¿Por qué nadie te ofrece los fondos de Vanguard en España (e Indexa sí)?


Si has echado un vistazo a las carteras de bajo coste que proponemos en Indexa Capital, te darás cuenta de que hay una gestora que domina la composición de las carteras: Vanguard. Y probablemente te preguntes por qué es así.

En la actualidad hay varias empresas que ofrecen fondos indexados en España con unos activos bajo gestión que aumentan año tras año. Pero la razón por la cual elegimos principalmente Vanguard es que tiene una ventajas únicas que las otras empresas no pueden igualar: Es una compañía creada para los inversores.

Tanto es así que Vanguard no tiene accionistas como tal sino que es una compañía donde los inversores en sus fondos son los dueños de la gestora. Aquellos que conozcáis las EPSVs de empleo existentes en el País Vasco reconoceréis este tipo de estructura. Al no haber accionistas a los cuales remunerar y que por tanto entran en claro conflicto con los clientes (“cuanto más paga el cliente más gano yo pero menos rentabilidad tiene el”) el cliente se ve directamente beneficiado. De esta forma la empresa no tiene que remunerar a sus accionistas y puede trasladar parte del ahorro correspondiente a sus clientes.

Cuando John Bogle, fundador de Vanguard, creó el primer fondo indexado, mucha gente lo vio como una iniciativa alocada. Hoy en día, este primer fondo se ha convertido en el fondo de inversión más grande del mundo. En el siguiente gráfico podemos observar la espectacular evolución de los activos gestionados por Vanguard a nivel global.

Assets Under Management Vanguard

Te preguntarás, si esta gestora es tan beneficiosa para el inversor y tiene un crecimiento tan espectacular: ¿por qué los bancos no la suelen ofrecer en España y por tanto por qué es una empresa prácticamente desconocida en nuestro país?

La respuesta es doble:

  1. Muchos bancos tienen su propia gestora de fondos. Dan prioridad a vender sus propios fondos porque de esta manera se quedan ellos con la comisión de gestión y otros costes asociados al fondo (cambio de divisa, corretaje, …).
  2. Los bancos prefieren no vender fondos que no les pagan retrocesiones: Vanguard cobra comisiones tan bajas que en ningún caso paga retrocesiones a intermediarios. Los bancos cobran comisiones sobre la venta de prácticamente cualquier fondo, pero no sobre los fondos de Vanguard.

A día de hoy, los fondos indexados de Vanguard están disponibles en algunas plataformas de fondos exclusivamente para inversores con más de 100.000€ por titular y por fondo, pero en Indexa damos acceso a nuestros clientes sin mínimos porque Vanguard nos aplica ese mínimo al conjunto de las carteras de nuestros clientes.

Indexa no es un broker y, por tanto, no comercializamos los fondos de Vanguard como tal. Sin embargo, al contratar con Indexa la gestión discrecional de tu cartera podrás acceder a una cartera diversificada de fondos indexados, principalmente de Vanguard. De esta manera podrás beneficiarte de los costes radicalmente bajos de estos fondos de Vanguard en España (normalmente en el rango de 0,20%-0,30%).

Además, cuando nuestro volumen nos lo permita, nuestros clientes podrán acceder a clases aún más baratas de estos fondos. Normalmente Vanguard tiene tres clases de participaciones, mínimo de 100 mil euros, mínimo de 5 millones de euros y mínimo de 200 millones de euros. En la actualidad estamos con la clase de menos de 5 millones en cada fondo de Vanguard que usamos, pero en unos meses ya tendremos acceso a la clase de más de 5 millones lo que significará aún menos costes para nuestros clientes.

Por último, desde febrero de 2015, Vanguard ha registrado sus fondos en la CNMV en España y por tanto nos permiten gestionar las carteras de clientes utilizando la ventaja fiscal que tienen los fondos traspasables (puedes traspasar tus fondos de inversión a tu cuenta con Indexa sin materializar las plusvalías).

Si ya eres cliente de Indexa Capital, recuerda que puedes aportar fondos mediante aportaciones periódicas (ordenando una transferencia periódica desde tu banco) o traspasar fondos de inversión que tengas en otra entidad.

Si aún no tienes cuenta con nosotros, puedes probar gratuitamente nuestro test de perfil inversor y ver qué cartera te recomendaríamos, con máxima diversificación, y con costes radicalmente bajos.

Por qué nadie te habla de las clases de los fondos (e Indexa sí)


Tenemos una buena noticia: entre todos los clientes de Indexa hemos alcanzado un importe suficiente como para subir de clase en uno de los fondos que componen nuestras carteras.

