblemente superior: entre +3,1 puntos porcentuales (p.p.) al año para la Cartera 1 y +5,6 p.p. al año para la Cartera 10, con una media de nuestras carteras +4,2 p.p. al año por encima de su benchmark:

 

Por tanto, la diferencia de rentabilidad con el Benchmark desde que empezamos la gestión de las carteras, se encuentra bastante por encima de las expectativas y es de esperar que esta diferencia se vaya reduciendo.

Incluimos a continuación, una comparativa de la rentabilidad corregida por riesgo de las carteras utilizando el ratio de Sharpe (rentabilidad / riesgo):

Se puede observar que en los tres años que llevamos operando, Indexa ha ofrecido un ratio de Sharpe entre 0,76 y 1,10 (por encima del 0,46 esperado a largo plazo para inversiones diversificadas en acciones y bonos), mientras que los benchmarks tienen actualmente un ratio de Sharpe mucho menor (entre +0,10 y +0,34) ya que en estos últimos tres años y medio la rentabilidad acumulada ha sido muy reducida. Si fuéramos unos gestores activos, ahora mismo os estaríamos contando que esta buena rentabilidad se ha conseguido en base a nuestras capacidades de análisis y obtención de datos superiores, pero lo cierto es que simplemente hemos recogido la rentabilidad que ofrece el mercado y os la hemos transmitido a través de unas comisiones bajas.

Carteras de más de 100 mil euros y de menos de 10 mil euros

Hacemos una gestión muy similar entre los tres tamaños de carteras que utilizamos en Indexa: carteras de menos de 10 mil euros, carteras entre 10 y 100 mil euros y carteras de más de 100 mil euros. La principal diferencia es que en carteras más grandes podemos añadir más clases de activos para incrementar aún más la diversificación.

A continuación, puedes ver las diferentes rentabilidades anuales de las diferentes carteras en función del perfil en los dos años y medio que llevan operativas (desde el 31/12/2016 hasta el 30/06/2019):

Las diferencias entre las carteras de más de 10 mil euros y las carteras de más de 100 mil euros o de menos de 10 mil euros no son muy apreciables: entre un -0,3 puntos porcentuales (p.p.) y +0,1 p.p. al año para las carteras de más de 100 mil euros y entre -0,6 p.p. y -0,2 p.p. para las carteras de menos de 10 mil euros. En el informe de rentabilidad de 2018, las diferencias eran algo mayores, pero el paso del tiempo va a hacer que las diferencias se vayan reduciendo.

Carteras de planes de pensiones

Con respecto a los planes de pensiones, en el primer semestre de 2019 la rentabilidad de nuestras carteras se ha situado entre +5,8% (cartera 1/10) y +15,5% (cartera 10/10):

* Benchmark: los índices de referencia son los índices de planes de pensiones de renta fija mixta (para las carteras 1 a 3), de renta variable mixta (para las carteras 4 a 8) y de renta variable (para las carteras 9 y 10) calculados por Inverco (la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones). Son los índices que mejor representan la rentabilidad media de los planes de pensiones españoles.

En cuanto al benchmark (índice de referencia) de las carteras, ha obtenido una rentabilidad entre +3,3% y +13,5%:

  • 3,3% para el Benchmark de las carteras 1 a 3
  • 7,4% para el Benchmark de las carteras 4 a 8
  • 13,5% para el Benchmark de las carteras 9 y 10

En la gráfica de arriba, se puede apreciar la diferencia de rentabilidad entre nuestras carteras de planes de pensiones y su benchmark respectivo. La diferencia se encuentra entre el rango de +0,9 puntos porcentuales (p.p.) para la cartera 9 y +5,9 p.p. para la cartera 8. En promedio, en el primer semestre de 2019 hemos ganado 3,2 p.p. sobre la media de los planes de pensiones españoles de renta fija mixta, renta variable mixta y renta variable, casi el doble de diferencia de lo que esperamos obtener a largo plazo.

En cuanto a la diferencia acumulada en los primeros dos años y medio de nuestros planes de pensiones, desde el 31/12/2016, como podemos ver en el gráfico a continuación, asciende a +5,0 p.p. acumulados (+1,4 p.p. al año). La razón por la que la diferencia no es mayor (esperamos que ascienda a largo plazo a 3 p.p. al año), es que en los primeros dos años los bonos globales cubiertos a euros han tenido una rentabilidad inferior a los bonos españoles en los que invierte la mayoría de la industria de planes de pensiones españoles, aunque parte de esta diferencia se ha corregido en la primera mitad del año 2019.

Planes de EPSV

En octubre del año pasado lanzamos nuestros planes de EPSV que son básicamente idénticos a los planes de pensiones aunque son vehículos distintos e independientes. Este semestre es el primero completo en el que contamos con datos de rentabilidad de ambos vehículos. En la siguiente gráfica comparamos la rentabilidad de las carteras de planes de pensiones y EPSVs:

Como se puede observar la rentabilidad de la EPSV ha sido ligeramente inferior (0,7 puntos porcentuales) en todos los perfiles. Las razones de la menor rentabilidad de las carteras de EPSV son:

  1. El mayor impacto de ciertas comisiones fijas como la auditoria ya que el patrimonio de la EPSV es menor por ser más reciente (tenemos 3 millones de euros invertidos en nuestros planes de EPSV frente a 34 millones de euros en nuestros planes de pensiones).
  2. El “cash-drag”: porcentaje de inversión que por las entradas permanece un día en efectivo. Cuanto mayor es el incremento patrimonial en porcentaje más efecto tiene. Este retraso reduce ligeramente la rentabilidad en momentos de subidas y reduce ligeramente las pérdidas en momentos de bajadas.

En todo caso, estimamos que la rentabilidad de nuestros planes de EPSV tenderá a igualarse con la de nuestros planes de pensiones conforme los planes de EPSV vayan creciendo.

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2018 ha sido negativo, pero lo normal es que la rentabilidad sea positiva


El año pasado titulábamos nuestro informe anual de rentabilidades destacando que “También habrá años en negativo”. La razón por la que hicimos esto fue poner sobre aviso a nuestros clientes de que a pesar de que 2016 y 2017 fueron años muy positivos, hay años en los cuales la rentabilidad será negativa. Advertíamos lo siguiente: debemos esperar que el futuro sea peor a lo que hemos visto en los últimos dos años y estar preparados para ello.

Lamentablemente 2018 ha resultado ser uno de esos años negativos y ahora las expectativas de algunos clientes son pesimistas. Por esta razón, ahora queremos titularlo resaltando algo obvio “lo normal es que la rentabilidad sea positiva”. No sabemos lo que va a ocurrir en 2019, nadie lo sabe, pero lo que si podemos afirmar es que es mucho más probable que sea positivo a que sea negativo.

Sin embargo, nuestra rentabilidad ha sido mucho menos negativa que la media de los fondos españoles de riesgo similar. Como se puede ver a continuación, nuestras carteras de fondos han rentado en 2018 de media un 2,6% más que los fondos recogidos por Inverco y un 3,6% más cada año desde nuestro lanzamiento el 31/12/2015.

