Los fondos de gestión activa son peores que el índice en subidas y en bajadas de mercado


Recientemente hemos leído en varios medios (como por ejemplo “La prueba de fuego para la gestión pasiva” en El País) como los gestores activos admiten que en los últimos años, los fondos indexados han obtenido mejores rentabilidades que los fondos de gestión activa pero, a continuación, advierten que la razón es que han sido años positivos y “en años alcistas es muy difícil superar a los índices” porque “todo sube” pero que en los años de caídas es cuando más valor aporta la gestión activa ya que entonces los índices “no te protegen de las caídas” mientras que los gestores activos según ellos sí lo hacen.

En Indexa, como siempre, hemos acudido a los datos para contrastar esta afirmación: ¿Es cierto que los fondos de gestión activa lo hacen mejor que los índices en bajadas de mercado? Para ello hemos utilizados los datos SPIVA (Standard & Poors Indices Versus Active) que preparan desde S&P Global. En particular, hemos analizado si se puede encontrar alguna relación entre la rentabilidad del índice entre los años 2001 y 2018 y el porcentaje de fondos domésticos de Estados Unidos (“All domestic funds”) que baten al índice S&P Composite 1500 ya que es la categoría más representativa y que más fondos incluye. En los informes se pueden encontrar muchos más datos, ya que realizan el mismo análisis diferenciando por el foco de tamaño (pequeñas, medianas o grandes empresas) y estilo (growth o value). El período elegido es el máximo para el cual SPIVA realiza los estudios y consideramos que es adecuado para responder a la pregunta que nos planteamos ya que incorpora tres años significativamente negativos (2001, 2002 y 2008).

Los gestores activos no protegen de las caídas

Si comparamos la rentabilidad de un año del índice con el porcentaje de fondos domésticos que lo hacen mejor que el índice observamos que, de haber alguna relación, en realidad es la contraria: en años de caídas bursátiles, el porcentaje de fondos que lo hacen peor que el índice es mayor (ver gráfica a continuación).

Fondos que baten al índice periodo 1 año

Teniendo en cuenta que la significatividad de la regresión es muy baja, lo mejor que podemos decir es que no existe ninguna relación entre el porcentaje de fondos que baten al índice y la rentabilidad del índice en el último año. El porcentaje de fondos que no bate al índice a un año oscila entre 40,7% (año 2009, cuando la bolsa subió un 27,2%) y 86,9% (año 2014, cuando la bolsa subió un 13,1%) y la media es 59,6%. El año en el que menos fondos lo han hecho peor que el índice coincide con el segundo año de mayores subidas de la muestra, justo lo contrario de lo que afirman los gestores activos.

Para aquellos de nuestros lectores habituales que estén sorprendidos de que haya años donde haya más fondos de gestión activa que después de comisiones lo hagan mejor que los índices, hay que tener en cuenta que en períodos cortos de tiempo la ventaja competitiva de los índices (menores comisiones) no es tanta como para anular el efecto de buena suerte que puedan tener los gestores activos a la hora de hacer sus inversiones. Los datos que solemos resaltar en nuestros estudios suelen ser de 10 años o más.

En nuestra opinión el gráfico que hemos presentado ofrece una fuerte evidencia en contra de la afirmación de que los gestores activos lo hacen mejor en épocas de caídas. No obstante, y para salir de dudas, hemos realizado el mismo análisis utilizando rentabilidades y porcentajes a 5 años y 10 años. En el caso de 5 años, disponemos de los datos de SPIVA para el período 2008 a 2018 (que tiene en cuenta rentabilidades entre 2003 y 2018) y para 10 años entre los años 2014 y 2018 (que tiene en cuenta rentabilidades entre 2004y 2018). Hay que tener en cuenta que al haber menos observaciones los resultados serán menos significativos que en el caso anterior.