Concretamente hemos pasado el millón de euros en el fondo de Bolsa Europea en el que invertimos parte de nuestras carteras (el fondo Pictet-Europe Index EUR) y, con ello, ya podemos acceder a la clase institucional de este fondo.

Antes, nuestros clientes tenían participaciones de la clase de banca privada de este fondo (Pictet-Europe Index P EUR) para la cual el coste total (TER, o Total Expense Ratio) era de 0,38% anuales), y ahora accedemos a la clase institucional (Pictet-Europe Index I EUR), la mejor clase de este fondo, que tiene unos costes 0,10% más bajos (0,28% anuales).

Ilustración: Pictet Europe Indexa EUR
Ilustración: Pictet Europe Indexa EUR

¿Qué son las clases?
Las clases de un fondo de inversión son distintos tipos de participaciones del fondo que conllevan cada una distinta comisión de gestión para los partícipes. Las distintas clases de un fondo comparten el mismo nombre, al que se añade una letra que identifica la clase (ej. A., B, C, … o en este caso “R” por “Retail”, P por “Private bank”, e I por “Institutional”). Cada clase tiene su código ISIN (su número de identidad de fondo) distinto para poder diferenciarlas sin ambigüedad.

¿Y por qué importan?
La comisión de gestión que cobran las gestoras de los fondos es distinta para las distintas clases. La clase “Retail” (gran distribución, la clase más baja), suele tener una comisión entre el 0,10% y el 0,50% superior a la clase de banca privada, que a su vez suele tener una comisión de gestión entre un 0,10% y un 0,50% más alta que la clase institucional.

En total, la diferencia entre la clase “Retail” (que se comercializa a los pequeños inversores) puede llegar a ser un 1% superior a la comisión que se cobra a los grandes inversores.

¿Por qué nadie te habla de las clases?

Hasta aquí, algunos se estarán preguntando cómo es posible que existan distintas clases y distintas comisiones y que tan poca gente haya oído hablar de ellas, ¿no es así?

La principal razón es que los mayores comercializadores de fondos de inversión en España, los bancos, cobran retrocesiones de las gestoras de los fondos (comisiones ocultas para sus clientes). Cuanto más alta es la comisión que cobra la gestora, más alta puede ser la retrocesión que le da al banco. Por ello, tu banco tiene interés en mantenerte en la clase más baja posible de un fondo de inversión, para maximizar sus comisiones ocultas (las que cobra el banco pero no ves).

En Indexa Capital es todo lo contrario: no cobramos retrocesiones, nuestra única comisión es la que ves (nuestra comisión de gestión) y nuestro máximo interés es tu rentabilidad (porque dar una buena rentabilidad es nuestro mejor marketing).

Por ello, cuando nuestros clientes en su conjunto acumulan un importe suficiente, les gestionamos un traspaso de su fondo a la mejor clase posible. En esta ocasión hemos traspasado el fondo Pictet-Europe Index-P EUR al fondo Pictet-Europe Index-I EUR para todos los clientes que lo tenían en su cartera por un importe superior a 300€.

¿Qué carteras se ven beneficiadas?
Todas las carteras 2 a 10/10 (no la 1/10 que no incluye este fondo de bolsa europea) que tengan una posición en este fondo de Pictet superior a 300€. Para clientes particulares residentes en España traspasaremos las posiciones de “Pictet-Europe Index P EUR” a la nueva clase “Pictet-Europe Index I EUR”. Para empresas y clientes particulares residentes fuera de España no podemos realizar traspasos (los fondos sólo son traspasables para personas físicas residentes en España) por lo que realizaremos reembolsos de la clase de Banca Privada y nuevas suscripciones. de la clase Institucional

¿Por qué sólo para clientes con más de 300€ en este fondo?
Los traspasos tienen un coste para Indexa de 3€ por operación (nos cuesta a nosotros, pero no lo repercutimos a los clientes). Para traspasos inferiores a 300€ el ahorro en comisiones no compensa este coste. Para estas carteras mantendremos esta posición en la clase más baja (P) hasta que sobrepase los 300€, y en caso de nuevas aportaciones de fondos realizaremos las nuevas suscripciones ya en la mejor clase (I).

¿Tiene que hacer algo al respecto?
No tiene que hacer nada. Sólo informamos a nuestros clientes del cambio pero nos encargamos de todo.

¿Qué impacto tendrá sobre la rentabilidad de las carteras?
Un 0,014% de rentabilidad adicional al año de media: el ahorro en comisiones es de 0,10% sobre este fondo que representa de media un 14% de nuestras carteras (ver detalle de nuestras carteras). Para una cartera de 10.000€ (la mediana de nuestros clientes) equivale a un ahorro medio de 1,4€ al año. Para una cartera de 25.000€ (la media de nuestros clientes) el ahorro medio será de 3,5€ anuales, y para una cartera de más de un millón (nuestros clientes más grandes) el ahorro medio será de más de 140€ anuales.