Buena ilustración de ello es que hemos ganado el concurso de carteras de fondos en 2018 organizado por Allfunds y Expansion, quedando en 1ª posición en la categoría de carteras conservadoras y en 2ª posición en la categoría agresiva. Por tanto, también en entornos de caídas, pagar menos comisiones y diversificar globalmente acaba siendo más rentable que la alternativa (fondos de gestión activa caros y con sesgo local).

Carteras de fondos de inversión

Antes de nada una advertencia: siempre conviene recordar que rentabilidades pasadas no garantizan ni hacen más probables rentabilidades futuras.

En el año 2018, la rentabilidad de nuestras carteras de 10 a 100 mil euros, las que más patrimonio acumulan, se ha situado entre -0,9% y -5,0%:

  • -0,9% para la cartera de menor riesgo (perfil 1/10)
  • -5,0% para la cartera de mayor riesgo (perfil 10/10)

* Benchmark: los índices de referencia son los índices de renta fija mixta internacional (para las carteras 1 a 3) y de renta variable mixta internacional (para las carteras 4 a 10) calculados por Indexa a partir de datos de Inverco (la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones). Son los índices que mejor representan la rentabilidad media de los fondos españoles que invierten internacionalmente. Estos datos históricos son netos de comisiones de gestión de cartera y de custodia para la cartera de Indexa, pero no para el Benchmark con el que se compara.

El año 2018 ha sido un año negativo en el cual, la bolsa (renta variable) ha obtenido una rentabilidad inferior a la de los bonos (renta fija), la cual ha acabado siendo positiva para los bonos de gobierno. Las acciones han tenido una rentabilidad (bruta de comisiones de Indexa e Inversis) que se ha situado entre un -0,3% (Acciones Estados Unidos) y -10,5% (Acciones Europa). Por el lado de los bonos, la rentabilidad se ha situado entre un -6,9% (Bonos Países Emergentes Cubiertos a Euro) y +0,8% (Bonos de gobiernos europeos).

Nombre Código ISIN Clase de activo Rentabilidad (%)
Pictet Europe Idx -I LU0188800162 Acciones Europa -10,5%
Vanguard US 500 Stk Idx -Ins IE0032126645 Acciones EEUU -0,3%
Vanguard Japan Stk Idx Eur -Ins IE0007286036 Acciones Japón -8,7%
Vanguard Emrg Mk Stk Idx -Ins IE0031786696 Acciones mercados emergente -10,6%
Vanguard Pacific Ex-Japan Stk Idx Eur -Ins IE0007201266 Acciones Pacífico ex-Japón -6,0%
Vanguard Euro Inv Gr Idx -Ins IE00B04FFJ44 Bonos de empresas europeas -0,8%
iShares EM Gov Bnd Idx -I2 Eur Hdg LU1373035663 Bonos países emergentes cubiertos a Euro -6,9%
Vanguard Eur Gv Bnd Idx -Ins IE0007472990 Bonos de gobiernos europeos 0,8%
Vanguard Euroz Inf Lk Idx -Ins IE00B04GQR24 Bonos ligados a la inflación -1,6%
Vanguard Global Stk Idx Eur -Ins IE00B03HD191 Acciones globales -4,3%
Vanguard Global Bnd Idx -Ins IE00B18GC888 Bonos globales -1,2%

Este año ha sido una muestra más de porque conviene tener exposición a bonos de gobiernos aunque las rentabilidades esperadas sean bajas: suelen subir cuando el resto de la cartera cae, así que proporcionan una elevada diversificación.

En cuanto al benchmark* (índice de referencia) de las carteras, ha obtenido una rentabilidad entre -4,3% y -6,0%:

  • -4,3% para el Benchmark de las carteras 1 a 3
  • -6,0% para el Benchmark de las carteras 4 a 10

En la gráfica de arriba, se puede apreciar que la diferencia de rentabilidad entre nuestras carteras y su benchmark respectivo se encuentra entre el rango de +1,0% para la cartera 10 y +3,6% para la cartera 4. De media, con nuestra gestión indexada, automatizada y con comisiones radicalmente bajas, hemos conseguido añadir en 2018 un 2,6% de rentabilidad sobre la media de los fondos españoles de renta fija mixta internacional y de renta variable mixta internacional.

Esta diferencia está algo por debajo del +3,2% anual que esperamos obtener en el largo plazo. No obstante, si  analizamos un plazo más amplio a los tres años que llevamos operando en Indexa (siguiente gráfico), la diferencia es sensiblemente superior: entre +2,7% anual para la Cartera 1 y +4,6% anual para la Cartera 10, con una media de nuestras carteras un +3,6% anual por encima de su benchmark:

Por tanto, la diferencia de rentabilidad con el Benchmark desde que empezamos la gestión de las carteras, se encuentra ligeramente por encima de las expectativas y es de esperar que esta diferencia se vaya reduciendo.

Incluimos a continuación, una comparativa de la rentabilidad corregida por riesgo de las carteras utilizando el ratio de Sharpe (rentabilidad / riesgo):

Se puede observar que en los tres años que llevamos operando, Indexa ha ofrecido un ratio de Sharpe entre 0,42 y 0,57 (en línea con el 0,46% esperado a largo plazo para inversiones diversificadas en acciones y bonos)  mientras que los benchmarks tienen actualmente un ratio de Sharpe negativo (entre -0,55 y -0,13) ya que en estos últimos tres años la rentabilidad acumulada ha sido negativa. Si fuéramos unos gestores activos, ahora mismo os estaríamos contando que esta buena rentabilidad se ha conseguido en base a nuestras capacidades de análisis y obtención de datos superiores, pero lo cierto es que simplemente hemos recogido la rentabilidad que ofrece el mercado y os la hemos transmitido a través de unas comisiones bajas.

En el artículo “También habrá años en negativo” anticipábamos que el Ratio de Sharpe que observábamos para 2016 y 2017 de 1,0 era muy elevado para ser sostenible y las caídas de 2018 lo han llevado a su valor de largo plazo que podemos esperar que se siga manteniendo.

Carteras de más de 100 mil euros y de menos de 10 mil euros

Hacemos una gestión muy similar entre los tres tamaños de carteras que utilizamos en Indexa: carteras de menos de 10 mil euros, carteras entre 10 y 100 mil euros y carteras de más de 100 mil euros. La principal diferencia es que en carteras más grandes podemos añadir más clases de activo para incrementar aún más la diversificación.

