Cambio del fondo indexado de acciones europeas


Recientemente, Vanguard ha anunciado una reducción de costes en toda su gama de fondos registrados en Europa. Como consecuencia de esta reducción de comisiones, hemos decidido cambiar el fondo que actualmente utilizamos para invertir en acciones europeas (Pictet Europe Idx -I) por el fondo Vanguard European Stk Idx Eur -Ins (código ISIN nº IE0007987708).

La razón del cambio es que el fondo de Vanguard tiene ahora una comisión extremadamente competitiva de 0,12% frente al 0,25% del fondo de Pictet. Ambos fondos siguen el índice MSCI Europe, ambos fondos siguen adecuadamente el índice (“tracking error” respectivamente de 0,86% y 0,12% respectivamente) mientras que el fondo de Vanguard es actualmente más de 4 veces más grande que el del fondo de Pictet:

Comparativa Pictet – Vanguard Europa Pictet
(LU0188800162)
Vanguard
(IE0007987708)
Coste total (TER)
(más bajo = más rentabilidad)
0,25% 0,12%
Tracking error
(más bajo = mejor seguimiento del índice)
0,12% 0,86%
Volumen
(más grande = mayor liquidez y menores costes)
671 M€ 2.724 M€

Nota técnica sobre la diferencia de tracking error (para techies): la diferencia de tracking error entre Pictet se debe a que Pictet utiliza el Dual Price y Vanguard el Swing Price. Con dual price el Tracking Error es menor porque se calcula con un precio al que en realidad nadie compra o vende (no se calcula con el valor liquidativo real al que compran y venden los partícípes cada día).

La principal consecuencia de este cambio de fondo es una rebaja de comisiones de los fondos. Nuestras carteras pasan a tener un coste medio de los fondos de 0,13% (vs. 0,15% antes), con un máximo de 0,17% en la cartera 10 de menos de 10 mil euros y un mínimo de 0,12% en la cartera 1 de más de 10 mil euros. Con ello, el coste medio total de nuestras carteras baja de 0,59% a 0,57% ahora (0,13% coste medio de los fondos + 0,18% comisión de custodia de Inversis Banco + 0,26% comisión de gestión media de Indexa).

Pictet Europe vs Vanguard Europe 11/2019

Tanto el fondo de Pictet como el de Vanguard utilizan el swing price para reducir el impacto de entradas y salidas sobre los partícipes que ya están en el fondo. Este Swing Price, o precio oscilante, implica que el precio de los fondos baja en caso de reembolso masivo en un día o sube en caso de suscripción masiva en un día. Para reducir al máximo el impacto del swing price en el traspaso de las carteras de Indexa, iremos realizando el cambio de fondo en las carteras paulatinamente a lo largo de los próximos días. En total, traspasaremos más de 28 millones de inversión de nuestros clientes desde un fondo hacia el otro.

Este cambio de fondo afecta a nuestras carteras de fondos de más de 10 mil euros, que tienen una parte de su inversión en el fondo de Pictet. Es el primer cambio que realizamos en las carteras de fondos en 2019, y el noveno cambio desde 2015 (ver cambios anteriores), siempre buscando mayor diversificación y menores costes.

Con este nuevo paso seguimos progresando con nuestro círculo de éxito: más volumen, menos costes y más rentabilidad para nuestros clientes. Es la octava vez que conseguimos reducir las comisiones totales en nuestras carteras de fondos para nuestros clientes, y esperamos poder seguir bajándolas en los próximos meses y años.

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Sobre los costes de transacción en los fondos de inversión y ETF’s


Soportar bajos costes es algo muy importante para obtener más rentabilidad a largo plazo. Los principales costes que soporta un inversor en fondos de inversión son los siguientes:

  • El TER (Total Expense Ratio) que incluye comisiones de gestión, depositaría administración y otros gastos menores,
  • Los gastos de corretaje dentro del propio fondo, y
  • Los gastos de transacción que se soportan en el momento de la suscripción o reembolso del fondo.

En un artículo anterior, Costes y comisiones ocultas de los fondos de inversión, hemos hablado con detalle de los dos primeros costes. En el presente artículo, vamos a detallar los diferentes tipos de coste de transacción que puede soportar un inversor y qué implicaciones tiene cada uno de ellos.

Existen cuatro tipos de coste de transacción que pueden aplicar en un fondo de inversión:

  • Coste explícito,
  • Swing price,
  • Bid-Offer, y
  • Redondeos de participaciones.

Una característica común de estos costes es que los beneficiarios de los mismos son los partícipes existentes en el fondo cuando ocurre la transacción. A diferencia por ejemplo de la comisión de gestión, que lo cobra la gestora, estos costes están cobrados por el fondo, no por la gestora del fondo. Son costes que están diseñados para proteger a los partícipes por los potenciales gastos de corretaje que se pudieran incurrir al invertir el nuevo dinero aportado.

