Cómo perfilamos a nuestros clientes


El perfilado de un cliente ha sido tradicionalmente más un arte que una ciencia, y un arte muy complejo. Muchas veces el cliente no sabe realmente cuánto riesgo quiere asumir, y cuando cree que lo sabe, a menudo desconoce realmente cómo actuará cuando vea su cartera subir o bajar. Por otro lado, el banquero que está evaluando el perfil del cliente puede no tener un buen día o estar especialmente negativo o positivo y sesgar las respuestas e indicaciones que le ha dado el cliente.

En Indexa nos aproximamos a este problema, fruto de la subjetividad, de una manera totalmente cuantitativa y científica: hemos creado un proceso reproducible, evaluable y revisable. Esto no significa que sea la única forma de perfilar a un cliente, pero pensamos que tiene muchas ventajas, especialmente el hecho de que el proceso sea totalmente objetivo por parte del evaluador (una vez que el proceso está definido) y es un proceso que se puede evaluar y mejorar.

Hemos definido una serie de preguntas con sus posibles respuestas y, en base a las respuestas, utilizamos un algoritmo, que es público, para obtener el perfil. Con este proceso, dos clientes que respondan lo mismo en un test, obtendrán el mismo perfil. Esto no siempre sería así con el método tradicional de preguntas y respuestas cualitativas.

Lo primero que necesitamos para evaluar el perfil de riesgo de un cliente es conocer su capacidad de asumir riesgos (cuánto riesgo puede asumir) y su tolerancia a asumirlos (cuánto riesgo quiere asumir).

La capacidad de asumir riesgos

La capacidad de asumir riesgos depende de las siguientes variables objetivas:

  • El patrimonio actual del cliente (a mayor patrimonio, más capacidad de asumir riesgos)
  • Sus ingresos (a mayores ingresos, más capacidad)
  • La estabilidad de estos ingresos (a mayor estabilidad, más capacidad)
  • El porcentaje de estos ingresos que se van en gastos (a mayores gastos, menor capacidad)
  • La edad del cliente (cuantos más años le quedan hasta jubilarse, mayor capacidad)
  • El horizonte de inversión (a mayor horizonte temporal, más capacidad)

Con estos datos evaluamos la capacidad del cliente de poder sufragar sus gastos una vez llegada la edad de jubilación. Si el cliente tiene patrimonio, ingresos y gastos que le permitan sufragar más de 20 años de gastos fijos, se considerará que su capacidad de asumir riesgos es elevada. La puntuación va de 1 (baja capacidad) a 10 (alta capacidad).

La edad es el parámetro más importante en la evaluación de la capacidad para tomar riesgos. Un inversor joven que no va a tener necesidades de liquidez, siempre va a disponer de tiempo para recuperar potenciales pérdidas en su cartera de inversión o situaciones de desempleo.

La tolerancia, o voluntad, de asumir riesgos

Por otro lado, la tolerancia a tomar riesgos se evalúa en función de un conjunto de preguntas, necesariamente subjetivas, en las que se establece la actitud del inversor ante diferentes situaciones. Asimismo, también se evalúa la experiencia pasada del cliente con inversiones de riesgo. Si de las respuestas se detecta una falta de consistencia, la valoración global de la tolerancia al riesgo disminuye sensiblemente. De nuevo la puntuación va de 1 (baja tolerancia) a 10 (alta tolerancia).

Cálculo del perfil inversor

Una vez conocemos la tolerancia a tomar riesgos y la capacidad de asumir los mismos, calculamos el perfil total. Hay cuatro posibilidades en función de si la tolerancia, o capacidad, son altas o bajas. Si la tolerancia y la capacidad van de la mano no hay problema, pero si hay una disonancia entonces hay que decidir qué hacer.

Perfil inversor según capacidad \ tolerancia Tolerancia Baja Tolerancia Alta
Capacidad Baja Cliente conservador ?
Capacidad Alta ? Cliente arriesgado

En los métodos de perfilado tradicionales aquí entraba el juicio del banquero, con el riesgo que  conlleva. En Indexa, al tener un dato numérico tanto para la capacidad como para la tolerancia, podemos tomar una decisión consistente. La decisión es calcular el perfil inversor del cliente como una media ponderada dando siempre más importancia a la característica (capacidad o tolerancia) que menor puntuación ha obtenido (80% a la de menor puntuación y 20% a la de mayor). Esta regla hace que, en las disonancias, se tienda a ser más conservador, algo adecuado a nuestro parecer.

Por ejemplo una capacidad de 8 con una tolerancia de 4 nos daría un perfil de 5 (8 * 0,2 + 4 * 0,8 = 4,8, que redondeamos a 5).

Si quieres ver el detalle del algoritmo de perfilado que utilizamos en Indexa, puedes acceder a nuestra página de modelo.

¿Sabes ya qué perfil tienes?

Puedes calcularlo en sólo 2 minutos respondiendo a nuestro breve test de perfil.

Perfil actual de nuestros clientes

La distribución actual de nuestros casi 4.000 clientes entre los 10 perfiles inversor es la siguiente:

En cuanto a la rentabilidad y a la volatilidad esperadas de cada perfil, la encontrarás después del test de perfil, o también en nuestra página de modelo de gestión, en la parte “Asignación óptima de cada clase de activos“.

Actualización 2018 de las expectativas de las carteras


Como venimos haciendo cada año, hemos actualizado las expectativas de rentabilidad y riesgo de nuestras carteras. El objetivo es que anualmente incluyamos la última información disponible de cara a estimar la rentabilidad que podemos esperar en el largo plazo.

