Caídas de mercado, ¿una gran oportunidad para invertir?


Tras las recientes caídas de principio de febrero, hemos tenido tres tipos de comportamiento entre los clientes de Indexa Capital.

  1. No hacer nada y continuar con el plan previamente marcado.  Ha sido el comportamiento de la inmensa mayoría.
  2. Vender, llevado por el pánico de las caídas y el miedo que estas se prolongarán en el tiempo. Ha sido un comportamiento muy minoritario.
  3. Comprar: unos pocos clientes han aprovechado que los precios ahora son algo más bajos para invertir más.

Nuestra recomendación general es no hacer nada y continuar con el plan previamente marcado (1), y sólo invertir más (3) en caso de que vaya a ser una inversión realmente de largo plazo y puedas permitirte aumentar tu nivel de riesgo. En ningún caso recomendamos vender por el pánico por las caídas (2) porque es el camino más directo para mermar tu rentabilidad.

La razón por la cual decimos que no hay que hacer nada (1), es que si has estado esperando a las caídas para invertir, es muy probable que ya te hayas perdido parte de la subida anterior. Haciendo bien las cuentas es muy posible que ya te hayas visto afectado por el sesgo de comportamiento que, como vimos en un artículo anterior, resta un 1,5% de rentabilidad de media a los inversores que intentan comprar bajo y vender alto.

Por otra parte, la razón por la cual pensamos que puede ser una buena idea aumentar tu inversión tras las caídas (3), pero solo si la inversión es de largo plazo, es que a largo plazo se puede obtener más rentabilidad si se invierte en los momentos en los cuales los precios (medidos en términos de múltiplos de dividendos o de beneficios) son más bajos, ya que estos son momentos de rentabilidades esperadas más altas. El lado negativo es que estos momentos también son de riesgo más alto, ya que normalmente vienen acompañados de crisis de consumo y económicas que hace que todos seamos un poco más pobres.

Hay mucha evidencia al respecto. Como ejemplo, una tabla que hicieron Fama y French utilizando datos de acciones de la bolsa de Nueva York (NYSE) entre los años 1947-1996, en la cual analizan en función de un horizonte temporal (1, 2, 3 y 5 años) si la rentabilidad por dividendo (“dividend yield”) explica las rentabilidades (en exceso sobre los bonos del tesoro) futuras.

Incluimos más detalles técnicos sobre este estudio más abajo, al final de este artículo.

La conclusión a la que llegan Fama y French es que unos precios bajos en relación con los dividendos casi no predicen mayores rentabilidades a un año, pero a 5 años unos precios bajos sí predicen una mayor rentabilidad esperada.

Dicho ésto hay cuatros cuestiones a tener en cuenta:

  1. Precios relativos: estamos hablando de precios en términos relativos al dividendo, no de precios sin más. Si la bolsa baja y los dividendos también, entonces la bolsa no necesariamente tiene un precio más bajo en comparación con los dividendos.
  2. Poco impacto en la rentabilidad esperada: si el aumento de la rentabilidad por dividendos ha sido de un 5% (por ejemplo si pasa de 2% a 2,1%) entonces solo podremos esperar que en media la rentabilidad acumulada a 5 años para una inversión 100% en renta variable sea un 3,3% superior ( = 33 estimados por Fama y French * 0,1% de aumento de rentabilidad por dividendo). Es decir que el cambio de rentabilidad esperada es realmente importante sólo con caídas de precios importantes.
  3. Largo plazo: estamos hablando de horizontes de largo plazo, por lo que por el camino podremos ver caídas aún mayores y cuando invertimos en un entorno de rentabilidades por dividendo elevadas la volatilidad suele ser muy fuerte.
  4. Análisis poco significativo: desde el punto de vista estadístico, un análisis de 50 años con períodos de 5 años, no es muy significativo y puede no ser extrapolable (rentabilidades pasadas no aseguran rentabilidades futuras).

Por otro lado, los inversores en general son muy sensibles al precio, pero también a la última evolución del mismo: si un activo pasa de 10€ a 15€ y después a 12€ es posible que nos parezca barato, pero si sube directamente de 10€ a 12€ es posible que nos parezca caro. Nos pasa lo mismo con la rentabilidad por dividendo: nuestras percepciones se ven afectadas por los datos más recientes.

