El sesgo local, o home bias en inglés, es la tendencia de los inversores a preferir activos de su propio país en lugar de diversificar internacionalmente. A simple vista, puede parecer una estrategia más segura: invertir en lo que conocemos y en empresas cercanas nos da confianza. Pero ¿es realmente una ventaja o más bien un riesgo oculto?
¿Por qué invertimos en lo que conocemos?
Este sesgo tiene varias explicaciones:
- Familiaridad y confianza: nos sentimos más seguros invirtiendo en empresas que conocemos y de las que recibimos información constante. Es lo que se conoce como el sesgo de disponibilidad del que ya hablamos en el artículo Sesgos cognitivos e indexación.
- Percepción de menor riesgo: al estar más expuestos a noticias sobre la economía local, creemos que podemos anticiparnos mejor a los movimientos del mercado. Se conoce como el sesgo de la ilusión de control.
- Factores emocionales: invertir en empresas de nuestro entorno nos genera un sentimiento de pertenencia y seguridad.
Históricamente, la falta de información sobre mercados extranjeros y la dificultad para acceder a estos mercados hacía que los inversores se centraran en activos nacionales. Los gestores activos siempre han invertido más en empresas cercanas porque las conocen mejor. Sin embargo, hoy, con acceso global a datos y mercados, mantener esta tendencia es una limitación más que una ventaja.
¿Cuál es el problema del sesgo local?
Invertir solo en el mercado local tiene varias consecuencias negativas:
- Menor diversificación y por tanto mayor riesgo: si tu inversión está en un solo país y hay una crisis económica o una recesión, tu cartera se verá muy afectada.
- Menos oportunidades de crecimiento: hay mercados y sectores en otras partes del mundo con un gran potencial de rentabilidad que podrías estar dejando pasar.
- Duplicación de riesgos: tu empleo, tu vivienda y tu consumo ya están ligados a la economía de tu país. Si además concentras tus inversiones en el mismo lugar, estás apostando todo a una sola economía. Tienes todos los huevos en la misma cesta.
Evidencia del sesgo local
Este fenómeno ha sido ampliamente estudiado. En el artículo de 2020 The home bias and the local bias: A survey, se pueden encontrar más de 100 referencias a artículos académicos. Esta revisión ha identificado que, además de la familiaridad, el sesgo local también puede deberse a restricciones fiscales, asimetrías de información y regulaciones.
Centrándonos en España, un estudio publicado en junio de 2024 Home bias and the returns of strategic portfolios analizó la rentabilidad de las carteras en España y otros mercados europeos entre los años 2004 y 2021. Su conclusión sobre el mercado español es que sobreinvertir en el IBEX 35 reduce la rentabilidad en el largo plazo. De media, en un horizonte de 15 años, esta decisión puede restar hasta 9,7 puntos porcentuales de rentabilidad acumulada.
Un análisis de Vanguard (Buying local: Local bias in individual stock portfolios, 2022) sobre 1,2 millones de inversores en los Estados Unidos de América reveló que existe una inclinación significativa hacia la inversión en empresas locales. Este sesgo se asoció con carteras más concentradas y una mayor exposición a acciones de menor capitalización, menos líquidas y de estilo de inversión value (explicamos más sobre este estilo de inversión en el artículo La gestión value y el riesgo).
¿Existe este sesgo también en España?
Sí. En España la tendencia a invertir en el mercado local sigue siendo fuerte. Según el Informe anual de la CNMV de 2023 (Comisión Nacional del Mercado de Valores), un 22,5 % de los 335 mil millones de € en fondos domiciliados en España estaban invertidos en el mercado nacional.
Sin embargo, a cierre de enero la capitalización bursátil española representa aproximadamente solo el 0,7 % del mercado global de acciones (fuente Vanguard Global Stock Index) y el valor de la deuda total emitida por entidades españolas es tan solo el 2,6 % del total emitido en el mundo (fuente fondo Vanguard Global Bond Index).
Este desajuste muestra que tanto los inversores como los gestores de fondos españoles siguen sobreponderando su mercado local en comparación con su peso real en el mundo.
En cambio, en nuestra cartera media, la 8 / 10 para inversiones de 10 a 100 mil euros, España pesa un 2,4 % (calculado como el 16 % * 4,3 % fondo de acciones de Europa + 7 % * 0,6 % fondo de acciones globales de pequeña capitalización + 5 % * 4,3 % fondo de empresas europeas + 8 % * 12,6 % fondo de gobiernos europeos + 3 % * 14,3 % fondo de bonos europeos ligados a la inflación).
La solución: diversificación global
Invertir globalmente tiene claras ventajas:
- Aumentas la diversificación y por tanto reduces el riesgo: no dependes de un solo país o economía.
- Accedes a más oportunidades: sectores y empresas en crecimiento en mercados emergentes o desarrollados pueden mejorar la rentabilidad de tu cartera.
- Optimizas tu rentabilidad ajustada por riesgo: la diversificación mejora la relación entre riesgo y rentabilidad a largo plazo y riesgo.
Conclusión
El sesgo local es una trampa en la que caen muchos inversores por comodidad o percepción de seguridad. Sin embargo, la diversificación global es clave para optimizar la rentabilidad y reducir riesgos. Invertir solo en lo que conocemos puede parecer seguro, pero a largo plazo, puede salir caro.
En Indexa, construimos carteras con diversificación global con el objetivo de ofrecer a nuestros inversores una mayor rentabilidad por riesgo. Al invertir de forma indexada en miles de empresas y bonos de todo el mundo, reducimos la dependencia de un solo mercado y maximizamos la rentabilidad ajustada al riesgo.
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