El coste explícito es un coste en porcentaje que se cobra normalmente sólo en el momento de la suscripción del fondo (no en el reembolso) y es el más sencillo y transparente de todos ellos. Es el coste que preferimos en Indexa y el que se cobra en la suscripción de los fondos de Vanguard que tienen exposición a crédito, como son el Vanguard Eur Investment Grade Bond Index (comisión de suscripción del 0,30%) y el fondo Vanguard Global Bond Index (comisión de suscripción del 0,20%).

Los fondos que utilizan el swing price adaptan el valor liquidativo diario del fondo al que se hacen suscripciones y reembolsos de participaciones en función de los flujos de entrada y salida de dinero de ese día. Por ejemplo, si un día hay entradas de dinero muy fuertes en el fondo de inversión, el valor liquidativo del fondo será superior al valor real de los activos en los que invierte el fondo. Al día siguiente esta diferencia se corregirá y los nuevos inversores sufrirán una pérdida. La cuantía del swing price no suele ser un porcentaje o importes fijos y se dejan a la discrecionalidad del gestor del fondo aunque se suele fijar un importe máximo en porcentaje. Un efecto colateral de esta comisión de transacción es que los fondos indexados con swing price se desvían más del índice al que siguen (tienen un tracking error superior) ya que el valor liquidativo del fondo se separa del índice cuando se aplica este swing price.

El Bid-Offer (también llamado Bid-Ask) implica que los inversores que suscriben participaciones y los que reembolsan participaciones lo hacen a precios diferentes. De esta manera, los fondos que utilizan esta comisión de transacción deberán publicar 3 valores liquidativos diarios: el Bid (precio para reembolsar), el valor liquidativo (al que nadie transacciona y es solo una referencia) y el Offer (precio para suscribir). Como el tracking error se calcula sobre el valor liquidativo, estos fondos presentan un buen seguimiento del índice. El importe del Bid-Offer se suele establecer a discrecionalidad del gestor, suele tener un importe máximo y a veces se establece un porcentaje fijo (0,25% por ejemplo). Este coste es también el que aplica cuando compramos o vendemos ETFs en un mercado secundario (en una bolsa de valores). Los ETFs tienen un precio de compra y otro de venta y cuando mayor sea esta diferencia (también llamada horquilla), mayor será el coste de transacción que el inversor deberá soportar.

Por último, está el redondeo de participaciones que es un coste de transacción muy sutil y que aplica a todos los fondos de inversión, pero especialmente a los que permiten un número reducido de decimales en las posiciones de un cliente. Cada fondo establece en su folleto el número de decimales de participaciones que se pueden negociar. Por ejemplo, en el caso de los fondos de Vanguard que utilizamos, es de dos decimales. De esta manera un inversor puede tener 1,34 títulos o 1,35 títulos pero no puede tener 1,346 títulos. El coste aparece por el redondeo a la baja que se realiza cuando se traspasa un importe de un fondo a otro. Para visualizarlo es interesante ver un ejemplo. Supongamos que tenemos 1,00 títulos del fondo A que tiene un precio de 100,00€. Lo traspasamos al fondo B que tiene un precio de 91,90€. El número de títulos que deberíamos recibir del fondo B es 100,00€/91,90€ = 1,088139. Pero como se redondea a la baja, solo recibimos 1,08 título, y por tanto ahora tenemos un importe total de 1,08 títulos x 91,90€ = 99,25€ y habremos soportado un coste de 0,75€ o un 0,75% del total. Este coste, solo tiene un efecto significativo cuando el importe que se traspasa es relativamente bajo. Para minimizar este coste, en Indexa establecemos un mínimo de 300€ para realizar un traspaso entre distintos fondos de la cartera de un cliente.

De nuevo comprobamos como a pesar de que la inversión en fondos indexados puede parecer a primera vista algo sencillo, el diablo está en los detalles. Conocer y analizar todos los detalles de una inversión es algo muy relevante de cara a conseguir los objetivos de rentabilidad de largo plazo. En Indexa Capital, dedicamos tiempo y recursos para cuidar de los detalles y que tu no tengas que preocuparte por nada.

Cómo contratar una cartera de fondos indexados con Indexa

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Qué son los fondos indexados y cómo los elegimos


Los fondos de inversión indexados son aquellos cuya política de inversión es la de seguir un índice bursátil o un índice de renta fija intentando desviarse lo mínimo posible del índice. Por ejemplo, los fondos cuya política de inversión sea seguir al índice S&P500, deberán comprar todas las acciones que pertenezcan a este índice y venderlas si salieran del mismo.

Gestión Indexada vs Gestión Activa

Cuando nos enfrentamos a la decisión de elegir un fondo indexado para nuestras carteras, que siga un índice en particular, son muchas las consideraciones que debemos analizar y tener en cuenta. Esto es, debemos asegurarnos que estamos seleccionando el mejor fondo indexado para cada índice.

¿Qué significa que sea el mejor fondo indexado? Son tres las características principales que buscamos a la hora de elegir un fondo indexado:

  1. Liquidez,
  2. Comisiones y
  3. Seguimiento del índice o “tracking error”.

Esto significa que buscamos los fondos que más fácilmente podamos comprar y vender sin afectar a su valor, que menores costes tengan para los clientes y que sigan los mejor posible el índice de referencia que estamos buscando replicar.

