Fondos indexados sectoriales


En este artículo vamos a hablar de los fondos y ETFs indexados que invierten en sectores y de la razón por la que apenas hacemos uso de ellos en Indexa Capital.

Tipos de índices sectoriales

Un fondo sectorial es aquel que invierte normalmente en acciones que pertenecen a un mismo sector, como por ejemplo el sector inmobiliario o el sector de tecnología. Son fondos muy utilizados por los gestores activos ya que permiten de forma sencilla apostar por un sector concreto sin tener que elegir individualmente las acciones que lo conforman.

El mercado de los fondos sectoriales indexados es enorme. Solo en ETFs sectoriales hay, de acuerdo con datos de Bloomberg, más de 623 mil millones de dólares invertidos en este tipo de fondos. Como es habitual, los fondos más grandes están listados en Estados Unidos.  En este caso, los primeros 37 fondos que engloban un 59% del volumen total están listados al otro lado del charco. EL fondo más grande es el Invesco QQQ Trust Series (65 mil millones) que replica el índice Nasdaq 100 (sector tecnológico), el segundo es el Vanguard Real Estate ETF (31 mil millones) que replica el índice MSCI US Investable Market Real Estate 25/50 (sector inmobiliario) y el tercero es el Financial Select Sector SPDR que replica el “Financials Select Sector” (sector financiero).  El primer fondo europeo es el iShares Developed Markets Prop (2.800 millones), está listado en Londres y sigue el índice FTSE EPRA/NAREIT Developed Dividend+ Index (sector inmobiliario).

Normalmente los fondos sectoriales siguen a índices ponderados por capitalización (cuanto mayor es una empresa más pesa en el índice) pero los índices suelen diferenciarse en el número de compañías que siguen, en los criterios que se utilizan para considerar que la compañía pertenece al sector y en los límites que establecen al peso máximo que puede tener una acción en el índice. Vamos a ver el detalle con los 4 ejemplo anteriores.

Índice N.º compañías Criterio para entrar Límites a concentración
NASDAQ 100 104 Listado en el NASDAQ Máximo individual 24%
Máximo 48% de empresas que pesen más de un 4,5%
MSCI US Investable Market Real Estate 25/50 181 El universo es el MSCI US y escoge acciones con categorización sectorial GICS(1) “Real Estate” Máximo individual 25%
Máximo 50% de empresas que pesen más de un 5%
Financials Select Sector 67 El universo es el S&P500 y escoge acciones con categorización GICS “Financials” Máximo individual 24%
Máximo 48% de empresas que pesen más de un 4,8%
EPRA/NAREIT Developed Dividend 319 El universo es una lista de países desarrollados, escoge acciones con categorización ICB(2) (“Real Estate” y las subcategorías “Heavy construction” y “Home construction” y peso mínimo de 0,10%. Además, la estimación a 1 año IBES(3) del dividend yield > 2% y otras reglas. Ninguno

(1) GICS: Global Industry Classification Standard
(2) ICB: Industry Classification Benchmark
(3) IBES: Institutional Brokers’ Estimate System

Como se puede observar, las diferencias entre criterios e índices son muy amplias. Normalmente se suelen utilizar las categorías  GICS (Global Industry Classification Standard) o ICB (Industry Classification Benchmark) para determinar el sector de una acción.

Interés de los fondos sectoriales

El principal interés de los fondos sectoriales es que permite tomar una posición activa en algún sector en el que el gestor tenga buenas perspectivas. En Indexa, estamos firmemente convencidos de que es muy poco probable que se obtenga rentabilidad adicional tomando una visión que se desvíe de los índices geográficos ponderados por capitalización, razón principal por la cual no los utilizamos. Otra razón es que los fondos sectoriales tienen en algunos casos un coste muy elevado. Por ejemplo, el fondo iShares Developed Markets Prop tiene un coste total de 0,59% muy superior al coste medio de los fondos que incluimos en nuestras carteras, que en este momento es 0,19%.