Los resultados son los siguientes:

Fondos que baten al índice periodo 5 años

Fondos que baten al índice periodo 10 años

Podemos realizar los siguientes comentarios sobre los resultados obtenidos:

  • A 5 años hay cierta correlación positiva entre el porcentaje de fondos que no baten al índice y la rentabilidad del índice. El R2 no obstante es bajo (28%) y no hay significancia estadística de esta relación al 95% de confianza. Por tanto, de nuevo, lo más que podemos decir es que no existe ninguna relación entre rentabilidad del índice y porcentaje de fondos de gestión activa que no baten al índice.
  • A 10 años, sólo contamos con 5 puntos, pero de nuevo, no se aprecia ninguna relación.
  • Lo que sí es muy destacable es que a medida que se amplía el plazo, el porcentaje medio de fondos que no baten a sus índices de referencia aumenta significativamente: pasa del 59,6% a un año, a 73,2% a 5 años y 82,7% a 10 años (ver gráfico debajo).

Fondos que baten al índice 1 a 10 años
Se podría repetir este mismo análisis con fondos de otros estilos o tamaños e incluso con fondos domiciliados en otras geografías (Europa o Asia) y los resultados deberían ser similares. Y la razón por la que esperamos que sea así, es que en realidad un cálculo muy sencillo que ilustró Warren Buffett lo demuestra:

Imaginemos que el mercado estuviera formado por 100 gestores de fondos y todos ellos tienen inicialmente una centésima parte de todas las empresas del mundo.  Ahora imaginemos que 50 de ellos no hacen nada (son gestores indexados), mientras que el resto se cambia acciones entre ellos y pagan elevadas comisiones a asesores y gestores de pongamos el 2% anual (son gestores activos).

Ahora esperemos un año. Los dos grupos tendrán antes de comisiones la misma rentabilidad ya que como grupo empiezan con la misma cartera y acaban con la misma cartera, pero el grupo de los indexados tendrá en media un 2% de mayor rentabilidad después de comisiones. Si esperamos 10 años, entonces en media el grupo indexado lo habrá hecho mejor un 20% (en realidad más porque se componen las comisiones). Por tanto, a 10 años habrá un porcentaje menor de fondos activos que lo hacen mejor que el índice que a 1 año.

Si eres un lector atento objetarás que esta simplificación no es compatible con observar períodos de 1 año donde la mayoría de los fondos lo hacen mejor que el índice (como ocasionalmente se observa). La forma de explicar esta aparente paradoja es que en realidad, hay otros inversores además de gestores de fondos (inversores individuales, family offices, bancos y aseguradoras que invierten directamente en acciones) y por tanto, si esos otros gestores también son activos, esto hace posible que haya años que lo hagan peor que el índice para beneficio de los gestores de fondos que son los que se miden en las comparativas de SPIVA. Por volver al ejemplo anterior de los 50 inversores activos, 25 podrían ser fondos activos y otros 25 inversores directos que no aparecen en los estudios.

Conclusión

No existe ninguna evidencia de que los fondos de gestión activa tengan mejor comportamiento en períodos de caídas que en períodos de subidas. La única evidencia real que existe es que a medida que se amplía el plazo de inversión, más difícil es que tu gestor activo lo haga mejor que el índice ya que las comisiones se amontonan y ponen cada vez más alta la barrera a superar.

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China y los cambios en índices


La creación de índices es una tarea más compleja de lo que pudiera parecer a primera vista.

Es habitual ver cambios en la constitución de un índice por cambios de mercado. En este artículo vamos a analizar el impacto que el acceso de los inversores extranjeros a las acciones chinas anteriormente no disponibles (acciones tipo A) ha tenido y va a tener en el índice MSCI Emerging Markets (ver noticia), uno de los índices que componen nuestras carteras (entre un 0 y un 15% de las carteras según el perfil inversor y el tamaño de la cartera).

El principal cambio es que el peso de China en el índice de países emergentes va a aumentar significativamente en los próximos años. Este cambio se hará de manera paulatina, estará gestionado por el creador del índice MSCI y supondrá que la importancia geográfica esté más acorde con la realidad.