La metodología que utilizamos para calcular la rentabilidad y riesgos esperados la puedes encontrar detallada en nuestro modelo de gestión. Este año nuestro comité asesor ha introducido un cambio en la metodología que utiliza para estimar la rentabilidad a largo plazo de los mercados de acciones. Anteriormente utilizábamos el modelo de Gordon y a partir de ahora vamos a calcular un promedio de las estimaciones de las grandes casas de gestión como Vanguard, JP Morgan o State Street Global Advisors (SSGA).

Las razones por la cuales hemos decidido realizar este cambio son dos principalmente: la primera es que este año, con el método anterior, obteníamos unas expectativas de rentabilidad superiores a las obtenidas por las grandes gestoras y la segunda es que queremos distanciarnos de la generación de las expectativas para evitar sesgar los resultados.

Este año las expectativas de rentabilidad anual a largo plazo, que hemos tomado en consideración para las acciones, son las siguientes:

Errata (02/04/2018): la gráfica inicialmente publicada tenía intercambiadas las etiquetas “Acciones Estados Unidos” y “Acciones Europa”.

Para las clases de activo de bonos, se tiene en cuenta principalmente el tipo de interés a largo plazo. Por ejemplo, si los bonos del gobierno alemán actualmente ofrecen un tipo de interés del 1%, la rentabilidad esperada de este activo será un 1%.

De esta manera, las expectativas de rentabilidad a largo plazo de las diferentes clases de activo actuales y las anteriores son las siguientes:

Como se puede observar se han reducido sensiblemente las expectativas de rentabilidad a largo plazo en las clases de activo de acciones, mientras que las expectativas para los bonos han aumentado ligeramente.

Las acciones tienen una menor rentabilidad esperada a largo plazo que el año pasado por el cambio de metodología y por el aumento de los precios de las bolsas en 2017. Puedes ver una explicación más técnica y detallada al final del artículo.

Los bonos tienen una rentabilidad esperada algo mayor que en 2017 por las caídas en precio del año pasado.

El efecto sobre las expectativas de rentabilidad de las carteras medianas de Indexa (entre 10 mil euros y 100 mil euros) es el siguiente:

Estos cambios de expectativas no suponen ningún cambio en las carteras modelo asignadas a los clientes porque nuestro modelo se basa cada vez más en el peso que da el mercado a las diferentes clases de activo y no tanto a nuestras expectativas de rentabilidad a largo plazo. De esta manera, estamos dando prioridad a la diversificación global de nuestras carteras y, con ello, a la reducción del riesgo de las carteras de nuestros clientes. Para los usuarios más avanzados, se trata más de un modelo basado en Black-Litterman (sin incorporar un punto de vista propio de Indexa) que de un modelo de Markowitz.

Las expectativas de las demás carteras: de menos de 10 mil euros, de más de 100 mil euros y de las carteras de planes de pensiones, están disponibles en nuestra página de modelo de gestión.

Más detalles y explicación más técnica:

La parte más importante de la reducción de las expectativas de rentabilidad a largo plazo de las acciones corresponde al cambio de metodología: las estimaciones que hacíamos anteriormente eran de muy largo plazo y por tanto no incorporábamos directamente si las acciones estaban más o menos caras (si lo hacíamos indirectamente a través del dividend yield en el modelo de Gordon).

Por contra, las casas de gestión incorporan una reversión a la media del precio de las acciones (el ratio PER o Price to Earnings Ratio), de tal forma que si el PER es 20 y el PER de largo plazo se estima en 18 entonces se espera que las acciones caigan en un plazo concreto hasta que el PER retorne a la media. Si se hace la hipótesis de que el plazo es 10 años, entonces esto baja la rentabilidad esperada en un 2/10 por año o un 0,2%. Como el PER actual de las acciones está por encima de la media histórica, esto hace que las nuevas rentabilidades esperadas estimadas por las casas de gestión sean más bajas.

Incorporamos bonos de países emergentes a las carteras de más de 100 mil euros


Continuamos con el proceso de incrementar la diversificación de las carteras de fondos de Indexa para mejorar la rentabilidad por riesgo de las carteras. En esta ocasión, damos entrada en las carteras grandes, de más de 100 mil euros de inversión, a los bonos emitidos por gobiernos de países emergentes en divisa fuerte (“hard currency”), con la divisa cubierta a euro.

En resumen

Incorporamos un nuevo fondo que nos permite reducir el riesgo de las carteras a la vez que mantenemos la rentabilidad esperada:

  • Este nuevo fondo, el iShares EM Gov Bnd Idx -I2 Eur, pesará entre 2% y 3% de las carteras de más de 100 mil euros
  • La rentabilidad esperada de estas carteras permanece prácticamente sin cambiar
  • Reducimos la volatilidad de estas carteras entre un 0,05% y un 0,15% (menos riesgo)
  • Los reajustes automáticos de carteras pasarán a hacerse cuando haya una desviación de más de 1,5% de dos fondos de las carteras de más de 100 mil euros (en lugar de 3% hasta ahora)

Más información

Los bonos gubernamentales de mercados emergentes son la deuda emitida por los gobiernos y las organizaciones cuasi-gubernamentales de los países de mercados emergentes, como Brasil, Rusia, India, China, Sudáfrica y Taiwán, por ejemplo, para financiar sus servicios públicos. Estos países suelen financiarse de dos maneras: emitiendo bonos en su propia divisa (divisa local o “local currency”) o emitiendo bonos en dólar o euro (divisa dura o “hard currency”). Ambos tipos de emisión tienen sus pros y sus contras.

