Es mejor no elegir cuando inviertes (2)


En marzo de 2016, tres meses después de lanzar Indexa Capital, escribíamos un artículo que describía en qué consiste el sesgo por comportamiento y porque es mejor no elegir cuando inviertes. El artículo explica que si estás activamente buscando el mejor momento para invertir en fondos de inversión, lo más normal es que te equivoques y acabes invirtiendo con el pie cambiado. En el artículo repasábamos varios estudios que demostraban que, de media, los inversores pierden un 1,5% de rentabilidad al año intentando elegir cuando invertir o desinvertir.

En un artículo posterior titulado ¿Es mejor invertir de golpe o poco a poco?, explicábamos qué hacer en caso de que hubieras recibido una cantidad importante de dinero (por una herencia, una venta de un inmueble o una empresa, una indemnización, …). La respuesta era que en función de tu tolerancia al riesgo lo mejor era invertirlo todo de golpe o de forma periódica, pero nunca intentando buscar el mejor momento para invertir.

En este artículo nos preguntamos, tras dos años y medio de operativa, si nuestros clientes de forma agregada invierten de forma periódica independientemente de la evolución de mercado, o si por el contrario, invierten tras subidas de nuestras carteras.

Para responder a esta pregunta analizamos la evolución mensual de dos variables:

  1. Aportaciones netas de los clientes: utilizamos como mejor aproximación el crecimiento mensual de las aportaciones menos las retiradas, medido en porcentaje sobre el patrimonio total gestionado del mes anterior. Por ejemplo, en junio 2018, los clientes han aportado 6,1 millones de euros y han retirado 0,6 millones de euros, sobre los 95,2 millones gestionados por Indexa a finales del mes anterior, equivale a unas aportaciones netas de 5,8% del patrimonio.
  2. Rentabilidad de las carteras: utilizamos la rentabilidad de los últimos 12 meses de la cartera 6/10 para importes entre 10 mil y 100 mil euros, que es la más popular entre nuestros clientes.

En el siguiente gráfico estudiamos la relación entre las aportaciones de clientes como función de la rentabilidad pasada de las carteras. Utilizamos una muestra de 19 meses (desde diciembre 2016 a junio 2018) y los resultados son los siguientes:

Como se puede observar en el gráfico hay una clara relación entre el crecimiento de las aportaciones netas y la rentabilidad de los 12 meses anteriores: si la rentabilidad ha sido elevada entonces el crecimiento de las aportaciones es elevado. Si ajustamos una recta al conjunto de datos vemos que, para esta muestra, por cada punto de rentabilidad en los últimos 12 meses, las aportaciones de nuestros clientes aumentan en un 1,4%. Por ejemplo, si la rentabilidad de los últimos 12 meses ha sido un 5% entonces las aportaciones habrán crecido un 7% y si la rentabilidad ha sido de un 10% las aportaciones habrán aumentado un 14%.

Este comportamiento muestra que en Indexa, las aportaciones de nuestros clientes aumentan cuando las carteras van bien (y viceversa), lo cual no es óptimo porque significa que nuestros clientes están comprando más cuando los precios han subido. Por ello, insistimos tanto en el mensaje de que es mejor no elegir cuando inviertes y que interesa invertir cada mes periódicamente. Nos gustaría que en el futuro el gráfico que mostramos arriba, acabara siendo una nube de punto sin ninguna relación: que el crecimiento de las aportaciones de nuestros clientes no dependa de si las carteras han subido mucho o poco en los 12 meses anteriores. De esta forma, estaremos reduciendo el sesgo por comportamiento y aumentando aún más la rentabilidad de nuestros clientes.

¿Tienes alguna sugerencia sobre cómo podríamos ayudar a nuestros clientes a minimizar este sesgo? Estaremos encantados de escuchar tus sugerencias.