A continuación, puedes ver las diferentes rentabilidades de las carteras en función del perfil:

Las diferencias entre las carteras de más de 10 mil euros y las carteras de más de 100 mil euros no son muy apreciables (entre un -0,3% y un +0,3%), pero entre la cartera de menos de 10 mil euros y de más de 10 mil euros son bastante notables (entre un -1,1% para el perfil 1 hasta un +1,1% en el perfil 10). La diferencia se debe a dos razones:

  • En los perfiles agresivos las carteras pequeñas lo han hecho mejor porque estas no tienen exposición a mercados emergentes, que han caído más de un 10% en el año 2018. Por el contrario en las carteras de más de 10 mil euros, los perfiles más arriesgados tienen también exposición a mercados emergentes de tal forma que la parte de renta variable ha caído en torno a un -5,2% (cartera 6)
  • En los perfiles conservadores las carteras de menos de 10 mil euros lo han hecho peor, ya que invierten en bonos globales que han caído un -1,2% (en Estados Unidos ya han empezado a subir los tipos de interés y con ello el valor de los bonos actuales cae) mientras que las carteras de más de 10 mil euros invierten en renta fija europea donde aún los tipos están en mínimos y con ello las carteras de bonos solo han caído un -0,6% (cartera 6).

Carteras de planes de pensiones

Con respecto a los planes de pensiones, en el año 2018 la rentabilidad de nuestras carteras se ha situado entre un -3,2% y un -6,9%:

  • -3,2% para la cartera de menor riesgo (perfil 1/10)
  • -6,9% para la cartera de mayor riesgo (perfil 10/10).

* Benchmark: los índices de referencia son los índices de planes de pensiones de renta fija mixta (para las carteras 1 a 3), de renta variable mixta (para las carteras 4 a 8) y de renta variable (para las carteras 9 y 10) calculados por Inverco (la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones). Son los índices que mejor representan la rentabilidad media de los planes de pensiones españoles.

En cuanto al benchmark (índice de referencia) de las carteras, ha obtenido una rentabilidad entre -4,1% y -10,1%:

  • -4,1% para el Benchmark de las carteras 1 a 3
  • -6,6% para el Benchmark de las carteras 4 a 8
  • -10,1% para el Benchmark de las carteras 9 y 10

En la gráfica de arriba, se puede apreciar la diferencia de rentabilidad entre nuestras carteras de planes de pensiones y su benchmark respectivo. La diferencia se encuentra entre el rango de +3,6% para la cartera 9 y +0,2% para la cartera 3. En promedio, en 2018 hemos ganado un 1,6% sobre la media de los planes de pensiones españoles de renta fija mixta, renta variable mixta y renta variable.

En cuanto a la diferencia acumulada en los dos primeros años de nuestros planes de pensiones, 2017 y 2018, como podemos ver en el gráfico a continuación, asciende también a un 1,6% (+0,8% al año). La razón por la que la diferencia no es mayor (esperamos que ascienda a largo plazo a un 3% al año), es que en los últimos dos años los bonos globales cubiertos a euros han tenido una rentabilidad inferior a los bonos españoles en los que invierte la mayoría de la industria de planes de pensiones españoles (pero que conlleva una menor diversificación).

Diferencia entre cartera de planes de pensiones y cartera de fondos

A continuación queremos analizar la diferencia de rentabilidad que han presentado nuestras carteras de fondos y nuestras carteras de planes de pensiones. Como vemos en el siguiente gráfico, de media, nuestras carteras de planes de pensiones han rentado un 2,1% menos que las carteras de fondos de inversión para un mismo perfil inversor.

Por ejemplo, la cartera 6 de fondos ha rentado un -3,2% mientras que la cartera 6 de planes de pensiones ha rentado un -5,1%. La diferencia asciende a un 1,9% y varios clientes nos han preguntado las razones de esta diferencia. Son las siguientes:

  1. Aunque el perfil sea en ambos casos el nivel 6, el porcentaje de renta variable es mayor en las carteras de planes de pensiones (60% vs. 51%). Esto es así porque las carteras de pensiones pueden asumir mayor nivel de riesgo a largo plazo. Por tanto para comparar niveles de riesgo similares deberíamos comparar la cartera 7 de fondos (-3,5%) con la cartera 6 de pensiones (-5,1%). Esto explica un 0,3% de diferencia.
  2. La segunda es que el plan de pensiones de bonos invierte en renta fija global cubierta a euros y además cuenta con un peso del 5% en bonos de alto rendimiento y un 5% en bonos emergentes en divisa local que han tenido una rentabilidad en euros de -5,3% y -7,6% respectivamente. En total, el plan de bonos ha caído un -2,9% mientras que la cartera de fondos, que invierte exclusivamente en bonos en euros, ha caído únicamente un -1,0% (después de comisiones). Esta diferencia explica un 40% de peso de renta fija * (2,9%-1,0%) = 0,8% de diferencia.
  3. La tercera es que el plan de acciones ha rentado un -6,9% en el año mientras que la cartera de renta variable de la cartera de fondos ha rentado un -5,6% (después de comisiones). La diferencia explica un 60% * (6,9% – 5,6%) = 0,8%. Las razones de esta diferencia son principalmente cuatro:
    1. Los índices que siguen la cartera de fondos y los planes son diferentes y los pesos relativos de las geografías son también ligeramente diferentes. Esta diferencia asciende a un 0,50% aproximadamente.
    2. Las comisiones medias de gestión y custodia en las carteras de fondos son un 0,45% mientras que el coste medio de gestión y depositaría en las carteras de planes de pensiones en 2018 ha sido de 0,55%. Esto explica un 0,10%.
    3. Hay dos ETFs del plan de acciones que no cotizaron el día 31 de Diciembre (por estar el mercado cerrado) y que por tanto no recogieron la subida de ese día que si recogieron los fondos indexados de la cartera de fondos. En particular fueron el DBX STX EUROPE 600 (DR) que debería hacer subido un 0,5% y pesa un 15% y el NOMURA ETF – TOPIX que debería haber subido un 0,3% y pesa un 10%. En total suman un 0,10%.
    4. Costes de corretaje asociados a la operativa diaria y a un cambio de cartera que ocurrió en diciembre 2018 para cambiar los ETFs por otros que tienen menores comisiones y que ascienden a un 0,2% aproximadamente. Costes de auditoría que ascienden a un 0,05% aproximadamente.

Cabe destacar que en años próximos las carteras de planes de pensiones podrán hacerlo mejor que las de fondos.

Siempre conviene recordar también que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

→ Si aún no tienes cuenta con Indexa Capital, puedes probar gratuitamente nuestro test de perfil inversor y ver qué cartera te recomendaríamos, con máxima diversificación, y con costes radicalmente bajos.

Seguimos aumentando la diferencia de rentabilidad con los fondos de gestoras españolas (rentabilidad 1er semestre 2018)


En este artículo detallamos la rentabilidad obtenida por nuestras carteras de fondos o de planes de pensiones en el primer semestre de 2018, y en acumulado desde el lanzamiento de Indexa (31/12/2015) hasta finales de junio 2018. Antes de nada, una advertencia: siempre conviene recordar que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

Carteras de fondos de inversión

En el 1er semestre 2018, la rentabilidad de nuestras carteras de 10 a 100 mil euros se ha situado entre +0,5% y +1,4%:

  • +0,5% para la cartera perfil 2/10
  • +1,4% para la cartera perfil 8/10

* Benchmark: los índices de referencia son la rentabilidad media de los fondos de inversión de renta fija mixta internacional (para las carteras 1 a 3) y de renta variable mixta internacional (para las carteras 4 a 10) calculado por Indexa sobre datos de Inverco. Inverco es la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones. Es el índice que mejor representa la rentabilidad media de los fondos para un perfil de riesgo moderado a alto en España. Recuerda que las rentabilidades históricas no constituyen una garantía de rentabilidad futura. Estos datos históricos son netos de comisiones de gestión de cartera y de custodia para la cartera de Indexa, pero no para el Benchmark con el que se compara.