Las razones por la cuales decidimos invertir en bonos emergentes en divisa dura son:

  • El peso global de la renta fija emergente es de un 11,4% del total de emisiones cotizables y la renta fija de gobiernos en divisa dura pesa un 1,4% del total (ver tabla al final del artículo). Como inversores globales e indexados que somos, lo óptimo es tener exposición a todas las clases de activo que sean invertibles con comisiones bajas.
  • La rentabilidad esperada en euros asciende a un 3,7%, lo cual con los tipos de interés actuales es una rentabilidad muy interesante. Por el lado negativo, la volatilidad de esta clase de activo asciende a un 11,5%, lo cual significa que la rentabilidad del activo estará el 95% de los años en el rango -18,7% a +26,1% suponiendo una distribución normal (aproximación que en el caso de bonos es cuestionable).
  • Decidimos invertir con la divisa cubierta, ya que el riesgo de tipo de cambio es del mismo orden de magnitud que el riesgo de crédito asociado a la inversión en renta fija emergente. Puedes encontrar más información sobre cuando cubrimos la divisa en el artículo “Cubrir o no cubrir la divisa”.

En cuanto a la divisa de emisión, la razón por la que no invertimos en renta fija emergente en divisa local para nuestras carteras de fondos, a pesar de que hay más emisiones en divisa local que en divisa dura, es porque actualmente no existe todavía un fondo indexado, con bajas comisiones y traspasable que podamos elegir.

Como el importe emitido en renta fija emergente de gobierno en divisa dura es un 1,4% del total de emisiones cotizables y la renta fija emergente un 11,4% de las emisiones globales, decidimos invertir entre un 3% y un 9% del peso en renta fija para las carteras de más de 100 mil euros. De esta manera invertimos entre un 2% y un 3% del total en las carteras de mayor tamaño en renta fija emergente en divisa dura (ver tabla detallada a continuación).

La razón por la que no incluimos esta clase de activo en las carteras de menos de 100 mil euros, de momento, es que un peso de 2-3% de la cartera supone una inversión poco relevante en términos absolutos: por ejemplo una cuenta de 10.000€ invertiría 200€.

Esta compra la vamos a financiar con traspasos desde aproximadamente un 30% de fondos de acciones y un 70% de fondos de bonos. Los principales efectos sobre las carteras son los siguientes:

  • La volatilidad esperada de las carteras de más de 100 mil euros disminuye entre un 0,05% y un 0,15%.
  • La rentabilidad esperada apenas varía (entre +0,03% y -0,04%).
  • El peso en renta variable (acciones) disminuye un 1% en todos los perfiles.

De esta manera reducimos ligeramente el riesgo de las carteras, ya que reducimos un poco el peso en renta variable para invertirlo en renta fija emergente, pero manteniendo la rentabilidad esperada de las carteras. En definitiva, nos estamos aprovechando del poder diversificador de añadir una nueva clase de activo en las carteras.

Otra consecuencia de esta introducción de un fondo adicional que pesa tan sólo 2-3% de las carteras de más de 100 mil euros, es que aprovechamos para afinar los reajustes automáticos en estas carteras que se realizarán cuando se observe un desvío de más de 1,5 puntos porcentuales de dos fondos con su peso objetivo respectivo (en lugar de 3% hasta ahora). Puedes encontrar más información sobre los reajustes automáticos en nuestras preguntas frecuentes.

En cuanto al fondo específico en el que invertir, hemos seleccionado el fondo registrado en Luxemburgo, iShares Emerging Markets Government Bond Index Fund I2 EUR Hedged  (iShares EM Gov Bnd Idx -I2 Eur) con código Isin LU1373035663. Es un fondo que cuenta en este momento con 2.075 millones de euros bajo gestión y un coste inusualmente bajo para este tipo de inversión, de 0,26% de coste total (TER, Total Expensa Ratio). Su coste es tan bajo porque se trata de un fondo exclusivamente destinado a inversores institucionales, con un importe mínimo de inversión de 10 millones de euros. No obstante, como siempre hacemos en Indexa, hemos conseguido el acceso a la clase institucional para todos nuestros clientes.

El índice que sigue este fondo es el JPM EMBI Global Hedged EUR TR publicado por JP Morgan. La serie de índices JPM EMBI se ha colocado como la referencia en los índices de renta fija emergente al ponderar inteligentemente el número de emisiones que lo componen con la liquidez de las mismas. El fondo realiza una réplica física del índice, ya que suscribe todos y cada uno de los bonos que componen el índice.

Este es el primer fondo de Blackrock que incorporamos en nuestras carteras de fondos. Blackrock es la primera o segunda mayor gestora del mundo (en función de la métrica que se escoja). En sus inicios fue una gestora puramente activa, pero tras la adquisición de iShares en 2009, una de las mayores gestoras de fondos indexados del mundo, y el tremendo crecimiento de la misma, han decidido incrementar su oferta de fondos indexados en Europa a través de sus fondos domiciliados en Luxemburgo o en Irlanda e inscritos y traspasables en España.

Distribución de la renta fija global

En la siguiente tabla puedes encontrar una aproximación de los importes emitidos en cada categoría en emisiones cotizables (bonos que se pueden intercambiar fácilmente). Para este análisis nos hemos basado en los índices que calcula Merril Lynch.