La única excepción a esta regla es nuestra inversión en un ETF que sigue al NASDAQ 100 a través de nuestro plan de pensiones de acciones. La razón por la que elegimos este ETF, no es para dar más peso al sector tecnológico (NASDAQ) si no por la limitación legal que hay en los planes de pensiones de no tener más de un 20% de inversión en una gestora. Hay pocas gestoras que hagan gestión indexada y era necesario incluir a Invesco como gestora y este fondo era el más líquido y con comisiones más bajas de su gama.

Fondos Inmobiliarios

Algunos clientes nos han preguntado la razón por la que no incorporamos un fondo sectorial inmobiliario en nuestras carteras modelo. Es algo habitual en Estados Unidos que las carteras tengan un peso específico en fondos inmobiliarios. Las razones que se dan para sobreponderar esta clase de activo es que las acciones inmobiliarias poseen un dividendo elevado y descorrelacionan ligeramente una cartera de acciones.

Como hemos indicado, no creemos que sea una buena idea sobreponderar ningún sector: los fondos geográficos ponderados por capitalización ya tienen el peso que le otorga el mercado al sector. Por ejemplo, en el caso de los fondos inmobiliarios, en el S&P500, de las 500 compañías que forman el índice general, 33 pertenecen al sector inmobiliario (de acuerdo con la categorización GICS). En el artículo Análisis de la composición de nuestras carteras puedes encontrar el detalle de los diferentes sectores en los que invertimos.

Luego, además de este razonamiento general, hay que tener en cuenta que en España se invierte mucho en activos inmobiliarios en directo, por lo cual tiene aún menos sentido sobreponderar este sector en la inversión financiera.

A continuación, mostramos un desglose sectorial del MSCI World donde se puede observar cómo están representados los diferentes sectores:

Conclusión

Hemos comprobado como la inversión en fondos sectoriales no es necesaria para obtener una cartera globalmente diversificada ya que en los fondos geográficos están todos los sectores representados en función de su importancia.

Apostar por un sector en concreto por encima de lo que invierte el mercado, es tomar un posición activa tanto en el sector sobreponderado como en los infraponderados que, como hemos comprobado numerosas veces, no aporta valor.

Los fondos indexados Value


La gestión ligada a índices sigue creciendo de forma imparable. En un estudio de 2017, Moodys anticipaba que en 2024 la mayoría de los fondos de inversión serían fondos de gestión indexada.

En sus inicios, los fondos indexados nacieron en el mundo de la renta variable y siempre siguiendo índices que ponderaran las acciones por capitalización. A medida que el mercado fue madurando, aparecieron fondos indexados sobre otras clases de activo, como bonos o materias primas, y fueron surgiendo nuevas tipologías de índices. Entre estas nuevas tipologías se encuentran los índices equiponderados, los índices sectoriales, índices factoriales, los índices apalancados o los índices inversor, por nombrar algunos.

En este artículo vamos a revisar la oferta de fondos indexados “Value” que se engloban dentro de los índices que persiguen replicar factores de inversión. Como veremos, a la hora de elegir una inversión indexada es muy importante contar con el asesoramiento adecuado ya que el demonio está en los detalles. Se trata de un artículo bastante técnico destinado ante todo a profesionales del sector de la inversión.

Tipos de índices value

La gestión value es aquella que busca empresas cuyo valor es inferior a su precio. Suelen ser empresas cuyos múltiplos de valoración suelen ser bajos. Estos múltiplos pueden calcularse como múltiplo de cualquier métrica de una empresa: los beneficios, de los dividendos, el flujo libre de caja o el valor contable.

Dado que no hay una única definición de value, hay mucha diversidad en la construcción de índices value.  Para desgranar cual es la oferta actual de índices, hemos consultado la base de datos de Bloomberg y hemos encontrado 244 ETFs dentro de la categoría Value, con un patrimonio acumulado de 230 mil millones de dólares. Al igual que con otros ETFs la mayoría de los fondos con mayor volumen, están listados en Estados Unidos. El primero ETF listado en Europa, está en el puesto 20 por volumen. Hay 36 ETFs que tienen más de mil millones de activos, y los 2 primeros aglutinan un 30% del patrimonio y son en los que vamos a centrar el análisis. Ambos ETFs invierten en empresas de EEUU, pero como veremos su composición difiere bastante.