Antecedentes

El índice MSCI Emerging Markets se construye invirtiendo en acciones líquidas de las bolsas de países emergentes de manera proporcional a su capitalización de mercado. Invierte en 24 países y con 1.125 empresas, el índice cubre aproximadamente el 85% de la capitalización de mercado ajustada por free-float (la parte de las acciones que están disponibles en bolsa) en cada país. Uno de esos países es China.

El caso de las acciones chinas es un caso singular ya que algunas no eran invertibles por el inversor internacional. Hay tres tipos de acciones chinas: A, B y H.

  • Las acciones serie ‘A’ son aquellas acciones de compañías chinas locales denominadas en renminbis (la moneda china), y negociadas principalmente entre inversores locales en las Bolsas de valores de Shanghai o Shenzhen. Los inversores institucionales extranjeros calificados que han obtenido un permiso especial del Gobierno chino también pueden participar en este mercado.
  • En lo que respecta a las acciones serie ‘B’, representan compañías chinas con un valor nominal en renminbis, pero registradas para transacciones principalmente a inversores internacionales en dólares estadounidenses en la Bolsa de valores de Shanghai, o dólares de Hong Kong en la Bolsa de Shenzhen. Los inversores de China continental también pueden negociar con acciones serie ‘B’ mediante cuentas legales en monedas extranjeras.
  • Por último, las acciones serie ‘H’ representan compañías chinas reguladas por leyes chinas, pero cualquier persona puede realizar transacciones con ellas. Las acciones serie ‘H’ están registradas en Hong Kong y son negociadas en dólares de Hong Kong.

El principal cambio es que hasta 2014, las acciones de tipo A solamente eran invertibles por inversores chinos y por tanto no podían formar parte de índices de mercado.  Por lo que, en los índices por capitalización, solamente se tenían en cuenta las acciones B y H y por tanto el peso invertido en china por los índices era menor al peso real (incluyendo inversores chinos).

Desde entonces el mercado de acciones A ha ido abriéndose progresivamente a inversores internacionales y los gestores de índices han ido ampliando la importancia que tienen las acciones tipo A.

Cambios en el índice MSCI Emerging Markets

En el siguiente gráfico aparece la distribución del índice MSCI Emerging Markets a día de hoy, en agosto 2019 y en noviembre 2019:

Como se puede observar en la imagen abajo, la importancia de china va a crecer significativamente. Eventualmente el peso de China en el índice llegará hasta el 40% (asumiendo que todas las acciones A acaban siendo parte del índice).

Fuente: MSCI consultation on further weight increase of China A Shares in the MSCI Indexes (diciembre 2018)

La pregunta obvia es: ¿Cuándo, quién y por qué se decide ir aumentando el peso de las acciones chinas en el índice? El encargado es la empresa MSCI, que analiza la estabilidad, el acceso y la eficiencia del mercado de acciones y va realizando informes sobre ello, que comparte con la industria de la gestión de activos, a la que consulta sobre posibles cambios en el índice.

Los cambios en el índice, en caso de producirse, se realizan habitualmente 4 veces al año (en mayo, agosto, noviembre y febrero) y las fechas de anuncio y de cambio efectivo se suelen comunicar en marzo.

Conclusión: con las modificaciones anunciadas del índice MSCI Emerging Market, aumentará un poco más la diversificación de este índice, al incluir las acciones chinas de tipo A, y con ello aumentará un poco más la diversificación de nuestras carteras de más de 10 mil euros, que incluyen el fondo Vanguard Emerging Markets Stock Index EUR – Institucional, que replica el índice MSCI Emerging Markets. Es una buena noticia para los clientes de Indexa Capital porque a mayor diversificación, menor riesgo, y mayor rentabilidad esperada por riesgo.

Los índices


En este artículo vamos a explicar qué son los índices de inversión, para qué sirven, quién y cómo los crean. También explicaremos por qué y cómo se puede invertir en fondos que replican índices, también llamados fondos indexados.

¿Qué es un índice?