Este semestre ha sido un período en general positivo para la bolsa (renta variable) aunque ha habido bastante dispersión. Mientras las acciones de EEUU han subido un 5,2% (incluyendo la apreciación del dólar) las acciones de países emergentes se han depreciado un -4,8% y Europa ha obtenido una rentabilidad ligeramente negativa de un -0,3%.

Mientras, los bonos de gobiernos europeos han obtenido una rentabilidad ligeramente positiva (+0,4%) mientras que los bonos de países emergentes se han depreciado un -6,0%. Por clases de activo la rentabilidad ha sido la siguiente (bruta de comisiones de Indexa e Inversis):

Nombre Clase de activo Rentabilidad 2018-S1 (%)
Pictet Europe Idx -I Acciones Europa -0,3%
Vanguard US 500 Stk Idx -Ins Acciones EE.UU. 5,2%
Vanguard Japan Stk Idx Eur -Ins Acciones Japón 0,7%
Vanguard Emrg Mk Stk Idx -Ins Acciones mercados emergente -4,8%
Vanguard Pacific Ex-Japan Stk Idx Eur -Ins Acciones Pacífico Ex-Japón 0,7%
Vanguard Euro Inv Gr Idx -Ins Bonos de empresas europeas -0,2%
iShares EM Gov Bnd Idx -I2 Eur Hdg Bonos de gobiernos emergentes -6,0%
Vanguard Eur Gv Bnd Idx -Ins Bonos de gobiernos europeos 0,4%
Vanguard Euroz Inf Lk Idx -Ins Bonos ligados a la inflación 0,4%
Vanguard Global Stk Idx Eur -Ins Acciones Globales 3,2%
Vanguard Global Bnd Idx -Ins Bonos Globales -1,2%

En cuanto al benchmark* (índice de referencia) de las carteras, ha obtenido una rentabilidad entre -1,2% y -1,0%:

  • -1,2% para el Benchmark de las carteras 1 a 3,
  • -1,0% para el Benchmark de las carteras 4 a 10.

En la gráfica de arriba, se puede apreciar la diferencia de rentabilidad entre nuestras carteras y su benchmark respectivo. La diferencia se encuentra entre el rango de +1,7% para la cartera 2 y +2,4% para la cartera 8. En media, con nuestra gestión indexada, automatizada y con comisiones radicalmente bajas hemos conseguido añadir un 2,0% de rentabilidad sobre la media de los fondos españoles de renta fija mixta internacional y de renta variable mixta internacional, en el 1er semestre 2018.

Esta diferencia de 2,0% que hemos obtenido en medio año, está por encima del 3,2% anual que esperamos obtener en el largo plazo.

Si miramos con un plazo más amplio con los dos años y medio que llevamos operando en Indexa, la diferencia es superior: entre +6,8% acumulado (+2,7% anual) para la Cartera 1 y +16,5% acumulado (+6,1% anual) para la Cartera 10, con una media de nuestras carteras un +11,1% acumulado (+4,2% anual) por encima de su benchmark:

La diferencia de rentabilidad con el Benchmark desde que empezamos la gestión de las carteras se encuentra por encima de las expectativas. Es especialmente destacable que la categoría de renta fija mixta internacional de Inverco ha rentado 0% acumulado en los últimos dos años y medio (desde el 31/12/2015). Esto significa que los únicos que han ganado dinero con la inversión en estos fondos son los propios gestores de los fondos.

Hay 3 razones principales por las que nuestras carteras han obtenido una mayor rentabilidad en el primer semestre de 2018 que las carteras de renta fija o renta variable mixta internacional de Inverco:

  1. Menores comisiones: nuestras menores comisiones hacen que la rentabilidad tienda a ser superior.
  2. Mayor peso en acciones de Estados Unidos: nuestras carteras tienen un mayor peso en acciones de EEUU que las carteras de Inverco, que suelen estar, a nuestro parecer, sobreponderadas en Europa, y EEUU ha tenido más rentabilidad que Europa en el primer semestre 2018.
  3. Los bonos: han tenido rentabilidades en media positivas entre el -0,21% (bonos corporativos) y +0,44% (bonos gobiernos) en el semestre. Los fondos de renta fija mixta internacional podrían invertir podrían invertir en bonos a largo plazo pero invierten mayoritariamente en bonos a corto plazo o liquidez que han tenido una rentabilidad menor.

Incluimos a continuación una comparativa de la rentabilidad corregida por riesgo de las carteras utilizando el ratio de Sharpe (rentabilidad / riesgo):

Se puede observar que en los dos años y medio que llevamos operando hemos conseguido obtener entre 2 e infinitas veces más rentabilidad ponderada por riesgo que los índices de referencia.

Carteras de menos de 10 mil y de más de 100 mil euros

Hacemos una gestión muy similar entre los tres tamaños de carteras que utilizamos en Indexa: carteras de menos de 10 mil euros, carteras entre 10 y 100 mil euros y carteras de más de 100 mil euros. La principal diferencia es que en carteras de más de 100 mil euros podemos añadir más clases de activo para incrementar aún más la diversificación.

A continuación, puedes ver las diferentes rentabilidades en el período 31/12/2016 a 30/06/2018 de las carteras de distintos tamaños desde que Indexa diferencia la composición de las carteras por tamaño:

Como se puede observar en la gráfica de arriba, las carteras de diferentes tamaños tienen una rentabilidad similar entre ellas para cada perfil de riesgo, con una diferencia máxima de 2,0% de rentabilidad acumulada (cartera 10). Además, estas diferencias se han ido reduciendo en 2018 en comparación con 2017 cuando la diferencia máxima de rentabilidad de los distintos tamaños de carteras había sido de 3,1% (cartera 10 según tamaño, ver informe 2017).

A largo plazo, nuestra expectativa es que estas diferencias en rentabilidad que surgen por pequeñas diferencias en la asignación de activos irán desapareciendo y que las carteras de menos de 10 mil tendrán una rentabilidad similar a las carteras de 10 a 100 mil y de más de 100 mil euros.

Carteras de planes de pensiones

Con respecto a los planes de pensiones, desde el 31/12/2016 al 30/06/2018, la rentabilidad de nuestras carteras se ha situado entre un -0,7% acumulado (-0,4% anual) y un +9,9% acumulado (+6,5% anual):

  • -0,7% acumulado (-0,4% anual) para la cartera de menor riesgo (cartera 1).
  • +9,9% acumulado (+6,5% anual) para la cartera de mayor riesgo (cartera 10).