En definitiva: es mucho más seguro que te ciñas a tu plan inicial y que vayas invirtiendo a medida que vas recibiendo ingresos o de acuerdo con un plan prefijado periódico, porque invertir cuando ha habido caídas de verdad es realmente difícil y lo normal es que lo hagas en el momento incorrecto aunque intentes hacerlo tras las caídas. Además, es posible que te hayas perdido subidas previas por haber estado esperando a las caídas para invertir.

Nuestra recomendación después de unas caídas en bolsa es ni vender, ni comprar, si no mantener tu plan de aportaciones previamente establecido, sin tener en cuenta los vaivenes de los mercados.

→ Si aún no tienes cuenta con Indexa Capital, puedes probar gratuitamente nuestro test de perfil inversor y ver qué cartera te recomendamos, con máxima diversificación, y con costes radicalmente bajos.

Si te gustan las ecuaciones, a continuación incluimos más detalles técnicos del estudio de Fama y French:

La regresión que realizan es la siguiente:

Rentabilidad a X años = a + b * (Dividendos / Precio de las acciones)

Donde:

  • “X” es un periodo de 1, 2, 3 o 5 años
  • “a” es la constante de la regresión
  • “b” es el multiplicador de la rentabilidad por dividendo (o dividend yield)
  • “(Dividendos / Precios de las acciones)” es la rentabilidad por dividendo, el porcentaje del precio de las acciones que se ha pagado de media en dividendos en el último año (dividend yield en inglés)

Si b es positivo significa que a mayores dividendos sobre el precio de las acciones, mayor rentabilidad futura esperada, o dicho de otra manera, que un precio bajo de las acciones en relación con los dividendos puede implicar una mayor rentabilidad esperada a largo plazo.

El R2 nos indica si la regresión es significativa o no.

Horizonte temporal b
(relación entre rentabilidad y precios bajos)
R2
(calidad de la regresión)
1 año 5,3 15%
2 años 10 23%
3 años 15 37%
5 años 33 60%

Como podemos ver, con horizonte de un año el R2 es 0,15% lo cual indica que precios bajos casi no predicen mayores rentabilidades a un año. Pero a 5 años el R2 asciende hasta un 60%, lo cual indica que precios “bajos” en relación a los dividendos predicen rendimientos en exceso superiores en un plazo de 5 años.

Diferentes formas de medir la rentabilidad


En este artículo vamos a ver con detalles las dos principales formas de medir la rentabilidad de tu inversión: la rentabilidad ponderada por dinero y la rentabilidad ponderada por tiempo. Ambos conceptos miden cosas distintas y en general tendrán valores diferentes (siempre que se haya hecho más de una aportación a la cartera).

Rentabilidad ponderada por tiempo: esta rentabilidad compone los rendimientos diarios de tu cuenta desde el momento que se financió hasta hoy. Es la mejor forma de comparar la rentabilidad entre diferentes gestoras ya que ignora cuando has ido aportando más dinero o retirando dinero. Es la rentabilidad media desde que empezaste a invertir dando el mismo peso a cada día desde entonces, independientemente del importe que has tenido invertido en cada momento. Es por esta razón, que los fondos de inversión se comparan utilizando el rendimiento ponderado por tiempo.

Rentabilidad ponderada por dinero: esta es la rentabilidad de tu cartera teniendo en cuenta tu patrón especifico de aportaciones y retiradas. Es la rentabilidad teniendo en cuenta el dinero que has tenido invertido en cada momento. Es la forma más común de evaluar el desempeño de la cuenta, pero no es una buena medida para evaluar al gestor de las inversiones dado que el gestor no tiene control sobre el momento en el que realizas aportaciones adicionales o retiradas.

Veámoslo con un ejemplo. Supongamos tres inversores que financian el día 31 de diciembre de 2015 su cartera en Indexa con 100 mil € cada uno. Los tres invierten exactamente en la misma cartera.