Como se puede observar la mayoría de las emisiones (un 79,1%) son “bonos grado de inversión”: son bonos emitidos por gobiernos o empresas con una elevada calidad crediticia (buenos pagadores). En particular destacan los bonos emitidos por gobiernos y cuasi-gobiernos (un 50,6%) seguido de los bonos emitidos por empresas (16,3%) y titulizaciones y cédulas (12,0%).

Los bonos emitidos por entidades de países emergentes tienen un tamaño significativamente inferior (11,4%)  donde los gobiernos abarcan la mayor parte (8,8% en total entre divisa dura y divisa local). Los bonos corporativos High Yield, bonos de baja calidad crediticia que por tanto tienen que ofrecer un rendimiento mayor y que en carteras de banca privada suelen tener una gran importancia, pesan un limitado 3,2%.

Por último, encontramos los bonos ligados a la inflación que pesan un 5,7% del total y bonos convertibles que no llegan al 1% del total.

Categoría Subcategoría Billones (€) %
Bonos grado de inversión 50,0 79,1%
Gobiernos 26,7 42,2%
Cuasi-gobiernos 5,3 8,4%
Empresas 10,3 16,3%
Titulizaciones 6,5 10,3%
Cédulas 1,1 1,7%
Bonos economías emergentes 7,2 11,4%
Gobierno divisa dura 0,9 1,4%
Empresas divisa dura 1,5 2,4%
Gobiernos divisa local 4,7 7,4%
Empresas divisa local 0,1 0,2%
Corporate High Yield 2,0 3,2%
Otros 4,0 6,3%
Inflación 3,6 5,7%
Convertibles 0,3 0,5%
Total 63,2 100,0%

En Indexa, con nuestro objetivo de diversificación e indexación global, tenemos esta tabla muy en cuenta a la hora de configurar la parte de renta fija en las carteras. A medida que vayan apareciendo fondos que permitan invertir de forma barata y traspasable en nuevas clases de activo de renta fija, iremos progresivamente incluyéndolas en las carteras.

La posibilidad de invertir en este fondo de iShares de renta fija emergente en divisa dura nos ha permitido incrementar la indexación ahora para las carteras de más de 100 mil, pero su bajo peso en las carteras (2-3%) no nos permite de momento incluirlo en las carteras de menos de 100 mil euros. Estaremos atentos a los nuevos fondos disponibles para poder seguir mejorando la diversificación de todas las carteras, también de las de menos de 100 mil euros.

Más información:

Caídas de mercado, ¿una gran oportunidad para invertir?


Tras las recientes caídas de principio de febrero, hemos tenido tres tipos de comportamiento entre los clientes de Indexa Capital.

  1. No hacer nada y continuar con el plan previamente marcado.  Ha sido el comportamiento de la inmensa mayoría.
  2. Vender, llevado por el pánico de las caídas y el miedo que estas se prolongarán en el tiempo. Ha sido un comportamiento muy minoritario.
  3. Comprar: unos pocos clientes han aprovechado que los precios ahora son algo más bajos para invertir más.

Nuestra recomendación general es no hacer nada y continuar con el plan previamente marcado (1), y sólo invertir más (3) en caso de que vaya a ser una inversión realmente de largo plazo y puedas permitirte aumentar tu nivel de riesgo. En ningún caso recomendamos vender por el pánico por las caídas (2) porque es el camino más directo para mermar tu rentabilidad.

La razón por la cual decimos que no hay que hacer nada (1), es que si has estado esperando a las caídas para invertir, es muy probable que ya te hayas perdido parte de la subida anterior. Haciendo bien las cuentas es muy posible que ya te hayas visto afectado por el sesgo de comportamiento que, como vimos en un artículo anterior, resta un 1,5% de rentabilidad de media a los inversores que intentan comprar bajo y vender alto.

Por otra parte, la razón por la cual pensamos que puede ser una buena idea aumentar tu inversión tras las caídas (3), pero solo si la inversión es de largo plazo, es que a largo plazo se puede obtener más rentabilidad si se invierte en los momentos en los cuales los precios (medidos en términos de múltiplos de dividendos o de beneficios) son más bajos, ya que estos son momentos de rentabilidades esperadas más altas. El lado negativo es que estos momentos también son de riesgo más alto, ya que normalmente vienen acompañados de crisis de consumo y económicas que hace que todos seamos un poco más pobres.

Hay mucha evidencia al respecto. Como ejemplo, una tabla que hicieron Fama y French utilizando datos de acciones de la bolsa de Nueva York (NYSE) entre los años 1947-1996, en la cual analizan en función de un horizonte temporal (1, 2, 3 y 5 años) si la rentabilidad por dividendo (“dividend yield”) explica las rentabilidades (en exceso sobre los bonos del tesoro) futuras.

Incluimos más detalles técnicos sobre este estudio más abajo, al final de este artículo.

La conclusión a la que llegan Fama y French es que unos precios bajos en relación con los dividendos casi no predicen mayores rentabilidades a un año, pero a 5 años unos precios bajos sí predicen una mayor rentabilidad esperada.