En cuanto al benchmark* (índice de referencia) de las carteras, ha obtenido una rentabilidad entre +0,0% y +8,5% acumulado (+5,6% anual):

  • +0,0% para el Benchmark de las carteras 1 a 3,
  • +3,5% acumulado (+2,3% anual) para el Benchmark de las carteras 5 a 8.
  • +8,5% acumulado (+5,6% anual) para el Benchmark de las carteras 9 y 10.

* Benchmark: los índices de referencia son la rentabilidad media de los planes de pensiones de renta fija mixta (para las carteras 1 a 4), de renta variable mixta (para las carteras 5 a 9) y de renta variable (para las carteras 9 y 10) calculados por Inverco (la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones). Son los índices que mejor representan la rentabilidad media de los planes de pensiones españoles. Recuerda que las rentabilidades históricas no constituyen una garantía de rentabilidad futura.

En la gráfica de arriba, se puede apreciar la diferencia de rentabilidad entre nuestras carteras de planes de pensiones y su benchmark respectivo. La diferencia se encuentra entre el rango de -0,7% acumulado (-0,5% anual) para la cartera 1 y +4,0% acumulado (+2,6% anual) para la cartera 8. En media, hemos aportado un +0,7% anual sobre la media de los planes de pensiones españoles de renta fija mixta, renta variable mixta y renta variable. En el informe de rentabilidad de 2017 este dato era un +0,3% anual, así que progresivamente vamos incrementando la diferencia de rentabilidad de Indexa por encima de la rentabilidad media de los planes de pensiones comparables, y esperamos que esta diferencia sea de más de 3,2% al año a largo plazo a favor de Indexa.

Siempre conviene recordar también que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

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Si aún no tienes cuenta con Indexa Capital, puedes probar gratuitamente nuestro test de perfil inversor y ver qué cartera te recomendaríamos, con máxima diversificación, y con costes radicalmente bajos.

También puedes ver nuestros informes de rentabilidad anteriores.

También habrá años en negativo


En este artículo detallamos la rentabilidad obtenida por nuestras carteras de fondos o de planes de pensiones en 2017, y en acumulado en 2016-2017. Antes de nada una advertencia: siempre conviene recordar que rentabilidades pasadas no garantizan ni hacen más probables rentabilidades futuras.

Carteras de fondos de inversión

En el año 2017, la rentabilidad de nuestras carteras medianas (de 10 a 100 mil euros, las que más patrimonio acumulan) se ha situado entre +1,5% y +8,7%:

  • +1,5% para la cartera de menor riesgo (perfil 1/10)
  • +8,7% para la cartera de mayor riesgo (perfil 10/10)

* Benchmark: los índices de referencia son los índices de renta fija mixta internacional (para las carteras 1 a 4) y de renta variable mixta internacional (para las carteras 5 a 10) calculados por Indexa a partir de datos de Inverco (la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones). Son los índices que mejor representan la rentabilidad media de los fondos españoles que invierten internacionalmente. Recuerda que las rentabilidades históricas no constituyen una garantía de rentabilidad futura. Estos datos históricos son netos de comisiones de gestión de cartera y de custodia para la cartera de Indexa, pero no para el Benchmark con el que se compara.

El año 2017 ha sido un período habitual en el cual la bolsa (renta variable) ha obtenido una rentabilidad superior que los bonos (renta fija), la cual ha acabado siendo positiva (salvo los bonos de gobierno). Por clases de activo, destaca especialmente la rentabilidad de las acciones de países emergentes que suben más de un 20%. Las rentabilidades por clase de activos han sido las siguientes (bruta de comisiones de Indexa y del banco custodio, Inversis):

Nombre Clase de activo Rentabilidad 2017 (%)
Pictet Europe Idx -I Acciones Europa 10,2%
Vanguard US 500 Stk Idx -Ins Acciones EE.UU. 6,3%
Vanguard Japan Stk Idx Eur -Ins Acciones Japón 8,7%
Vanguard Emrg Mk Stk Idx -Ins Acciones mercados emergente 20,5%
Vanguard Euro Inv Gr Idx -Ins Bonos de empresas europeas 1,5%
Vanguard Eur Gv Bnd Idx -Ins Bonos de gobiernos europeos -0,1%
Vanguard Euroz Inf Lk Idx -Ins Bonos ligados a la inflación 1,3%
Vanguard Global Stk Idx Eur -Ins Acciones Globales 7,4%
Vanguard Global Bnd Idx -Ins Bonos Globales 1,2%

En cuanto al benchmark* (índice de referencia) de las carteras, ha obtenido una rentabilidad entre +1,3% y +3,3%:

  • +1,3% para el Benchmark de las carteras 1 a 4
  • +3,3% para el Benchmark de las carteras 5 a 10

En la gráfica de arriba, se puede apreciar que la diferencia de rentabilidad entre nuestras carteras y su benchmark respectivo se encuentra entre el rango de +0,2% para la cartera 1 y +5,4% para la cartera 10. De media, con nuestra gestión indexada, automatizada y con comisiones radicalmente bajas hemos conseguido añadir un 2,6% de rentabilidad sobre la media de los fondos españoles de renta fija mixta internacional y de renta variable mixta internacional.

Esta diferencia está algo por debajo del 3,2% anual que esperamos obtener en el largo plazo. No obstante, si lo miramos con un plazo más amplio con los dos años que llevamos operando en Indexa (siguiente gráfico), la diferencia es sensiblemente superior: entre +2,4% anual (equivalente a 4,8% acumulado) para la Cartera 1 y +6,6% anual (equivalente a 14,0% acumulado) para la Cartera 10, con una media de nuestras carteras un +4,4% anual por encima de su benchmark:

Por tanto, la diferencia de rentabilidad con el Benchmark desde que empezamos la gestión de las carteras se encuentra sensiblemente por encima de las expectativas y es de esperar que esta diferencia se vaya reduciendo.

Incluimos a continuación una comparativa de la rentabilidad corregida por riesgo de las carteras utilizando el ratio de Sharpe (rentabilidad por riesgo):

Se puede observar que en los dos años que llevamos operando el mercado (Indexa) ha ofrecido entre 1,5 y 3,3 veces más rentabilidad ponderada por riesgo que lo que han podido capturar los gestores activos y en términos absolutos el mercado ha ofrecido un ratio de Sharpe en general en torno a 1.

No siempre será así: es poco probable que un ratio de Sharpe de 1 se mantuviera en el largo plazo. Por poner un ejemplo, si cogemos datos del S&P500 desde 1871 hasta el 2017 (fuente Robert Shiller) vemos que la rentabilidad neta de inflación ha sido de 8,6% anual y la volatilidad de 18,5%. Suponiendo que la inflación es una buena proxy del tipo libre de riesgo, esto da un ratio de Sharpe de largo plazo de 0,46. La mitad de lo que hemos visto en los últimos dos años. Por otro lado, si calculamos el ratio de Sharpe del mercado con fechas más actuales (1950-2017) el resultado es 0,52 que es muy similar.