¿Habrán más cambios de clases en el futuro?
Los 5 otros fondos que componen nuestras carteras son de Vanguard, los cuales tienen su siguiente clase en 5 millones de euros cada uno. Cuando alcancemos este mínimo, traspasaremos los fondos a la clase superior y repercutiremos el ahorro en comisiones a nuestros clientes (típicamente un 0,10%). Cuando hayamos accedido a la clase siguiente para todos los fondos, la rentabilidad adicional será de 0,10%. Por ejemplo +25€ de rentabilidad anual adicional para una cartera de 25.000€ y +1.000€ anuales para una cartera de 1 millón.

Si ya eres cliente de Indexa Capital, recuerda que puedes aportar fondos mediante aportaciones periódicas (ordenando una transferencia periódica desde tu banco) o traspasar fondos de inversión que tengas en otra entidad.

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Costes y comisiones ocultas de los fondos de inversión


¿Tiene algo invertido en fondos de inversión? ¿Pensaba que sus fondos de inversión no le costaban nada, o sólo le costaban la comisión de gestión? La realidad es muy distinta: los fondos de inversión tienen muchas comisiones ocultas para los clientes, sobre todo los fondos de inversión de gestión activa. Por ello en Indexa Capital trabajamos exclusivamente con fondos indexados, con comisiones mucho más bajas que los fondos de gestión activa.

En este post vamos a analizar con detalle todos los costes en los que se incurre cuando se contrata un fondo de inversión. Los fondos de inversión son un negocio tan rentable para el gestor, que muchas veces al inversor se le ha vendido el fondo y siquiera sabe que lo tiene (de acuerdo con un estudio de ING y datos de Banco de España, gran parte de los partícipes desconocen que tienen su dinero en un fondo de inversión). Pues bien, si no estáis seguros, os animamos a que preguntéis a vuestra entidad. Con este post podréis saber todo lo que estáis pagando.

Las comisiones de los fondos de inversión

Los principales costes que uno asume a la hora de invertir en un fondo de inversión son:

  1. Coste de gestión
  2. Coste de depositaria
  3. Otros costes hasta el TER
  4. Costes de corretaje
  5. Costes de cambio de divisas

1. Coste de gestión:
Es la comisión que cobra la gestora del fondo por elegir las inversiones y suele rondar del 1 al 2%, en función del importe que vayas a invertir y de la clase de activo del fondo. Esta comisión suele ser más alta si inviertes un importe pequeño, o si el fondo invierte en un activo de mayor riesgo. Esta comisión es explícita y además está limitada por ley a un máximo de 2,25%.

2. Coste de depositaria:
Es la comisión que cobra el banco que deposita las inversiones del fondo. Suele rondar entre el 0,10 y 0,20% y también es un coste explícito (visible) para los clientes.

3. Otros costes hasta el TER (“Total Expense Ratio”):
Esta es una caja de sastre en la que en España se incluyen los siguientes conceptos: auditoria, costes de CNMV y lo más importante, las comisiones de gestión pagadas a otros fondos de inversión en el caso de que el fondo original invierta a su vez en otros fondos de inversión (es el caso de los fondos de fondos).

Si el fondo está registrado en CNMV, puedes encontrar el TER en los informes trimestrales que publican las gestoras.

Importante: en contra de lo que cree la mayoría de la gente, aunque se llame “Total Expense Ratio”, el TER no incluye todos los gastos. No incluye ni los gastos de corretaje ni los costes de tipo de cambio, que comentamos a continuación.

4. Costes de corretaje:
Los cobra el broker u operador con el que el fondo realiza las operaciones de compra o venta de valores. Este coste es muy difícil de estimar y puede variar mucho de un fondo a otro. Dado que este es un coste que no recibe la gestora, lo normal es que el gestor del fondo trate de minimizarlo, buscando el proveedor más barato, pero la realidad es que muchas veces el broker es una empresa que forma parte del grupo de la gestora y por tanto desaparece la voluntad de minimizar el coste.

John Bogle, el fundador de Vanguard, en su artículo “The arithmetic of ‘All-in’ Investment Expenses“, estima que para fondos de renta variable de media los costes de corretaje suelen estar entorno al 0,50% anual. En general cuantas más operaciones realice un fondo, mayor será el coste de corretaje. Una forma de poder ver cuánto opera un fondo es buscar el ratio de rotación (“turnover ratio”). Los fondos registrados en CNMV están obligados a publicar este dato que podrás encontrar en los informes trimestrales que publica la gestora. Este ratio mide en porcentaje cuantas veces se ha comprado o vendido la cartera. Por ejemplo un ratio de rotación de 200% significa que se ha vendido y comprado 1 vez la cartera del fondo + vendido 1 vez la cartera del fondo.