Dicho ésto hay cuatros cuestiones a tener en cuenta:

  1. Precios relativos: estamos hablando de precios en términos relativos al dividendo, no de precios sin más. Si la bolsa baja y los dividendos también, entonces la bolsa no necesariamente tiene un precio más bajo en comparación con los dividendos.
  2. Poco impacto en la rentabilidad esperada: si el aumento de la rentabilidad por dividendos ha sido de un 5% (por ejemplo si pasa de 2% a 2,1%) entonces solo podremos esperar que en media la rentabilidad acumulada a 5 años para una inversión 100% en renta variable sea un 3,3% superior ( = 33 estimados por Fama y French * 0,1% de aumento de rentabilidad por dividendo). Es decir que el cambio de rentabilidad esperada es realmente importante sólo con caídas de precios importantes.
  3. Largo plazo: estamos hablando de horizontes de largo plazo, por lo que por el camino podremos ver caídas aún mayores y cuando invertimos en un entorno de rentabilidades por dividendo elevadas la volatilidad suele ser muy fuerte.
  4. Análisis poco significativo: desde el punto de vista estadístico, un análisis de 50 años con períodos de 5 años, no es muy significativo y puede no ser extrapolable (rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras).

Por otro lado, los inversores en general son muy sensibles al precio, pero también a la última evolución del mismo: si un activo pasa de 10€ a 15€ y después a 12€ es posible que nos parezca barato, pero si sube directamente de 10€ a 12€ es posible que nos parezca caro. Nos pasa lo mismo con la rentabilidad por dividendo: nuestras percepciones se ven afectadas por los datos más recientes.

En definitiva: es mucho más seguro que te ciñas a tu plan inicial y que vayas invirtiendo a medida que vas recibiendo ingresos o de acuerdo con un plan prefijado periódico, porque invertir cuando ha habido caídas de verdad es realmente difícil y lo normal es que lo hagas en el momento incorrecto aunque intentes hacerlo tras las caídas. Además, es posible que te hayas perdido subidas previas por haber estado esperando a las caídas para invertir.

Nuestra recomendación después de unas caídas en bolsa es ni vender, ni comprar, si no mantener tu plan de aportaciones previamente establecido, sin tener en cuenta los vaivenes de los mercados.

→ Si aún no tienes cuenta con Indexa Capital, puedes probar gratuitamente nuestro test de perfil inversor y ver qué cartera te recomendamos, con máxima diversificación, y con costes radicalmente bajos.

Si te gustan las ecuaciones, a continuación incluimos más detalles técnicos del estudio de Fama y French:

La regresión que realizan es la siguiente:

Rentabilidad a X años = a + b * (Dividendos / Precio de las acciones)

Donde:

  • “X” es un periodo de 1, 2, 3 o 5 años
  • “a” es la constante de la regresión
  • “b” es el multiplicador de la rentabilidad por dividendo (o dividend yield)
  • “(Dividendos / Precios de las acciones)” es la rentabilidad por dividendo, el porcentaje del precio de las acciones que se ha pagado de media en dividendos en el último año (dividend yield en inglés)

Si b es positivo significa que a mayores dividendos sobre el precio de las acciones, mayor rentabilidad futura esperada, o dicho de otra manera, que un precio bajo de las acciones en relación con los dividendos puede implicar una mayor rentabilidad esperada a largo plazo.

El R2 nos indica si la regresión es significativa o no.

Horizonte temporal b
(relación entre rentabilidad y precios bajos)
R2
(calidad de la regresión)
1 año 5,3 15%
2 años 10 23%
3 años 15 37%
5 años 33 60%

Como podemos ver, con horizonte de un año el R2 es 0,15% lo cual indica que precios bajos casi no predicen mayores rentabilidades a un año. Pero a 5 años el R2 asciende hasta un 60%, lo cual indica que precios “bajos” en relación a los dividendos predicen rendimientos en exceso superiores en un plazo de 5 años.

Radiografía del inversor catalán de gestión automatizada


Con la ocasión de nuestro 1er encuentro con clientes este jueves en Barcelona, publicamos este perfil de nuestros clientes en Cataluña.

[Nota de prensa] Barcelona, 7 de febrero de 2018Indexa Capital, gestor automatizado líder en España con carteras de fondos indexados o planes de pensiones indexados, ha analizado en detalle el perfil de sus más de 500 clientes residentes en Cataluña. Indexa gestiona actualmente 80 millones de euros, de los que el 16% corresponde a clientes catalanes.

El inversor que decide invertir con este novedoso modelo de gestión automatizada e indexada en España, con gran éxito desde hace años en EEUU, es un pionero y en muchas ocasiones es un líder de opinión en su entorno en lo referido a finanzas, por ello más de uno de cada dos clientes de Indexa ha venido por la invitación de otro cliente.

En resumen, el retrato robot de este inversor catalán pionero en este servicio de gestión de patrimonio sería “Ingeniero de 40 años, con una inversión de menos de 100 mil euros y residente en Barcelona”. Detrás de este perfil más frecuente existe una enorme variedad de profesiones, edades, y patrimonios.

85% entre 25 y 55 años

Destacar que en Indexa Capital el cliente más joven tiene menos de un año ya que sus padres le han abierto una cuenta de menor y han empezado a invertir para su hijo/a para el largo plazo y el cliente con más edad tiene 95 años.

81% titulado superior

El 81% tiene un título superior, aunque también hay un grupo significativo de Bachiller, FP, BUP o Formación profesional (14%) o estudios primarios (5%).

81% con menos de 100 mil euros en inversión líquida

Por patrimonio líquido (inversiones en fondos, acciones, depósitos, efectivo u otras inversiones líquidas), la mayoría tiene menos de 100 mil euros (81%), no necesariamente invertidos con Indexa. En el rango superior, unos 5 inversores (1%) tienen un patrimonio líquido superior al millón de euros.

83% hombres y 88% de Barcelona

El 83% son hombres y 17% mujeres. La mayoría son de Barcelona (88%), seguido de Tarragona (6%), Girona (3%) y Lleida (2%).