Esto significa que de aquí en adelante debemos esperar o una menor rentabilidad realizada o una mayor volatilidad realizada o las dos. Es decir, debemos esperar que el ratio de Sharpe se vaya reduciendo progresivamente hacia niveles más normales. Si fuéramos unos gestores activos, ahora mismo os estaríamos contando que esta buena rentabilidad se ha conseguido en base a nuestras capacidades de análisis y obtención de datos superiores. Pero lo cierto, es que simplemente hemos recogido la rentabilidad que ofrece el mercado y os la hemos cedido a través de unas comisiones bajas.

En resumen: debemos esperar que el futuro sea peor a lo que hemos visto en los últimos dos años, y estar preparados para ello.

¿Estás preparado para soportar la pérdida máxima en un año que le corresponde a tu perfil?

La siguiente gráfica ilustra la pérdida anual máxima esperada de las carteras de Indexa al 95% de confianza en base a las estimaciones de rentabilidad y riesgo de Enero-2017 (la probabilidad de una perdida superior es igual a 2,5%). Ésto equivale a estimar que ocurrirá una pérdida anual superior a este máximo una vez cada 40 años de media.

Si la respuesta es que no podrías aguantar una pérdida así, entonces por favor, revisa a la baja el perfil de riesgo hasta la pérdida que consideres soportable. Sólo si puedes aguantar las pérdidas cuando lleguen, sin reembolsar ni bajar tu perfil después de las bajadas, podrás conseguir tus objetivos de rentabilidad a largo plazo.

Carteras grandes y pequeñas

Hacemos una gestión muy similar entre los tres tamaños de carteras que utilizamos en Indexa: Carteras de menos de 10 mil euros, carteras entre 10 y 100 mil euros y carteras de más de 100 mil euros. La principal diferencia es que en carteras más grandes podemos añadir más clases de activo para incrementar aún más la diversificación.

A continuación, puedes ver las diferentes rentabilidades de las carteras en función del perfil:

Detalle de rentabilidades
2017
Cartera Pequeña
(<10k€)
Cartera Mediana
(10-100k€)
Cartera Grande
(>100k€)
Cartera 1 1,6% 1,5% 1,3%
Cartera 2 1,9% 2,3% 1,8%
Cartera 3 2,6% 3,2% 2,8%
Cartera 4 3,2% 4,0% 3,7%
Cartera 5 3,6% 4,7% 4,4%
Cartera 6 4,0% 5,3% 4,9%
Cartera 7 4,5% 6,3% 5,7%
Cartera 8 4,9% 7,0% 6,3%
Cartera 9 5,4% 8,1% 7,4%
Cartera 10 5,6% 8,7% 8,0%

Las diferencias entre la cartera mediana y grande no son muy apreciables, pero entre la mediana y la pequeña son bastante abultadas (entre un +0,1% para el perfil 1 hasta un -3,1% en el perfil 10). La diferencia se encuentra en que las carteras pequeñas tienen exposición a la renta variable global de países desarrollados cuya rentabilidad ha sido de 7,4% (ver tabla anterior) y no tiene exposición a mercados emergentes que han rentado más de un 20% en el año 2017, mientras que en las carteras medianas y grandes los perfiles más arriesgados tienen también exposición a mercados emergentes.

Planes de pensiones

Con respecto a los planes de pensiones, en el año 2017 la rentabilidad de nuestras carteras se ha situado entre un +0,9% y un +8,1%:

  • +0,9% para la cartera de menor riesgo (perfil 1/10)
  • +8,1% para la cartera de mayor riesgo (perfil 10/10)

* Benchmark: los índices de referencia son los índices de planes de pensiones de renta fija mixta (para las carteras 1 a 4), de renta variable mixta (para las carteras 5 a 9) y de renta variable (para las carteras 9 y 10) calculados por Inverco (la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones). Son los índices que mejor representan la rentabilidad media de los planes de pensiones españoles. Recuerda que las rentabilidades históricas no constituyen una garantía de rentabilidad futura.

En cuanto al benchmark* (índice de referencia) de las carteras, ha obtenido una rentabilidad entre +1,5% y +8,8%:

  • +1,5% para el Benchmark de las carteras 1 a 4
  • +4,5% para el Benchmark de las carteras 5 a 8
  • +8,8% para el Benchmark de las carteras 9 y 10

En la gráfica de arriba, se puede apreciar la diferencia de rentabilidad entre nuestras carteras de planes de pensiones y su benchmark respectivo. La diferencia se encuentra entre el rango de -1,5% para la cartera 9 y +2,0% para la cartera 8. En promedio, hemos ganado un 0,3% sobre la media de los planes de pensiones españoles de renta fija mixta, renta variable mixta y renta variable.

Por lo tanto, en el primer año de andadura de nuestras carteras de planes de pensiones, básicamente hemos obtenido la misma rentabilidad que la media de los planes de pensiones. La principal razón de que no hayamos ganado por más, es que el dólar se ha depreciado contra el euro de forma importante en el año 2017 (un 12,4%) lo cual ha afectado negativamente a los planes de Indexa, pero no a la media de los planes de pensiones en España, que tienen un enorme sesgo hacia inversiones en España y por tanto en euros. Este efecto de la divisa ha penalizado nuestras carteras de pensiones en 2017, pero otros años nos beneficiará.

Siempre conviene recordar también que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

→ Si aún no tienes cuenta con Indexa Capital, puedes probar gratuitamente nuestro test de perfil inversor y ver qué cartera te recomendaríamos, con máxima diversificación, y con costes radicalmente bajos.

El riesgo de mercado


Continuamos con nuestra serie de artículos sobre los distintos tipos de riesgos. Después de los dos primeros artículos, sobre el riesgo de crédito de tus inversiones y el riesgo de liquidez, seguimos ahora con el riesgo de mercado. En este artículo vamos a analizar qué hace que un activo tenga riesgo de mercado y vamos a cuantificar este riesgo entre diferentes tipos de activos.

El riesgo de mercado es de acuerdo con Wikipedia: “el riesgo a las pérdidas del valor de un activo asociado a la fluctuación de su precio en el mercado”. O dicho de otra manera es el riesgo de que compres un activo y en el momento de la venta lo hagas con una pérdida. Es, de lejos, el riesgo más importante al que se enfrenta un inversor.

Cada activo tiene un riesgo de mercado diferente. El primer problema al que nos enfrentamos con este riesgo es como lo cuantificamos. Como comentábamos en otro artículo una forma útil de medir el riesgo de un activo es en base a la volatilidad. La volatilidad es una medida de la dispersión de las rentabilidades de un activo con respecto a su rentabilidad media. Normalmente se suele expresar en términos porcentuales y anuales. Por ejemplo, la volatilidad de la bolsa suele estar en torno a +20%. Esto significa, que el rango de variabilidad anual habitual de la bolsa americana es de +/- 20% al año.

¿Qué hace que un activo sea volátil?

Cuanto más difícil estimar los pagos futuros que un activo producirá, más volátil el activo. De esta forma, si estamos seguros de que un bono alemán nos va a 100€ dentro de un año, el precio hoy de esa inversión variará poco. Sin embargo, una inversión en acciones de una empresa es más volátil porque es mucho más difícil estimar los dividendos futuros que la empresa pagará.