Los costes de corretaje pueden ser explícitos (se cobran aparte) o implícitos (se incluyen en el precio) dependiendo del tipo de activo que se esté negociando:

  • Renta variable: aquí los costes son explícitos y normalmente variables con un mínimo. Por ejemplo, 0,10% con un mínimo de 20€.
  • Renta fija: aquí el coste es implícito y por tanto es extremadamente difícil de estimar. La única indicación es el tamaño de la horquilla de compra venta de cada bono en particular. Como norma, cuánto más ilíquido sea un bono mayor será la comisión implícita en el precio. Como indicación, un bono del tesoro a 10 años (muy líquido) tiene actualmente una horquilla de 0,10%, mientras que un bono corporativo como Gestamp 3,5% (mucho menos líquido), tiene una horquilla de un 1% aproximadamente.

5. Costes de cambio de divisas: 
Ésta es una comisión muy oculta y que suele reportar grandes beneficios al depositario. Cuando el fondo compra un activo en una divisa no euro (per ejemplo, USD) se deben comprar estos dólares. En vez de comprar al precio de mercado, se aplica una comisión que puede ser muy elevada, por ejemplo un 3%. Se trata de una comisión oculta para los clientes que muchos bancos y gestoras aprovechan para aumentar sus ingresos sin que el cliente pueda percibir este coste adicional.

Como podéis observar, el problema de comprar los fondos de un banco es que como el banco lleva la gestora, el broker y el cambio de divisas, tiene el incentivo de maximizar los costes de corretaje y los costes de cambio de divisas, en contra del interés del cliente.

Conclusión:
Los costes de los fondos de inversión son mucho más altos de lo que parecen, y los bancos tienen conflictos de interés que les hacen aumentar las comisiones ocultas para sus clientes.

Nuestra propuesta con Indexa Capital:
Reducimos los costes al mínimo posible, trabajando con fondos indexados de muy bajos costes, y con ello aumentamos la rentabilidad para el cliente.

Con Indexa el coste total para el cliente es de 0,6% de media, frente al 3,4% de la banca en España [Fernández, IESE 2010]. Con ello estimamos que nuestros clientes conseguirán 2,8% más rentabilidad  (o menores pérdidas), sólo por el ahorro de costes. Además estimamos una rentabilidad adicional de 0,4% al año por los reajustes automáticos de carteras, con lo que nuestra rentabilidad adicional estimada es de 3,2% del valor de la cartera del cliente, ¡al año!

Para saber más: en 2 minutos puede responder a nuestro pequeño cuestionario de perfil anónimo, y podrá ver nuestra cartera modelo que corresponde a su perfil, y el detalle de costes y rentabilidad esperada.

Qué son los fondos indexados y cómo los elegimos


Los fondos de inversión indexados son aquellos cuya política de inversión es la de seguir un índice bursátil o un índice de renta fija intentando desviarse lo mínimo posible del índice. Por ejemplo, los fondos cuya política de inversión sea seguir al índice S&P500, deberán comprar todas las acciones que pertenezcan a este índice y venderlas si salieran del mismo.

Gestión Indexada vs Gestión Activa

Cuando nos enfrentamos a la decisión de elegir un fondo indexado para nuestras carteras, que siga un índice en particular, son muchas las consideraciones que debemos analizar y tener en cuenta. Esto es, debemos asegurarnos que estamos seleccionando el mejor fondo indexado para cada índice.

¿Qué significa que sea el mejor fondo indexado? Son tres las características principales que buscamos a la hora de elegir un fondo indexado:

  1. Liquidez,
  2. Comisiones y
  3. Seguimiento del índice o “tracking error”.

Esto significa que buscamos los fondos que más fácilmente podamos comprar y vender sin afectar a su valor, que menores costes tengan para los clientes y que sigan los mejor posible el índice de referencia que estamos buscando replicar.

Consideración previa: ¿Elijo ETF’s o Fondos Indexados?
Una decisión previa muy importante que tomar es si queremos que el fondo indexado esté cotizado o no. Si buscamos que el fondo esté cotizado entonces deberemos seleccionar un ETF (exchange traded fund). Los ETFs, al estar cotizados en mercados organizados, dan la opción al inversor de poder elegir el precio de compra y venta, te permiten comprar o vender en cualquier momento del día y generalmente tienes unas comisiones algo inferiores a las de los fondos indexados no cotizados (llamados normalmente fondos indexados, a secas).