58% ingenieros, directivos, empresarios, autónomos y funcionarios

Existe variedad de profesiones, aunque algunas destacan por encima del resto como los ingenieros, que representan un 26% del total. Les siguen los directivos (11%), empresarios (8%), autónomo (7%) y funcionarios (6%). Son categorías no excluyentes, pero son las definidas por la categorización CNAE utilizada.

Más información:

Si aún no eres cliente de Indexa: prueba nuestro test de perfil inversor y descubre qué cartera de fondos indexados o planes de pensiones te podemos ofrecer.

El ahorro, una tarea pendiente también con los hijos


(nota de prensa)

  • Un sorteo que pretende incentivar la inversión de los padres a nombre de sus hijos ha entregado 3.000€ a Cloe, una niña de tres años, para su cartera de fondos de inversión indexados. A los 18 años, de acuerdo con nuestras estimaciones, lo más probable es que Cloe tenga unos 22.000 euros si sus padres siguen invirtiendo todos los meses 50 euros.
  • Indexa Capital alcanza ya los 500.000€ bajo gestión en cuentas de menores de edad. Se trata de un ahorro a largo plazo con mayor rentabilidad esperada que una cuenta bancaria o que unos fondos de inversión con comisiones altas.

La importancia de ayudar a adquirir el hábito del ahorro entre los hijos es innegable y una buena forma de hacerlo es generarles ahorro a largo plazo. Algo que comparten desde Indexa Capital donde están cerca de alcanzar los 500.000€ bajo gestión de cuentas de clientes menores de 18 años. Indexa es el gestor automatizado de carteras de fondos indexados y planes de pensiones líder en España. Actualmente, estos clientes suponen el 4% del total con una inversión media de 3.817 euros y la mitad hacen aportaciones mensuales a su cartera.

Little boy playing with a building blocks

Unai Ansejo, Co-CEO y co-fundador de Indexa Capital “Varios clientes nos pidieron poder abrir una cuenta a sus hijos e hijas y así lo hicimos. Su objetivo es poder generarles un ahorro a largo plazo con mayor rentabilidad esperada que una cuenta bancaria aprovechando que por su edad pueden permitirse asumir un riesgo elevado y hacerlo a través de fondos indexados de bajo coste que transmiten la práctica totalidad de la rentabilidad del mercado al inversor a diferencia o que unos de fondos de inversión con comisiones altas. Desde Indexa pensamos que puede ser una buena forma de enseñarles el poder de los intereses compuestos y la rentabilidad del ahorro a largo plazo. Además, los menores pueden tener una cuenta sólo de lectura para ver la evolución de sus inversiones. Al igual que los demás clientes, las empresas y los menores de edad tienen 10.000€ gestionados sin comisiones de gestión de Indexa durante el primer año si vienen invitados por otro cliente”.

Carlos Galán, autor del libro “Independízate de Papá Estado: Empieza a invertir HOY y jubílate millonariolanzó a finales de 2017 un sorteo en su blog con el objetivo de incentivar la inversión de los padres a nombre de sus hijos. Carlos cree que la mejor forma de enseñar es con la acción y la práctica, así que decidió sortear 3.000 euros entre los 50 primeros padres que se comprometiesen a invertir 50 euros al mes para sus hijos y abrieran una nueva cuenta en Indexa. Unai Ansejo “La iniciativa nos pareció una buena fórmula para animar a los padres y madres y comprobar por si mismos que con una pequeña aportación mensual podrán pagar la universidad de sus hijos, o lo que consideren, cuando llegue el momento. Por ello apoyamos la iniciativa aportando 2.700€ del premio.” (el premio total bruto es de 3.700€, lo cual equivale a 3.000€ netos de retenciones).

El sorteo ante notario ya se ha realizado y la ganadora ha sido Cloe T., una niña alicantina de 3 años. Según Carlos Galán “Seguramente no lo entienda todavía, pero tuvo el mejor regalo de reyes de todos sus amigos. Y no lo digo por los 3.000 euros de premio, sino porque sus padres, Pablo y Verónica, invierten a su nombre 50 euros cada mes.”

El padre, Pablo, comenta “Mi intención al abrirle su cuenta de inversión, que ya tenía previsto pero que la iniciativa del sorteo disparó, es ayudarle en su formación como inversora, familiarizarla a ocuparse de los temas económicos y financieros.”

¿Qué puede esperar Cloe cuando tenga 18 años?

Su perfil de riesgo en la cuenta de inversión de Indexa es de 9/10 al tener un horizonte temporal muy largo y mucha tolerancia al riesgo, aclaran desde Indexa.

Esta es su cartera modelo actual:

Clase de activo Fondo Objetivo
Acciones Globales Vanguard Global Stk Idx Eur -Ins 74,3%
Bonos Globales a Largo Plazo Vanguard Global Bnd Idx -Ins 24,8%
Efectivo 1,0%

La rentabilidad anual esperada de esta cartera es del 5,2%. Calculamos que con un 95% de probabilidad al cabo de un año la rentabilidad estará entre el -14,8% y +31,0%. Y con el 95% de probabilidad estará al cabo de 10 años entre un -13,7% y un +219,2% (estos cálculos son expectativas, por lo que no hay ninguna garantía ni seguridad de que las rentabilidades acaben en el rango indicado).

