Una pregunta que nos han hecho algunos clientes es por qué los fondos de bonos que componen nuestras carteras tienen una duración más alta, entre 6 y 7 años, que la duración media de los fondos de renta fija de gestoras españolas (típicamente superior a un año según la clasificación de Inverco).
Las razones son principalmente tres:
- No tomamos una posición activa sobre el mercado: invertimos en la duración media que tienen los bonos.
- Los bonos de largo plazo reducen más el riesgo de una cartera de acciones que los bonos de corto plazo.
- Invertir solo en bonos de corto plazo es un sesgo que reduce la rentabilidad a largo plazo.
La duración de un bono
La duración indica el tiempo medio que se tardará en recuperar la inversión del bono, a través del pago de cupones (tasa de interés anual * principal) y del reembolso del principal. Es una medida que se suele dar en años, para bonos de medio y largo plazo, pero que también se puede ver en meses o incluso días si los bonos son de muy corto plazo.
La duración también es una forma de calcular la sensibilidad del precio del bono a los tipos de interés. El precio de un bono es el valor presente de los pagos futuros, los cupones y el principal. Este precio fluctúa a lo largo de la vida del bono y es útil para comprar y vender dicho bono antes de su vencimiento.
Si se compra el bono en la emisión (al inicio) y se mantiene durante todo el periodo, la rentabilidad que se obtendrá será el valor de los cupones independientemente de la fluctuación del precio del bono (asumiendo que no hay impago).
Cuando los tipos de interés suben, los nuevos bonos tendrán un cupón más alto, lo que los hará más atractivos que los bonos ya emitidos. Para ajustarse y competir con los nuevos bonos, el precio de los bonos actuales cae.
Por ejemplo, si un bono antiguo de 100 € da una rentabilidad anual de 3 % para los próximos 5 años (un total de 15 % sobre los 5 años) y un bono nuevo de riesgo similar da un 4 % anual para los próximos 5 años, después de la subida de tipos (un total de 20 % sobre los 5 años), el valor del bono antiguo tendrá que bajar a 95 €, para dar una rentabilidad similar al nuevo bono (20 % = descuento de 5 % sobre el valor nominal + 15 % rentabilidad).
A grandes rasgos, una subida de un punto porcentual de tipo de interés reduce el valor de los bonos en 1 punto porcentual multiplicado por la duración del bono en años, y una bajada de tipo de interés aumenta el valor de los bonos en 1 punto porcentual multiplicado por su duración en años.
En un escenario de subida de tipos de interés, los bonos que más bajan el precio son los bonos a más largo plazo porque el bono va a estar dando durante más años un cupón bajo. Mientras que los bonos de corta duración ganan atractivo porque llegarán a su madurez antes, devolviendo el principal antes, y permitiendo al inversor comprar otros bonos con cupones más atractivos.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que los bonos a largo plazo, para compensar al inversor el riesgo de tipos de interés, suelen ofrecer mejores cupones que los de corto plazo.
Una vez que tenemos asentados estos conceptos, volvemos a la pregunta anterior, ¿por qué invertimos en bonos de largo plazo?
1. Invertimos en la duración que el mercado ha elegido
La razón principal por la que nuestros bonos tienen duraciones más altas es que queremos que nuestras carteras tengan la duración media de los bonos del mercado.
En Indexa queremos replicar la riqueza global tanto del mercado de renta variable como el de renta fija. Es decir, no queremos tomar una posición activa sobre la duración de los bonos.
Creemos que debe ser el mercado el que asigne cuál es la duración media de todas las emisiones que hay. Los fondos seleccionados para nuestras carteras replican lo que hay en el mercado.
2. Los bonos de largo plazo reducen más el riesgo de una cartera de acciones
La segunda razón es que existe una correlación negativa entre el comportamiento de las acciones y el de los bonos a largo plazo, como vemos en el siguiente gráfico, lo cual es bueno desde el punto de vista de la diversificación de la cartera. Cuando las acciones bajan, los bonos a largo plazo tienden a subir, y viceversa.
En este gráfico, comparamos la rentabilidad de los últimos 12 meses del índice de renta variable global en euros (MSCI World), frente a la rentabilidad de los últimos 12 meses de un índice de renta fija global cubierta a euros (LEGATREH Index).
Sin embargo, no existe esa correlación negativa con los bonos de corto plazo: llevado al extremo, los bonos de duración cero tienen una correlación cero con el mercado de valores.
En Indexa incluimos los bonos a nuestras carteras sobre todo para reducir el riesgoy los bonos de corta duración no servirían para ese propósito. Explicamos los motivos con más detalle en el artículo ¿Por qué incluimos bonos en las carteras?
3. Los bonos de largo plazo ofrecen más rentabilidad a largo plazo
Para una cartera pensada para el largo plazo es habitual que la rentabilidad de los bonos de mayor duración sea mayor que la inversión en bonos de corta duración durante el mismo periodo de inversión.
Es decir, a 10 años es normalmente más rentable estar invertido en un bono a 10 años que invertir año a año en bonos a 1 año.
Para comprobar esta afirmación hemos analizado tres casos diferentes: bonos españoles, bonos alemanes y bonos de Estados Unidos.
3.1 Diferencias de rentabilidad entre bonos de largo plazo y bonos de corto plazo en un horizonte de inversión de 10 años
En España, comparamos desde abril de 1993 (máximo periodo de disponibilidad de los datos) hasta mayo de 2024, de forma mensual y para periodos (ventanas) de 10 años, la diferencia de rentabilidad entre invertir en un bono español a 10 años o invertir durante 10 años consecutivos en el bono español a 1 año.