Supongamos también que la rentabilidad ponderada por tiempo de la cartera es de:

  • +10% en el 1er semestre 2016
  • -5% en el segundo semestre 2016

Esto significa que si inviertes 100 mil €, en el primer semestre acabas con 110 mil €, y  en el segundo con 104,5 mil €. La rentabilidad ponderada por tiempo en este periodo ha sido de +4,5%. Si inviertes 100 al inicio y no haces más aportaciones ni retiradas, acabas el año con 104,5.

El primer inversor no vuelve a hacer ninguna aportación ni retirada. Por tanto el dinero que tiene al 31 de diciembre de 2016 es 100 mil € * (1 + 10%) * (1 – 5%) = 104,5  mil €.

El segundo inversor aporta 100 mil € el 30 de junio 2016, después del 1er semestre. A 31 de diciembre 2016 tendrá 100 mil € * (1 + 10%) * (1 – 5%) + 100 mil € * (1 – 5%)  = 104,5 + 95 = 199,5 mil €. Ha perdido 500€ porque ha estado menos invertido en el periodo de rentabilidad positiva y más invertido en el periodo de pérdidas.

El tercer inversor retira 50 mil € a mitad de año. A 31 de diciembre 2016 tendrá en su cartera (100 mil € * (1 + 10%) – 50 mil €) * (1 – 5%) = (110 – 50)  * 0,95 = 57 mil €.

Como se puede observar a pesar de haber invertido en una cartera con la misma rentabilidad ponderada por tiempo las tres carteras han acabado con rentabilidades en euros muy diferentes como vemos en la siguiente gráfica y tabla:

Valor de la cartera
31/12/15
Compra o retirada
30/06/16
Valor cartera
31/12/2016
Rentab. en Euros Rentab. ponderada por tiempo Rentab. ponderada por dinero
Inversor 1 100 k€ 0 k€ 104,5 k€ +4,5 k€ +4,5% +4,5%
Inversor 2 100 k€ +100 k€ 199,5 k€ -0,5 k€ +4,5% -0,3%
Inversor 3 100 k€ -50 k€ 57 k€ +7 k€ +4,5% +9,3%

 

 

El primer inversor que solo hace una aportación al principio tiene una plusvalía de 4.500€ que equivale a una rentabilidad ponderada por dinero de +4,5%, igual a la rentabilidad ponderada por tiempo. El segundo, que aporta 100 mil € adicionales justo antes de que la cartera caiga un 10%, acaba con una minusvalía de 500€ o un -0,5% mientras que el tercero que retira 50 mil € justo antes de la caída, acaba con una rentabilidad positiva de 7 mil €, o un +7%.

Avanzado

Si quieres ver en detalle cómo se calculan ambas rentabilidades:

Para el caso de la rentabilidad ponderada por tiempo (RPT) para el día t se calcula como:

Para saber la rentabilidad ponderada por tiempo a lo largo de varios días, hay que componer las rentabilidades diarias:

En el caso de le rentabilidad ponderada por dinero, hay que hacer el mismo cálculo que para el cálculo de una TIR. En este caso, tenemos como inputs las entradas, salidas y valor final de la inversión. El cálculo de la rentabilidad despejando la r de la siguiente ecuación (supongamos que también hay tres períodos):

En una hoja Excel podéis utilizar la fórmula TIR.NO.PER para realizar este cálculo. Actualización 25/03/2019: El dato que se obtiene con está fórmula es un dato anualizado que supone que la rentabilidad que has obtenido en períodos inferiores a un año se va a repetir. En Indexa mostramos el dato desanualizado.

En Indexa Capital, publicamos en tu zona privada los dos tipos de rentabilidad: la rentabilidad ponderada por tiempo que representa mejor la calidad de nuestra gestión, y la rentabilidad ponderada por dinero, que representa mejor la suerte, o mala suerte, que has podido tener en los momentos de realizar aportaciones adicionales o retiradas.

También publicamos la rentabilidad en euros, como diferencia entre el valor de tu cartera y tus aportaciones netas (aportaciones menos retiradas), sin porcentajes, que representa mejor el dinero total que has ganado o perdido invirtiendo con Indexa pero no tiene en cuenta el tiempo que has estado invertido.