En la siguiente gráfica podemos ver lo que esperamos que obtendrá Cloé suponiendo que invierta 50 euros todos los meses, desde sus actuales 3 años hasta los 18 años (nota: teniendo en cuenta los 3.000 euros que ha ganado en el sorteo):

A los 18 años, de acuerdo con nuestras estimaciones Cloe tendrá unos 22 mil euros si sus padres siguen invirtiendo todos los meses 50 euros, pero también podrías ser mucho más o menos, según la evolución de los mercados hasta entonces. Con un 95% de probabilidad, estimamos que su cartera a los 18 años se encontrará entre 11.285€ (una pérdida de 1.315€) y 43.932€ (una ganancia de 31.322€).

También habrá años en negativo


En este artículo detallamos la rentabilidad obtenida por nuestras carteras de fondos o de planes de pensiones en 2017, y en acumulado en 2016-2017. Antes de nada una advertencia: siempre conviene recordar que rentabilidades pasadas no garantizan ni hacen más probables rentabilidades futuras.

Carteras de fondos de inversión

En el año 2017, la rentabilidad de nuestras carteras medianas (de 10 a 100 mil euros, las que más patrimonio acumulan) se ha situado entre +1,5% y +8,7%:

  • +1,5% para la cartera de menor riesgo (perfil 1/10)
  • +8,7% para la cartera de mayor riesgo (perfil 10/10)

* Benchmark: los índices de referencia son los índices de renta fija mixta internacional (para las carteras 1 a 4) y de renta variable mixta internacional (para las carteras 5 a 10) calculados por Indexa a partir de datos de Inverco (la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones). Son los índices que mejor representan la rentabilidad media de los fondos españoles que invierten internacionalmente. Recuerda que las rentabilidades históricas no constituyen una garantía de rentabilidad futura. Estos datos históricos son netos de comisiones de gestión de cartera y de custodia para la cartera de Indexa, pero no para el Benchmark con el que se compara.

El año 2017 ha sido un período habitual en el cual la bolsa (renta variable) ha obtenido una rentabilidad superior que los bonos (renta fija), la cual ha acabado siendo positiva (salvo los bonos de gobierno). Por clases de activo, destaca especialmente la rentabilidad de las acciones de países emergentes que suben más de un 20%. Las rentabilidades por clase de activos han sido las siguientes (bruta de comisiones de Indexa y del banco custodio, Inversis):

Nombre Clase de activo Rentabilidad 2017 (%)
Pictet Europe Idx -I Acciones Europa 10,2%
Vanguard US 500 Stk Idx -Ins Acciones EE.UU. 6,3%
Vanguard Japan Stk Idx Eur -Ins Acciones Japón 8,7%
Vanguard Emrg Mk Stk Idx -Ins Acciones mercados emergente 20,5%
Vanguard Euro Inv Gr Idx -Ins Bonos de empresas europeas 1,5%
Vanguard Eur Gv Bnd Idx -Ins Bonos de gobiernos europeos -0,1%
Vanguard Euroz Inf Lk Idx -Ins Bonos ligados a la inflación 1,3%
Vanguard Global Stk Idx Eur -Ins Acciones Globales 7,4%
Vanguard Global Bnd Idx -Ins Bonos Globales 1,2%

En cuanto al benchmark* (índice de referencia) de las carteras, ha obtenido una rentabilidad entre +1,3% y +3,3%:

  • +1,3% para el Benchmark de las carteras 1 a 4
  • +3,3% para el Benchmark de las carteras 5 a 10

En la gráfica de arriba, se puede apreciar que la diferencia de rentabilidad entre nuestras carteras y su benchmark respectivo se encuentra entre el rango de +0,2% para la cartera 1 y +5,4% para la cartera 10. De media, con nuestra gestión indexada, automatizada y con comisiones radicalmente bajas hemos conseguido añadir un 2,6% de rentabilidad sobre la media de los fondos españoles de renta fija mixta internacional y de renta variable mixta internacional.

Esta diferencia está algo por debajo del 3,2% anual que esperamos obtener en el largo plazo. No obstante, si lo miramos con un plazo más amplio con los dos años que llevamos operando en Indexa (siguiente gráfico), la diferencia es sensiblemente superior: entre +2,4% anual (equivalente a 4,8% acumulado) para la Cartera 1 y +6,6% anual (equivalente a 14,0% acumulado) para la Cartera 10, con una media de nuestras carteras un +4,4% anual por encima de su benchmark:

Por tanto, la diferencia de rentabilidad con el Benchmark desde que empezamos la gestión de las carteras se encuentra sensiblemente por encima de las expectativas y es de esperar que esta diferencia se vaya reduciendo.

Incluimos a continuación una comparativa de la rentabilidad corregida por riesgo de las carteras utilizando el ratio de Sharpe (rentabilidad por riesgo):

Se puede observar que en los dos años que llevamos operando el mercado (Indexa) ha ofrecido entre 1,5 y 3,3 veces más rentabilidad ponderada por riesgo que lo que han podido capturar los gestores activos y en términos absolutos el mercado ha ofrecido un ratio de Sharpe en general en torno a 1.

No siempre será así: es poco probable que un ratio de Sharpe de 1 se mantuviera en el largo plazo. Por poner un ejemplo, si cogemos datos del S&P500 desde 1871 hasta el 2017 (fuente Robert Shiller) vemos que la rentabilidad neta de inflación ha sido de 8,6% anual y la volatilidad de 18,5%. Suponiendo que la inflación es una buena proxy del tipo libre de riesgo, esto da un ratio de Sharpe de largo plazo de 0,46. La mitad de lo que hemos visto en los últimos dos años. Por otro lado, si calculamos el ratio de Sharpe del mercado con fechas más actuales (1950-2017) el resultado es 0,52 que es muy similar.