Los activos menos volátiles podrán ser comprados con una rentabilidad esperada menor. Esto es, si estás seguro de que un activo te va a pagar 100€ dentro de un año, igual lo compras por 99€. Pero si no estás seguro del todo, entonces deberías estar dispuesto a pagar menos. Por tanto, rentabilidad y riesgo van de la mano.

A continuación, vamos a ver un listado clases de activo junto con las razones de su volatilidad y la volatilidad típica en cada caso.

Clases de activo Razones para ser volátil Volatilidad típica
Bonos a corto plazo sin riesgo de crédito Los tipos de interés a corto plazo están fijados por el Banco Central. Los inversores pueden discrepar sobre los cambios de tipos futuros en función de sus expectativas de inflación, de crecimiento de la economía, etc. 1%
Bonos a corto lazo con riesgo de crédito Las probabilidades de que el emisor del bono pague pueden variar con el tiempo. La probabilidad de impago de una empresa, depende de la situación económica general, de la evolución del sector, de eventos corporativos y del cambio de apalancamiento, entre otros.
Los inversores pueden discrepar sobre cualquier de estos factores aunque cambiarán poco en plazos de tiempo cortos.
3%
Bonos a largo plazo sin riesgo de crédito Los tipos de interés a largo plazo están fijados por el mercado en base a las expectativas de los tipos a corto plazo que va a fijar el Banco Central durante todo el plazo contemplado. Los inversores discreparán más sobre qué tipo a corto plazo podrá haber dentro de 5 años y sobre las expectativas de inflación, crecimiento de la economía a largo plazo. 5%
Bonos a largo plazo con riesgo de crédito Las probabilidades de que el emisor del bono pague pueden variar con el tiempo y dado que el bono es a largo plazo hay muchas más opciones de que haya cambios. 10%
Divisas El tipo de cambio entre dos divisas está marcado  por las diferencias en el ciclo económico, los cambios en la remuneración de las divisas (política monetaria tradicional), la política monetaria no convencional (QE), las catástrofes naturales y los flujos monetarios. Los inversores podrán tener opiniones muy diferentes sobre la evolución de estos factores en el futuro. 8%
Acción individual con beneficios predecibles El precio de una acción variará en función de las expectativas de las proyecciones de beneficios, de la solvencia, de la calidad del equipo gestor, así como de la situación macroeconómica global. Si la empresa tiene beneficios recurrentes, los inversores podrán estar más de acuerdo sobre la evolución futura, pero siempre tendrán más riesgo que los bonos que tienen un pago fijo. 15-25%
Acción individual con beneficios poco predecibles Este caso es como el anterior, pero al tratarse de una empresa con beneficios poco predecibles, los inversores cambiarán de opinión con más frecuencia y esto hace que el precio sea más volátil. 25%-40%
Índices de acciones Un índice de acciones, siempre tiene menos riesgo que una inversión en una acción individual, porque se elimina el riesgo que depende de la compañía en concreto (equipo gestor, por ejemplo) y sólo permanece el riesgo no diversificable (situación macro). Por tanto, los inversores tienen menos asuntos en los que discrepar y la volatilidad será menor. 15-20%
Oro El oro al no tener una fuente de ingreso es virtualmente imposible de valorar. Los inversores podrán cambiar rápidamente de opinión sobre el precio ya que no hay ningún pago que ancle el valor. 30-40%

Conclusión

Cuánto más predecibles son los pagos de un activo menos volátil será el activo, y menor será su rentabilidad esperada. En Indexa, estimamos la volatilidad de cada activo para estimar el riesgo esperado de cada perfil (incluyendo la correlación que veremos en un artículo posterior).

Carteras de Indexa

A continuación puedes ver la volatilidad y rentabilidad esperada de los diferentes perfiles inversores que manejamos en este momento:

Por ejemplo, para nuestras carteras de fondos de inversión de 10 a 100 mil euros:

Cartera nº 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
Rentabilidad esperada (%) 0,9 1,4 2,2 3,0 3,5 4,0 4,8 5,3 6,0 6,3
Volatilidad esperada 4,3 4,7 5,6 6,8 7,6 8,3 9,6 10,5 11,8 12,3
Ratio de Sharpe esperado 0,2 0,3 0,4 0,4 0,5 0,5 0,5 0,5 0,5 0,5

Para nuestras otras carteras de fondos (de menos de 10 mil o más de 100 mil euros) o para nuestras carteras de planes de pensiones: ver más detalle en nuestra página de modelo de gestión.

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Cubrir o no cubrir la divisa


En las carteras de fondos y pensiones de Indexa no cubrimos el riesgo de divisa en las inversiones de renta variable. En lo que llevamos de año 2017 el dólar estadounidense (USD) se ha depreciado aproximadamente un 12% lo cual ha impactado negativamente en las carteras, desde un -1,2% menor rentabilidad para la cartera de fondos más conservadora hasta un -3,6% menor rentabilidad para la cartera más agresiva. Por contra, en el año 2016 la evolución del USD benefició a las carteras aportando entre un +0,3% y un 1,2%.

En este artículo explicamos por qué no cubrimos el riesgo de divisa de la inversión en acciones pero si en las inversiones de renta fija. La razón es que cubrir el riesgo de divisas mediante seguros de cambio comporta unos costes y más costes es menos rentabilidad en el largo plazo. No obstante, al cubrir el riesgo de divisa debe reducirse algo la volatilidad de la inversión y por tanto hay que analizar cómo afecta la cobertura al binomio riesgo/rentabilidad y no solo fijarse en la rentabilidad.

Inversiones en acciones

Para ilustrar estos resultados, vamos a analizar en primer lugar el riesgo y rentabilidad del índice S&P500 a través 3 fondos de Vanguard desde su creación (06/03/2006):

  1. Clase en USD: en esta clase del fondo se invierte directamente en las acciones que componen el S&P500, no se cubre el riesgo divisa y el fondo está denominado en dólares estadounidense. La rentabilidad será la del índice S&P500.
  2. Clase cubierta en EUR: en esta clase del fondo denominada en euros se cubre mediante un seguro de cambio el riesgo de divisa. La rentabilidad debería ser similar a la de la inversión en la clase de USD.
  3. Clase sin cubrir en EUR (la que está en las carteras de Indexa): En esta clase denominada en euros no se cubre el riesgo de divisa, el tipo de cambio afecta la rentabilidad y por tanto la rentabilidad será la rentabilidad del S&P500 en euros.

La duda es si invertir en el fondo 2 (EUR con cobertura de divisa) o en el fondo 3 (EUR sin cobertura), ya que el fondo 1 lo descartamos por estar denominado en USD porque lo cual comporta gastos de transacción adicionales por la conversión de euros a dólares en el momento de suscripción o reembolso de los fondos. No obstante, para poder estimar la comisión que se está pagando por la cobertura vamos a ver la diferencia de rentabilidad entre el fondo en USD (fondo 1) y el fondo cubierto (fondo 2). En el gráfico a continuación podemos ver la evolución de ambas clases.