Un índice es una serie de reglas que más o menos objetivas para seleccionar una serie de inversiones y la importancia de cada inversión dentro del índice. Si las inversiones son acciones entonces se suele hablar de índices bursátiles o de acciones cuya definición en la Wikipedia es:

Un índice bursátil corresponde a un registro estadístico compuesto usualmente de un número, que trata de reflejar las variaciones de valor o rentabilidades promedio de las acciones que lo componen. Generalmente, las acciones que componen el índice tienen características comunes tales como: pertenecer a una misma bolsa de valores, tener una capitalización bursátil similar o pertenecer a una misma industria.

Si las inversiones son bonos, entonces se suele hablar de un “índice de bonos”.

¿Para qué sirven los índices?

Inicialmente los índices se crearon para resumir en un solo número la evolución de todo un mercado. De esta manera se podía hablar de que el Dow Jones Industrial (el primer índice que se creó) había subido un 1%, en vez de hablar de todas las acciones por separado.

Actualmente se utilizan los índices para replicar el comportamiento de un mercado. En vez de comprar una cartera de acciones de EE.UU., se puede comprar un fondo indexado al índice S&P500 por ejemplo, que sigue el comportamiento de este índice y de esta manera obtener la rentabilidad media del mercado estadounidense.

¿Quién crea los índices?

Normalmente los crean empresas especializadas como Standard and Poors (S&P), MSCI o Dow Jones. A veces son los propios mercados secundarios que los crean, como es el caso del IBEX35 que está calculado por el Comité Asesor Técnico del IBEX35, que está vinculado a BME.

¿Cómo se crean los índices financieros?

Existen principalmente tres formas de construir un índice: ponderando por precio, ponderando por capitalización o equiponderando.

1. Índice ponderado por precio

Ponderar por precio es como incluir una acción de cada empresa en nuestra cesta (las empresas con un precio por acción más alto pesan más).

El índice ponderado por precio se calcula como el promedio de los precios de las acciones en el índice. Se calcula sumando cada precio de acciones y dividiendo el total entre el número de acciones de la serie. El principal problema que tiene esta forma de cálculo, es que las empresas con un precio más alto pesan más (aunque en conjunto puedan ser empresas más pequeñas que otras por tener menos acciones emitidas). Inicialmente los índices se calculaban así (por ejemplo, el Dow Jones Industrial Average), pero hoy la ponderación por precio está cada vez más en desuso.

2. Índice ponderado por capitalización

Ponderar por capitalización es como incluir la capitalización total de cada empresa en nuestra cesta (las empresas más grandes pesan más).

En los índices ponderados por capitalización, las empresas ponderan en función de su capitalización de mercado (precio de las acciones multiplicado por el número de acciones en circulación) y se dividen entre la capitalización global de las empresas que componen el índice. Este tipo de ponderación representa mejor la evolución de un mercado o zona geográfica, y tiene como principal característica que el efecto que tendrá un cambio en el precio en una empresa de gran capitalización bursátil será mucho más importante que el que tenga una empresa pequeña.  Ejemplos bien conocidos de un índice ponderado por capitalización son el índice S&P500 o el MSCI World. En Indexa, utilizamos principalmente este tipo de índices ya que representan mejor la riqueza global que cualquier inversor debería replicar para asegurarse la rentabilidad que el mercado ofrece, y además son los índices que se pueden replicar de la forma más fácil y económica.

3. Índice equiponderado

Equiponderar es dar el mismo peso a todas las empresas (todas las empresas pesan igual).

Un índice equiponderado se basa en el movimiento del precio promedio de las acciones en el índice. En esta serie, todas las acciones, sin importar la capitalización tienen el mismo efecto. Para calcular un índice equiponderado, se utiliza la media aritmética de los rendimientos de los activos que componen el índice. Como ejemplos de este tipo de indexación, están los índices MSCI Equal Weighted. Por cómo se calculan, estos índices darán más importancia a empresas pequeñas que a empresas grandes, aumentando ligeramente el riesgo esperado y también la rentabilidad esperada.