Esto significa que de aquí en adelante debemos esperar o una menor rentabilidad realizada o una mayor volatilidad realizada o las dos. Es decir, debemos esperar que el ratio de Sharpe se vaya reduciendo progresivamente hacia niveles más normales. Si fuéramos unos gestores activos, ahora mismo os estaríamos contando que esta buena rentabilidad se ha conseguido en base a nuestras capacidades de análisis y obtención de datos superiores. Pero lo cierto, es que simplemente hemos recogido la rentabilidad que ofrece el mercado y os la hemos cedido a través de unas comisiones bajas.

En resumen: debemos esperar que el futuro sea peor a lo que hemos visto en los últimos dos años, y estar preparados para ello.

¿Estás preparado para soportar la pérdida máxima en un año que le corresponde a tu perfil?

La siguiente gráfica ilustra la pérdida anual máxima esperada de las carteras de Indexa al 95% de confianza en base a las estimaciones de rentabilidad y riesgo de Enero-2017 (la probabilidad de una perdida superior es igual a 2,5%). Ésto equivale a estimar que ocurrirá una pérdida anual superior a este máximo una vez cada 40 años de media.

Si la respuesta es que no podrías aguantar una pérdida así, entonces por favor, revisa a la baja el perfil de riesgo hasta la pérdida que consideres soportable. Sólo si puedes aguantar las pérdidas cuando lleguen, sin reembolsar ni bajar tu perfil después de las bajadas, podrás conseguir tus objetivos de rentabilidad a largo plazo.

Carteras grandes y pequeñas

Hacemos una gestión muy similar entre los tres tamaños de carteras que utilizamos en Indexa: Carteras de menos de 10 mil euros, carteras entre 10 y 100 mil euros y carteras de más de 100 mil euros. La principal diferencia es que en carteras más grandes podemos añadir más clases de activo para incrementar aún más la diversificación.

A continuación, puedes ver las diferentes rentabilidades de las carteras en función del perfil:

Detalle de rentabilidades
2017
Cartera Pequeña
(<10k€)
Cartera Mediana
(10-100k€)
Cartera Grande
(>100k€)
Cartera 1 1,6% 1,5% 1,3%
Cartera 2 1,9% 2,3% 1,8%
Cartera 3 2,6% 3,2% 2,8%
Cartera 4 3,2% 4,0% 3,7%
Cartera 5 3,6% 4,7% 4,4%
Cartera 6 4,0% 5,3% 4,9%
Cartera 7 4,5% 6,3% 5,7%
Cartera 8 4,9% 7,0% 6,3%
Cartera 9 5,4% 8,1% 7,4%
Cartera 10 5,6% 8,7% 8,0%

Las diferencias entre la cartera mediana y grande no son muy apreciables, pero entre la mediana y la pequeña son bastante abultadas (entre un +0,1% para el perfil 1 hasta un -3,1% en el perfil 10). La diferencia se encuentra en que las carteras pequeñas tienen exposición a la renta variable global de países desarrollados cuya rentabilidad ha sido de 7,4% (ver tabla anterior) y no tiene exposición a mercados emergentes que han rentado más de un 20% en el año 2017, mientras que en las carteras medianas y grandes los perfiles más arriesgados tienen también exposición a mercados emergentes.

Planes de pensiones

Con respecto a los planes de pensiones, en el año 2017 la rentabilidad de nuestras carteras se ha situado entre un +0,9% y un +8,1%:

  • +0,9% para la cartera de menor riesgo (perfil 1/10)
  • +8,1% para la cartera de mayor riesgo (perfil 10/10)

* Benchmark: los índices de referencia son los índices de planes de pensiones de renta fija mixta (para las carteras 1 a 4), de renta variable mixta (para las carteras 5 a 9) y de renta variable (para las carteras 9 y 10) calculados por Inverco (la asociación española de instituciones de inversión colectiva y fondos de pensiones). Son los índices que mejor representan la rentabilidad media de los planes de pensiones españoles. Recuerda que las rentabilidades históricas no constituyen una garantía de rentabilidad futura.

En cuanto al benchmark* (índice de referencia) de las carteras, ha obtenido una rentabilidad entre +1,5% y +8,8%:

  • +1,5% para el Benchmark de las carteras 1 a 4
  • +4,5% para el Benchmark de las carteras 5 a 8
  • +8,8% para el Benchmark de las carteras 9 y 10

En la gráfica de arriba, se puede apreciar la diferencia de rentabilidad entre nuestras carteras de planes de pensiones y su benchmark respectivo. La diferencia se encuentra entre el rango de -1,5% para la cartera 9 y +2,0% para la cartera 8. En promedio, hemos ganado un 0,3% sobre la media de los planes de pensiones españoles de renta fija mixta, renta variable mixta y renta variable.

Por lo tanto, en el primer año de andadura de nuestras carteras de planes de pensiones, básicamente hemos obtenido la misma rentabilidad que la media de los planes de pensiones. La principal razón de que no hayamos ganado por más, es que el dólar se ha depreciado contra el euro de forma importante en el año 2017 (un 12,4%) lo cual ha afectado negativamente a los planes de Indexa, pero no a la media de los planes de pensiones en España, que tienen un enorme sesgo hacia inversiones en España y por tanto en euros. Este efecto de la divisa ha penalizado nuestras carteras de pensiones en 2017, pero otros años nos beneficiará.

Siempre conviene recordar también que rentabilidades pasadas no garantizan rentabilidades futuras.

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