El primer fondo por tamaño es el Vanguard Value ETF que sigue el índice “CRSP US Large Cap Value Index”, publicado por el Center for Research in Security Prices, que tiene actualmente 339 posiciones. Las variables que utiliza CRSP para evaluar si una acción es “Value” son los siguientes: el ratio precio/valor contable, el PER con beneficios estimados, el PER con beneficios históricos, el ratio precio/dividendo y el ratio precio/ventas. Para evaluar si es Growth se utilizan otras ligeramente diferentes. Para cada acción se utiliza un modelo lineal para calcular una puntuación Value y otra Growth que van de 0 a 1.  Con ellas se calcula una media, y si la media está por encima de 0,5 entonces la acción entra al 100% el índice value y si no al 100% en Growth ponderando por su capitalización.

El siguiente ETF en la lista es el iShares Russell 1000 Value ETF que sigue al índice “FTSE Russell 1000 Value Index“ y tiene actualmente 709 empresas de las 1.000 que componen el índice por capitalización “FTSE Russel 1000”. Parecería entonces que no pueden diferir mucho ambos índices (capitalización y value) pero la diferencia está en la ponderación de las diferentes acciones. De acuerdo con la documentación de construcción del índice, se utiliza un modelo de probabilidad no lineal para asignar a las acciones la cualidad de “Value” o “Growth”. Para ello, se analiza el ratio de precio/valor en libros, estimaciones de crecimiento a 2 años de beneficio de brokers IBES (Institutional Brokers’ Estimate System) y el crecimiento de los últimos 5 años del ratio de ventas por acción. En base a estos valores se hace una clasificación ordenada y se establece por ejemplo que del 1,41% que pesa el banco JPMorgan Chase, un 95% se asigne al índice Value y un 5% al índice Growth.  Por tanto, en el caso de los índices FTSE Russell, si inviertes en el índice value y en el índice Growth acabas invirtiendo en el índice por capitalización.

Se puede comprobar por la forma de construcción, que a pesar de medir lo mismo, ambos índices value, el CRSP US Large Cap Value Index (seguido por el ETF Vanguard Value) y el FTSE Russell 1000 Value Index (seguido por el ETF iShares Russell 1000 Value) pueden tener composiciones muy distintas, y la realidad es que es así, atendiendo a las 5 principales posiciones y su peso en cada índice:

iShares Russell 1000 Value ETF Peso (%) Vanguard Value ETF Peso (%)
Microsoft Corp. 6,1
JP Morgan Chase & Co 3,0 JP Morgan Chase & Co. 3,0
Berkshire Hathaway Inc. 3,0 Berkshire Hathaway Inc. 3,0
Exxon Mobil Corp 2,8 Exxon Mobil Corp. 2,8
Bank of America Corp 2,3 Johnson & Johnson 2,6
Johnson & Johnson 2,3

Lo primero que llama la atención es que en un índice Microsoft es la mayor posición mientras que en el otro no aparece entre las 5 mayores posiciones. En el siguiente cuadro comparamos métricas de ambos ETFs (fuente Bloomberg datos a 22/06/2018):

iShares Russell 1000 Value ETF Vanguard Value ETF
Número de posiciones 709 339
Rentabilidad desde inicio común (Ene-2004 a May-2018) 184,7% acumulada

7,57% TAE

208,7% acumulada

8,18% TAE

TER 0,20% 0,05%
Capitalización 36.640M$ 39.100M$

Podemos ver que el ETF de Vanguard ha obtenido una rentabilidad adicional de un 0,61% anual, que acumulado asciende a un +24% de rentabilidad adicional. Esta mayor rentabilidad se debe principalmente a dos razones: i) 0,15% de menor comisión y ii) un mayor peso es empresas tecnológicas como Microsoft.

Conclusión

El análisis de fondos indexados y ETFs se complica rápidamente en cuanto abandonamos los índices ponderados por capitalización de acciones. Para analizar inversiones en índices factoriales como los value, sectoriales o que invierten en bonos se hace necesario un estudio pormenorizado de un experto independiente, como Indexa Capital (que además de su servicio de gestión discrecional de carteras, también presta servicios de asesoramiento a inversores profesionales o grandes patrimonios), ya que pueden existir grandes diferencias entre fondos que siguen una misma clase de activo.