¿Cómo se puede invertir en índices?

La forma fiscalmente más eficiente para un inversor español de invertir en índices es utilizar fondos indexados de bajo coste. Normalmente, las entidades financieras no ponen a disposición de sus clientes la posibilidad de elegir estos fondos porque son producto que no le dejan margen al distribuidor, pero recientemente empresas como la nuestra, Indexa Capital,  han decidido dar un paso adelante y ofrecer carteras de fondos indexados con costes más bajos (un coste total un 80% menor que las alternativas bancarias en el caso de Indexa).

¿Por qué hay que invertir en índices?

La respuesta rápida es que la rentabilidad corregida por riesgo de los fondos indexados es mayor que en los fondos de gestión activa (no indexada). Existe una amplia evidencia académica que muestra como los gestores profesionales no son capaces de obtener una rentabilidad después de comisiones a largo plazo superior a la de su índice de referencia. No consiguen batir al mercado por las elevadas comisiones que cobran. En el artículo titulado Por qué es mejor la gestión indexada repasamos los principales artículos académicos que muestran esta realidad.

En Indexa llevamos 2 años y medio (desde el 31/12/2015) invirtiendo el ahorro de nuestros clientes (más de 4.400 clientes en este momento), y hemos podido comprobar los estudios académicos con carteras reales. El éxito de nuestras carteras es más que apreciable: por ejemplo, nuestra cartera 6/10, que invierte un 50% de fondos indexados de acciones y 50% en fondos indexados de bonos, ha rentado de media un 14,2% acumulado (+5,5% anual) mientras que los fondos españoles (principalmente bancarios) de la categoría similar (renta variable mixta internacional) han rentado un 3,7% acumulado. En apenas 2 años y medio, nuestra cartera media le ha ganado 10,5% acumulados a la media de los fondos de la misma categoría.

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La importancia de la selección de los índices de bonos


Una de las partes más importantes del proceso de creación de una cartera diversificada e indexada es la selección del fondo de inversión concreto que queremos utilizar para replicar el comportamiento de una clase de activo.

En otro post hemos hablado de las principales características que analizamos a la hora de elegir un fondo indexado. Buscamos fondos que tengan comisiones bajas, un tamaño suficientemente grande y un buen seguimiento del índice (o tracking error bajo).

Existe otro factor a evaluar, especialmente importante cuando buscamos replicar una clase de activo de bonos (renta fija): el índice en particular que se utiliza para replicar la clase de activo.

En el caso de las acciones, esta decisión es sensiblemente menos importante porque los inversores ya han ido concentrando sus inversiones en un número muy reducido de índices. Por ejemplo: para replicar el comportamiento de la renta variable en diferentes geografías suelen utilizarse los índices creados por la compañía MSCI que han demostrado un muy bien compromiso entre representatividad y liquidez, características esenciales en un índice. También hay otros índices que se han consolidado como referentes en otras regiones como el caso del S&P 500 para EEUU.

Por contra, en el caso de los bonos, existen varios proveedores de índices y los inversores aún no han seleccionado un claro ganador. Es más, algunos gestores de fondos indexados o ETFs a veces crean sus propios índices a los que replicar. Por esta razón, es muy importante conocer exactamente las reglas de creación de un índice antes de decidirnos a invertir en el fondo indexado que lo replica.

Las reglas de creación de los índices de acciones son relativamente sencillas aunque suelen mostrar cierta discrecionalidad. Para ver si una acción entra a formar parte de un índice, se analiza la capitalización de mercado, el capital flotante (free float) y la liquidez de la acción en el mercado. Si una acción, tiene una elevada capitalización, free float y liquidez, pasará a formar parte del índice en la proporción de su capitalización, generalmente ajustada por el free float.

Criterios de selección de índices de bonos

Para los bonos, los criterios de selección suelen ser mucho más complejas. Normalmente los índices ponderan más un bono cuanto mayor es el tamaño de la emisión del mismo, y las restricciones que se suelen ver son las siguientes:

  • Tamaño mínimo de emisión,
  • Rango de ratings específico (calidad crediticia),
  • Restricciones de ciertos emisores, rango de vencimientos,
  • Ajustes por free-float y
  • Divisa de la emisión.