Como se puede observar, el fondo en USD se va progresivamente separando de la clase cubierta en euros. La razón son las comisiones de transacción y los costes de la cobertura:

  1. Las comisiones de transacción: son las comisiones que cobra el proveedor de la cobertura.
  2. Los costes de la cobertura: se componen del diferencial de tipos de interés entre el USD y el EUR (por ejemplo, una cuenta corriente en USD ahora paga un 1% mientras que la de EUR paga 0%) y de la mayor o menor demanda de USD frente a EUR (medido por el cross currency basis spread). Para el período estudiado la diferencia media de tipos es aproximadamente 0,8%.

En la siguiente tabla comparamos las rentabilidades y volatilidades de las tres inversiones desde su creación hasta el 01/09/2017:

Rentabilidad anual Volatilidad Ratio de Sharpe
1. Clase en USD 7,06% 18,0% 0,39
2. Clase cubierta a EUR 5,85% 18,3% 0,32
3. Clase sin cubrir en EUR 7,74% 18,6% 0,42

*Datos Bloomberg. EUR. Período: 03/11/2006 (creación de los fondos) a 01/09/2017.

Los resultados son claros: la clase cubierta en euros ha rentado un 5,85% mientras que la clase en USD ha rentado un 7,07%. De esta diferencia de 1,22%, 0,8% son costes de la cobertura así que las comisiones por transacción son aproximadamente 0,4% anual.. Se puede observar también que la rentabilidad entre la clase sin cubrir en EUR y la clase en USD es bastante similar (diferencia de 0,64%). Esto es una casualidad, y depende completamente del período que se escoja, pero refleja bastante bien el comportamiento de las divisas “reserva” (USD, EUR, JPY, …): tienden a fluctuar y presentan una gran reversión a la media de tal manera que en el largo plazo el efecto divisa tiende a tener menos importancia.

En cuanto a la volatilidad, vemos que los 3 fondos tienen prácticamente la misma volatilidad, así que las fluctuaciones de todos los fondos son muy similares. Como conclusión, como la rentabilidad ha sido menor y el riesgo similar, nos decantamos por la clase en EUR sin cubrir el riesgo de divisa.

Este análisis que hemos realizado, solo abarca desde que se crearon los fondos (2006) y cabe la duda de si las conclusiones a las que hemos llegado se mantendrían en caso de aumentar el plazo del estudio. Para analizar esta duda, hemos hecho el mismo análisis con el índice S&P500 en USD y en EUR desde la creación del euro (08/01/1999). Los resultados son muy similares:

Rentabilidad anual Volatilidad Ratio de Sharpe
S&P500 USD 5,53% 17,6% 0,31
S&P500 EUR sin cubrir 5,38% 19,3% 0,28

La rentabilidad es prácticamente la misma antes de comisiones (hay que tener en cuenta que en este caso no se están aplicando costes de cobertura que se tendrían que restar de realizar una inversión real) mientras que la volatilidad es también muy parecida. Por tanto, la conclusión se mantiene: la rentabilidad / riesgo de la inversión en EUR antes de comisiones es muy similar a la rentabilidad/riesgo de la inversión en USD.


Inversiones en bonos

Para el análisis del efecto de la divisa en los bonos vamos a utilizar un fondo de Pimco ya que no hemos encontrado fondos indexados que invierten en bonos con clase cubierta y sin cubrir con suficiente historia como para que el análisis sea significativo. El fondo es el Pimco Total Return Bond Clase E acumulación, que invierte principalmente en emisiones denominadas en USD. Vemos el efecto de la divisa comparando los tres siguientes casos:

  1. Inversión en USD sin cubrir las divisa
  2. Inversión en EUR cubriendo las divisa
  3. Inversión en EUR sin cubrir las divisa

De nuevo, vemos como las gráficas en USD y en EUR cubierto se van separando por el efecto de las comisiones y del coste de la cobertura. Si comparamos la rentabilidad / riesgo de las 3 clases vemos una diferencia muy importante con respecto a las acciones: el riesgo de la clase en EUR sin cubrir es sensiblemente mayor (datos desde 31/03/2006 hasta 01/09/2017):

Rentabilidad anual Volatilidad Ratio de Sharpe
1. Clase en USD 4,38% 4,0% 1,10
2. Clase cubierta a EUR 3,91% 4,0% 0,98
3. Clase sin cubrir en EUR 4,59% 9,9% 0,46

La volatilidad del índice en EUR con la divisa cubierta es un 60% menor que la volatilidad del índice en EUR con la divisa sin cubrir. Esto prácticamente los convierte en otra clase de activo: si no cubrimos el riesgo de divisa en una inversión en bonos estaremos invirtiendo en divisa, no en bonos. Por esta razón, preferimos cubrir el riesgo de divisa en las inversiones en bonos. En el gráfico anterior podemos ver que la inversión que no cubre el euro tiene un comportamiento muy diferente a las otras dos.

Realizamos también en el caso de los bonos un análisis de más largo plazo utilizando índices. Vamos a utilizar un índice: el índice Bloomberg “Barclays Global-Aggregate Total Return Index Value” que se compone por bonos emitidos por los mayores emisores (gobiernos y corporaciones) en su propia divisa. Por ejemplo, podemos encontrar bonos emitidos por el gobierno Japonés en JPY, bonos emitidos por el gobierno estadounidense en USD o bonos emitidos por Telefónica en EUR. Y vamos a ver el efecto de la divisa comparando los tres siguientes casos:

  1. Inversión en USD sin cubrir las divisas del índice
  2. Inversión en EUR cubriendo las divisas
  3. Inversión en EUR sin cubrir las divisas del índice

Como se puede observar en el gráfico los tres índices acaban con rentabilidades similares (aunque hay que tener en cuenta que al ser índices no se tienen en cuenta los costes de cobertura que tendría la inversión en un fondo), pero la volatilidad del índice con la divisa cubierta es sensiblemente menor.

En la siguiente tabla, cuantificamos estos datos comparando las rentabilidades y volatilidades de los tres índices desde el 29/01/1999 hasta el 31/08/2017:

Rentabilidad anual (antes de comisiones) Volatilidad Ratio de Sharpe
1. Inversor en USD sin divisa cubierta 4,22% 5,7% 0,74
2. Inversor en EUR con divisa cubierta 4,26% 2,8% 1,52
3. Inversor en EUR sin divisa cubierta 3,98% 6,8% 0,59

Volvemos a comprobar que la volatilidad del índice en EUR con la divisa cubierta es un 60% menor que la volatilidad del índice en EUR con la divisa sin cubrir. Por esta razón, preferimos cubrir el riesgo de divisa en las inversiones en bonos.

Conclusión

Para maximizar el binomio rentabilidad/riesgo de nuestros clientes a largo plazo, elegimos fondos de acciones que no cubren las divisas, porque la cobertura tiene un coste alto y no mejora la rentabilidad ni la volatilidad a largo plazo, y elegimos fondos que sí cubren las divisas en bonos (salvo para bonos emergentes en divisa local) porque en el caso de los bonos la mejora de la volatilidad compensa con creces el coste de la cobertura de divisa.

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