Por contra, los fondos indexados se pueden comprar o vender una vez al día desconociendo a priori el precio de compraventa. Por tanto, ceteris paribus, la balanza se inclina hacia los ETF’s.

Sin embargo, en España, los fondos indexados que cumplan la condición de estar registrados en la CNMV tienen una importantísima ventaja fiscal frente a los ETF’s que decanta totalmente la balanza en favor de los primeros. En España si vendes un fondo indexado para comprar otro, se considera que estás realizando un traspaso y no pagas el impuesto por la potencial plusvalía que tuviera el fondo vendido: lo difieres en el tiempo hasta que finalmente vendas un fondo sin comprar otro. En cambio con ETF’s se tributa en el momento de la venta.

La rentabilidad adicional que se puede obtener con este ahorro fiscal es tan importante en el largo plazo que en España la decisión óptima es la de seleccionar fondos indexados.

1. Liquidez (Tamaño)

La siguiente consideración a hacer para maximizar la liquidez de un fondo indexado es el tamaño del mismo. Siempre vamos a buscar el fondo con más activos bajo gestión, dado que será el que tenga una base inversora más diversificada y donde el efectivo obligatorio a mantener (dinero en cuenta corriente para atender a reembolsos) será también mayor.

En este punto hay que vigilar, además del tamaño del fondo, el tamaño de la clase de acciones en la que efectivamente vamos a invertir. En un fondo de inversión normalmente existen varias clases: clases institucionales o no, y en diferentes divisas. A veces podremos encontrarnos que un fondo tiene muchos activos bajo gestión, pero la clase en la que vamos a invertir no tanto.

2. Comisiones

El siguiente punto a analizar son las comisiones: debemos comparar el TER (total expense ratio) de los fondos indexados que incorpora todos los gastos soportados por el fondo, excepto los gastos de corretaje, y que debería estar en el rango de 0,20-0,40% anuales.

También hay que tener en cuenta que algunos fondos cobran una pequeña comisión de suscripción para el fondo (0,20%-0,30%), para evitar que las nuevas entradas de fondos perjudiquen a los inversores existentes. Otros fondos en vez de cobrar una comisión de suscripción, calculan diariamente una horquilla de compra venta en función de las entradas y salidas relativas que tenga el fondo. Conviene incorporar estos aspectos en nuestra comparativa.

En general, los fondos con más activos bajo gestión son también los que tienen unas comisiones de gestión más competitivas.

3. Seguimiento del índice

En este punto evaluamos como de bien se ajusta la evolución del fondo indexado a la de su índice. Para ello tomamos como media el tracking error, que mide la desviación de la diferencia de rentabilidades del fondo indexado con su índice. De esta forma si un fondo sigue muy bien a su índice, el tracking error resultante será prácticamente 0. Si el tracking error es un 1% (0,01) entonces podremos esperar desviaciones con respecto al índice de aproximadamente hasta un 2% en un año.

En este punto lo relevante es analizar qué técnica de replicación está utilizando el gestor del fondo para conseguir su objetivo.

Existen tres técnicas diferentes: replica física, muestreo y réplica sintética.

En la réplica física, el gestor compra todos los componentes del índice (en el caso del S&P500 compraría las 500 acciones pertenecientes al índice). Es sin duda el mejor método de replicación para índices que siguen activos líquidos dado que el tracking error será muy, muy bajo. Sin embargo, para índices que siguen activos poco líquidos donde los costes de transacción pueden ser elevados puede ser mejor otra opción.

En la técnica de muestreo, el gestor compra una muestra representativa de los componentes del índice. En el caso del S&P500, podrían ser las mayores 450 empresas del índice, en lugar de todas las 500 empresas del índice. En este caso el tracking error se verá resentido pero a cambio incurriremos en menos costes de transacción.

Y por último está la réplica sintética en la que el fondo de inversión firma un contrato derivado (swap, o permuta financiera) con un banco que se compromete a pagar al fondo la rentabilidad del índice a cambio de una comisión (el coste del swap). En este caso, el riesgo de desviarse del índice lo corre el banco, pero a cambio se está asumiendo un riesgo de que el banco quiebre y se lleve por delante la rentabilidad.

En Indexa sólo trabajamos con fondos de réplica física, ya que de esta manera reducimos el riesgo de la inversión porque cada fondo está compuesto de los valores (acciones o bonos) y no de opciones sobre los valores. Con nuestras carteras de fondos indexados tu dinero literalmente estará invertido en miles de empresas y bonos.

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