Comparativa de 2 de los índices de bonos europeos

Actualmente los líderes en la creación de índices en renta fija son Bloomberg-Barclays, Citigroup y JP Morgan. Para ilustrar las posibles diferencias que se pueden llegar a dar analizaremos un ejemplo de índices que invierten en bonos europeos ligados a la inflación. Los dos índices más utilizados son:

  • BEIG1R Index: Bloomberg Barclays Euro Govt IL All Maturities TR Unhedged EUR
  • LF95TREU Index: Bloomberg Barclays Global Inflation-Linked: Eurozone – Euro CPI Index in EUR

Analizando únicamente el nombre podríamos llegar a la conclusión de que invierten básicamente en lo mismo, pero hay ciertas diferencias que hacen que el comportamiento de estos dos índices en los últimos 5 años haya sido muy diferente. Han tenido más de 15 puntos de diferencia de rentabilidad, como se puede observar en el gráfico a continuación.

El índice LF95TREU invierte en bonos con grado de inversión de deuda de Estados miembros de la zona Euro vinculada a la inflación pública denominada en euros vinculada únicamente al IPC de la zona euro con un mínimo de emisión de 500 M€. Por otro lado, el índice BEIGR1R invierte en además en deuda emitida por miembros de la zona Euro vinculada a la inflación de países de la zona euro (por ejemplo, la inflación francesa).

Esto hace que el índice BEIG1R tenga una exposición a Francia del 45,6% en comparación al 36,7% del índice LF95TREU. De esta manera, invirtiendo en el primer índice, estaríamos asumiendo un riesgo de concentración significativo. Como se observa en el gráfico, en los últimos 5 años la diferencia a favor del índice LF95TREU ha sido muy importante, En Indexa, hemos elegido invertir en un fondo que réplica el primer índice, el fondo Vanguard Euroz Inf Lk Idx -Ins (IE00B04GQR24) que réplica el índice LF95TREU, porque a través de esta clase de activo buscamos una protección frente a la inflación europea, y no frente a una mezcla de la inflación europea y de la inflación francesa, como se obtendría invirtiendo en el índice BEIG1R.

Este ejemplo ilustra las sutilezas y dificultades que aparecen a la hora de seleccionar un índice para incluirlo en nuestra cartera. En definitiva, elegir una cartera diversificada de fondos indexados adecuados a tu perfil inversor es una tarea no tan sencilla como podría parecer. Por ello el uso de un experto en la selección de fondos indexados, como Indexa Capital, es de gran utilidad, especialmente para el bajo coste que supone.

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Réplica física, por muestreo o sintética (fondos indexados y ETF’s)


Artículo original publicado en Invertia el 21/03/2017

Ya es conocido por todos el avance de la gestión indexada. Por ejemplo, de acuerdo con datos de Morningstar, en el año 2015 un 67% de la suscripciones netas de fondos de inversión a nivel global se dirigió hacia fondos que siguen a índices mientras que sólo un 33% se dirigió a gestores que intentan batir a sus índice de referencia.

La principal razón que sustenta este crecimiento de la gestión indexada es la mayor rentabilidad en comparación con la gestión activa. La evidencia empírica que muestra cómo los gestores activos no son capaces de batir a sus índices de referencia después de comisiones es simplemente abrumadora.

Ahora bien, en este artículo vamos a analizar las diferentes metodologías que un gestor de un fondo indexado puede utilizar para replicar un índice concreto. Este análisis es muy relevante ya que una de las principales características que debemos tener en cuenta a la hora de seleccionar un fondo indexado es cómo se ajusta la evolución del fondo indexado a la de su índice. En función de la técnica utilizada el ajuste podrá ser mejor o peor.