Consideración previa: ¿Elijo ETF’s o Fondos Indexados?
Una decisión previa muy importante que tomar es si queremos que el fondo indexado esté cotizado o no. Si buscamos que el fondo esté cotizado entonces deberemos seleccionar un ETF (exchange traded fund). Los ETFs, al estar cotizados en mercados organizados, dan la opción al inversor de poder elegir el precio de compra y venta, te permiten comprar o vender en cualquier momento del día y generalmente tienes unas comisiones algo inferiores a las de los fondos indexados no cotizados (llamados normalmente fondos indexados, a secas).

Por contra, los fondos indexados se pueden comprar o vender una vez al día desconociendo a priori el precio de compraventa. Por tanto, ceteris paribus, la balanza se inclina hacia los ETF’s.

Sin embargo, en España, los fondos indexados que cumplan la condición de estar registrados en la CNMV tienen una importantísima ventaja fiscal frente a los ETF’s que decanta totalmente la balanza en favor de los primeros. En España si vendes un fondo indexado para comprar otro, se considera que estás realizando un traspaso y no pagas el impuesto por la potencial plusvalía que tuviera el fondo vendido: lo difieres en el tiempo hasta que finalmente vendas un fondo sin comprar otro. En cambio con ETF’s se tributa en el momento de la venta.

La rentabilidad adicional que se puede obtener con este ahorro fiscal es tan importante en el largo plazo que en España la decisión óptima es la de seleccionar fondos indexados.

1. Liquidez (Tamaño)

La siguiente consideración a hacer para maximizar la liquidez de un fondo indexado es el tamaño del mismo. Siempre vamos a buscar el fondo con más activos bajo gestión, dado que será el que tenga una base inversora más diversificada y donde el efectivo obligatorio a mantener (dinero en cuenta corriente para atender a reembolsos) será también mayor.

En este punto hay que vigilar, además del tamaño del fondo, el tamaño de la clase de acciones en la que efectivamente vamos a invertir. En un fondo de inversión normalmente existen varias clases: clases institucionales o no, y en diferentes divisas. A veces podremos encontrarnos que un fondo tiene muchos activos bajo gestión, pero la clase en la que vamos a invertir no tanto.

2. Comisiones

El siguiente punto a analizar son las comisiones: debemos comparar el TER (total expense ratio) de los fondos indexados que incorpora todos los gastos soportados por el fondo, excepto los gastos de corretaje, y que debería estar en el rango de 0,20-0,40% anuales.

También hay que tener en cuenta que algunos fondos cobran una pequeña comisión de suscripción para el fondo (0,20%-0,30%), para evitar que las nuevas entradas de fondos perjudiquen a los inversores existentes. Otros fondos en vez de cobrar una comisión de suscripción, calculan diariamente una horquilla de compra venta en función de las entradas y salidas relativas que tenga el fondo. Conviene incorporar estos aspectos en nuestra comparativa.

En general, los fondos con más activos bajo gestión son también los que tienen unas comisiones de gestión más competitivas.

3. Seguimiento del índice

En este punto evaluamos como de bien se ajusta la evolución del fondo indexado a la de su índice. Para ello tomamos como media el tracking error, que mide la desviación de la diferencia de rentabilidades del fondo indexado con su índice. De esta forma si un fondo sigue muy bien a su índice, el tracking error resultante será prácticamente 0. Si el tracking error es un 1% (0,01) entonces podremos esperar desviaciones con respecto al índice de aproximadamente hasta un 2% en un año.

En este punto lo relevante es analizar qué técnica de replicación está utilizando el gestor del fondo para conseguir su objetivo.

Existen tres técnicas diferentes: replica física, muestreo y réplica sintética.

En la réplica física, el gestor compra todos los componentes del índice (en el caso del S&P500 compraría las 500 acciones pertenecientes al índice). Es sin duda el mejor método de replicación para índices que siguen activos líquidos dado que el tracking error será muy, muy bajo. Sin embargo, para índices que siguen activos poco líquidos donde los costes de transacción pueden ser elevados puede ser mejor otra opción.

En la técnica de muestreo, el gestor compra una muestra representativa de los componentes del índice. En el caso del S&P500, podrían ser las mayores 450 empresas del índice, en lugar de todas las 500 empresas del índice. En este caso el tracking error se verá resentido pero a cambio incurriremos en menos costes de transacción.

Y por último está la réplica sintética en la que el fondo de inversión firma un contrato derivado (swap, o permuta financiera) con un banco que se compromete a pagar al fondo la rentabilidad del índice a cambio de una comisión (el coste del swap). En este caso, el riesgo de desviarse del índice lo corre el banco, pero a cambio se está asumiendo un riesgo de que el banco quiebre y se lleve por delante la rentabilidad.

En Indexa sólo trabajamos con fondos de réplica física, ya que de esta manera reducimos el riesgo de la inversión porque cada fondo está compuesto de los valores (acciones o bonos) y no de opciones sobre los valores. Con nuestras carteras de fondos indexados tu dinero literalmente estará invertido en miles de empresas y bonos.

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