En 266 meses de análisis (266 ventanas de 10 años de duración cada una) en ningún mes ocurrió que la rentabilidad de invertir durante 10 años consecutivos en el bono español a 1 año fuera superior a invertir en el bono a 10 años del momento.
Repetimos el análisis para los bonos alemanes desde noviembre 1995 (máximo periodo de disponibilidad de los datos). Observamos que solo en un mes de 213 meses de la muestra (213 ventanas de 10 años de duración), marzo de 2015, invertir durante 10 años en el bono alemán a 1 año ha sido más rentable que invertir en el bono alemán a 10 años del momento, 1,93 % vs 1,81 % de rentabilidad acumulada.
Para poder tener una muestra más amplia de datos hicimos el análisis en el mercado estadounidense, en el que tenemos datos desde febrero de 1969.
En este caso, debido a que el gobierno de Estados Unidos no emitió bonos de 1 año (12 meses) desde septiembre de 2001 hasta mayo de 2008, hemos sustituido los datos en este período por el dato del LIBOR 12 meses menos un 0,10 % que aproximadamente representa la diferencia entre los tipos LIBOR y los tipos del bono del tesoro estadounidense.
De los años 60 al 80, ocurre más número de veces que a 10 años es más rentable invertir durante 10 años consecutivos en el bono de 1 año del gobierno americano que invertir en el bono de 10 años. En la historia reciente ocurrió también en enero de 2015. En total ocurrió durante 109 meses de los 640 meses el estudio, un 29,7 % de la muestra.
Sin embargo, desde 2019 a la actualidad, durante la mayor parte del periodo, ha sido más rentable invertir en bonos a 10 años que invertir 10 años consecutivos en bonos a 1 año del gobierno americano.
Por tanto, como mostramos en la tabla a continuación, queda demostrado que invertir a largo plazo ha sido más rentable en el pasado que encadenar inversiones de corto plazo. No podría ser de otra manera, si no nadie invertiría a largo plazo.
| Mercado | Meses totales | Meses en los que la rentabilidad de encadenar bonos a 1 año durante 10 años es superior al bono a 10 años | Meses rentabilidad superior sobre el total |
| España | 266 | 0 | 0,0 % |
| Alemania | 236 | 1 | 0,4 % |
| Estados Unidos | 640 | 190 | 29,7 % |
Para completar el análisis, analizamos también qué ocurre si reducimos el horizonte de inversión de 10 a 3 años.
3.2. Diferencias de rentabilidad reduciendo el horizonte de inversión a 3 años
Repetimos la comparativa, pero analizando periodos de 3 años (ventanas de 3 años), en vez de 10 años, y los resultados cambian drásticamente.
En España, de 348 meses (348 ventanas de 3 años de duración), en un 35,9 % de los meses, la rentabilidad a 3 años de invertir 3 años consecutivos en el bono español a 1 año es mayor que la rentabilidad de estar invertido durante 3 años en el bono español a 10 años del momento.
En Alemania, de 317 meses, un 45,5 % de los meses, ocurre que la rentabilidad a 3 años de invertir 3 años consecutivos en el bono alemán a 1 año es mayor que la rentabilidad de estar invertido durante 3 años en el bono alemán a 10 años del momento.
En Estados Unidos el comportamiento es similar. Un 53,2 % de las veces ocurre que la rentabilidad a 3 años de invertir 3 años consecutivos en el bono alemán a 1 año es mayor que la rentabilidad de estar invertido durante 3 años en el bono alemán a 10 años del momento.
Pasamos de prácticamente un 0 % de las veces (especialmente en España y Alemania) en un horizonte de inversión de 10 años a una media de un 40 % de las veces en un horizonte de inversión de 3 años. Un incremento muy significativo.
Esto quiere decir, como resumimos en la tabla a continuación, que si vamos a invertir en una cartera para el corto plazo puede haber ocasiones en las que invertir en bonos de corto plazo sea más rentable que invertir en bonos de largo plazo.
Sin embargo, no hay que olvidar que los bonos a largo plazo tienen una mayor correlación negativa con los movimientos del mercado de acciones, y por lo tanto pueden ayudar mejor para conservar la rentabilidad de la cartera en momentos de crisis o de alta volatilidad. Tiene un mayor efecto diversificador y contribuyen a mejorar la rentabilidad por riesgo de una cartera diversificada entre acciones y bonos.
| Mercado | Meses totales | Meses en los que la rentabilidad de encadenar bonos a 1 año durante 3 años es superior al bono a 10 años | Meses rentabilidad superior sobre el total |
| España | 348 | 125 | 35,9 % |
| Alemania | 317 | 144 | 45,4 % |
| Estados Unidos | 722 | 384 | 53,2 % |
Conclusión
Los fondos de bonos de nuestras carteras tienen una duración media entre 6 y 7 años, porque queremos que tengan la duración media del mercado de renta fija, porque tienen una correlación negativa mejor con el mercado de acciones, y porque obtienen una mayor rentabilidad en el largo plazo.
Sin embargo, para horizontes de inversión de menor plazo (menos de 3 años), observamos que aumenta la probabilidad que haya momentos de mercado en las que la rentabilidad de los bonos de menor duración supere la rentabilidad de los bonos de mayor duración.
Si aún no te estás indexando con nosotros, puedes responder a nuestro breve test de perfil inversor (2 minutos) para ver qué cartera te podemos ofrecer.
Si ya eres cliente, no dudes en invitar a tus amigos y familiares y ambos os beneficiaréis de un descuento de comisiones en vuestra cartera de fondos.





Responder a pedro ortiz de guinea orbeCancelar respuesta