Normalmente, como medida de desviación con respecto a un índice se utiliza el tracking error, que mide la variabilidad de la diferencia de rentabilidades del fondo indexado con su índice. De esta forma si un fondo sigue muy bien a su índice, el tracking error resultante será prácticamente 0. Si el tracking error es un 1% (0,01) entonces podremos esperar desviaciones con respecto al índice de aproximadamente hasta un 2% en un año.
Existen tres técnicas diferentes de réplica: réplica física, muestreo y réplica sintética.

La réplica física

En la réplica física, el gestor compra todos los componentes del índice (en el caso del S&P500 compraría las 500 acciones pertenecientes al índice). Es sin duda el mejor método de replicación para índices que siguen activos líquidos dado que el tracking error será muy, muy bajo, normalmente inferior al 0,5%. No obstante para índices que siguen activos menos líquidos, cómo por ejemplo los bonos corporativos, donde además los costes de transacción pueden ser elevados, puede ser mejor usar otra técnica de replicación. La gran mayoría de las gestoras de fondos indexados han optado por esta técnica para los fondos indexados que replican índices de acciones. La gran liquidez de las acciones lo permite y te aseguras un tracking error muy bajo.

La réplica por muestreo

En la técnica de muestreo, el gestor compra una muestra representativa de los componentes del índice (en el caso del S&P500, podrían ser las mayores 450 empresas del índice). En este caso el tracking error se verá resentido pero a cambio incurriremos en menos costes de transacción. Esta técnica es ampliamente utilizada por los fondos que replican índices de bonos. Muchos de los índices construidos para replicar clases de activos de renta fija están formados por un gran número de bonos, lo cual hace imposible en la práctica a los fondos invertir en todos ellos. De esta manera, los buenos gestores de fondos indexados utilizando técnicas estadísticas serán capaces de lograr un tracking error menor que el de sus competidores. Por tanto, en contra de la opinión popular, si hace falta habilidad gestora para gestionar fondos indexados. EL gestor estará haciendo un buen trabajo si el tracking error con respecto al índice es menor al 0,5%.

La réplica sintética

Y por último está la réplica sintética en la que el fondo de inversión firma un contrato derivado (o “total return swap”) con un banco que se compromete a pagar al fondo la rentabilidad del índice a cambio de una comisión (el coste del swap). En este caso, el riesgo de desviarse del índice lo corre el banco, y por tanto el tracking error de estos fondos suele ser muy bajo, pero a cambio, por un lado se está asumiendo el coste adicional del swap, y por otro, de forma muy relevante, se está asumiendo el riesgo de crédito de que el banco que hace de contraparte del swap quiebre. En caso de quiebra de la contraparte del swap, observaremos como el tracking error del fondo aumenta significativamente, pues los inversores correrán a vender el fondo indexado independientemente del valor de los subyacente. No obstante, progresivamente los mecanismos de minimización de este riesgo de crédito son mayores (como por ejemplo el establecimiento de un procedimiento de liquidación de pérdidas y ganancias diario). Este tipo de técnica suele utilizarse o bien para índices propietarios del banco que utiliza el swap o bien en casos donde el índice a replicar implica derivados, como en el caso de los índices de materias primas, en los índices apalancados (que ofrecen un múltiplo de la rentabilidad de un índice) o en los índices inversos (que ofrecen la rentabilidad inversa de un índice).

¿En qué tipo de fondos invertimos en Indexa?

En Indexa, preferimos la réplica física o la de muestreo ya que de esta manera el cliente entiende mejor en lo que está invertido y además evitamos la eventualidad de que el fondo sea considerado como producto complejo bajo normativa Mifid, por incorporar derivados o la potencial pérdida asociada a la quiebra de la contraparte del swap.
Cómo bien puede observar el lector a la vista de esta información, a pesar de que a primera vista puede parecer sencillo invertir en un fondo indexado cotizado o no ya que al fin y al cabo se trata de replicar un índice, se hace patente la importancia de buscar el asesoramiento de un experto, pues son muchos los detalles a contemplar a la hora de tomar esta decisión de inversión.